Ciencia y libertad: fundamentos científicos de los principios liberales

20/11/2018

Francisco Capella – Ciencia y libertad: fundamentos científicos de los principios liberales

Entrevista a Francisco Capella – Ciencia y libertad: fundamentos científicos de los principios liberales

Vídeos de la charla en el Instituto Juan de Mariana.

Ideas introductorias y referencias bibliográficas:

Libros de ciencia para la economía y el liberalismo (en IJM)

Libros de ciencia para la economía y el liberalismo (en intelib)


Libros de ciencia para la economía y el liberalismo

27/10/2018

Nota: este artículo complementa la charla “Ciencia y libertad: fundamentos científicos de los principios liberales” (enlaces a vídeos) que di en el Instituto Juan de Mariana el sábado 20 de octubre de 2018.

En el ámbito del liberalismo y de la economía de la escuela austriaca abundan las fundamentaciones filosóficas y los estudios de historia del pensamiento: son escasos los intentos de apoyo y crecimiento en las ciencias naturales, tal vez por falta de interés y/o capacidad, por ser muchos investigadores gente de letras o humanidades. Esta desconexión es empobrecedora, frecuentemente sectaria, y facilita la infiltración por ideas falaces o absurdas (pseudociencias, supersticiones, conspiranoias). En lugar de enfatizar las diferencias para separar y trabajar de forma aislada, una actitud intelectual más fructífera y realista busca la consiliencia, la integración con otros ámbitos del conocimiento que sirvan para generar, apoyar o criticar ideas de forma interdependiente.

La praxeología separada de la psicología (apriorismo, dualismo metodológico) dice cosas ciertas e importantes, pero también vagas, genéricas, sin concretar, y ofrece descripciones y explicaciones muy incompletas de la realidad. Estudiar solamente la acción intencional implica obviar otros tipos de acción que pueden ser muy relevantes. Tomar la intencionalidad de la acción humana como un axioma irrefutable cuya fundamentación no es necesario investigar puede llevar a ignorar que muchos otros seres vivos también actúan intencionalmente, y a no sentir la necesidad de explicar la existencia de lo teleológico en un mundo físico causal, como si fuera un hecho bruto o un misterio imposible de resolver.

En mi formación académica tienen un fuerte peso las ciencias naturales. Mi trabajo de estudio e investigación me ha permitido ver que es posible integrar de forma consistente todos los ámbitos científicos, y que esto permite comprender mejor la realidad humana y las fortalezas y los problemas del liberalismo.

A continuación presento los autores y libros que me han servido para aprender en muy diversos ámbitos, para que sirvan como referencia y por si pueden ser de utilidad para otras personas interesadas en aprender sobre estos temas. Es una lista cuya organización es problemática por cómo escoger los tópicos y por cómo clasificar cada libro solo en uno cuando en realidad casi todos tratan de varios temas. Incluyo libros que aún no he leído o que o no he leído en su totalidad (marcados con un asterisco *), pero que considero importantes y tengo en cuenta para mis lecturas futuras. Algunas obras (por ejemplo, sobre filosofía o física) pueden ser menos relevantes para la economía y el liberalismo. No menciono de momento (en general) libros típicamente liberales austriacos (economía y ética), de teoría monetaria, banca y finanzas.

Se trata de una lista provisional e imperfecta que espero completar con más libros leídos o proyectos de lectura, recomendaciones de los más interesantes en cada ámbito, ideas clave, referencias a reseñas, resúmenes o debates, y materiales adicionales como sitios de Internet, contenidos audiovisuales, cursos o artículos sobre los diversos temas (algunos aparecen con frecuencia en las recomendaciones de intelib.wordpress.com). No todos los libros son recomendables en el sentido de acertados: por ejemplo la literatura creacionista es una sucesión de errores, falacias y disparates, pero es conveniente leerla para conocerla. Algunos libros tienen menos conexión con las ciencias naturales (historia, política). Algunos libros tienen dos títulos por la diferencia entre la edición inglesa y la norteamericana.

Para empezar recomiendo dos autores que piensan y escriben muy bien y además son liberales: Matt Ridley y Michael Shermer. Con mucho gusto recibiré preguntas, comentarios, sugerencias o críticas de lectores interesados.

Filosofía / Philosophy

Julian Baggini, The Pig That Wants to Be Eaten: 100 Experiments for the Armchair Philosopher (The Pig That Wants to Be Eaten: And Ninety-Nine Other Thought Experiments)

Thomas Cathcart & Daniel Klein, Plato and a Platypus Walk into a Bar: Understanding Philosophy Through Jokes

Jostein Gaarder, El mundo de Sofía

Rebecca Newberger Goldstein, Plato at the Googleplex: Why Philosophy Won’t Go Away

Lou Marinoff, Plato, Not Prozac!: Applying Eternal Wisdom to Everyday Problems

Robert Nozick, Philosophical Explanations (*)

Matthew Stewart, The Truth About Everything: An Irreverent History of Philosophy

Física, Cosmología, Matemáticas / Physics, Cosmology, Mathematics

Edwin A. Abbott, Flatland: A Romance of Many Dimensions

Amir D.Aczel, Entanglement: The Greatest Mystery in Physics

Peter Atkins, The Creation

Peter Atkins, Four Laws That Drive the Universe (*)

John D. Barrow, Impossibility: The Limits of Science and the Science of Limits

John D. Barrow, The Book of Nothing: Vacuums, Voids, and the Latest Ideas about the Origins of the Universe

John D. Barrow, The Infinite Book: A Short Guide to the Boundless, Timeless and Endless

David Bohm, Wholeness and the Implicate Order

Bill Bryson, A Short History of Nearly Everything

William H. Calvin, How the Shaman Stole the Moon: The Search of Ancient Prophet-Scientists: From Stonehenge to the Grand Canyon (*)

Sean Carroll, From Eternity to Here: The Quest for the Ultimate Theory of Time

Sean Carroll, The Big Picture: On the Origins of Life, Meaning, and the Universe Itself

Peter Coveney & Roger Highfield, The Arrow of Time: A Voyage Through Science to Solve Time’s Greatest Mystery

Paul Davies, The Mind of God: The Scientific Basis for a Rational World

David Deutsch, The Fabric of Reality: The Science of Parallel Universes—and Its Implications

David Deutsch, The Beginning of Infinity: Explanations That Transform the World

Keith Devlin, Mathematics: The Science of Patterns: The Search for Order in Life, Mind and the Universe

Richard P. Feynman, “Surely You’re Joking, Mr. Feynman!” Adventures of a Curious Character

Richard P. Feynman, “What Do You Care What Other People Think?” Further Adventures of a Curious Character

Martin Gardner, Mathematical Magic Show: More Puzzles, Games, Diversions, Illusions and Other Mathematical Sleight-Of-Mind from Scientific American

Brian Greene, The Elegant Universe: Superstrings, Hidden Dimensions, and the Quest for the Ultimate Theory

Brian Greene, The Fabric of the Cosmos: Space, Time, and the Texture of Reality

Brian Greene, The Hidden Reality: Parallel Universes and the Deep Laws of the Cosmos (*)

Stephen Hawking, A Brief History of Time: From the Big Bang to Black Holes

Stephen Hawking & Leonard Mlodinow, The Grand Design

Jim Holt, Why Does the World Exist? An Existential Detective Story

Robert Kaplan, The Nothing That Is: A Natural History of Zero

Robert Kaplan & Ellen Kaplan, The Art of the Infinite: The Pleasures of Mathematics

Lawrence M. Krauss, A Universe From Nothing: Why There Is Something Rather Than Nothing

Lawrence M. Krauss, The Greatest Story Ever Told—So Far: Why Are We Here?

Lillian R. Lieber, Infinity: Beyond the Beyond the Beyond

Alan Lightman, The Accidental Universe: The World You Thought You Knew

Benoît B. Mandelbrot, The Fractal Geometry of Nature

Eli Maor, To Infinity and Beyond: A Cultural History of the Infinite

Martin Rees, Just Six Numbers: The Deep Forces That Shape the Universe

Carl Sagan, Cosmos

Charles Seife, Zero: The Biography of a Dangerous Idea

Lee Smolin, Three Roads To Quantum Gravity

Ian Stewart, The Problems of Mathematics

Ian Stewart, From Here to Infinity: A Guide to Today’s Mathematics

Steven Weinberg, The First Three Minutes: A Modern View Of The Origin Of The Universe

Steven Weinberg, Dreams of a Final Theory: The Scientist’s Search for the Ultimate Laws of Nature

Ciencia, Epistemología, Filosofía de la ciencia, Sociología de la ciencia / Science, Epistemology, Philosophy of Science, Sociology of Science

John Brockman, The Third Culture: Beyond the Scientific Revolution

John Brockman (ed.), What We Believe but Cannot Prove: Today’s Leading Thinkers on Science in the Age of Certainty

John Brockman (ed.), What Is Your Dangerous Idea? Today’s Leading Thinkers on the Unthinkable

John Brockman (ed.), This Will Change Everything: Ideas That Will Shape the Future

John Brockman (ed.), What Have You Changed Your Mind About?: Today’s Leading Minds Rethink Everything

John Brockman (ed.), This Will Make You Smarter: New Scientific Concepts to Improve Your Thinking

John Brockman (ed.), This Explains Everything: Deep, Beautiful, and Elegant Theories of How the World Works

John Brockman (ed.), This Idea Must Die: Scientific Theories That Are Blocking Progress

John Brockman (ed.), Know This: Today’s Most Interesting and Important Scientific Ideas, Discoveries, and Developments

Michael Brooks, At the Edge of Uncertainty: 11 Discoveries Taking Science by Surprise

Richard Dawkins, The Magic of Reality: How We Know What’s Really True

Richard Dawkins, Unweaving the Rainbow: Science, Delusion and the Appetite for Wonder

Richard Dawkins, Science in the Soul: Selected Writings of a Passionate Rationalist

Peter Godfrey-Smith, Theory and Reality: An Introduction to the Philosophy of Science

Stephen Jay Gould, The Hedgehog, the Fox & the Magister’s Pox: Mending the Gap Between Science & the Humanities (*)

Friedrich A. Hayek, The Counter-Revolution of Science: Studies on the Abuse of Reason

Terence Kealey, Sex, Science and Profits: How People Evolved to Make Money

Thomas S. Kuhn, The Structure of Scientific Revolutions

Jean-Marc Lévy-Leblond, Conceptos contrarios o El oficio de científico

Mario Livio, Brilliant Blunders: From Darwin to Einstein – Colossal Mistakes by Great Scientists That Changed Our Understanding of Life and the Universe

Mario Livio, Why? What Makes Us Curious

Samir Okasha, Philosophy of Science: A Very Short Introduction

Robert M. Pirsig, Zen and the Art of Motorcycle Maintenance: An Inquiry into Values

Miguel Ángel Quintanilla, Fundamentos de lógica y teoría de la ciencia

Carl Sagan, The Demon-Haunted World: Science as a Candle in the Dark

Michael Shermer, Heavens on Earth: The Scientific Search for the Afterlife, Immortality, and Utopia

Andrew Shtulman, Scienceblind: Why Our Intuitive Theories About the World Are So Often Wrong

Edward O. Wilson, Consilience: The Unity of Knowledge

Sistemas / Systems

Adrian Bejan & J. Peder Zane, Design in Nature: How the Constructal Law Governs Evolution in Biology, Physics, Technology, and Social Organization

Ludwig von Bertalanffy, General System Theory: Foundations, Development, Applications

Redes / Networks

Albert-László Barabási, Linked: The New Science of Networks (How Everything Is Connected to Everything Else and What It Means for Business, Science, and Everyday Life)

Mark Buchanan, Nexus: Small Worlds and the Groundbreaking Theory of Networks

Nicholas A. Christakis & James H. Fowler, Connected: The Surprising Power of Our Social Networks and How They Shape Our Lives (Connected: How Your Friends’ Friends’ Friends Affect Everything You Feel, Think, and Do)

Niall Ferguson, The Square and the Tower: Networks, Hierarchies and the Struggle for Global Power (The Square and the Tower: Networks and Power, from the Freemasons to Facebook)

Alex Pentland, Social Physics: How Good Ideas Spread—The Lessons from a New Science (Social Physics: How Social Networks Can Make Us Smarter)

Duncan J. Watts, Six Degrees: The Science of a Connected Age

Complejidad / Complexity

Sunny Y. Auyang, Foundations of Complex-System Theories (in Economics, Evolutionary Biology, and Statistical Physics) (*)

Yaneer Bar-Yam, Making Things Work: Solving Complex Problems in a Complex World (*)

Eric D. Beinhocker, The Origin of Wealth: Evolution, Complexity, and the Radical Remaking of Economics

John L. Casti, Complexification: Explaining a Paradoxical World Through the Science of Surprise

Jack Cohen & Ian Stewart, The Collapse of Chaos: Discovering Simplicity in a Complex World

Murray Gell-Mann, The Quark and the Jaguar: Adventures in the Simple and the Complex

Brian Goodwin, How the Leopard Changed Its Spots: The Evolution of Complexity

John H. Holland, Hidden Order: How Adaptation Builds Complexity (*)

Roger Lewin, Complexity: Life at the Edge of Chaos

Melanie Mitchell, Complexity: A Guided Tour

John H. Miller, A Crude Look at the Whole: The Science of Complex Systems in Business, Life, and Society (*)

M. Mitchell Waldrop, Complexity: The Emerging Science at the Edge of Order and Chaos

Stephen Wolfram, A New Kind of Science (*)

Caos / Chaos

Albert-László Barabási, Bursts: The Hidden Pattern Behind Everything We Do

Antonio Escohotado, Caos y orden

Malcolm Gladwell, The Tipping Point: How Little Things Can Make a Big Difference

James Gleick, Chaos: Making a New Science

Edward Lorenz, The Essence of Chaos

Leonard Smith, Chaos: A Very Short Introduction

Ian Stewart, Does God Play Dice? The Mathematics of Chaos

Orden espontáneo, Autoorganización, Emergencia / Spontaneous Order, Self-organization, Emergence

Philip Ball, The Self-Made Tapestry: Pattern Formation in Nature

Philip Ball, Nature’s Patterns: A Tapestry in Three Parts (Branches)

Philip Ball, Nature’s Patterns: A Tapestry in Three Parts (Flows)

Philip Ball, Nature’s Patterns: A Tapestry in Three Parts (Shapes)

Ori Brafman & Rod A. Beckstrom, The Starfish and the Spider: The Unstoppable Power of Leaderless Organizations

Paul Davies, The Cosmic Blueprint: New Discoveries in Nature’s Creative Ability to Order the Universe

John H. Holland, Emergence: From Chaos To Order (*)

Steven Johnson, Emergence: The Connected Lives of Ants, Brains, Cities, and Software

Stuart Kauffman, The Origins of Order: Self-Organization and Selection in Evolution (*)

Stuart Kauffman, At Home in the Universe: The Search for the Laws of Self-Organization and Complexity

Stuart Kauffman, Investigations

Stuart Kauffman, Humanity in a Creative Universe (*)

Stuart Kauffman, Reinventing the Sacred: A New View of Science, Reason, and Religion (*)

Harold J. Morowitz, The Emergence of Everything: How the World Became Complex

Rafael Rubio de Urquía, Francisco José Vázquez, Félix Fernando Muñoz Pérez (eds.), Procesos de autoorganización (*)

Steven Strogatz, Sync: The Emerging Science of Spontaneous Order

Simetría / Symmetry

Ian Stewart, Why Beauty Is Truth: A History of Symmetry

Hermann Weyl, Symmetry

Escala / Scale

Geoffrey West, Scale: The Search for Simplicity and Unity in the Complexity of Life, from Cells to Cities, Companies to Ecosystems, Milliseconds to Millennia (Scale: The Universal Laws of Growth, Innovation, Sustainability, and the Pace of Life in Organisms, Cities, Economies, and Companies)

Aleatoriedad / Randomness

Robert H. Frank, Success and Luck: Good Fortune and the Myth of Meritocracy

Leonard Mlodinow, The Drunkard’s Walk: How Randomness Rules Our Lives

David Ruelle, Chance and Chaos

Nassim Nicholas Taleb, Fooled by Randomness: The Hidden Role of Chance in Life and in the Markets

Nassim Nicholas Taleb, The Black Swan: The Impact of the Highly Improbable

Biología / Biology

Michael J. Benton, The History of Life: A Very Short Introduction

John Brockman, Life: The Leading Edge of Evolutionary Biology, Genetics, Anthropology, and Environmental Science

Alexander Graham Cairns-Smith, Seven Clues to the Origin of Life: A Scientific Detective Story

Paul Davies, The Fifth Miracle: The Search for the Origin and Meaning of Life

Christian de Duve, Vital Dust: The Origin and Evolution of Life on Earth (Vital Dust: Life as a Cosmic Imperative)

David Deamer, First Life: Discovering the Connections between Stars, Cells, and How Life Began

Paul G. Falkowski, Life’s Engines: How Microbes Made Earth Habitable

Richard Fortey, Life: An Unauthorised Biography (A Natural History of the First Four Thousand Million Years of Life on Earth)

Peter M. Hoffmann, Life’s Ratchet: How Molecular Machines Extract Order from Chaos

Andrew H. Knoll, Life on a Young Planet: The First Three Billion Years of Evolution on Earth

Nick Lane, The Vital Question: Why Is Life the Way It Is?

James E. Lovelock, Gaia: A New Look at Life on Earth

Humberto Maturana R. & Francisco J. Varela G., Autopoiesis and Cognition: The Realization of the Living

Humberto Maturana R. & Francisco J. Varela G., The Tree of Knowledge: The Biological Roots of Human Understanding

Ernst Mayr, The Growth of Biological Thought: Diversity, Evolution, and Inheritance (*)

Johnjoe McFadden & Jim Al-Khalili, Life on the Edge: The Coming of Age of Quantum Biology

Jacques Monod, Chance and Necessity: An Essay on the Natural Philosophy of Modern Biology (*)

Michel Morange, Life Explained

Addy Pross, What is Life? How Chemistry Becomes Biology

Michael L. Rothschild, Bionomics: Economy As Ecosystem

Adam Rutherford, Creation: The Origin of Life / The Future of Life (Creation: How Science Is Reinventing Life Itself)

Bill Schutt, Cannibalism: A Perfectly Natural History

Ian Stewart, Life’s Other Secret: The New Mathematics Of The Living World

Lewis Thomas, The Lives of a Cell: Notes of a Biology Watcher

Lewis Thomas, The Medusa and the Snail: More Notes of a Biology Watcher

David Toomey, Weird Life: The Search for Life That Is Very, Very Different from Our Own

Jonathan Weiner, Long for This World: The Strange Science of Immortality

Edward O. Wilson, The Future of Life

Exobiología (Vida extraterrestre) / Exobiology (Alien Life)

Jim Al-Khalili, Aliens: The World’s Leading Scientists on the Search for Extraterrestrial Life (Aliens: Science Asks Is Anyone Out There?)

Lewis Dartnell, Life in the Universe: A Beginner’s Guide

Paul Davies, The Eerie Silence: Renewing Our Search for Alien Intelligence (The Eerie Silence: Are We Alone in the Universe?)

Ben Miller, The Aliens Are Coming!: The Extraordinary Science Behind Our Search for Life in the Universe

Seth Shostak, Confessions of an Alien Hunter: A Scientist’s Search for Extraterrestrial Intelligence

Genética / Genetics

Kat Arney, Herding Hemingway’s Cats: Understanding how our Genes Work

David P. Barash, Revolutionary Biology: The New, Gene-Centered View of Life

Nessa Carey, The Epigenetics Revolution: How Modern Biology Is Rewriting Our Understanding of Genetics, Disease, and Inheritance

Sam Kean, The Violinist’s Thumb: And Other Lost Tales of Love, War, and Genius, as Written by Our Genetic Code

Richard C. Lewontin, Biology as Ideology: The Doctrine of DNA

Siddhartha Mukherjee, The Gene: An Intimate History

John Parrington, The Deeper Genome: Why There Is More to the Human Genome Than Meets the Eye

Matt Ridley, Genome: The Autobiography of a Species in 23 Chapters

Matt Ridley, Nature Via Nurture: Genes, Experience and What Makes Us Human (The Agile Gene: How Nature Turns on Nurture)

Evolución / Evolution

John Taylor Bonner, Randomness in Evolution

Sean B. Carroll, Endless Forms Most Beautiful: The New Science of Evo Devo and the Making of the Animal Kingdom

Sean B. Carroll, The Making of the Fittest: DNA and the Ultimate Forensic Record of Evolution

Jerry A. Coyne, Why Evolution Is True

Helena Cronin, The Ant and the Peacock: Altruism and Sexual Selection from Darwin to Today

Charles Darwin, On the Origin of Species

Richard Dawkins, The Selfish Gene

Richard Dawkins, The Extended Phenotype

Richard Dawkins, The Blind Watchmaker: Why the Evidence of Evolution Reveals a Universe without Design

Richard Dawkins, River out of Eden: A Darwinian View of Life

Richard Dawkins, Climbing Mount Improbable

Richard Dawkins, A Devil’s Chaplain: Reflections on Hope, Lies, Science, and Love (*)

Richard Dawkins, The Ancestor’s Tale: A Pilgrimage to the Dawn of Evolution

Richard Dawkins, The Greatest Show on Earth: The Evidence for Evolution

Daniel C. Dennett, Darwin’s Dangerous Idea: Evolution and the Meanings of Life

Stephen Jay Gould, Ever Since Darwin: Reflections on Natural History

Stephen Jay Gould, The Panda’s Thumb: More Reflections in Natural History

Stephen Jay Gould, Hen’s Teeth and Horse’s Toes: Further Reflections in Natural History

Stephen Jay Gould, The Flamingo’s Smile: Reflections in Natural History

Stephen Jay Gould, Wonderful Life: The Burgess Shale and the Nature of History

Stephen Jay Gould, Bully for Brontosaurus: Reflections in Natural History

Stephen Jay Gould, Eight Little Piggies: Reflections in Natural History

Stephen Jay Gould, Dinosaur in a Haystack: Reflections in Natural History

Stephen Jay Gould, Full House: The Spread of Excellence from Plato to Darwin

Stephen Jay Gould, Leonardo’s Mountain of Clams and the Diet of Worms: Essays on Natural History

Stephen Jay Gould, The Lying Stones of Marrakech: Penultimate Reflections in Natural History

Stephen Jay Gould, I Have Landed: The End of a Beginning in Natural History (*)

Eva Jablonka & Marion J. Lamb, Evolution in Four Dimensions: Genetic, Epigenetic, Behavioral, and Symbolic Variation in the History of Life

Greg Krukonis & Tracy Barr, Evolution For Dummies

Nick Lane, Life Ascending: The Ten Great Inventions of Evolution

Edward J. Larson, Evolution: The Remarkable History of a Scientific Theory

Ernst Mayr, What Evolution Is

Bill Nye, Undeniable: Evolution and the Science of Creation

Samir Okasha, Evolution and the Levels of Selection (*)

Matt Ridley, The Evolution of Everything: How New Ideas Emerge (The Evolution of Everything: How Small Changes Transform Our World)

Javier Sampedro, Deconstruyendo a Darwin: Los enigmas de la evolución a la luz de la nueva genética

Michael Shermer, Why Darwin Matters: The Case Against Intelligent Design

Matt Simon, The Wasp That Brainwashed the Caterpillar: Evolution’s Most Unbelievable Solutions to Life’s Biggest Problems

John Maynard Smith & Eörs Szathmáry, The Origins of Life: From the Birth of Life to the Origins of Language

Kim Sterelny, The Evolution of Agency and Other Essays

Steve Stewart-Williams, Darwin, God and the Meaning of Life: How Evolutionary Theory Undermines Everything You Thought You Knew

Rebecca Stott, Darwin’s Ghosts: The Secret History of Evolution

Ian Tattersall, Paleontology: A Brief History of Life

Andreas Wagner, Arrival of the Fittest: Solving Evolution’s Greatest Puzzle

Peter Ward & Joe Kirschvink, A New History of Life: The Radical New Discoveries about the Origins and Evolution of Life on Earth

George C. Williams, Adaptation and Natural Selection: A Critique of Some Current Evolutionary Thought (*)

Amotz Zahavi, The Handicap Principle: A Missing Piece of Darwin’s Puzzle

Crítica de la evolución / Criticism of Evolution

Rémy Chauvin, Darwinismo: El fin de un mito

Fernando Vallejo, La tautología darwinista y otros ensayos de biología

Creacionismo, Diseño Inteligente / Creationism, Intelligent Design

Michael J. Behe, Darwin’s Black Box: The Biochemical Challenge to Evolution (*)

Michael J. Behe, The Edge of Evolution: The Search for the Limits of Darwinism

Silvano Borruso, El evolucionismo en apuros

Sexo, género, reproducción, amor, celos, familia / Sex, Gender, Reproduction, Love, Jealousy, Family

David M. Buss, The Dangerous Passion: Why Jealousy is as Necessary as Love and Sex (*)

David P. Barash & Judith Eve Lipton, Making Sense of Sex: How Genes and Gender Influence Our Relationships

David P. Barash & Judith Eve Lipton, The Myth of Monogamy: Fidelity and Infidelity in Animals and People (*)

Jesse Bering, Perv: The Sexual Deviant in All of Us

Jared Diamond, Why Is Sex Fun? The Evolution of Human Sexuality

Robin Dunbar, The Science of Love and Betrayal

Cordelia Fine, Testosterone Rex: Myths of Sex, Science, and Society

Helen Fisher, Anatomy of Love: A Natural History of Mating, Marriage, and Why We Stray (Anatomy Of Love. The Natural History Of Monogamy, Adultery And Divorce)

Steven Horwitz, Hayek’s Modern Family: Classical Liberalism and the Evolution of Social Institutions

Bobbi S. Low, Why Sex Matters: A Darwinian Look at Human Behavior

Lynn Margulis & Dorion Sagan, Origins of Sex: Three Billion Years of Genetic Recombination

Robert Martin, How We Do It: The Evolution and Future of Human Reproduction

Ashley McGuire, Sex Scandal: The Drive to Abolish Male and Female

Cindy M. Meston & David M. Buss, Why Women Have Sex: Understanding Sexual Motivations from Adventure to Revenge (and Everything in Between)

Geoffrey Miller, The Mating Mind: How Sexual Choice Shaped the Evolution of Human Nature

Richard O. Prum, The Evolution of Beauty: How Darwin’s Forgotten Theory of Mate Choice Shapes the Animal World – And Us

Matt Ridley, The Red Queen: Sex and the Evolution of Human Nature

Joan Roughgarden, Evolution’s Rainbow: Diversity, Gender and Sexuality in Nature and People

Christopher Ryan & Cacilda Jethá, Sex at Dawn: The Prehistoric Origins of Modern Sexuality

Menno Schilthuizen, Nature’s Nether Regions: What the Sex Lives of Bugs, Birds, and Beasts Tell Us About Evolution, Biodiversity, and Ourselves

Paul Seabright, The War of the Sexes: How Conflict and Cooperation Have Shaped Men and Women from Prehistory to the Present

Etología / Ethology

Jennifer Ackerman, The Genius of Birds

Maddalena Bearzi & Craig B. Stanford, Beautiful Minds: The Parallel Lives of Great Apes and Dolphins

Marc Bekoff & Jessica Pierce, Wild Justice: The Moral Lives of Animals

Dorothy L. Cheney & Robert M. Seyfarth, Baboon Metaphysics: The Evolution of a Social Mind

Frans de Waal, Are We Smart Enough to Know How Smart Animals Are?

Frans de Waal, The Age of Empathy: Nature’s Lessons for a Kinder Society

Frans de Waal, The Bonobo and the Atheist: In Search of Humanism Among the Primates

Frans de Waal, Chimpanzee Politics: Power and Sex Among Apes (*)

Frans de Waal, The Ape and the Sushi Master: Reflections of a Primatologist (*)

Douglas J. Emlen, Animal Weapons: The Evolution of Battle

Peter Godfrey-Smith, Other Minds: The Octopus, the Sea, and the Deep Origins of Consciousness (Other Minds: The Octopus and the Evolution of Intelligent Life)

Temple Grandin & Catherine Johnson, Animals Make Us Human: Creating the Best Life for Animals

Bernd Heinrich, Mind of the Raven: Investigations and Adventures with Wolf-Birds

Bernd Heinrich, Winter World: The Ingenuity of Animal Survival

Bernd Heinrich, Summer World: A Season of Bounty

Jeffrey Moussaieff Masson, Beasts: What Animals Can Teach Us About the Origins of Good and Evil

Virginia Morell, Animal Wise: The Thoughts and Emotions of Our Fellow Creatures

Dale Peterson, The Moral Lives of Animals (*)

Carl Safina, Beyond Words: What Animals Think and Feel

Robert M. Sapolsky, A Primate’s Memoir: A Neuroscientist’s Unconventional Life Among the Baboons

Thomas D. Seeley, Honeybee Democracy

Peter Wohlleben, The Inner Life of Animals: Love, Grief, and Compassion—Surprising Observations of a Hidden World

Neurociencia, Consciencia, Inconsciente, Cerebro, Mente, Yo, Libre albedrío, Intencionalidad, Sentido / Neuroscience, Conscience, Unconscious, Brain, Mind, Self, Free Will, Intentionality, Meaning

Anil Ananthaswamy, The Man Who Wasn’t There: Investigations into the Strange New Science of the Self

Susan Blackmore, Consciousness: An Introduction

Susan Blackmore, Conversations on Consciousness (*)

Daniel Bor, The Ravenous Brain: How the New Science of Consciousness Explains Our Insatiable Search for Meaning

Pascal Boyer, Minds Make Societies: How Cognition Explains the World Humans Create (*)

William H. Calvin, The Throwing Madonna: Essays on the Brain (*)

William H. Calvin, The Cerebral Symphony: Seashore Reflections on the Structure of Consciousness (*)

William H. Calvin, How Brains Think: Evolving Intelligence, Then and Now (*)

William H. Calvin, The Cerebral Code: Thinking a Thought in the Mosaics of the Mind (*)

William H. Calvin & George A. Ojemann, Inside the Brain: Mapping the Cortex, Exploring the Neuron (*)

David J. Chalmers, The Conscious Mind: In Search of a Fundamental Theory

Patricia S. Churchland, Touching a Nerve: The Self as Brain (Touching a Nerve: Our Brains, Our Selves)

Michael C. Corballis, A Very Short Tour of the Mind: 21 Short Walks Around the Human Brain

Antonio Damasio, Self Comes to Mind: Constructing the Conscious Brain

Terrence W. Deacon, Incomplete Nature: How Mind Emerged From Matter

Stanislas Dehaene, Consciousness and the Brain: Deciphering How the Brain Codes Our Thoughts

Daniel C. Dennett, Elbow Room: The Varieties of Free Will Worth Wanting

Daniel C. Dennett, Consciousness Explained

Daniel C. Dennett, Kinds of Minds: Toward an Understanding of Consciousness

Daniel C. Dennett, Brainchildren: Essays on Designing Minds

Daniel C. Dennett, Freedom Evolves

Daniel C. Dennett, Sweet Dreams: Philosophical Obstacles to a Science of Consciousness

Daniel C. Dennett, From Bacteria to Bach and Back: The Evolution of Minds

Daniel C. Dennett, Brainstorms: Philosophical Essays on Mind and Psychology (*)

Daniel C. Dennett, The Intentional Stance (*)

David Eagleman, Incognito: The Secret Lives of the Brain

David Eagleman, The Brain: The Story of You

Gerald M. Edelman, Wider Than the Sky: The Phenomenal Gift of Consciousness

Nicholas Epley, Mindwise: How We Understand What Others Think, Believe, Feel, and Want

R. Douglas Fields, The Other Brain: From Dementia to Schizophrenia, How New Discoveries about the Brain Are Revolutionizing Medicine and Science (The Other Brain: The Scientific and Medical Breakthroughs That Will Heal Our Brains and Revolutionize Our Health)

Viktor E. Frankl, Man’s Search for Meaning

Joaquín M. Fuster, The Neuroscience of Freedom and Creativity: Our Predictive Brain

Michael S. Gazzaniga, Who’s in Charge? Free Will and the Science of the Brain

Elkhonon Goldberg, The Executive Brain: Frontal Lobes and the Civilized Mind

Michael S. A. Graziano, Consciousness and the Social Brain

Sam Harris, Free Will

Douglas R. Hofstadter, I Am a Strange Loop

Douglas R. Hofstadter & Daniel C. Dennett, The Mind’s I: Fantasies and Reflections on Self and Soul

Bruce Hood, The Self Illusion: How the Social Brain Creates Identity

Bruce Hood, The Domesticated Brain

Matthew M. Hurley, Daniel C. Dennett & Reginald B. Adams Jr., Inside Jokes: Using Humor to Reverse-Engineer the Mind

Steven Johnson, Mind Wide Open: Your Brain and the Neuroscience of Everyday Life

Alicia Juarrero, Dynamics in Action: Intentional Behavior as a Complex System

Michio Kaku, The Future of the Mind: The Scientific Quest to Understand, Enhance, and Empower the Mind

Sam Kean, The Tale of the Dueling Neurosurgeons: The History of the Human Brain as Revealed by True Stories of Trauma, Madness, and Recovery

Christof Koch, Consciousness: Confessions of a Romantic Reductionist

Arthur Koestler, The Ghost in the Machine

Jonah Lehrer, Proust Was a Neuroscientist

Rita Levi-Montalcini, La galaxia mente

Matthew D. Lieberman, Social: Why Our Brains Are Wired to Connect

Facundo Manes & Mateo Niro, Usar el cerebro: Conocer el cerebro para vivir mejor

Iain McGilchrist, The Master and His Emissary: The Divided Brain and the Making of the Western World

Thomas Metzinger, The Ego Tunnel: The Science of the Mind and the Myth of the Self

Marvin Minsky, The Society of Mind

Marvin Minsky, The Emotion Machine: Commonsense Thinking, Artificial Intelligence, and the Future of the Human Mind

Leonard Mlodinow, Subliminal: How Your Unconscious Mind Rules Your Behavior

Read Montague, Why Choose This Book?: How We Make Decisions

Roger Penrose, The Emperor’s New Mind: Concerning Computers, Minds and the Laws of Physics

Roger Penrose, Shadows of the Mind: A Search for the Missing Science of Consciousness

V. S. Ramachandran, The Tell-Tale Brain: A Neuroscientist’s Quest for What Makes Us Human

V. S. Ramachandran & Sandra Blakeslee, Phantoms in the Brain: Probing the Mysteries of the Human Mind (Phantoms in the Brain: Human Nature and the Architecture of the Mind) (*)

Oliver Sacks, Awakenings

Oliver Sacks, A Leg to Stand on

Oliver Sacks, The Man Who Mistook His Wife for a Hat and Other Clinical Tales

Oliver Sacks, Seeing Voices: A Journey into the World of the Deaf

Oliver Sacks, An Anthropologist on Mars: Seven Paradoxical Tales

Oliver Sacks, The Island of the Colorblind (*)

Oliver Sacks, Musicophilia: Tales of Music and the Brain (*)

Oliver Sacks, The Mind’s Eye

Oliver Sacks, Hallucinations

Oliver Sacks, The River of Consciousness

Sally L. Satel & Scott O. Lilienfeld, Brainwashed: The Seductive Appeal of Mindless Neuroscience

Sebastian Seung, Connectome: How the Brain’s Wiring Makes Us Who We Are

Daniel J. Siegel, The Neurobiology of “We”: How Relationships, the Mind, and the Brain Interact to Shape Who We Are

Mariano Sigman, The Secret Life of the Mind: How Your Brain Thinks, Feels, and Decides

Shankar Vedantam, The Hidden Brain: How Our Unconscious Minds Elect Presidents, Control Markets, Wage Wars, and Save Our Lives

Daniel M. Wegner, The Illusion of Conscious Will

Daniel M. Wegner & Kurt Gray, The Mind Club: Who Thinks, What Feels, and Why It Matters

Psicología evolucionista / Evolutionary Psychology

Jerome H. Barkow, Leda Cosmides & John Tooby (eds.), The Adapted Mind: Evolutionary Psychology and the Generation of Culture (*)

Paul Bloom, How Pleasure Works: The New Science of Why We Like What We Like

Dean Buonomano, Brain Bugs: How the Brain’s Flaws Shape Our Lives

Dean Burnett, Idiot Brain: What Your Head Is Really up to

Terry Burnham & Jay Phelan, Mean Genes (From Sex to Money to Food: Taming Our Primal Instincts)

Robin Dunbar, Louise Barrett & John Lycett, Evolutionary Psychology (A Beginner’s Guide): Human Behaviour, Evolution and the Mind

Douglas T. Kenrick, Sex, Murder, and the Meaning of Life: A Psychologist Investigates How Evolution, Cognition, and Complexity are Revolutionizing Our View of Human Nature

Douglas T. Kenrick & Vladas Griskevicius, The Rational Animal: How Evolution Made Us Smarter Than We Think

David J. Linden, The Accidental Mind: How Brain Evolution Has Given Us Love, Memory, Dreams, and God

David J. Linden, The Compass of Pleasure: How Our Brains Make Fatty Foods, Orgasm, Exercise, Marijuana, Generosity, Vodka, Learning, and Gambling Feel So Good

Gary Marcus, Kluge: The Haphazard Construction of the Human Mind

Geoffrey Miller, Spent: Sex, Evolution, and Consumer Behavior (Must-Have: The Hidden Instincts Behind Everything We Buy)

Steven Pinker, How the Mind Works

Evolución humana, naturaleza humana, antropología / Human Evolution, Human Nature, Anthropology

Gregory Bateson, Steps to an Ecology of Mind: Collected Essays in Anthropology, Psychiatry, Evolution, and Epistemology (*)

David P. Barash, Natural Selections: Selfish Altruists, Honest Liars, and Other Realities of Evolution

David P. Barash, Homo Mysterious: Evolutionary Puzzles of Human Nature

David P. Barash & Ilona A. Barash, The Mammal in the Mirror: Understanding Our Place in the Natural World

Jesse Bering, Why Is the Penis Shaped Like That? And Other Reflections on Being Human

William H. Calvin, The River That Runs Uphill: A Journey from the Big Bang to the Big Brain (*)

William H. Calvin, The Ascent of Mind: Ice Age Climates and the Evolution of Intelligence (*)

William H. Calvin, A Brain for All Seasons: Human Evolution and Abrupt Climate Change (*)

William H. Calvin, A Brief History of the Mind: From Apes to Intellect and Beyond (*)

David P. Clark, Germs, Genes, & Civilization: How Epidemics Shaped Who We Are Today

Frans de Waal, Our Inner Ape: A Leading Primatologist Explains Why We Are Who We Are

Jared Diamond, The Third Chimpanzee: The Evolution and Future of the Human Animal

Jared Diamond, The World Until Yesterday: What Can We Learn from Traditional Societies?

Brian Fagan, Cro-Magnon: How the Ice Age Gave Birth to the First Modern Humans

Michael S. Gazzaniga, Human: The Science Behind What Makes Your Brain Unique

Henry Gee, The Accidental Species: Misunderstandings of Human Evolution

Stephen Jay Gould, The Mismeasure of Man: The Definitive Refutation to the Argument of ‘The Bell Curve’

Judith Rich Harris, The Nurture Assumption: Why Children Turn Out the Way They Do

Judith Rich Harris, No Two Alike: Human Nature and Human Individuality (*)

Steven Johnson, Wonderland: How Play Made the Modern World

Christine Kenneally, The Invisible History of the Human Race: How DNA and History Shape Our Identities and Our Futures

Daniel J. Levitin, This Is Your Brain on Music: The Science of a Human Obsession

Daniel E. Lieberman, The Story of the Human Body: Evolution, Health, and Disease

Steven Mithen, The Prehistory of the Mind: The Cognitive Origins of Art, Religion and Science

Steven Mithen, The Singing Neanderthals: The Origins of Music, Language, Mind and Body

Leonard Mlodinow, The Upright Thinkers: The Human Journey from Living in Trees to Understanding the Cosmos

Desmond Morris, The Naked Ape: A Zoologist’s Study of the Human Animal

Desmond Morris, The Human Zoo

Svante Pääbo, Neanderthal Man: In Search of Lost Genomes

Steven Pinker, The Blank Slate: The Modern Denial of Human Nature

Steven Pinker, The Stuff of Thought: Language as a Window Into Human Nature

Colin Renfrew, Prehistory: The Making of the Human Mind

Robert M. Sapolsky, Behave: The Biology of Humans at Our Best and Worst

Helmut Schoeck, Envy: A Theory of Social Behaviour

Pat Shipman, The Invaders: How Humans and Their Dogs Drove Neanderthals to Extinction

Neil Shubin, Your Inner Fish: A journey into the 3.5-Billion-Year History of the Human Body

Scott Solomon, Future Humans: Inside the Science of Our Continuing Evolution

Ian Tattersall, The Strange Case of the Rickety Cossack: And Other Cautionary Tales from Human Evolution

William von Hippel, The Social Leap: The New Evolutionary Science of Who We Are, Where We Come From, and What Makes Us Happy (*)

Nicholas Wade, Before the Dawn: Recovering the Lost History of Our Ancestors

Nicholas Wade, A Troublesome Inheritance: Genes, Race and Human History

Chip Walter, Last Ape Standing: The Seven-Million-Year Story of How and Why We Survived

Frank R. Wilson, The Hand: How Its Use Shapes the Brain, Language, and Human Culture

Edward O. Wilson, On Human Nature

Edward O. Wilson, The Meaning of Human Existence

Bernard Wood, Human Evolution: A Very Short Introduction

Richard Wrangham, Catching Fire: How Cooking Made Us Human

Marlene Zuk, Paleofantasy: What Evolution Really Tells Us about Sex, Diet, and How We Live

Cibernética, Información, Computación / Cybernetics, Information, Computation

James Gleick, The Information: A History, A Theory, A Flood

César A. Hidalgo, Why Information Grows: The Evolution of Order from Atoms to Economies

Ray Kurzweil, The Age of Intelligent Machines

Norbert Wiener, Cybernetics: Or, Control and Communication in the Animal and the Machine (*)

Lenguaje / Language

Benjamin K. Bergen, Louder Than Words: The New Science of How the Mind Makes Meaning

William H. Calvin & Derek Bickerton, Lingua ex Machina: Reconciling Darwin and Chomsky with the Human Brain (*)

William H. Calvin & George A. Ojemann, Conversations with Neil’s Brain: The Neural Nature of Thought and Language (*)

Terrence W. Deacon, The Symbolic Species: The Co-evolution of Language and the Brain

Daniel L. Everett, Language: The Cultural Tool

Manuel García-Carpintero, Las palabras, las ideas y las cosas: Una presentación de la filosofía del lenguaje

Jonathan Gottschall, The Storytelling Animal: How Stories Make Us Human

Steven Pinker, The Language Instinct: How the Mind Creates Language

Julie Sedivy, Language in Mind: An Introduction to Psycholinguistics (*)

Julie Sedivy, Sold on Language: How Advertisers Talk to You and What This Says About You (*)

Cognición / Cognition

Andy Clark, Being There: Putting Brain, Body, and World Together Again

Andy Clark, Natural-Born Cyborgs: Minds, Technologies, and the Future of Human Intelligence

Andy Clark, Supersizing the Mind: Embodiment, Action, and Cognitive Extension

Malcolm Gladwell, Blink: The Power of Thinking Without Thinking

Jeff Hawkins with Sandra Blakeslee, On Intelligence

Friedrich A. Hayek, The Sensory Order: An Inquiry into the Foundations of Theoretical Psychology

Ray Kurzweil, How to Create a Mind: The Secret of Human Thought Revealed

Jonah Lehrer, How We Decide

Robert Rosen, Anticipatory Systems: Philosophical, Mathematical and Methodological Foundations

Emociones, afectos / Emotions, Affection

Lisa Feldman Barrett, How Emotions are Made: The Secret Life of the Brain

Antonio Damasio, Descartes’ Error: Emotion, Reason and the Human Brain

Antonio Damasio, The Feeling of what Happens: Body, Emotion and the Making of Consciousness

Antonio Damasio, Looking for Spinoza: Joy, Sorrow, and the Feeling Brain

Antonio Damasio, The Strange Order of Things: Life, Feeling, and the Making of Cultures

Gavin de Becker, The Gift of Fear: Survival Signals That Protect Us from Violence

Dylan Evans, Emotion: A Very Short Introduction

Giovanni Frazzetto, How We Feel: What Neuroscience Can and Can’t Tell Us about Our Emotions (Joy, Guilt, Anger, Love: What Neuroscience Can and Can’t Tell Us About How We Feel)

José Antonio Jáuregui, Cerebro y emociones: El ordenador emocional

Psicología moral / Moral Psychology

Richard D. Alexander, The Biology of Moral Systems

Larry Arnhart, Darwinian Natural Right: The Biological Ethics of Human Nature

David P. Barash & Judith Eve Lipton, Payback: Why We Retaliate, Redirect Aggression, and Take Revenge

Simon Baron-Cohen, The Science of Evil: On Empathy and the Origins of Cruelty

Paul Bloom, Just Babies: The Origins of Good and Evil

Christopher Boehm, Hierarchy in the Forest: The Evolution of Egalitarian Behavior

Christopher Boehm, Moral Origins: The Evolution of Virtue, Altruism, and Shame

Samuel Bowles, The Moral Economy: Why Good Incentives Are No Substitute for Good Citizens

Patricia Churchland, Braintrust: What Neuroscience Tells Us about Morality

Frans de Waal, Primates and Philosophers: How Morality Evolved

Frans de Waal, Good Natured: The Origins of Right and Wrong in Humans and Other Animals (*)

Michael Gazzaniga, The Ethical Brain: The Science of Our Moral Dilemmas

Joshua Greene, Moral Tribes: Emotion, Reason, and the Gap Between Us and Them

Jonathan Haidt, The Righteous Mind: Why Good People Are Divided by Politics and Religion

Sam Harris, The Moral Landscape: How Science Can Determine Human Values

Marc Hauser, Moral Minds: How Nature Designed Our Universal Sense of Right and Wrong

Richard Joyce, The Evolution of Morality

Larissa MacFarquhar, Strangers Drowning: Grappling with Impossible Idealism, Drastic Choices, and the Overpowering Urge to Help

Donald W. Pfaff, The Neuroscience of Fair Play: Why We (Usually) Follow the Golden Rule

Jesse J. Prinz, The Emotional Construction of Morals

Matt Ridley, The Origins of Virtue: Human Instincts and the Evolution of Cooperation

Michael Shermer, The Science of Good and Evil: Why People Cheat, Gossip, Care, Share, and Follow the Golden Rule

Michael Shermer, The Moral Arc: How Science and Reason Lead Humanity toward Truth, Justice, and Freedom

Adam Smith, The Theory of Moral Sentiments

Valerie Tiberius, Moral Psychology: A Contemporary Introduction (*)

James Q. Wilson, The Moral Sense

Robert Wright, The Moral Animal: Why We Are the Way We Are: The New Science of Evolutionary Psychology

Paul J. Zak, The Moral Molecule: The Source of Love and Prosperity

Philip Zimbardo, The Lucifer Effect: Understanding How Good People Turn Evil

Ética, Filosofía moral / Ethics, Moral Philosophy

Kwame Anthony Appiah, Experiments in Ethics

Paul Bloom, Against Empathy: The Case for Rational Compassion

David Edmonds, Would You Kill the Fat Man? The Trolley Problem and What Your Answer Tells Us about Right and Wrong

Michael Huemer, Ethical Intuitionism (*)

José Luis López-Aranguren, Ética

Robert Nozick, Anarchy, State, and Utopia

Michael J. Sandel, Justice: What’s the Right Thing to Do?

Michael J. Sandel, What Money Can’t Buy: The Moral Limits of Markets

Cooperación social, Grupos, Sociología, Altruismo, Confianza / Social Cooperation, Groups, Sociology, Altruism, Trust

Robert Axelrod, The Evolution of Cooperation

David P. Barash, The Survival Game: How Game Theory Explains the Biology of Cooperation and Competition (*)

Yochai Benkler, The Penguin and the Leviathan: How Cooperation Triumphs over Self-Interest

Samuel Bowles & Herbert Gintis, A Cooperative Species: Human Reciprocity and Its Evolution

David Brooks, The Social Animal: The Hidden Sources of Love, Character, and Achievement

David DeSteno, The Truth About Trust: How It Determines Success in Life, Love, Learning, and More

Robert H. Frank, The Darwin Economy: Liberty, Competition, and the Common Good

Line-in Publishing, Sociology: Exploring Human Society

Martin A. Nowak with Roger Highfield, SuperCooperators: Altruism, Evolution, and Why We Need Each Other to Succeed

Mark Pagel, Wired for Culture: The Natural History of Human Cooperation (Wired for Culture: Origins of the Human Social Mind) (*)

Joan Roughgarden, The Genial Gene: Deconstructing Darwinian Selfishness (Cooperation and the Evolution of Sex)

Paul Seabright, The Company of Strangers: A Natural History of Economic Life

James Surowiecki, The Wisdom of Crowds: Why the Many Are Smarter Than the Few and How Collective Wisdom Shapes Business, Economies, Societies and Nations

Peter Turchin, Ultrasociety: How 10,000 Years of War Made Humans the Greatest Cooperators on Earth

David Sloan Wilson, Does Altruism Exist? Culture, Genes, and the Welfare of Others

Edward O. Wilson, Sociobiology: The New Synthesis (*)

Edward O. Wilson, The Social Conquest of Earth

Robert Wright, Nonzero: The Logic of Human Destiny

Guerra, Violencia / War, Violence

Azar Gat, War in Human Civilization

Dave Grossman with Loren W. Christensen, On Combat: The Psychology and Physiology of Deadly Conflict in War and in Peace

Ian Morris, War! What is it Good For? Conflict and the Progress of Civilization from Primates to Robots

Malcom Potts & Thomas Hayden, Sex and War: How Biology Explains Warfare and Terrorism and Offers a Path to a Safer World

Adrian Raine, The Anatomy of Violence: The Biological Roots of Crime

David Livingstone Smith, Less Than Human: Why We Demean, Enslave, and Exterminate Others

Sun Tzu, The Art of War

Peter Turchin, War and Peace and War: The Life Cycles of Imperial Nations (War and Peace and War: The Rise and Fall of Empires)

Richard Wrangham, Demonic Males: Apes and the Origins of Human Violence (*)

Política, Estado, Anarquismo / Politics, State, Anarchism

Bruce Bueno de Mesquita & Alastair Smith, The Dictator’s Handbook: Why Bad Behavior is Almost Always Good Politics

Francis Fukuyama, The Origins of Political Order: From Prehuman Times to the French Revolution

Francis Fukuyama, Political Order and Political Decay: From the Industrial Revolution to the Globalization of Democracy

Michael Huemer, The Problem of Political Authority: An Examination of the Right to Coerce and the Duty to Obey

George Lakoff, Don’t Think of an Elephant! Know Your Values and Frame the Debate: The Essential Guide for Progressives

George Lakoff, The Political Mind: Why You Can’t Understand 21st-Century American Politics with an 18th-Century Brain

Albert Jay Nock, Our Enemy, the State

Franz Oppenheimer, The State: Its History and Development Viewed Sociologically

Paul H. Rubin, Darwinian Politics: The Evolutionary Origin of Freedom (*)

Pedro Schwartz, En busca de Montesquieu: La democracia en peligro

James C. Scott, Two Cheers for Anarchism: Six Easy Pieces on Autonomy, Dignity, and Meaningful Work and Play

Avi Tuschman, Our Political Nature: The Evolutionary Origins of What Divides Us

Drew Westen, The Political Brain: The Role of Emotion in Deciding the Fate of the Nation

Historia / History

Jared Diamond, Guns, Germs, and Steel: The Fates of Human Societies

Jared Diamond, Collapse: How Societies Choose to Fail or Succeed

Niall Ferguson, Civilization: The West and the Rest (Civilization: The Six Ideas That Created the Modern World) (Civilization: The Six Killer Apps of Western Power)

Yuval Noah Harari, Sapiens: A Brief History of Humankind

Ian Morris, Why the West Rules—for Now: The Patterns of History, and What They Reveal About the Future

Steven Pinker, The Better Angels of Our Nature: Why Violence Has Declined

Steven Pinker, Enlightenment Now: The Case for Reason, Science, Humanism, and Progress

Matt Ridley, The Rational Optimist: How Prosperity Evolves

Psicología aplicada / Applied Psychology

Dan Ariely, Payoff: The Hidden Logic That Shapes Our Motivations

Ian Ayres, Carrots and Sticks: Unlock the Power of Incentives to Get Things Done

Roy F. Baumeister & John Tierney, Willpower: Rediscovering the Greatest Human Strength

Chris Berdik, Mind Over Mind: The Surprising Power of Expectations

Robert B. Cialdini, Influence: Science and Practice (Influence: The Psychology of Persuasion)

Stephen R. Covey, The 7 Habits of Highly Effective People: Powerful Lessons in Personal Change

Mihaly Csikszentmihalyi, Flow: The Psychology of Optimal Experience

David DiSalvo, What Makes Your Brain Happy and Why You Should Do the Opposite

Angela Duckworth, Grit: The Power of Passion and Perseverance

Charles Duhigg, The Power of Habit: Why We Do What We Do in Life and Business

Carol S. Dweck, Mindset: The New Psychology of Success

Daniel Gilbert, Stumbling on Happiness

Thomas Gilovich & Lee Ross, The Wisest One in the Room: How You Can Benefit from Social Psychology’s Most Powerful Insights

Uri Gneezy & John A. List, The Why Axis: Hidden Motives and The Undiscovered Economics of Everyday Life

Daniel Goleman, Social Intelligence: The New Science of Human Relationships

Jonathan Haidt, The Happiness Hypothesis: Finding Modern Truth in Ancient Wisdom

Sheena Iyengar, The Art of Choosing

Joseph E. LeDoux, Anxious: Using the Brain to Understand and Treat Fear and Anxiety

Kelly McGonigal, The Willpower Instinct: How Self-Control Works, Why It Matters, and What You Can Do to Get More of It (Maximum Willpower: How to Master the New Science of Self-Control)

Kelly McGonigal, The Neuroscience of Change: A Compassion-Based Program for Personal Transformation

Walter Mischel, The Marshmallow Test: Mastering Self-Control

Frank Partnoy, Wait: The Art and Science of Delay

Jordan B. Peterson, 12 Rules for Life: An Antidote to Chaos

Daniel H. Pink, A Whole New Mind: Why Right-Brainers Will Rule the Future

Daniel H. Pink, Drive: The Surprising Truth About What Motivates Us

Daniel H. Pink, To Sell Is Human: The Surprising Truth about Moving Others

Daniel H. Pink, When: The Scientific Secrets of Perfect Timing

Steven Quartz & Anette Asp, Cool: How the Brain’s Hidden Quest for Cool Drives Our Economy and Shapes Our World

Robert M. Sapolsky, Why Zebras Don’t Get Ulcers: An Updated Guide To Stress, Stress Related Diseases, and Coping

Barry Schwartz, The Paradox of Choice: Why More Is Less

Barry Schwartz & Kenneth Sharpe, Practical Wisdom: The Right Way To Do the Right Thing

Atención / Attention

Christopher Chabris & Daniel Simons, The Invisible Gorilla: And Other Ways Our Intuitions Deceive Us

Cathy N. Davidson, Now You See It: How the Brain Science of Attention Will Transform the Way We Live, Work, and Learn

Pensamiento, Racionalidad, Lógica, Analogía, Experiencia, Errores, Estrategia / Thinking, Rationality, Logic, Analogy, Experience, Errors, Strategy

Nicholas Capaldi, The Art of Deception: An Introduction to Critical Thinking

Carlo Maria Cipolla, Allegro ma non troppo

Daniel C. Dennett, Intuition Pumps And Other Tools for Thinking

Edward de Bono, Practical Thinking: Four Ways to Be Right, Five Ways to Be Wrong, Five Ways to Understand

Ronald de Sousa, Why Think? Evolution and the Rational Mind

Lawrence Freedman, Strategy: A History

Susan Haack, Philosophy of Logics

Joseph T. Hallinan, Why We Make Mistakes: How We Look Without Seeing, Forget Things in Seconds, And Are All Pretty Sure We Are Way Above Average

Douglas R. Hofstadter, Gödel, Escher, Bach: An Eternal Golden Braid

Douglas R. Hofstadter, Fluid Concepts and Creative Analogies: Computer Models Of The Fundamental Mechanisms Of Thought (*)

Douglas R. Hofstadter & Emmanuel Sander, Surfaces and Essences: Analogy as the Fuel and Fire of Thinking

Bart Kosko, Fuzzy Thinking: The New Science of Fuzzy Logic

Stephen M. Kosslyn & G. Wayne Miller, Top Brain, Bottom Brain: Surprising Insights into How You Think

Daniel J. Levitin, The Organized Mind: Thinking Straight in the Age of Information Overload

David McRaney, You Are not so Smart: Why You Have too many Friends on Facebook, Why Your Memory Is Mostly Fiction, and 46 Other Ways You’re Deluding Yourself

David McRaney, You Are now less Dumb: How to Conquer Mob Mentality, How to Buy Happiness, and all the other Ways to Outsmart Yourself

Hugo Mercier & Dan Sperber, The Enigma of Reason (The Enigma of Reason: A New Theory of Human Understanding)

Jesús Mosterín, Los lógicos

Tom Nichols, The Death of Expertise: The Campaign Against Established Knowledge and Why It Matters

Robert Nozick, The Nature of Rationality (*)

Michael Shermer, Skeptic: Viewing the World with a Rational Eye

Philip E. Tetlock, Expert Political Judgment: How Good Is It? How Can We Know?

Duncan J. Watts, Everything Is Obvious: *Once You Know the Answer (How Common Sense Fails Us)

Ludwig Wittgenstein, Tractatus Logico-Philosophicus

Larry E. Wood, Thinking Strategies: Exercises for Mental Fitness

Eliezer Yudkowsky, Rationality From AI to Zombies

Memética, Cultura / Memetics, Culture

Susan Blackmore, The Meme Machine

Jonah Berger, Contagious, Why Things Catch on

Marvin Harris, Cows, Pigs, Wars, and Witches: The Riddles of Culture

Joseph Henrich, The Secret of Our Success: How Culture Is Driving Human Evolution, Domesticating Our Species, and Making Us Smarter

Kevin N. Laland, Darwin’s Unfinished Symphony: How Culture Made the Human Mind

César Martínez Meseguer, La teoría evolutiva de las instituciones: La perspectiva austriaca

Alex Mesoudi, Cultural Evolution: How Darwinian Theory Can Explain Human Culture and Synthesize the Social Sciences

Jesús Mosterín, Filosofía de la cultura

Jesse J. Prinz, Beyond Human Nature: How Culture and Experience Shape the Human Mind

Peter J. Richerson & Robert Boyd, Not by Genes Alone: How Culture Transformed Human Evolution (*)

Steve Stewart-Williams, The Ape that Understood the Universe: How the Mind and Culture Evolve (*)

Economía conductual / Behavioral Economics

Dan Ariely, Predictably Irrational: The Hidden Forces That Shape Our Decisions

Dan Ariely, The Upside of Irrationality: The Unexpected Benefits of Defying Logic at Work and at Home

Gerd Gigerenzer, Gut Feelings: The Intelligence of the Unconscious

Daniel Kahneman, Thinking, Fast and Slow

Michael Shermer, The Mind of the Market: How Biology and Psychology Shape Our Economic Lives (The Mind of The Market: Compassionate Apes, Competitive Humans, and Other Tales from Evolutionary Economics)

Stuart Sutherland, Irrationality

Richard H. Thaler & Cass R. Sunstein, Nudge: Improving Decisions About Health, Wealth, and Happiness

Creatividad, Innovación, Fracaso y éxito / Creativity, Innovation, Failure and Success

Anthony Brandt & David Eagleman, The Runaway Species: How Human Creativity Remakes the World

Clayton M. Christensen, The Innovator’s Dilemma: When New Technologies Cause Great Firms to Fail

Malcolm Gladwell, Outliers: The Story of Success

Malcolm Gladwell, David and Goliath: Underdogs, Misfits, and the Art of Battling Giants

Adam Grant, Originals: How Non-Conformists Move the World

Tim Harford, Adapt: Why Success Always Starts with Failure

Tim Harford, Messy: The Power of Disorder to Transform Our Lives (Messy: How To be Creative and Resilient in a Tidy-Minded World)

Jonah Lehrer, Imagine: How Creativity Works

Megan McArdle, The Up Side of Down: Why Failing Well Is the Key to Success

Nassim Nicholas Taleb, Antifragile: Things That Gain from Disorder

Nassim Nicholas Taleb, Skin in the Game: The Hidden Asymmetries in Daily Life

Lars Tvede, The Creative Society: How the Future Can Be Won

Inteligencia artificial, Tecnología / Artificial Intelligence, Technology

Ethem Alpaydin, Machine Learning: The New AI

Samuel Arbesman, Overcomplicated: Technology at the Limits of Comprehension

Stuart Armstrong, Smarter Than Us: The Rise of Machine Intelligence (*)

Ryan Avent, The Wealth of Humans: Work, Power, and Status in the Twenty-first Century (*)

James Barrat, Our Final Invention, Artificial Intelligence and the End of the Human Era

Erik Brynjolfsson & Andrew McAfee, The Second Machine Age: Work, Progress, and Prosperity in a Time of Brilliant Technologies

Erik Brynjolfsson & Andrew McAfee, Race Against the Machine: How the Digital Revolution Is Accelerating Innovation, Driving Productivity, and Irreversibly Transforming Employment and the Economy (*)

Nick Bostrom, Superintelligence: Paths, Dangers, Strategies

John Brockman (ed.), What to Think About Machines That Think: Today’s Leading Thinkers on the Age of Machine Intelligence

Nicholas Carr, The Glass Cage: Automation and Us

Nicholas Carr, The Shallows: What the Internet Is Doing to Our Brains (*)

Nicholas Carr, Utopia Is Creepy: And Other Provocations (*)

Calum Chace, Surviving AI, The Promise and Peril of Artificial Intelligence

Calum Chace, The Economic Singularity: Artificial Intelligence and the Death of Capitalism

Brian Christian, The Most Human Human: What Artificial Intelligence Teaches Us About Being Alive

Brian Christian & Tom Griffiths, Algorithms to Live by: The Computer Science of Human Decisions

Pedro Domingos, The Master Algorithm: How the Quest for the Ultimate Learning Machine Will Remake Our World (*)

K. Eric Drexler, Radical Abundance: How a Revolution in Nanotechnology Will Change Civilization

K. Eric Drexler, Engines of Creation: The Coming Era of Nanotechnology (*)

Martin Ford, Rise of the Robots: Technology and the Threat of a Jobless Future

James Gleick, Faster: The Acceleration of Just About Everything

Yuval Noah Harari, Homo Deus: A Brief History of Tomorrow

Robin Hanson, The Age of Em: Work, Love, and Life when Robots Rule the Earth

Yuval Noah Harari, Homo Deus: A Brief History of Tomorrow

John Jordan, Robots (The MIT Press Essential Knowledge Series)

Jerry Kaplan, Humans Need Not Apply: A Guide to Wealth and Work in the Age of Artificial Intelligence

Jerry Kaplan, Artificial Intelligence: What Everyone Needs to Know

Kevin Kelly, What Technology Wants

Kevin Kelly, The Inevitable: Understanding the 12 Technological Forces That Will Shape Our Future

Kevin Kelly, Out of Control: The New Biology of Machines, Social Systems, and the Economic World (*)

Ray Kurzweil, The Age of Spiritual Machines: When Computers Exceed Human Intelligence (*)

Ray Kurzweil, The Singularity Is Near: When Humans Transcend Biology

Gerd Leonhard, Technology vs. Humanity: The Coming Clash Between Man and Machine (*)

John Markoff, Machines of Loving Grace: The Quest for Common Ground Between Humans and Robots (*)

David A. Mindell, Our Robots, Ourselves: Robotics and the Myths of Autonomy (*)

Evgeny Morozov, The Net Delusion: The Dark Side of Internet Freedom (*)

Evgeny Morozov, To Save Everything, Click Here: The Folly of Technological Solutionism (*)

Christopher Steiner, Automate This: How Algorithms Came to Rule Our World

Max Tegmark, Life 3.0: Being Human in the Age of Artificial Intelligence

George Zarkadakis, In Our Own Image: Savior or Destroyer? The History and Future of Artificial Intelligence

Engaño, Autoengaño, Estafas, Pseudociencia / Deceit, Self-Deception, Fraud, Pseudoscience

George A. Akerlof, & Robert J. Shiller, Phishing for Phools: The Economics of Manipulation and Deception

Dan Ariely, The Honest Truth About Dishonesty: How We Lie to Everyone – Especially Ourselves

Harry G. Frankfurt, On Bullshit

Sam Harris, Lying

Guy P. Harrison, 50 Popular Beliefs That People Think Are True

Donald Hoffman, The Case Against Reality: Why Evolution Hid the Truth from Our Eyes (*)

Matthew Hutson, The 7 Laws of Magical Thinking: How Irrational Beliefs Keep Us Happy, Healthy, and Sane

Maria Konnikova, The Confidence Game: Why We Fall for It… Every Time

Robert Kurzban, Why Everyone (Else) Is a Hypocrite: Evolution and the Modular Mind

Daniel J. Levitin, A Field Guide to Lies: Critical Thinking in the Information Age

Stephen L. Macknik & Susana Martínez-Conde with Sandra Blakeslee, Sleights of Mind: What the Neuroscience of Magic Reveals about Our Everyday Deceptions

Kevin Mitnick with William L. Simon, Ghost in the Wires: My Adventures as the World’s Most Wanted Hacker

Robert Park, Voodoo Science: The Road from Foolishness to Fraud

Massimo Pigliucci, Nonsense on Stilts: How to Tell Science from Bunk

James Randi, Flim-Flam! Psychics, ESP, Unicorns, and other Delusions

Bruce Schneier, Liars and Outliers: Enabling the Trust that Society Needs to Thrive

Julia Shaw, The Memory Illusion: Remembering, Forgetting, and the Science of False Memory (The Memory Illusion: Why You May not Be Who You Think You Are)

Michael Shermer, Why People Believe Weird Things: Pseudoscience, Superstition, and Other Confusions of Our Time

Michael Shermer, The Borderlands of Science: Where Sense Meets Nonsense

Michael Shermer, Science Friction: Where the Known Meets the Unknown

Michael Shermer, The Believing Brain: From Ghosts and Gods to Politics and Conspiracies, How We Construct Beliefs and Reinforce Them as Truths

Kevin Simler & Robin Hanson, The Elephant in the Brain: Hidden Motives in Everyday Life

David Livingstone Smith, Why We Lie: The Evolutionary Roots of Deception and the Unconscious Mind

Seth Stephens-Davidowitz, Everybody Lies: Big Data, New Data, and What the Internet Can Tell Us About Who We Really Are

Carol Tavris & Elliot Aronson, Mistakes Were Made (But Not by Me): Why We Justify Foolish Beliefs, Bad Decisions, and Hurtful Acts

Robert Trivers, The Folly of Fools: The Logic of Deceit and Self-Deception in Human Life (Deceit and Self-Deception: Fooling Yourself the Better to Fool Others)

Erik Vance, Suggestible You: The Curious Science of Your Brain’s Ability to Deceive, Transform, and Heal

Ajit Varki & Danny Brower, Denial: Self-Deception, False Beliefs, and the Origins of the Human Mind

Kevin Young, Bunk: The True Story of Hoaxes, Hucksters, Humbug, Plagiarists, Forgeries, and Phonies

Religión / Religion

Amir Aczel, Why Science Does Not Disprove God

Karen Armstrong, A History of God: The 4,000-Year Quest of Judaism, Christianity and Islam

Karen Armstrong, The Case for God

Karen Armstrong, A Short History of Myth

Karen Armstrong, Fields of Blood: Religion and the History of Violence

Jesse Bering, The Belief Instinct: The Psychology of Souls, Destiny, and the Meaning of Life

Pascal Boyer, Religion Explained: The Evolutionary Origins of Religious Thought

Francis Collins, The Language of God: A Scientist Presents Evidence for Belief

Jerry Coyne, Faith Versus Fact: Why Science and Religion Are Incompatible

Richard Dawkins, The God Delusion

Daniel Dennett, Breaking the Spell: Religion as a Natural Phenomenon

Hector A. Garcia, Alpha God: The Psychology of Religious Violence and Oppression (*)

Jean Guitton, Grichka Bogdanov & Igor Bogdanov, Dios y la ciencia: Hacia el metarrealismo

Stephen Jay Gould, Rocks of Ages: Science and Religion in the Fullness of Life

Sam Harris, The End of Faith: Religion, Terror, and the Future of Reason

Sam Harris, Letter to a Christian Nation

Sam Harris, Waking Up: A Guide to Spirituality Without Religion

Christopher Hitchens, God is Not Great: How Religion Poisons Everything

Richard Holloway, A Little History of Religion

Bruce Hood, SuperSense: Why We Believe in the Unbelievable (The Science of Superstition: How the Developing Brain Creates Supernatural Beliefs)

Russ Kick (ed.), Everything You Know About God is Wrong: The Disinformation Guide to Religion

John W. Loftus. Unapologetic: Why Philosophy of Religion Must End

José Antonio Marina, Dictamen sobre Dios

José Antonio Marina, Por qué soy cristiano

Lisa Miller, Heaven: Our Enduring Fascination with the Afterlife

Jack Miles, God: A Biography

Armin Navabi, Why There Is No God: Simple Responses to 20 Common Arguments for the Existence of God

Ara Norenzayan, Big Gods: How Religion Transformed Cooperation and Conflict

Elaine Pagels, The Origin of Satan: How Christians Demonized Jews, Pagans, and Heretics

John Allen Paulos, Irreligion: A Mathematician Explains Why the Arguments for God Just Don’t Add Up

Alvin Plantinga, Where the Conflict Really Lies: Science, Religion, and Naturalism

Francisco Rubia, La conexión divina: La experiencia mística y la neurobiología

Michael Shermer, How We Believe: The Search for God in an Age of Science

Victor J. Stenger, God: The Failed Hypothesis (How Science Shows That God Does Not Exist)

Victor J. Stenger, God and the Folly of Faith: The Incompatibility of Science and Religion

Frank Tipler, The Physics of Immortality: Modern Cosmology, God and the Resurrection of the Dead

Ajit Varki & Danny Brower, Denial: Self-Deception, False Beliefs, and the Origins of the Human Mind

Nicholas Wade, The Faith Instinct: How Religion Evolved and Why It Endures

David Sloan Wilson, Darwin’s Cathedral: Evolution, Religion, and the Nature of Society

Richard Wiseman, Paranormality: The Science of the Supernatural (Paranormality: Why We See What Isn’t There) (Paranormality: Why We Believe the Impossible)

Lewis Wolpert, Six Impossible Things Before Breakfast: The Evolutionary Origins of Belief

Robert Wright, The Evolution of God

Budismo, Meditación / Buddhism, Meditation

David P. Barash, Buddhist Biology: Ancient Eastern Wisdom Meets Modern Western Science

James Kingsland, Siddhartha’s Brain: Unlocking the Ancient Science of Enlightenment

Robert Wright, Why Buddhism Is True The Science and Philosophy of Meditation and Enlightenment


Ciencia y cientificismo (y II)

09/08/2017

Artículo en Instituto Juan de Mariana.

Ciencia: comunicación y publicación

Para aprovechar o comprobar el conocimiento científico este debe expresarse y comunicarse para así estar disponible para las partes interesadas en su utilización o revisión. El aprovechamiento y la crítica del trabajo ajeno requieren que el conocimiento científico se exprese y comunique de forma completa, precisa y clara, evitando ambigüedades o malentendidos y facilitando la comprensión de la información: de este modo cualquier investigador puede seguir el mismo protocolo experimental o realizar el mismo cálculo numérico o razonamiento lógico.

La comunicación del conocimiento científico se realiza normalmente mediante publicación en libros o artículos en revistas especializadas. También es posible la presentación de ponencias y su discusión en talleres o conferencias.

Para incentivar la publicación de los descubrimientos o avances científicos, la comunidad científica asigna prestigio académico al primero en publicar. El prestigio de un investigador puede evaluarse (de forma imperfecta) mediante la cantidad y la calidad de sus publicaciones, considerando también la importancia de las revistas (más o menos selectivas y el impacto de los artículos (citas de otros autores en otros trabajos).

La publicación puede entrar en conflicto con los deseos de algunos científicos o sus financiadores de mantener alguna información secreta o exclusiva como ventaja competitiva: algunas investigaciones, como las militares, pueden estar sometidas a restricciones de confidencialidad.

Para garantizar la objetividad e imparcialidad de su labor los científicos deben declarar en sus publicaciones si tienen algún conflicto de interés, especialmente por financiación de alguna parte posiblemente beneficiada por su trabajo.

Revistas científicas y revisión por pares

Las editoriales y las revistas científicas realizan un proceso de edición o selección de los libros y artículos a publicar mediante editores o consejos editoriales, y frecuentemente utilizan el proceso de revisión por pares: algunos científicos con suficiente prestigio, experiencia y competencia actúan como asesores editoriales y evalúan de forma anónima, independiente e imparcial la calidad y la originalidad de los trabajos y la conveniencia o no de su publicación, y además pueden mostrar errores o debilidades a corregir y sugerir posibles cambios o mejoras opcionales o imprescindibles para su aceptación. Los revisores son seleccionados por los editores, pero en algunos casos los autores pueden sugerir posibles candidatos. El proceso puede incluir un debate entre revisores y autores para aclarar o discutir aspectos problemáticos. En algunos casos la revisión por pares no es anónima, está abierta a una comunidad de comentaristas más amplia y puede producirse también tras la publicación.

La revisión por pares no es una obligación legal ni un proceso censor o inquisitorial: es un sistema de autogobierno, filtro y control de calidad de la comunidad científica, y se utiliza también para la adjudicación de financiación por fundaciones privadas u organismos estatales a proyectos de investigación que solicitan recursos económicos. Las publicaciones no sometidas a revisión por pares pueden resultar sospechosas de poco rigor o calidad.

El mecanismo de edición y revisión por pares no es perfecto y los recursos disponibles son escasos: tanto editores como revisores tienen capacidades limitadas, y es difícil evaluar la importancia de investigaciones auténticamente novedosas en ámbitos en los que tal vez no abundan los expertos. Algunos posibles problemas son: sesgos, parcialidad, supresión del disenso, rechazo de investigación novedosa de alta calidad, fortalecimiento monopólico de ideas del paradigma dominante controlado por una élite, inconsistencias, conflictos de interés (amistad o enemistad), abusos (un revisor se apropia parte del trabajo de otro autor), fraude (identidades falsas de revisores que son el propio autor o cómplices).

Que un artículo haya superado una revisión por pares y haya sido publicado no garantiza que este sea correcto, y los propios autores o las revistas pueden retractarse posteriormente si se descubren problemas, errores o fraudes (plagio, datos inventados o intencionalmente sesgados).

Los científicos suelen ser trabajadores profesionales y su carrera profesional depende de la calidad y la cantidad de sus publicaciones: la necesidad imperiosa de publicar (publica o perece) puede llevar a producir grandes cantidades de artículos de calidad dudosa (la calidad es más difícil de evaluar que la cantidad), y a descuidar otras posibles responsabilidades como la enseñanza en universidades.

Las editoriales y sus revistas científicas pueden aprovecharse de la necesidad de los investigadores de publicar: algunas de alto prestigio son entidades privadas que obtienen grandes beneficios con la publicación de artículos cuya producción a menudo es financiada de forma pública; otras revistas de baja calidad (revistas depredadoras) cobran a los científicos para publicar su trabajo sin controles de calidad rigurosos. Internet ha permitido la existencia de diversos repositorios más o menos restrictivos para prepublicación o difusión de artículos o de borradores de los mismos.

Comunidad científica: consenso, controversias, paradigmas

El conjunto de los científicos e investigadores constituye la comunidad científica, un grupo internacional que forma parte de la sociedad humana más extensa. Cada científico puede además formar parte de distintos grupos nacionales, políticos, ideológicos o religiosos.

Conforme el conocimiento y las evidencias se acumulan y se hacen más fuertes y consistentes la comunidad científica especializada en un determinado ámbito tiende a generar un consenso científico o acuerdo mayoritario, aunque no necesariamente universal. El consenso científico no es una cuestión democrática: no se trata de elegir por mayoría qué hace u opina el colectivo a partir de las preferencias y decisiones individuales. La actividad científica tiende a generar consensos en la medida de lo posible porque la realidad es una y objetiva, de modo que cuando se hace bien todos los investigadores tienden a obtener los mismos resultados. El consenso científico no es necesariamente estático: puede cambiar si aparecen nuevas evidencias empíricas o mejores explicaciones teóricas.

En ámbitos novedosos o muy complejos son frecuentes los desacuerdos o controversias: no hay suficientes datos, las evidencias disponibles son interpretadas de formas diferentes y coexisten teorías o explicaciones alternativas contradictorias e incompatibles. Es posible que se formen escuelas o grupos partidarios de las diferentes teorías. En la ciencia económica abundan las escuelas y las controversias, probablemente por sesgos ideológicos, conflictos políticos e intereses de grupo.

Un paradigma en teoría de la ciencia es un marco teórico fundamental dominante o de aceptación generalizada por la comunidad científica durante un cierto tiempo: incluye ideas de referencia, conceptos nucleares y modelos básicos que guían la actividad científica, las observaciones a realizar y sus interpretaciones. Un paradigma muestra sus límites cuando no es capaz de resolver ciertos problemas: es posible que entonces surja un nuevo paradigma más potente y sofisticado. Ejemplos de transiciones entre paradigmas: del modelo geocéntrico al heliocéntrico en astronomía; de la física newtoniana a la relativista; de la mecánica clásica a la cuántica; de la economía clásica a la neoclásica mediante la revolución marginalista.

Algunos sesgos cognitivos y conflictos de intereses pueden favorecer el mantenimiento de un paradigma: repetición de los dogmas aprendidos de los maestros de una escuela, sesgos de confirmación, interés en proteger el propio capital intelectual y el prestigio asociado al mismo. En ocasiones científicos prestigiosos bloquean el avance del conocimiento por no ser capaces de reconocer sus errores y utilizar su poder en contra de las nuevas ideas.

Cuanto más establecida y consolidada está una rama del conocimiento más difícil es realizar avances revolucionarios en minoría y contra la comunidad científica. Algunas minorías pueden oponerse al consenso científico, con razón o sin ella: igual que la mayoría puede estar equivocada, las minorías pueden estar equivocadas. Las mayorías pueden ser conformistas, resultado de procesos de copia irreflexiva y sumisa; pero las minorías pueden ser incompetentes o alocadas. Los más excéntricos no son necesariamente genios heroicos o rebeldes que luchan valientemente contra el poder monopólico de la mayoría: también pueden ser chalados obsesionados con una idea errónea, y es más probable ser un chiflado que ser un genio. Para participar con rigor en un debate científico es necesario tener experiencia y habilidades científicas, y muchas críticas a las explicaciones científicas dominantes proceden de personas sin apenas formación científica: como mucho han aprendido algunos argumentos que no comprenden o dominan en profundidad.

Es común oponerse al consenso científico dando ejemplos históricos de científicos en minoría que se han opuesto de forma exitosa a la mayoría equivocada: sin embargo esto no garantiza en absoluto que una minoría concreta tenga razón, y para ser exhaustivos e intelectualmente honestos convendría dar también ejemplos de todas las minorías históricas equivocadas, obviamente menos conocidas por su escasa relevancia.

Ciencia, sociedad y economía

El conocimiento científico tiene características económicas de bien público no excluible y no rival. Es un bien no excluible porque una vez publicado no es posible restringir su aprovechamiento a quienes tengan la formación y capacidades intelectuales adecuadas (salvo por barreras de entrada, precios de acceso a las publicaciones o leyes de propiedad intelectual). Es un bien no rival porque se trata de datos, teorías, modelos e ideas que pueden ser copiados y utilizados por unos sin que otros pierdan su disponibilidad.

Al ser la ciencia un bien público su financiación estatal puede estar justificada, especialmente en el caso de la ciencia básica. Algunos ámbitos son especialmente costosos y requieren cooperación internacional: física de altas energías, exploración espacial. Sin embargo los agentes privados han sido y son capaces de producir ciencia, y las decisiones políticas sufren problemas de información, incentivos (captura por grupos de interés) y corrupción.

El conocimiento científico es socialmente útil. Sectores industriales muy importantes tienen fuertes intereses relacionados con el conocimiento científico y tecnológico: salud (medicamentos, tratamientos), alimentación, transporte, energía, comunicaciones, computación, militar.

El conocimiento científico es descriptivo, explicativo y predictivo: sirve para comprender y controlar la realidad. Cómo se use ese conocimiento, para bien o para mal, para construir o para destruir, para conseguir bienestar o para hacer daño, depende de las intenciones y capacidades de las personas que lo aplican.

La evaluación de los beneficios de la investigación científica es problemática porque los impactos económicos (innovación, más conocimiento, desarrollos tecnológicos) son difusos y difíciles de cuantificar. Una parte de la investigación científica y tecnológica se genera en el ámbito militar, donde la evaluación se dificulta por problemas de confidencialidad; además los efectos de la investigación científica militar consisten en parte en aumentar la capacidad de destrucción de la acción bélica, lo cual puede ser beneficioso para uno mismo y sus aliados pero perjudicial para los enemigos.

Las capacidades científicas y tecnológicas son factores económicos importantes dentro del capital intelectual de cada individuo y de la sociedad en su conjunto. Además una población con cierta formación científica y actitud escéptica puede ser más resistente a diversos intentos de engaño o manipulación social. La cantidad, la calidad y el prestigio social de los científicos pueden indicar el grado de desarrollo intelectual de una sociedad.

Muchos científicos no solo producen ciencia sino que también son profesores que enseñan sus contenidos y procedimientos. También pueden dedicarse, como otros profesionales como escritores o periodistas especializados, a la divulgación científica al público en general.

El conocimiento científico puede ser útil para mejorar la coordinación social, sobre todo si se utiliza siendo consciente de sus limitaciones, pero es peligroso cuando se abusa de él o se cree tenerlo sin ser cierto. Los órdenes sociales extensos, dinámicos y complejos son espontáneos, evolutivos, adaptativos, emergentes: la coordinación social no se consigue por un gobierno mediante la planificación centralizada y coactiva que utiliza conocimiento científico especializado de patrones o leyes sociales abstractas, sino que requiere de múltiples y constantes ajustes locales y parciales por todos los miembros de la sociedad utilizando datos históricos concretos, información dispersa, descentralizada, tácita, no articulada, no formalizable y al alcance solo de cada individuo con sus capacidades, intereses y circunstancias específicas.

Las ciencias de la economía, de la coordinación, de la complejidad, de los sistemas dinámicos adaptativos, pueden mostrar las virtudes de la sociedad libre, los mercados y los órdenes espontáneos, y los peligros de la política, el socialismo, el gobierno intervencionista y la ingeniería social. En presunto nombre de la ciencia se ha causado mucho daño a la humanidad, como es el caso del socialismo científico u otros errores intelectuales semejantes: pero llamar a algo científico no lo convierte en auténticamente científico, y el problema no es la ciencia sino hacerla mal o pretender rigor científico cuando no es el caso.

Que mucha gente trate de usar el calificativo de científico para promover sus ideas refleja el valor del mismo; sin embargo presentar algo como científico no garantiza que ese algo sea realmente científico o correcto: véase el socialismo científico, la planificación científica de la sociedad y la producción económica, la teoría presuntamente científica del diseño inteligente, las (pseudo) ciencias ocultas o de lo paranormal, o la secta religiosa de la ciencia cristiana.

Los límites de la ciencia

La actividad científica está realizada por seres humanos limitados, imperfectos, con sesgos cognitivos y con intereses personales, sociales, económicos, políticos, ideológicos, religiosos. Los científicos pueden equivocarse en sus descripciones y explicaciones provisionales de la realidad, pero el ideal científico no es dogmático e incluye mecanismos de crítica y corrección: se trata de conocimiento provisional sujeto a nuevas comprobaciones y posibles refutaciones.

La investigación científica puede ser muy difícil, especialmente en entornos complejos con problemas de obtención de datos fiables, con dinámica no lineal, con alta densidad causal (gran cantidad y variedad de elementos e interacciones). La ciencia tal vez no lo explique todo, pero ofrece la mejor explicación posible cuando se hace bien. La mejor forma de criticar una explicación científica es conocerla, entenderla, ser experto en ese ámbito e indicar en qué puede fallar, y si es posible además proponer otra explicación mejor: para esto es necesario tener capacidades de pensamiento, observación y experimentación, o sea habilidades científicas, y no basarse en revelaciones, dogmas, tópicos o eslóganes. La ciencia se corrige, revisa o amplía con más y mejor ciencia.

Es posible equivocarse en las explicaciones científicas, sobre todo en el ámbito de lo humano (simplificaciones excesivas, falta de realismo al tratar sistemas dinámicos complejos, o falacias ideológicas en la ciencia económica), pero estos errores no se corrigen desde el desconocimiento científico.

El conocimiento científico tiende a ser progresivo: avanza, se acumula y se perfecciona. La ciencia no lo es todo, pero es una parte importante de todo: ha producido grandes cantidades de información, logros intelectuales y aplicaciones tecnológicas, y puede servir como herramienta auxiliar para realizar juicios de valor o tomar decisiones políticas.

Algunas críticas a ideas científicas no son más que ideología, paranoia conspiratoria, razonamiento motivado propio de abogados pleiteando en nombre de intereses creados, sesgos de confirmación de algún prejuicio, señales de pertenencia a un grupo determinado y repetición acrítica de malos argumentos: ejemplos de esto son el creacionismo del diseño inteligente contra la teoría de la evolución, el movimiento antivacunas, los ataques contra la medicina de las terapias alternativas, o las posturas extremas y fanáticas sobre el cambio climático a ambos lados del espectro ideológico.

Ciencia y cultura

La ciencia es un fenómeno cultural: incluye ideas o memes acerca de la realidad que se crean y copian, reproducen o transmiten mediante la experiencia, la imitación o el lenguaje. Las ideas científicas tienden a prosperar porque son útiles y dan poder a sus portadores: permiten comprender, describir, explicar, predecir y controlar mejor la realidad para sobrevivir, prosperar, protegerse, aprovechar oportunidades y evitar peligros. Sin embargo las ideas científicas son difíciles de obtener y mantener: otros memes en competencia por la atención y la memoria de los individuos pueden ser más fáciles, además de atractivos y populares, aunque sean falsos o incorrectos; y algunos memes anticientíficos o pseudocientíficos son especialmente útiles para la manipulación y el engaño.

La ciencia es diferente de otras actividades culturales (como la tecnología, las artes, la moral, el derecho o la religión): intenta producir proposiciones verdaderas, que se corresponden con la realidad, que la representan fielmente. El método científico indica cómo producir esas proposiciones y cómo comprobar, en la medida de lo posible, si son verdaderas o falsas.

La tecnología (ingeniería, arquitectura, medicina, farmacia) es ciencia aplicada, práctica, en forma de herramientas y recetas de producción de bienes y servicios, y a su vez puede producir instrumentos que contribuyan al avance científico. La artesanía es producción manual que requiere alguna habilidad técnica. La actividad artística intenta crear objetos estéticamente atractivos (pintura, escultura) o historias ficticias interesantes (literatura). La moral y el derecho funcionan con normas o leyes prescriptivas para regular la conducta de los individuos y conseguir coordinación social.

El conocimiento científico puede resultar árido y poco interesante, especialmente en comparación con expresiones culturales como la literatura, a menudo con un lenguaje sugerente, evocador, vago, ambiguo, emocional. La mente humana se siente atraída por ciertos relatos, cuentos o historias con personajes buenos y malos, héroes y villanos, aventuras y desventuras, conflictos y sus soluciones, carga moral, premios y castigos; las historias son más atractivas que las frías descripciones o explicaciones científicas de regularidades, argumentos lógicos, modelos matemáticos o series de datos y análisis estadísticos o probabilísticos.

Si el ser humano asimila las historias mejor que las teorías y los datos, entonces la literatura puede servir no solo para el entretenimiento y el placer estético sino también para transmitir conocimiento y comprender la psicología del ser humano. Sin embargo las historias también sirven para propagar falacias, falsedades o errores. Las historias son peligrosas porque atrapan, son creíbles, verosímiles, aparentan veracidad, a pesar de ser sesgadas e incompletas: algunas apariencias engañan, y hay autores maestros del engaño.

Los mitos son formas culturales muy exitosas: pueden utilizarse para transmitir información práctica valiosa porque están diseñados por presiones evolutivas a medida de las capacidades e intereses de los humanos (como las limitaciones de la atención y de la memoria para la transmisión oral). Pero los mitos no son relatos históricos, sino que normalmente son alegorías que deben interpretarse de forma no literal, y pueden utilizarse para engañar y oprimir a la gente.

Ciencia y religión

La doctrina de los magisterios separados indica que religión y ciencia son ámbitos independientes, separados, y que cada disciplina manda y domina sobre el suyo: la ciencia explica cómo funciona la realidad, y la religión y otras manifestaciones culturales hablan del origen último de todo, del significado, del propósito, del sentido de la vida y la existencia, de los valores, del bien y del mal. Esta doctrina es errónea y parece un intento de no ofender la sensibilidad religiosa contando ciertas verdades peligrosas o dolorosas que muchos prefieren ignorar.

No existen ámbitos de la realidad que por su esencia misteriosa insondable no estén al alcance de la ciencia, que no puedan ser conocidos de forma científica, que estén reservados a otras formas de conocimiento, como podrían ser la estética, el arte, la moral, la ética, la religión, la teología. No solo son posibles sino que ya existen explicaciones científicas evolutivas y cognitivas de la conciencia, de las valoraciones estéticas, de la búsqueda de sentido, de la atribución de intencionalidad, de los juicios morales y de las creencias religiosas. El conocimiento científico no sustituye los juicios de valor pero puede explicar por qué existen (la razón de ser de las preferencias y las normas y por qué son las que son y no otras) y asistir en la toma de decisiones (explicitar las consecuencias seguras o probables de cada acción o decisión, o la dificultad de ejecutar cada plan).

La religión se basa en autoengaños compartidos que pueden ser socialmente útiles para un grupo (a menudo a costa de otros miembros del grupo o de otros grupos), pero sus creencias absurdas eventualmente son mostradas como tales por los avances científicos. La religión no sólo contiene recomendaciones o mandatos morales, a menudo brutales y mal fundamentados, sino que tiende a entrometerse en el ámbito científico: en los textos o relatos sagrados frecuentemente ofrece explicaciones sobre la realidad, como las cosmogonías creacionistas sin base teórica ni empírica; asegura que la conciencia moral humana no es explicable de forma natural mediante la evolución; e interfiere en diversos ámbitos de la investigación científica y los desarrollos tecnológicos para dificultarlos o prohibirlos (investigación con embriones, ingeniería genética, técnicas de reproducción asistida).

La ciencia se limita a explicaciones reduccionistas naturales y materiales porque al nivel más básico es lo único que realmente existe: no se trata de una elección arbitraria o de una cerrazón mental estrecha, rígida e inflexible. Lo sobrenatural es una ficción atractiva pero inexistente, un engaño que quizás consuela a los crédulos y da trabajo a los teólogos pero que no explica nada. El ámbito de lo mental es un subconjunto especial y una consecuencia natural emergente de forma espontánea de lo material: la ciencia acepta explicaciones teleológicas cuando estas tienen sentido (cuando hay agentes intencionales con capacidades cognitivas e intereses) y las rechaza cuando no lo tienen.

El cientificismo y el abuso de la acusación de cientificismo

Una posible crítica contra las explicaciones científicas naturales de lo humano es la denuncia de cientificismo. Este término peyorativo se refiere a varias cosas: la creencia en que la ciencia puede explicarlo todo; la creencia en que solamente la ciencia produce conocimiento válido, valioso y bien fundamentado; el imperialismo invasivo de las ciencias contra las humanidades; los abusos de la ciencia y la razón para hacer ingeniería social; y la presunta aplicación inadecuada de la metodología de las ciencias naturales a las ciencias humanas.

Aunque la crítica de cientificismo tiene parte importante de verdad, también es muy común abusar de ella: las acusaciones de muchos humanistas (juristas, artistas, literatos, filósofos) reflejan meramente falta de conocimiento y miedo ante la ciencia y especialmente ante las ciencias naturales; son de letras y critican algo que desconocen y temen. Los especialistas en humanidades no suelen dominar las ciencias naturales y tal vez tienen miedo de que estas sirvan para denunciar y desmontar su falta de rigor intelectual o sus posibles sesgos ideológicos, políticos o religiosos: las críticas bien fundamentadas pueden afectar a sus intereses profesionales, académicos o económicos.

El humanista puede rechazar las ciencias naturales y la consiliencia porque no comprende el proceso de generación e integración del conocimiento (no domina las técnicas científicas ni el conocimiento producido por estas), o porque le disgustan sus resultados. Algunos humanistas pueden considerarse invadidos o colonizados por los científicos naturales como intrusos ilegítimos, pero su protesta quizás no sea más que una mala excusa para marcar un territorio de dominio exclusivo: quieren operar al margen del resto del mundo, impedir o ignorar las críticas que los dejen en evidencia, ocultar así su posible incompetencia y evitar pérdidas de estatus intelectual.

El conocimiento científico permite detectar, evitar y denunciar las estafas e imposturas intelectuales de los charlatanes y pseudocientíficos: la jerga absurda, opaca, rebuscada e incomprensible de presuntos expertos incapaces de expresarse con claridad; la verborrea y los discursos vacíos de contenido empírico y de veracidad no contrastable; los timos de curanderos, sanadores y vendedores de falsas terapias alternativas; los abusos de las oscuras referencias textuales recursivas sin contacto con el mundo real típicos del mundo de las letras (el comentario al comentario del comentario del texto); y el ensimismamiento endogámico y el pavoneo exhibicionista de ciertos ámbitos de la cultura.

Es normal que los humanos, al hacer ciencia, arte o cultura sobre lo humano para otros humanos, tengan problemas de sesgo de perspectiva y conflictos de intereses: son sujeto y objeto de estudio o producción, y les cuesta ser imparciales. Los humanos quieren sentirse especiales y refuerzan su estatus social y sus relaciones personales reafirmando a otros humanos su carácter especial compartido.

El mundo de la cultura y la sociología, frecuentemente dominado por ideologías colectivistas, ha promovido durante mucho tiempo la idea de que todo lo humano es esencialmente ambiental y cultural, negando la importancia o la realidad de lo biológico, natural, genético o innato: la biología y la evolución son aceptadas pero solamente si no se aplican a los seres humanos.

La humanidad ha producido a lo largo de su historia cultural múltiples relatos míticos, religiosos y políticos que incluyen explicaciones sobre la naturaleza de la realidad y de lo humano que son falsas, pero también son atractivas o útiles. Estos relatos sirven como marcos de referencia para la convivencia social, son legitimadores (aunque también críticos) del orden establecido, y en torno a ellos surgen múltiples intereses creados y grupos de presión (castas sacerdotales, iglesias como asociaciones religiosas, clases sociales opresoras o privilegiadas). Las ciencias naturales desmontan estos relatos, sus vacas sagradas y sus tabús, y por lo tanto es normal que muchos sectores sociales se sientan amenazados por el conocimiento científico.

Referencias

Este artículo es continuación de Ciencia y cientificismo (I).

Sobre el rechazo del mundo de las humanidades al estudio científico de la naturaleza humana, ver The Blank Slate: The Modern Denial of Human Nature, de Steven Pinker.

Sobre los peligros del cientificismo en las ciencias sociales y los abusos de la razón ver The Counter-Revolution of Science: Studies on the Abuse of Reason; The Fatal Conceit: The Errors of Socialism, “The Use of Knowledge in Society” (American Economic Review. XXXV, No. 4. pp. 519-30, 1945, American Economic Association); y “The Pretence of Knowledge” (Nobel Lecture) de Friedrich A. Hayek.

Sobre la actitud racional escéptica, ver el libro recopilatorio de artículos Skeptic: Viewing the World with a Rational Eye, de Michael Shermer. Del mismo autor, sobre la contribución de la ciencia y la razón al progreso humano, ver The Moral Arc: How Science and Reason Lead Humanity toward Truth, Justice, and Freedom.

Sobre el uso de mitos para transmitir información valiosa en culturas de transmisión oral, ver When They Severed Earth from Sky: How the Human Mind Shapes Myth, de Elizabeth Wayland Barber & Paul T. Barber.

Sobre la incompatibilidad entre ciencia y religión ver Faith vs. Fact: Why Science and Religion Are Incompatible, de Jerry A. Coyne. Sobre este mismo conflicto, véase el mal análisis realizado por el teólogo Alvin Plantinga en Where the Conflict Really Lies: Science, Religion, and Naturalism.

Sobre la doctrina de los magisterios separados de ciencia y religión ver “Non-Overlapping Magisteria”, de Stephen Jay Gould (Natural History 106 (March 1997): 16-22).

Sobre los problemas de provisionalidad, fiabilidad y replicabilidad de los datos y las teorías científicas, ver Half of the Facts You Know Are Probably Wrong (A review of The Half-Life of Facts: Why Everything We Know Has an Expiration Date by Samuel Arbesman), de Ronald Bailey.

Sobre la producción privada de ciencia y tecnología, ver Sex, Science and Profits: How People Evolved to Make Money, de Terence Kealey (aún no leído por el autor).


Ciencia y cientificismo (I)

10/07/2017

Artículo en Instituto Juan de Mariana.

La ciencia y las ciencias

La ciencia es una actividad sistemática de obtención, comprobación y organización de conocimiento acerca de la realidad. Este conocimiento permite, con limitaciones y en la medida de lo posible, describir, explicar, predecir, comprender, controlar y actuar con más poder y probabilidad de éxito.

La explicación científica es una descripción profunda o ampliada. Explicar es desplegar, descomponer y recomponer, analizar y sintetizar, mostrar qué hay dentro o debajo de algo (a un nivel menor de agregación o más simple de organización) y cómo las partes y sus interacciones constituyen un todo, conectar unas cosas con otras, establecer alguna analogía, indicar conexiones, mostrar cómo unos fenómenos pueden conocerse en función de otros ya conocidos.

La ciencia en general se subdivide en diversas ciencias más específicas según su objeto de estudio: ciencias formales,  naturales, o sociales (humanas). Las ciencias formales son las matemáticas (ciencias exactas) y la lógica: estudian, sin necesidad de observaciones empíricas, los patrones abstractos y los modos de pensamiento correcto que deben utilizar las demás ciencias. Las ciencias naturales estudian la realidad no específicamente humana: física, química, geología, astrofísica, biología. Las ciencias sociales o humanas estudian a los seres humanos y sus asociaciones: economía, antropología, psicología, sociología, ciencias jurídicas. Las ciencias naturales a veces se denominan ciencias duras (frente a las ciencias sociales como ciencias blandas) por ser más rigurosas, predictivas y capaces de modelización matemática, medición y cuantificación.

Las diversas ciencias trabajan en diferentes ámbitos, niveles de agregación u organización, escalas espaciales o temporales, y órdenes de complejidad (de lo simple a lo complejo): física de partículas elementales, física nuclear, física atómica, geología, astrofísica, cosmología, química, biología, psicología, economía. El principio de consiliencia indica que las diferentes ciencias no están aisladas sino que por el contrario es posible unificarlas o conectarlas: las regularidades más simples, fundamentales o profundas generan de forma emergente regularidades más complejas a diversos niveles (de la física a la química, a la biología, y a la cognición, la economía, la moral y el derecho).

La ciencia puede ser aplicada o básica (pura) según su grado de concreción o abstracción y su aplicabilidad. La ciencia aplicada es más concreta o específica y busca alguna utilidad más inmediata, como un desarrollo tecnológico o de ingeniería para resolver problemas prácticos; la ciencia básica busca conocimiento general de principios fundamentales, y no es inútil sino que suele generar beneficios más dispersos, indirectos y a más largo plazo.

La ciencia puede ser teórica o experimental según si enfatiza el pensamiento (modelos, teorías, conceptos, argumentos) o la observación (experimentos, mediciones, datos).

Datos y teorías

El conocimiento científico incluye datos empíricos concretos (resultados de mediciones o estimaciones en observaciones o experimentos) y leyes, teorías o modelos abstractos que describen relaciones o interacciones causales entre entidades y su comportamiento o evolución espacial y temporal según los valores de sus atributos y sus variaciones.

Las leyes y teorías son generalizaciones que representan y explican los patrones o regularidades presentes en los datos (modelo de cobertura legal). Las teorías son útiles porque utilizando las leyes y algún dato concreto (como las condiciones iniciales o de contorno de un sistema) es posible inferir de forma deductiva otros datos concretos desconocidos (como el estado final del sistema).

Ejemplos de datos y leyes asociadas: los datos sobre posición y velocidad de un planeta y su satélite se corresponden con la ley de la gravitación universal y la mecánica orbital; los datos de genotipos y fenotipos de organismos y su cambio en el tiempo a lo largo de generaciones se corresponden con leyes biológicas y evolutivas; los datos de cantidades y precios de intercambio de bienes y servicio en un mercado se corresponden con leyes económicas de oferta y demanda.

La obtención de datos y la producción de teorías están estrechamente relacionadas: normalmente los datos se recopilan para comprobar o rechazar alguna teoría, y las teorías se generan para expresar la información esencial presente en los datos. No hay observación sin alguna carga teórica previa, aunque sea mínima: el investigador busca información y la interpreta según sus presuposiciones, sesgos y expectativas; la percepción empírica requiere categorías mentales o conceptos previos para reconocer las entidades, los valores de sus atributos y las posibles relaciones existentes.

Ocasionalmente puede haber datos sin teorías y teorías sin datos: algunos datos pueden carecer de explicación teórica (porque aún no se ha propuesto ninguna o ninguna es adecuada), o ser compatibles con múltiples teorías en competencia (las teorías quedan infradeterminadas por los datos); algunas teorías pueden existir en ausencia de datos, porque se trata de ideas especulativas aún no testadas o porque los datos son difíciles de obtener (física teórica, cosmología, física de partículas de alta energía).

Leyes descriptivas (vs. prescriptivas)

Las leyes científicas son leyes descriptivas (positivas), no prescriptivas (morales, éticas, jurídicas): expresan regularidades, describen cómo es la realidad y cómo cambia, pero no son generadas por la voluntad de agentes legisladores, no son herramientas para la convivencia y la coordinación, ni son normas comunicadas y asociadas a premios o castigos por su incumplimiento.

La expresión “ley natural” (o “leyes de la naturaleza”) es problemática porque puede confundirse la descripción y explicación de una regularidad con la expresión de un mandato vigente en una sociedad.

Leyes: universalidad y simplicidad

Las leyes y las teorías científicas son o tienden a ser generales, con aspiración de universalidad (máxima generalidad posible), y con posibles ámbitos limitados de aplicación: los científicos pueden estudiar casos históricos individuales, o elementos particulares, pero no se limitan a ello sino que los tratan como miembros de clases con alguna regularidad común (una partícula elemental, un átomo, una molécula, un organismo, un planeta, una estrella). El conocimiento científico no es una mera lista de observaciones específicas, sino que se intenta extraer alguna ley que capte y explique alguna regularidad (por ejemplo, la tabla periódica de los elementos y sus propiedades explicada mediante la física atómica).

Las teorías y las leyes científicas son aproximaciones, idealizaciones o simplificaciones: son representaciones parciales, limitadas e imperfectas de la realidad que pueden dejar de ser válidas o aplicables en ciertas circunstancias, normalmente extremas (la física en un agujero negro o singularidad). Igual que el mapa no es el territorio, las leyes no son la realidad sino representaciones lo más relevante de la realidad, y suelen basarse en algún supuesto que no siempre se cumple. La existencia de excepciones no necesariamente invalida las leyes científicas sino que aclara sus posibles limitaciones.

Las leyes más compactas suelen expresar simetrías o regularidades profundas de la naturaleza. Según el principio científico de parsimonia, una explicación más simple es más plausible o verosímil y es preferida a una explicación equivalente (con la misma capacidad descriptiva y predictiva) más compleja. Una teoría excesivamente simple o poco realista puede ser sustituida o mejorada mediante otra teoría con suposiciones más realistas, pero probablemente será más compleja y de difícil manejo.

Ejemplos de supuestos, aproximaciones, idealizaciones o simplificaciones en física: partículas puntuales, objetos esféricos, oscilaciones o intensidades pequeñas para aproximación lineal, objetos aislados, sistemas en equilibrio o cerca del equilibrio, velocidades pequeñas (física clásica frente a relativista), objetos grandes (física clásica frente a cuántica), sistemas con muchos elementos (aproximaciones estadísticas de grandes números).

Ejemplos de supuestos, aproximaciones, idealizaciones o simplificaciones en economía: agentes racionales con conocimiento completo y perfecto; mercados con competencia perfecta con número muy alto de pequeños participantes; economías de giro uniforme; modelos con agentes representativos; modelos de equilibrio general o parcial.

Representación del conocimiento científico

El conocimiento científico debe representarse o expresarse mediante el lenguaje natural (con posibles problemas de ambigüedad o falta de precisión y conflictos con los significados de los términos), o mediante algún lenguaje formal, claro y preciso como las matemáticas y la lógica formal.

Los datos resultado de observaciones o mediciones se representan mediante expresiones verbales (datos cualitativos) o mediante valores numéricos (datos cuantitativos) referidos a alguna unidad de medida (una cantidad estandarizada de una magnitud física).

Las regularidades presentes en la naturaleza o en el ámbito humano se expresan de forma abstracta mediante proposiciones o leyes que establecen relaciones estables entre diferentes entidades o procesos. Estas relaciones pueden ser cuantitativas o cualitativas; igualdades o desigualdades (mayor que, menor que); exactas o de tendencia. Puede utilizarse el lenguaje natural (ley de formación de precios según oferta y demanda en economía) o sistemas de ecuaciones diferenciales en el lenguaje de las matemáticas (ley de la gravitación universal).

Ciencia: pensar, observar, experimentar

La ciencia es racional y empírica. La investigación científica requiere por lo general pensar, observar e intervenir (experimentar) sobre la realidad estudiada. Son necesarios cerebros para procesar información, sensores para percibir información, y actuadores (efectores) para actuar sobre la realidad y modificarla de forma controlada.

La actividad científica obtiene y procesa información de diversas maneras: observar con los sentidos humanos o con ayuda de instrumental especializado; realizar mediciones o estimaciones de valores de atributos de alguna entidad (valores variables o constantes, cualitativos o cuantitativos); experimentar o alterar de forma controlada las condiciones del objeto a observar; recopilar y ordenar los datos obtenidos; realizar cálculos numéricos y análisis estadísticos; interpretar y comprender los datos integrándolos en un modelo teórico; proponer relaciones regulares o leyes entre las propiedades de las entidades estudiadas; razonar, realizar argumentaciones o inferencias para comprobar la consistencia del conocimiento u obtener nuevo conocimiento a partir del ya disponible; criticar las argumentaciones y los modelos, mostrando sus problemas, fallos o limitaciones; comprobar la coherencia interna (posibles contradicciones, malas definiciones, ambigüedades, falta de precisión) o externa (incompatibilidad con otros datos o con otras teorías bien establecidas) del conocimiento.

La experimentación no siempre es posible por dificultades tecnológicas o prácticas para la manipulación y el control del objeto estudiado: gran distancia (astrofísica, cosmología), tamaño muy pequeño o muy grande, velocidades típicas de los procesos muy lentas (macroevolución) o muy rápidas, energías involucradas muy altas (límites de los aceleradores de partículas). También puede haber problemas legales, como los conflictos éticos de la intervención sobre humanos o animales.

La actividad científica suele utilizar herramientas artificiales o máquinas que permiten controlar con precisión las condiciones experimentales y amplificar las capacidades de percepción, almacenamiento y procesamiento de información: instrumental científico como microscopios, telescopios, todo tipo de sensores de diferentes fenómenos (termómetros, cámaras), memorias exosomáticas (escritura, almacenamiento informático), calculadoras mecánicas, tablas de cálculo numérico, ordenadores con programas adecuados.

Una medición del valor de un atributo de una entidad es una comparación cuantitativa con una unidad de medida. Algunas mediciones se realizan de forma directa, como la medición de una distancia con una regla. Otras mediciones son indirectas y se basan en alguna relación funcional conocida (una fórmula) entre un parámetro observado y otro a calcular a partir del mismo (la temperatura mediante la distancia en un termómetro de mercurio, o mediante la resistencia eléctrica en un termómetro electrónico).

Ciencia: lógica, analogía y creatividad

El pensamiento científico es tanto lógico y riguroso como analógico, creativo e innovador. Utiliza diversos modos de inferencia (pasos elementales del razonamiento desde premisas a conclusiones) como la deducción (conclusiones lógicas a partir de premisas con valor de verdad conocido), la inducción (generalización desde premisas particulares a una conclusión universal) o la abducción (selección probabilista de la mejor explicación disponible). Utiliza la analogía para transferir conocimiento a partir de semejanzas entre diferentes dominios: las mismas ideas pueden ser aplicables en múltiples ámbitos. Utiliza la creatividad y la imaginación para generar nuevas hipótesis o conjeturas explicativas en forma de leyes y teorías, y nuevos experimentos u observaciones para comprobarlas.

La creatividad es resultado de la actividad de recombinación y modificación de cosas ya existentes, un proceso de búsqueda en un ámbito nuevo y desconocido. Los artistas, empresarios e inventores también son creativos e innovadores, pero el éxito de sus productos depende de la aprobación estética del público, de las preferencias de los consumidores, o de que sus dispositivos o tecnologías funcionen de forma adecuada. El éxito de la creatividad científica radica en la mayor o mejor capacidad de las teorías, los experimentos y los métodos de tratamiento de datos para obtener, procesar y representar conocimiento acerca de la realidad.

Ciencia: exploración y descubrimiento

El científico es curioso, se pregunta cómo funciona la realidad, quiere saber. La actividad científica es intencional, ordenada, planificada, sistemática, metódica, pero se trata de una actividad de búsqueda o exploración de lo desconocido con riesgos e incertidumbre: el investigador es cuidadoso y presta atención pero no sabe qué va a encontrar y no hay garantías de éxito; a veces funciona el esfuerzo consciente y otras veces funciona la inspiración procedente del subconsciente (el momento ajá o eureka), siendo ambos normalmente necesarios; algunas veces se obtienen resultados valiosos no buscados o inesperados (serendipia).

Los avances científicos son descubrimientos en el sentido de que revelan o muestran algo que ya existía, como una regularidad de la naturaleza (la ley de la gravitación universal, la ley de la relatividad especial), o una entidad desconocida (un elemento atómico, una molécula, una especie de ser vivo, un objeto cósmico). Sin embargo las leyes, modelos o teorías que expresan esas regularidades son invenciones o innovaciones en el sentido de que no han sido expresadas antes de forma explícita: en este sentido el conocimiento científico es construido o producido.

La actividad científica es empresarial, especulativa, creativa e innovadora. Si el criterio del éxito del empresario en el mercado es la obtención de beneficios o pérdidas según su acierto al prever las preferencias de los consumidores, el criterio del éxito del científico emprendedor es la obtención de nuevo conocimiento interesante y relevante sobre la realidad.

Epistemología y método científico

La epistemología estudia la adquisición y fundamentación del conocimiento. La actividad científica se basa en los procesos normales de obtención de conocimiento de los seres humanos, los cuales sistematiza (formalización, metodología científica), amplifica (herramientas, instrumentos) y critica (comprobaciones para verificar o falsificar, corrección de posibles sesgos y errores).

El conocimiento científico se obtiene y comprueba siguiendo el método científico. Algunas aproximaciones clásicas al conocimiento son más filosóficas y lógicas y enfatizan su justificación y su carácter analítico o sintético, a priori o a posteriori. La visión más moderna se realiza desde una perspectiva cibernética, biológica y evolutiva que incluye teoría de la cognición, de la información, de la computación, de la medición y de la representación.

El criterio de demarcación sirve para determinar qué es ciencia y qué no lo es. Algunas actividades que se presentan como científicas en realidad son pseudociencias. La ciencia exige rigor metodológico, replicabilidad, evidencias, y criterios de comprobación del valor de verdad de las proposiciones (verificación o falsación).

El método científico más clásico o filosófico es apodíctico deductivo. Está más centrado en el pensamiento lógico racional y es un sistema de mantenimiento y propagación de la verdad: partiendo de algún axioma necesariamente verdadero y con la ayuda de hipótesis auxiliares se infieren mediante deducción lógica teoremas o corolarios; de premisas verdaderas se deducen con certeza conclusiones verdaderas. Es un método de mantenimiento de la verdad (si no se cometen errores), pero de alcance limitado, incompleto y cualitativo; se utiliza en la praxeología como parte fundamental de la ciencia económica a partir del axioma de la acción intencional.

El método científico natural más moderno y generalizado es hipotético deductivo: se basa en conjeturas y refutaciones, en plantear posibles explicaciones y analizar o comprobar si son verdaderas (provisionalmente) o falsas (criterio de falsabilidad de las proposiciones científicas) directamente o mediante el estudio de sus consecuencias empíricas (consistencia con la realidad observable, validez de sus predicciones observables) o teóricas (consistencia con otras teorías establecidas). Es un método de evitación de la falsedad: se generan proposiciones explicativas y se eliminan las que se descubre que son falsas.

Ciencia y objetividad: sesgos, replicabilidad y rigor metodológico

El conocimiento científico es objetivo o realista en el sentido de que se refiere al objeto real estudiado y su dinámica, y no depende del sujeto investigador y su personalidad: es un conocimiento invariante respecto al sujeto investigador, válido para todos los pensadores u observadores.

La actividad científica intenta evitar posibles sesgos cognitivos o afectivos como problemas de percepción (distorsiones, ilusiones, alucinaciones), errores de razonamiento, o preferencias particulares (intereses, valoraciones subjetivas): un sensor o un instrumento pueden estar mal calibrados o funcionar mal, temporalmente o continuamente; un razonamiento lógico o un cálculo matemático pueden contener algún error; una argumentación puede estar sesgada por el resultado que un individuo quiere o espera alcanzar.

Los errores de observación o pensamiento pueden ser aleatorios o sistemáticos. Los errores que se producen de forma independiente suelen ser aleatorios o no estar correlacionados, de modo que si varios pensadores o instrumentos obtienen el mismo resultado de forma consistente y uno produce una respuesta diferente, probablemente la anomalía o valor atípico es un error. Los errores sistemáticos suceden cuando un aparato o un agente (o una determinada clase de aparatos o agentes) sufren un problema regular, repetido, fallando siempre o frecuentemente de la misma manera (una medida siempre mayor de un instrumento por un error de diseño o fabricación, una falacia lógica que es una trampa sistemática para el pensamiento humano). El conocimiento de la lógica y de la psicología humanas pueden ayudar a evitar sesgos comunes.

Para evitar errores es posible recurrir a comprobaciones múltiples y criterios de consistencia (replicabilidad), separación de funciones entre especialistas, y ocultación selectiva de información para limitar posibles sesgos de confirmación.

El conocimiento científico, como se refiere a una regularidad natural y es invariante respecto al investigador, debe ser replicable, repetible, reproducible: otro investigador en las mismas circunstancias relevantes debe obtener los mismos resultados al razonar, calcular o medir. La replicación puede ser problemática si los efectos son de muy pequeña magnitud (difícilmente distinguibles del ruido), si dependen de circunstanciales difíciles de controlar, o si se trata de fenómenos poco frecuentes.

Las observaciones y los razonamientos se comprueban varias veces y por diferentes personas o equipos de investigación: se repiten las mismas mediciones y cálculos; se utilizan sensores o instrumentos diferentes e independientes (varios sentidos de una misma persona, observaciones de diferentes personas, mediciones con varios aparatos o por distintos grupos); los datos se procesan con distintas herramientas. Las diversas funciones son asignadas a expertos especialistas que conocen mejor los posibles problemas de su tarea.

La ocultación selectiva de información puede ser útil porque el investigador o algún participante en un estudio pueden sesgar o distorsionar el proceso analizado: el dueño de un animal le da una señal inconsciente que hace que parezca que el animal es muy inteligente y sabe realizar operaciones aritméticas; el investigador médico da o quita esperanzas o genera un efecto placebo a un paciente en un ensayo clínico; el conocimiento de la marca consumida (o el precio del producto, o su origen) puede alterar la experiencia en una prueba de degustación; el científico quiere obtener un resultado determinado, o al menos un resultado interesante o llamativo, de modo que enfatiza la evidencia a favor e ignora la evidencia en contra.

Las pruebas rigurosas se realizan con grupos de control (objetos de estudio a quienes no se hace nada, en contraposición con otros sobre quienes se realiza alguna intervención controlada), y con métodos de ciego único, doble ciego o triple ciego, según cómo se oculte la información a las partes involucradas (individuos objeto de investigación, personal que realiza el experimento, científico que analiza e interpreta los datos obtenidos). En una situación ideal un investigador propone un experimento para comprobar una hipótesis, otro realiza el experimento sin saber para qué es, y otro analiza los datos sin saber cuál es el resultado esperado o deseado.

En una prueba controlada aleatorizada los diferentes tratamientos o intervenciones (tratamientos médicos, intervenciones educativas, ayudas sociales) son asignados al azar a los sujetos investigados de modo que los distintos grupos de tratamiento sean estadísticamente equivalentes y no estén sesgados.

El rigor metodológico incluye una planificación transparente y detallada del proceso de investigación y de los criterios de decisión durante el mismo: predeterminación o especificación anticipada de la muestra a utilizar (tamaño y composición), de las mediciones a realizar, de los criterios para considerar una medición satisfactoria o no, del proceso de tratamiento de los datos obtenidos. El investigador se compromete mediante la especificación previa del procedimiento experimental: cuántos datos obtener, en qué circunstancias, cómo van a ser procesados, cómo se decide si un dato es válido o erróneo. El investigador debe hacer pública toda su actividad y sus resultados aunque no aparezca nada interesante o novedoso o no se obtengan los resultados esperados o deseados.

Los investigadores y las revistas científicas tienden a publicar artículos llamativos o novedosos en lugar de estudios con resultados nulos o ambiguos. Son relativamente escasos los estudios orientados a comprobar resultados de otros investigadores. Es un problema serio la realización de pruebas hasta que se obtiene un resultado interesante, deseado, o estadísticamente significativo, publicando únicamente el ensayo exitoso y ocultando los fracasos (sesgos de selección, del éxito o del superviviente): es algo especialmente grave en ensayos clínicos, y muy típico de las pseudociencias (carentes de rigor metodológico).

Algunos resultados de investigación sorprendentes o anómalos (partículas más rápidas que la luz, precognición, observación de fenómenos paranormales en parapsicología) suelen ser resultado de falta de rigor en los procedimientos científicos; los problemas no suelen ser obvios ya que la actividad científica es frecuentemente muy compleja. Los incumplimientos del rigor metodológico pueden deberse a torpeza o a actitud fraudulenta: no todos los científicos son igualmente competentes, y algunos pueden recurrir a hacer trampas para avanzar en su carrera profesional.

Objetividad, sujeto investigador y objeto de investigación

Que el conocimiento científico sea objetivo no significa que la ciencia no considere el papel del investigador como pensador, observador y experimentador. La ciencia no solo estudia la realidad en general, sino que también puede estudiar el subconjunto de la realidad en el cual los investigadores intentan conocer esa realidad y a sí mismos y a sus procedimientos de adquisición y procesamiento de información: es posible hacer ciencia (o filosofía) acerca del propio proceso científico.

La ciencia más avanzada tiene en cuenta que toda observación implica algún punto de vista o perspectiva y algún tipo de interacción o interferencia entre el sujeto observador y el objeto observado: sin embargo estos problemas son comunes para todos los sujetos investigadores en las mismas circunstancias, de modo que pueden estudiarse de forma objetiva (objetividad de la interacción entre el investigador y lo investigado).

La experimentación implica una alteración controlada del objeto estudiado por parte del investigador. La medición implica alguna interacción que puede alterar, aunque sea mínimamente, el objeto observado (posible interpretación del principio de incertidumbre en mecánica cuántica; transferencia de energía de un sistema al medir su temperatura). Los resultados de las mediciones físicas pueden cambiar según el sistema de referencia empleado (observaciones en física relativista).

En algunos ámbitos científicos los objetos estudiados son sujetos que pueden alterar su conducta al darse cuenta de que están siendo observados (reactividad): los animales pueden ponerse nerviosos al percibir al investigador como una amenaza. Este problema es especialmente grave en ámbitos como la psicología porque los objetos de estudio son seres humanos con capacidades cognitivas y afectivas: pueden ser conformistas e intentar satisfacer las expectativas del observador; pueden preocuparse por su imagen pública y actuar de forma diferente a cuando no se sienten observados; o pueden hacer trampas, mentir, engañar, o burlarse del investigador.

En las ciencias humanas un investigador puede actuar simultáneamente como sujeto y objeto de investigación mediante la reflexión, la introspección o la observación de sí mismo: este acceso directo puede parecer ventajoso para ciertos fenómenos, pero puede tener problemas de sesgo de perspectiva, autoengaño y parcialidad.

Escepticismo científico y racionalidad crítica

La actitud científica ideal es escéptica: el científico no es crédulo, no se cree sin más lo que le cuentan sino que exige evidencia empírica y consistencia lógica. Las afirmaciones más inverosímiles, extrañas o sorprendentes requieren más evidencia y mejores argumentos para ser aceptadas. Todas las proposiciones pueden ser sometidas a críticas y análisis minuciosos para intentar demostrar sus errores o falsedad. Es posible cuestionar la competencia, fiabilidad o veracidad de las fuentes de información: la gente miente, se equivoca, exagera, distorsiona, tiene memorias falsas.

Algunos científicos pueden ser ingenuos y fáciles de engañar cuando tratan con embaucadores especializados en estafar a la gente: en el mundo de las pseudociencias abundan los charlatanes, los timadores y los investigadores poco competentes o incautos.

El científico no respeta ningún principio de autoridad: las proposiciones o teorías son ciertas o falsas por sí mismas y no según quién las diga o defienda. El científico reconoce la experiencia y el prestigio en otros investigadores según los resultados de su trabajo: no todos los individuos son igualmente competentes, y algunos son especialmente brillantes en sus ámbitos de especialización. Posibles problemas con el prestigio científico son la transferencia indebida de la reputación de un investigador a sus opiniones en un ámbito que no domina (efecto halo), y el bloqueo del progreso científico por pensadores influyentes incapaces de reconocer sus errores o aceptar ideas nuevas.

Los científicos son agentes limitados e imperfectos que pueden cometer errores en sus datos y en sus teorías, en sus observaciones y en sus ideas. De forma provisional, y pendiente de más comprobaciones, el científico puede confiar en el buen funcionamiento de sus sentidos, de su mente y de su instrumental, y puede presuponer honestidad y competencia en el trabajo de otros científicos. Pero esta confianza provisional y crítica es muy diferente de la fe sin pruebas o de la creencia en lo absurdo típicas del ámbito religioso, que de hecho suelen asumirse de forma acrítica como señales sociales de pertenencia, conformidad y lealtad. El científico duda, es prudente en sus juicios y no dogmático.

Las intuiciones no constituyen evidencia científica: las intuiciones son formas de aparente conocimiento directo de algo sin intervención del razonamiento consciente, de modo que su mecanismo generativo inconsciente no se puede comprobar; pueden ser engañosas pese a su presunta claridad, y en algunos ámbitos la realidad es profundamente antiintuitiva (mecánica relativista y cuántica, evolución biológica, órdenes espontáneos de los mercados libres). Las intuiciones pueden servir para tomar decisiones automáticas rápidas y eficientes sin pensar demasiado en ellas, pero solo funcionan si se ha aprendido lo suficiente como para ser experto en un ámbito.

Las anécdotas personales no constituyen evidencia científica: son casos particulares llamativos difíciles de comprobar, frecuentemente resultado de vivencias de individuos no entrenados para los procedimientos científicos y proclives a los sesgos y al autoengaño; la ciencia requiere datos exhaustivos obtenidos y procesados con rigor.

Ciencia: progreso y crítica, cooperación y competencia

La investigación científica es progresiva y crítica: acumula y aprovecha los resultados previamente generados (no hay que empezar todo desde cero), y comprueba su calidad mediante la crítica para depurar, corregir o eliminar posibles errores y así poder construir sobre fundamentos sólidos. Los datos y las teorías científicas se comunican (por lo general de forma pública) y se revisan, discuten o debaten en artículos, libros y conferencias.

Los investigadores cooperan y compiten. Los científicos cooperan porque comparten su conocimiento, se apoyan unos en otros, e incluso pueden coordinar expresamente su trabajo en grupos de investigación; los investigadores conectan su trabajo con el de otros científicos mediante citas y referencias; la actividad científica requiere de una formación previa mediante la cual se estudian los métodos y los resultados de otros científicos; los estudiantes aprenden de maestros más experimentados y trabajan con ellos. Los científicos compiten porque intentan ser los mejores, los primeros en descubrir y publicar un resultado, o se esfuerzan por mostrar los problemas o errores de los trabajos de otros investigadores.

La crítica científica es muy necesaria pero es problemática por diversos motivos: los científicos son seres humanos preocupados por su reputación y su capital intelectual, y seguramente no les gusta que otros demuestren que se han equivocado; las críticas pueden entenderse como ataques personales de enemigos; el sesgo de confirmación es muy fuerte en muchas personas incapaces de reconocer errores o cambiar de opinión; en el ámbito científico los grupos humanos se conforman como escuelas de pensamiento basadas en la adopción de ciertas ideas, y su crítica puede ser interpretada como una deslealtad o un ataque al grupo.

Referencias

Philosophy of Science: A Very Short Introduction, de Samir Okasha

The Structure of Scientific Revolutions, de Thomas S. Kuhn

The Demon-Haunted World: Science as a Candle in the Dark, de Carl Sagan

Unweaving the Rainbow: Science, Delusion and the Appetite for Wonder, de Richard Dawkins

What We Believe but Cannot Prove: Today’s Leading Thinkers on Science in the Age of Certainty, de John Brockman (ed.)

This Explains Everything: Deep, Beautiful, and Elegant Theories of How the World Works, de John Brockman (ed.)

This Idea Must Die: Scientific Theories That Are Blocking Progres, de John Brockman (ed.)

This Will Make You Smarter: New Scientific Concepts to Improve Your Thinking, de John Brockman (ed.)

Know This: Today’s Most Interesting and Important Scientific Ideas, Discoveries, and Developments, de John Brockman (ed.)

Sobre los límites de la ciencia ver Impossibility: The Limits of Science and the Science of Limits, de John D. Barrow

Sobre la importancia de la analogía en el pensamiento, ver Surfaces and Essences: Analogy as the Fuel and Fire of Thinking, de Douglas R. Hofstadter

Sobre la naturaleza descriptiva o prescriptiva de las leyes, ver “Leyes descriptivas o prescriptivas”, de Francisco Capella


Escuela austriaca, ciencia, filosofía y teología

10/03/2015

Artículo en Instituto Juan de Mariana.

La escuela austriaca de economía (o al menos algunos de sus miembros) tiene ciertos problemas de falta de fundamentación o conexión con otras ciencias naturales y humanas, y de apoyo en ideas filosóficas o teológicas erróneas.

La escuela austriaca se basa en el axioma de acción intencional, y construye y desarrolla su teoría praxeológica mediante inferencias deductivas e hipótesis auxiliares. También enfatiza el carácter empresarial, creativo e innovador de los seres humanos, y la posibilidad e importancia de los órdenes espontáneos que emergen de forma evolutiva sin necesidad ni posibilidad de planificación o diseño.

La acción intencional y la racionalidad se valoran como lo esencial y distintivo de la naturaleza humana, ignorando que otros animales también actúan intencionalmente, que todos los seres vivos procesan información y toman decisiones mediante algún sistema de control cibernético, y que hay otros fenómenos importantes peculiares a los humanos (emociones, sentimientos morales, lenguaje, consciencia, imaginación, pensamiento simbólico, recursivo y analógico).

La acción no intencional (reacciones, hábitos) no se estudia o incluso se desprecia como algo irrelevante o no interesante, como si no fuera algo relevante para la economía, como si no tuviera costes y consecuencias o estos no importaran. El praxeólogo tiene una visión restringida y limitada de la ciencia económica, y esto empobrece y dificulta su comprensión de la realidad individual y social.

Parece que algunos economistas austriacos (o tal vez aspirantes a ello) tienen un sesgo que les lleva a estudiar sólo ciertas cosas que pueden entender con facilidad y sin mucho esfuerzo, que no les obligan a salir de su zona de confort, y que les permiten realizar rotundamente afirmaciones categóricamente ciertas (deducciones a partir de axiomas tautológicos irrefutables) sin notar que son muy imprecisas o vagas. Además muchos creen ser muy hábiles con la lógica cuando en realidad su nivel al respecto es bajo y sus argumentaciones son endebles y fácilmente criticables.

La acción intencional es considerada por algunos como un fenómeno o presupuesto irreductible: no sólo no es necesario investigar sus fundamentos, sino que además es imposible porque presuntamente la mente humana no puede comprenderse a sí misma; las ciencias naturales no tienen nada interesante que decir al respecto (y esto puede afirmarse sin tener conocimientos de ciencias naturales).

La falta de conexión con las ciencias físicas y biológicas y con otras ciencias humanas como la psicología puede deberse a falta de capacidad o voluntad: hay cosas difíciles de aprender (para la gente de letras la ciencia es difícil) o simplemente no interesan (los gustos son subjetivos, uno prefiere enfatizar los argumentos para los cuales tiene un cierto capital intelectual, o es mejor ignorar ideas con consecuencias incómodas o incompatibles con otras creencias).

Esta desconexión puede tener consecuencias nocivas, como intentar fundamentar la praxeología con ideas erróneas, absurdas o falaces que dañan la reputación de la escuela austriaca como ciencia económica. Ciertos errores podrían evitarse con una actitud menos autista y sectaria y más abierta a otros ámbitos del conocimiento.

Algunos pensadores recurren a la filosofía, la teología o la religión como posibles fundamentaciones de la escuela austriaca. La conexión teológica puede hacer a la escuela austriaca más popular entre los creyentes religiosos, pero al precio de destruir su fundamentación científica.

Los problemas con los fundamentos se revelan al tratar el problemático y generalmente mal entendido fenómeno del libre albedrío como si fuera generado por un alma inmaterial. Además se entremezcla el ámbito psicológico o económico con la noción de libertad como ausencia de agresión y respeto al derecho de propiedad (ámbito moral, ético o jurídico). Se confunden la capacidad psicológica, cognitiva y emocional del individuo para decidir, con las circunstancias sociales, jurídicas o políticas de presencia o ausencia de coacción. Parece que sólo podemos justificar ser libres para elegir si previamente somos libres para elegir.

La empresarialidad y la creatividad también pueden tratarse de forma romántica, épica o lírica, o considerarse como algo no natural que requiere algo más, tal vez místico o mágico, quizás una intervención sobrenatural no accesible a la explicación científica.

En lugar de tener curiosidad e interés por aprender, algunos se ofenden cuando la ciencia les demuestra que están equivocados. Resulta fascinante observar a personas sin apenas formación ni experiencia científica (juristas, por ejemplo) criticando a otros que tal vez sí la tengan de cientificistas (o cientistas, o cientifistas) o positivistas: los abusos o errores del método científico son posibles, y las críticas pueden ser acertadas, pero conviene que las haga alguien con cierto nivel de conocimiento y preparación y sin alergia a la ciencia.

El positivismo surge como sana reacción realista y crítica contra el moralismo religioso y las metafísicas de inspiración teológica o sobrenatural, con escaso o nulo contenido empírico, sin observaciones ni datos, cargadas de lastres ontológicos y epistémicos como el principio de autoridad de las escrituras y los sabios del pasado, el creacionismo, las jerarquías y categorías estáticas e inmutables del ser, los seres necesarios o dioses como creadores y soporte de la realidad contingente, o la obtención de conocimiento mediante revelación divina.

La teología es el intento fallido de racionalizar y solemnizar los absurdos de la fe religiosa (creaciones, milagros, trinidades, virginidades, ascensiones, revelaciones, resurrecciones) sin reconocer que son absurdos: son funcionales en parte porque son falaces, engañosos, arbitrarios, y pueden servir como señales dogmáticas para identificar y cohesionar individuos en grupos poderosos.

La teología fuerza la racionalidad para que diga lo que la fe quiere oír: es proyección de sesgos y abuso de intuiciones (de patronicidad, intencionalidad o comunicación, o sea ver patrones, intenciones o significado donde no los hay). Es humillarse ante un presunto misterio omnipotente e inaccesible en lugar de aceptar que la realidad natural es todo lo que hay y que la muerte es definitiva e irreversible. Es como tomarse un chiste en serio e intentar entenderlo, probablemente por falta de sentido del humor, sin darse cuenta de que es una broma.

Las mentes humanas surgen de la evolución biológica y cultural en un entorno social: la mente se construye en interacción con otras mentes. Una sola mente individual no puede representarse completamente a sí misma, igual que una imagen finita no puede contenerse a sí misma sin simplificaciones: pero la comunidad de mentes científicas sí puede entender, progresivamente con mayor detalle, qué es y qué hace la mente humana, por qué existe, para qué sirve y cómo funciona.

El ser humano es especial, pero no tan especial como para violar o superar las leyes naturales. El libre albedrío como capacidad de elegir entre alternativas no tiene nada de misterioso, mágico o sobrenatural: el cerebro es una máquina cibernética cuya función es obtener y procesar información, conocer y reconocer la realidad, imaginar posibilidades y elegir entre alternativas para así dirigir o controlar la conducta del organismo; funciona según leyes físicas, químicas y neurológicas deterministas (con posibles dosis de aleatoriedad o indeterminismo) sin necesidad de invocar almas o espíritus directores. Los individuos pueden tomar decisiones diferentes porque son diferentes o su estado interno es distinto, o porque las circunstancias externas de la elección no son las mismas.

Que el cerebro sea una máquina determinista no quiere decir que sea predecible o controlable en detalle, pero esto se debe a su complejidad y a la del entorno. Tampoco significa que sea una máquina inmutable, que no puede transformarse, aprender, cambiar de opinión o de preferencias: es un sistema adaptativo que puede evolucionar, modificarse a sí mismo y cambiar sus algoritmos de funcionamiento.

El orden complejo de la realidad natural emerge espontáneamente de forma evolutiva y autoconsistente sin necesidad de entidades sobrenaturales que lo creen o mantengan. El socialismo es imposible porque no existen, ni pueden existir, líderes omniscientes, omnipotentes y benevolentes que generen y sostengan el orden social. El creacionismo es imposible por el mismo motivo.

Un individuo inseguro o ignorante puede reclamar un dictador benevolente que imponga el orden en la sociedad: también puede inventar o creer en un agente divino para explicar el orden universal. No hay gobernantes capaces de generar de forma centralizada órdenes armoniosos mediante la imposición coactiva de leyes prescriptivas; no hay dioses responsables de garantizar las regularidades naturales expresadas mediante leyes descriptivas.


Fríos, escándalos y errores

16/02/2010

Artículo en La Gaceta.


Notas sobre economía de la ciencia

13/08/2008

Artículo en Instituto Juan de Mariana.

El conocimiento humano tiene características peculiares en comparación con otros factores de la acción humana respecto a su extinción por consumo, la rivalidad en el consumo y la dificultad de exclusión de beneficiarios.

El conocimiento humano no se gasta con el uso sino que por el contrario en muchos ámbitos el uso perfecciona el conocimiento, lo fija en la memoria de forma más persistente, lo precisa y enriquece.

Algunos bienes económicos presentan rivalidad en el consumo: el consumo de una persona imposibilita (o dificulta en mayor o menor grado) el consumo de otras personas. Las ideas consideradas como patrones inmateriales de información no parecen presentar este problema, ya que el hecho de que una persona utilice una idea no imposibilita que otra persona utilice la misma idea. Pero lo que existe en la realidad y se utiliza como medio para la acción son representaciones concretas de ideas abstractas, las cuales pueden ser relativamente fáciles de copiar pero siempre son escasas en mayor o menor grado: el uso de una copia concreta por una persona excluye su uso por otros.

Algunos bienes económicos presentan dificultades de exclusión de beneficiarios no dispuestos a pagar: el vendedor no puede controlar que sólo los compradores que paguen disfruten de su producto. En ocasiones los generadores de conocimiento intentan beneficiarse del mismo controlando su difusión, exigiendo un pago a los receptores de su información; pero cuando el originador de un mensaje lo comunica transmite una copia del mismo que el receptor puede en principio volver a transmitir a otros sin la colaboración del creador.

Que la copia de ideas sea en general fácil y barata no implica que su utilización y aprovechamiento también lo sea. Algunos memes, especialmente relacionados con el arte y el entretenimiento (canciones, historias), pueden copiarse y disfrutarse con mucha facilidad sin conocimientos especiales. Muchas ideas científicas y tecnológicas son complejas y sofisticadas: disponer de una representación de la información no es suficiente para entenderla y asimilarla, es necesario dominar previamente otras ideas relacionadas con un alto nivel de maestría. Cantidades ingentes de información técnica y científica están disponibles a muy bajo coste pero pocos seres humanos en cada ámbito tienen la formación intelectual y profesional requerida para ser capaces de distinguir los elementos relevantes para sus intereses y aprovecharlos.