Recomendaciones

30/06/2010

Necesitamos a una Reagan, editorial de Libertad Digital

Hasta el colapso final, por Juan Ramón Rallo

Scientific Consensus Redux, by Ronald Bailey

Unbundling Government, by Arnold Kling

A Big Bang for Greece, by Steve H. Hanke


Basura selecta

30/06/2010

Lo que empezó con Reagan, de Joan Garí

Entrevista a Klaus Hasselmann, físico del Instituto de Meteorología Max Planck

La raza humana se extinguirá en cien años, según un prestigioso científico

Los líderes sindicales justifican la ausencia de servicios mínimos

Huelga salvaje, huelga domesticada, de Isaac Rosa

Vale, incumplir los servicios mínimos es salvaje. Pero no más salvaje que ciertas prácticas empresariales por todos conocidas. Por eso las huelgas, sobre todo de este tipo, sirven para visibilizar algo que se nos olvida con tanto diálogo social: la naturaleza conflictiva de las relaciones laborales, los intereses contrapuestos entre trabajadores y propietarios de los medios de producción, y la violencia resultante.

Si en su día los trabajadores aceptamos domesticar las huelgas, fue dentro de un gran pacto social. Ése que con la crisis se está quebrando. Salvajemente.


Recomendaciones

29/06/2010

“In the Long Run We Are All Dead” What Does It Mean?, by Mario Rizzo

Diez grandes inventos de la evolución (entrevista a Nick Lane), por La Nueva Ilustración Evolucionista

El “Gran Desestímulo” de 1946, de Jason Taylor

A la calle, por Juan Ramón Rallo

Los diez mandamientos del profeta Blanchard, de Ángel Martín Oro


Basura selecta

28/06/2010

Crisis: los efectos colaterales, de Tahar ben Jelloun

Lo que no hay que hacer frente a la crisis, de Carlos Berzosa

El capitalismo, sí se está refundando, de Jordi Sevilla

La crisis y los hijos, de Juan Manuel de Prada

Viñeta de El Roto


Recomendaciones

28/06/2010

On Being a 21st-Century Peasant, by Ronald Bailey

Avertible catastrophe, by Lawrence Salomon

The Myth Of Creativity, by Robin Hanson

En busca del oro de la RDA

Democracia liberal y religiones, de Ferran Requejo


Basura selecta

28/06/2010

El vacío progresista ante la crisis, de Antonio Papell

Las profecías de Stiglitz, de Ignacio Escolar

La reforma de los mercados financieros

Parece, a la vista de los últimos acontecimientos, que el poder económico ya no está en manos de los Gobiernos democráticos y, por tanto, de los ciudadanos, sino en manos de los a menudo caprichosos mercados financieros que originaron la crisis. Es, por tanto, cada vez más urgente que los Gobiernos del mundo se coordinen dentro del G-20 y reaccionen contra estas tendencias. No se puede aceptar que un volumen importante de operaciones financieras no se conozca ni esté regulado, al llevarse a cabo fuera de los mercados organizados. Por otro lado, el sector financiero no paga impuestos acordes con sus beneficios, con los bonos que reciben sus ejecutivos ni con las externalidades negativas que, como está quedando patente, su actividad puede conllevar.

El ejemplo más claro de los problemas del sistema de incentivos y la falta de regulación existentes en los mercados financieros son los CDS en descubierto (naked credit default swaps), producto que permite a los inversores contratar un seguro sobre el posible impago de un bono de deuda pública de un país sin tener la propiedad de ese bono. Como la historia ha demostrado hace siglos en el transporte marítimo, cuando para un inversor resultaba legal contratar un seguro sobre un barco que no era de su propiedad, el inversor tenía un claro interés en hacer que el barco se hundiera. Muchos barcos desaparecieron entonces por esa causa, hasta que la norma se reformó. Igualmente, en el caso de los CDS, si la institución que contrata el seguro sobre el impago de la deuda es un gran fondo de inversión o una agencia de rating que puede tener influencia en el mercado de deuda pública, su interés es lograr que el país se hunda y se produzca el impago.

Además de reformar la regulación de los mercados y productos financieros, también es conveniente que el G-20 se plantee la introducción de impuestos sobre los mercados financieros, para cambiar los incentivos adversos existentes, haciendo que los operadores financieros compensen a las empresas por las externalidades negativas que en ocasiones generan sus actividades.

En un informe elaborado por la Fundación IDEAS, presentado en Madrid el 28 de mayo de 2010, se analizaban varias alternativas de impuestos a los mercados financieros. Según este estudio, el instrumento que mejores propiedades muestra es el impuesto sobre transacciones financieras, basado remotamente en la vieja idea de la tasa Tobin, pero aplicado a todas las transacciones y no solamente en los mercados de divisas. Esta tasa, con un tipo impositivo muy bajo, de alrededor del 0,05%, reduciría el volumen de operaciones especulativas a corto plazo y, por tanto, la volatilidad del mercado, a la vez que recaudaría un volumen de ingresos considerable, entre 1.600 y 6.300 millones de euros al año solo en España.

El debate sobre la introducción de impuestos financieros está abierto y más vivo que nunca, lo que ya representa un progreso importante. No obstante, las palabras deben llevarse a la práctica. Los líderes reunidos en la cumbre del G-20 en Toronto deberán superar las presiones internas de sus sistemas financieros para poner en marcha un sistema impositivo en los mercados financieros que sea a la vez eficiente y justo. Ya se han dado pasos significativos en este sentido. Así, los miembros de la UE han acordado recientemente mantener una posición común en la cumbre con respecto a la introducción de un impuesto sobre la banca, que adoptarán independientemente de los resultados de la cumbre en el seno de la UE, así como con respecto el establecimiento de un impuesto sobre las transacciones financieras muy parecido al propuesto por IDEAS.

El resultado de las negociaciones que están teniendo lugar este fin de semana puede marcar una gran diferencia para el futuro. Todos los ciudadanos del mundo están pendientes y a la espera de que sus líderes muestren la determinación necesaria para acometer las reformas que el sistema claramente necesita, eliminando algunos de los problemas que han desencadenado la crisis y evitando de este modo que se repitan en el futuro. De lo contrario, los costes políticos y económicos serán cuantiosos.

Ahora y luego, de Paul Krugman

En defensa de las renovables, de Valeriano Ruiz y Luis Crespo, presidente y secretario general de Protermosolar

En los últimos tiempos estamos siendo testigos del incesante acoso al que determinados sectores han venido sometiendo a las energías renovables. Se ha desarrollado una estudiada campaña de desprestigio que ha generado una deliberada confusión en algunos de los indicadores clave de la rentabilidad de la inversión en energías verdes.

Muy al contrario de lo que se insinúa,las renovables contribuyen a incrementar el PIB y a reducir el déficit público mediante la disminución de importaciones, generación de empleo, reducción de costes de CO2 y balanza fiscal positiva. Estas tecnologías aprovechan fuentes energéticas locales -disminuyendo la dependencia exterior y la consiguiente factura global-, son limpias -disminuyen la contaminación y el pago de los cánones establecidos por el incumplimiento del protocolo de Kioto-, han creado cerca de 150.000 empleos y han hecho bajar, precisamente, el precio de la electricidad en el mercado mayorista.

El impulso dado en los últimos años a las energías renovables ha reportado muchos más beneficios que costes a la sociedad española, ya no solo a nivel macroeconómico, sino también poniendo de manifiesto la posición de vanguardia tecnológica de nuestro país a nivel mundial, particularmente en el campo de la electricidad termosolar, así como en otras tecnologías energéticas sostenibles. En definitiva, las renovables se han convertido en uno de los principales valores-fuerza del país.

Gracias a las renovables, España dejará atrás cotas de dependencia energética, y con ello dejará de ver cómo se esfuma su capital en importaciones de petróleo y gas natural de otros países. La inversión repercutirá en nuestra propia economía, tanto por la creación de empleos como por la consolidación de un sector industrial nacional con fuerte potencial exportador.

Desde Protermosolar apoyamos el mantenimiento de la fórmula de primas a la generación, que ha demostrado ser la más efectiva para la promoción de estas tecnologías, con las necesarias modificaciones para que se convierta en un elemento incentivador del avance tecnológico y de la reducción de costes así como de una mayor racionalidad entre generación y consumo. En relación con el Plan de Acción Nacional de Energías Renovables, que tendrá que mandar nuestro Gobierno a la Comisión Europea en breve,confiamos en que se dé a la Solar Termoeléctrica un peso muy relevante entre el resto de las tecnologías de generación con energías renovables, por su gran potencial así como por sus características de contribuir a la estabilidad de la red eléctrica y de responder a las necesidades de la demanda gracias a su capacidad de almacenamiento térmico.


Basura selecta

26/06/2010

A vueltas con el burka, de Juan Manuel de Prada

Refundar la sociedad, de Armando Fernández Steinko, profesor de Sociología, Rosa Regás, escritora, y Enrique Santiago, secretario de Refundación de IU

Están aprovechando la crisis, de Juan Francisco Martín Seco

Europa contra los especuladores: yes we can, de Carlos Mulas Granados de la Fundación Ideas

Por una estrategia inteligente, de Santiago Carrillo