Tonterías selectas

11/11/2018

La vivienda, un derecho social para el siglo XXI, de Antón Costas

Joseph Stiglitz: “Los datos son abrumadores. Subir el salario mínimo no daña al empleo

A propósito de Nicolás Márquez y Agustín Laje, de Javier Olivera Ravasi

1) El marxismo cultural es hijo de la ideología liberal, por ser ambos hijos del “libre examen” que, a la larga o a la corta, terminan volviéndose hacia el laicismo o el ateísmo. La actual Europa apóstata es prueba empírica de ello.

2) Que siempre debe buscarse, en política, no sólo un orden social católico, sino incluso un gobierno que reconozca a Cristo como rey de las almas y de la sociedad.

3) Que aunque sea cierto que cada uno en su fuero íntimo pueda hacer mal uso de su libertad (vgr., practicando la homosexualidad), que el gobierno no pueda perseguir -por el bien de la paz- todas las acciones de los hombres, no implica que, por ello, estas acciones pecaminosas sean buenas o indiferentes. El mal es siempre mal, en privado o en público: que no pueda ser perseguido siempre y en todo lugar, no cambia las cosas. Dicho de otro modo: está mal hacer el mal, incluso en privado.

4) Que el sistema financiero internacional (de los distintos colores que se piense) es y ha sido siempre el principal alimento del marxismo, tanto armado como cultural.

5) Que la democracia como ideología o cosmovisión (no necesariamente como forma de gobierno sino como ese error que plantea que lo que dice la mayoría es la verdad o el bien), es la mentira universal y la nueva religión del mundo moderno.

6) Que el liberalismo, en cuanto ideología, es la iniquidad, porque hace que el hombre se ponga en lugar de Dios.

La banca y sus demonios, de Montero Glez

La Banca, un parásito que necesita tratamiento de choque, de Pedro Luis Angosto


Recomendaciones

11/11/2018

Cómo las teorías de la conspiración sobre Soros se han convertido en un fenómeno global

Lo que tienen los pensionistas y no tienen los jóvenes: prestaciones dignas, casa en propiedad y ahorros, de Teresa Lázaro

La aberración del control de alquileres, de Ignacio Moncada

Fernando Encinar (Idealista): “Ni el Gobierno ni Podemos evitarán que suban las hipotecas”

Libertad de presión, de Teodoro León Gross


Tonterías selectas

10/11/2018

La diputada Irene Montero tiene razón, de Cristina Fallarás

El movimiento feminista de Valencia logra cancelar un acto sobre vientres de alquiler 

El ofendidito, de Lucía Lijtmaer

¿De verdad el problema clave es el Tribunal Supremo?, de Ángeles Maestro, militante de Red Roja

Durmientes armados que escuchan a Inda y a Losantos, de Juan Carlos Monedero


Recomendaciones

10/11/2018

El PER, la ruina de los agricultores: “Prefieren el subsidio a trabajar, es un drama, las cosechas se están perdiendo”

Does economic growth need to end?, by Tim Harford

Liberal Capitalism as the Ideology of Freedom and Moderation, by Richard M. Ebeling

There Might Be a Case for Financial Intermediation, by Jeffrey A. Tucker

Ni jueces ni bancos, los únicos culpables del impuesto de las hipotecas son los políticos, de Manuel Llamas


Tonterías selectas

09/11/2018

Entrevista a Zahara

Yo no le estoy diciendo a nadie lo que tiene que hacer, hablo de que a esta bestia, si existiera y pudiera invitarla a cenar, le diría que qué coño está haciendo, si sabe realmente lo que supone. Contra quien arremeto no es contra los individuos, sino contra los políticos que quieren cambiar la legislación en torno a la gestación subrogada.

… Yo era de las que pensaba que si eres feminista y quieres que cada mujer tome las decisiones por sí misma, si una mujer quiere alquilar su cuerpo durante un año y luego vender el hijo que tenga, es libre de hacerlo. Hubo algo que empezó a chirriarme cuando unos conocidos iban a comprarse un niño. Les pregunté cómo era y cuánto valía. Me dijeron que valía 25.000 euros y que estaban ahorrando. Que era como un catálogo y tú eliges y algo me hizo ‘clic’. Son mujeres, no es un escaparate con coches. No es Wallapop. Cuando algo te chirría lo que hay que hacer es informarse. Empecé a ver cómo era y a intentar entender, no solo el lado del que quiere tener hijos, que lo entiendo, yo tengo uno, pero ese deseo tiene una cara B cuando implica a más personas. Estas personas en su inmensa mayoría son mujeres pobres, hay granjas de mujeres que están allí, no tienen derechos si cambian de opinión y se quieren quedar con el niño, si pierden al niño no reciben prestación económica…

Yo cuando me quedé embarazada tuve muchas náuseas, dolores… Todos los efectos secundarios, parecía un cliché. Pensé “¿cuánto dinero tendrían que darme para pasar esto por otra persona?” Puedes estar añadiendo ceros que no compensa, la única compensación, y no hablo desde un punto de vista del romanticismo de la maternidad, es que luego tienes un hijo. Que luego esa criatura es tuya. No hay millones en el mundo. ¿En qué situación de pobreza extrema te tienes que ver para hacer eso? Y la compensación económica te lleva a la pregunta de si todo se puede vender. Hemos llevado el capitalismo a tal extremo que podemos comprarnos un niño. ¿Y si no es como queremos lo podemos devolver? Si compro un coche de 25.000 euros y no me gusta luego lo devuelvo. Si te enteras de que tu niño es autista o ciego o lo que sea, ¿lo devuelves porque lo has comprado? Cuando pagas por algo tan sensible como una vida humana, ¿en qué lugar nos deja como sociedad pensar que absolutamente todo se puede pagar? A mí cuando me hablan de gestación subrogada altruista, digo vale, hacedlo con la familia, igual que tu padre o hermano o madre te va a dar un riñón. No entiendo cómo la gente ve ‘El cuento de la criada’ y se escandaliza y no se tira del pelo con la vida real. Es que es una cuestión de empatía, que es de lo que hablo en la canción. Cojo a la bestia y se lo digo, pídeselo a tu hermana. Si las tienes. Albert Rivera no tiene hermanas así que no es (risas).

… Este capitalismo feroz que nos lleva a vender a nuestros hijos para poder sobrevivir nos lleva a pensar que un artista no es una persona, es un tomate.

La única minoría peligrosa son los ricos (y sus siervos), de Paca Blanco, Jesús Rodríguez, María Lobo y Aziz Matrouch, militantes de Anticapitalistas

Técnicos del Ministerio de Hacienda (Gestha): los nuevos hipotecados se ahorrarán 2.500 euros de media tras el cambio legal; lamenta que el Supremo haya frustrado las expectativas de 1,5 millones de contribuyentes ya que la reforma legal no tendrá carácter retroactivo

¿Que por qué te abuchean?, de Marta Flich

Tribunal Supremo: no lo llames economía, llámalo avaricia, de Guillem Bou Bauzá


Recomendaciones

08/11/2018

Una clase política inútil, hipócrita y manipuladora, de Juan Ramón Rallo

Economía naíf, de Juan Francisco Jimeno

No hay alcalde que expropie 100 chalés: 85,5 hectáreas de monte de Cercedilla y Navacerrada concedidas hace 99 años para supuestos sanatorios de altura deben revertir a manos públicas

Demoledor informe en Valencia: la gestión privada de hospitales públicos ahorra un 30%, de Diego Sánchez de la Cruz

Re-Imagining the Economist’s Role in Policy, by Arnold Kling


Tonterías selectas

07/11/2018

Y pasaron los bárbaros por Altsasu, de Cristina Fallarás

Desokupa: vigilando al capital inmobiliario, de David Hamou

Para poder obtener la máxima rentabilidad de los “activos inmobiliarios”, es necesario mantener viviendas vacías con el objetivo de movilizarlas para transacciones futuras (compra, venta, rehabilitación…). Considerar la vivienda como una mercancía y no como un derecho fundamental implica considerar a las personas como activos económicos, que se tienen que mover de un sitio a otro según las fluctuaciones de las operaciones financieras. Este proceso que los expertos llaman ‘flexibilización del mercado inmobiliario’ tiene como consecuencia una precarización de las condiciones de vida de los ciudadanos condenados a moverse sin poder construir proyectos de vida.

… El auge de las empresas de desalojos extrajudiciales también ilustra la problemática de la privatización de la seguridad. Los empleados de Desokupa afirman que protegen la propiedad privada de las ocupaciones ilegales. Pero, ¿quién está habilitado para decidir la legalidad o no de la ocupación de la vivienda? Y, en caso de ilegalidad, ¿quién puede ejecutar legítimamente un desalojo? Con los desalojos extrajudiciales se está creando una (in)justicia paralela que esquiva la vía judicial, ya de por sí cada vez menos garantista. Las empresas privadas tienen una influencia creciente en el sector de la seguridad, y especialmente en relación con la protección de bienes. Este proceso tiene como consecuencia una cierta “desmonopolización” del uso de la violencia legítima: el Estado ya no es el único depositario del uso de la violencia legítima. El riesgo es que entidades privadas se reivindiquen como legitimas para tomar decisiones judiciales y aplicarlas. De hecho, la aparición de Desokupa podría leerse como una resurgencia de la tradición del “vigilantismo”. Según el vigilantismo, personas que no forman parte del cuerpo estatal de seguridad intentan aplicar la ley. Pero en este caso, la ley que Desokupa intenta aplicar es la ley del mercado inmobiliario. “Tomarse la injusticia por su mano” podría ser el lema de los vigilantes del latifundismo urbano. Las empresas de seguridad privada no solo ejercen la violencia inmobiliaria, sino que la venden, haciendo de la emergencia habitacional un negocio lucrativo.

Army Remote Viewer Peers Into The Origins of Humanity To Find Out If Humans Were Created, by Arjun Walia of Collective Evolution

Researcher Jailed After Uncovering Deadly Virus Delivered Through Human Vaccines, by Richard Enos, of Collective Evolution (at LewRockwell.com)

Errejón defiende el régimen de Maduro: “Ha habido importantísimos avances; la gente come tres veces al día”