Mitos y realidades del feminismo

04/03/2019

Mitos y realidades del feminismo: informe del Instituto Juan de Mariana, por Irune Ariño, Santiago Calvo, Francisco Capella y Cuca Casado.

Mi parte es sobre la ciencia de las diferencias sexuales (capítulo IV y anexos).


El taxi (y los VTC) contra la libertad

11/02/2019

Artículo en Instituto Juan de Mariana.

El servicio del taxi opera con licencias concedidas y precios fijados por los ayuntamientos reguladores. Las licencias no se limitan a certificar unos mínimos de calidad o seguridad en el servicio (funciones que pueden ser proporcionadas sin demasiados problemas por el mercado mediante marcas comerciales o aplicaciones informáticas), sino que están contingentadas de forma arbitraria, seguramente por la presión y el interés de los propios dueños de las licencias, quienes pueden alquilarlas, subcontratar a otros conductores como empleados, o traspasarlas. Sirven como barrera de entrada para restringir la competencia, repartirse entre menos proveedores el negocio y extraer rentas extraordinarias por su posición de monopolio u oligopolio. Por esta razón estas licencias se traspasan de forma opaca en mercados secundarios por grandes cantidades de dinero resultado de estimar el valor presente, descontado por tiempo y riesgos, de estas rentas parasitarias futuras, las obtenidas sobre las que habría en un mercado libre y competitivo.

Dado que los precios del servicio son fijos, que es muy difícil para el consumidor discriminar la calidad del proveedor (estado del vehículo, experiencia del transporte), y que los servicios de transporte público (metro, autobús) son sustitutos imperfectos diferentes, los taxistas no necesitan esforzarse para competir e innovar. Hacen lo contrario, que es formar un grupo de interés para presionar a los gobernantes y perpetuar o incrementar sus privilegios.

Los perjudicados por esta situación son por un lado todos los usuarios efectivos y potenciales del servicio, por su mayor precio y peor calidad, y por otro lado todos los individuos que deseen y no puedan trabajar en el sector por las liberticidas barreras legales.

Los avances tecnológicos han permitido una alternativa al taxi en la forma de los vehículos con conductor contratados a través de aplicaciones y plataformas informáticas. Sin embargo estos también tienen el problema de la limitación artificial y arbitraria de las licencias, aunque con más libertad de precios y mejores controles de calidad por los propios usuarios.

La solución a esta situación es muy simple: la liberalización total de este sector, con regulaciones no intervencionistas ni centralizadas que surjan espontáneamente mediante los contratos establecidos entre las partes interesadas. El único rol legítimo de los gobernantes es la gestión eficiente del tráfico (fluidez y seguridad) con el uso de las calles y de las plazas de aparcamiento de titularidad pública, y para ello pueden utilizar mecanismos como tasas o peajes, permisos de conducción y sanciones por infracciones del código de la circulación y de las ordenanzas municipales correspondientes; también puede tener sentido reducir al máximo la contaminación provocada por los vehículos de combustión.

En lugar de ir en la buena dirección, los políticos y los poderes públicos en general demuestran ineptitud, incompetencia, desidia, dejación de funciones, talante liberticida o corrupción, cuando mantienen o incluso empeoran el actual sistema. Los taxistas (y también los conductores de VTC) han cortado calles y carreteras, han saboteado diversos eventos y colapsado ciudades, han tomado a los ciudadanos como rehenes, han organizado manifestaciones ilegales, y se les ha permitido hacerlo, no han sido siquiera identificados (algo muy fácil y nada violento) ni denunciados, y apenas se les ha sancionado en unos pocos casos extremos. O las leyes permiten a algunos ciertas cosas por las cuales se multaría a otros, o muchos policías y agentes de tráfico han hecho la vista gorda por iniciativa propia o por órdenes de sus superiores.

Además de la impune apropiación indebida de lo público y de diversas agresiones físicas contra vehículos y personas, los taxistas han hecho múltiples trampas argumentales para intentar defender su patética posición: que si son víctimas con familias a su cargo (como si eso les diera algún derecho especial); que si la venta de su licencia les sirve como pensión de jubilación; que si ellos pagan impuestos aquí, obviando que por su régimen fiscal de módulos las cantidades que pagan son ridículamente bajas; que si la competencia se lleva los beneficios y paga los impuestos en el extranjero, sin distinguir entre las plataformas, los dueños de las licencias y los conductores, y promoviendo un nacionalismo proteccionista rancio e iliberal; que si la competencia es desleal y que ellos son un servicio público y tienen que aguantar múltiples regulaciones, cuando no suelen hacer nada para cambiarlas porque viven muy bien con ellas; que si todo es un ataque del neoliberalismo o el capitalismo salvaje contra la dignidad y la justicia; que debemos unirnos todos y luchar juntos o si no otros sectores serán las siguientes “víctimas” de la tecnología y el mercado libre.

No hay ningún compromiso legal ni ético que obligue a limitar el número de licencias para garantizar unos ingresos o beneficios esperados a sus actuales propietarios, ni para evitarles problemas financieros (a ellos o a sus avalistas) en los casos en que se hayan endeudado para adquirirlas. Naturalmente aquellos que se sientan perjudicados se opondrán a la liberalización por las pérdidas que esta pueda causarles, pero esto no les da derecho a nada.

Se ha planteado la posibilidad de compensar de algún modo a los dueños de licencias, por ejemplo recomprándolas, a costa de nuevas víctimas (contribuyentes, usuarios futuros de servicios de transporte urbano), pero esto es inmoral y además genera precedentes e incentivos perversos. Quienes viven de parasitar a los demás limitando su libertad no tienen derecho a ninguna compensación cuando la situación cambie y terminen sus privilegios. Por el contrario, lo que en justicia deberían hacer es compensar ellos a los ciudadanos por los daños provocados durante el tiempo que los disfrutaron: devolver las cantidades extraordinarias recibidas, más alguna multa por mantener el sistema y por abusar de una posición de privilegio y dominio coactivo. Si no se castiga a quienes perjudican a los demás, si se les permite hacerlo, y si incluso se les recompensa por dejar de hacerlo, el riesgo moral de la mala conducta es elevado.

Los dueños de licencias de taxi y VTC no son los únicos responsables de esta situación: también están los gobernantes que han legislado para permitirla. Ellos también deberían ser sancionados, a título personal y no con cargo a los presupuestos públicos, para resarcir a las víctimas de su intervencionismo coactivo. Si se excusan en que son líderes democráticos, que identifiquen a sus votantes y que también se les exijan responsabilidades a ellos por apoyar medidas liberticidas. Esta exigencia ética de compensaciones a quienes se aprovechan de la ley para vivir a costa de los demás puede servir como ejemplo y por justicia debe extenderse a otros sectores con situaciones semejantes: farmacias, notarías, registros de la propiedad, etc.

Los seres humanos han utilizado diversas formas más o menos violentas y graves de vivir a costa de los demás: desde el canibalismo o la esclavitud hasta las subvenciones, las regulaciones intervencionistas y el proteccionismo. Algunas de estas actividades ahora parecen horribles e inaceptables mientras que otras se toleran, tal vez porque son menos notorias y porque están camufladas junto a la prestación de un servicio que al menos uno puede libremente evitar como consumidor. Si los esclavistas no pagaron compensaciones y si los esclavos o sus descendientes no fueron compensados, será difícil que los privilegiados de hoy paguen a las víctimas actuales.


Cibernética y control (II)

14/01/2019

Sobre los elementos de control y sus funciones: sensores, procesadores, actuadores, memorias y dispositivos de comunicación.

Sensores

Los sensores son dispositivos de entrada al sistema cibernético: pueden ser externos, para detectar estímulos en el entorno, o internos, para detectar algo dentro del propio sistema. Un sensor puede ser un subsistema de un ser vivo (un orgánulo o parte de una célula, una célula o un órgano especializado en un organismo multicelular) o un dispositivo tecnológico (un instrumento artificial).

Un sensor es un sistema que tiene alguna propiedad o tipo de conducta que covaría de forma regular con otra propiedad de aquello que detecta o mide: el sensor es sensible a lo que detecta, y sus variaciones manifiestan la presencia y quizás la intensidad de lo detectado. Ejemplo: el mercurio de un termómetro se dilata o contrae cuando la temperatura de su entorno inmediato sube o baja, y de este modo la longitud de una columna de mercurio indica la temperatura ambiente. La relación funcional entre la propiedad medida y la variación del sensor no tiene por qué ser lineal o simple (puede ser logarítmica o de otro tipo), pero sí debe ser conocida de algún modo para poder interpretar la información recibida.

Todos los objetos físicos interaccionan unos con otros y cambian o reaccionan de algún modo por esas interacciones (salvo cuando estas se anulen para producir un equilibrio neto), de modo que todos tienen algo de sensibilidad: los sensores son cosas especialmente sensibles y que además están acopladas de un modo peculiar a los demás elementos del sistema cibernético sobre los cuales influyen.

Los sensores pueden ser de distintos tipos según el fenómeno o magnitud que detecten: presencia o ausencia de algo, cantidad o intensidad de algo, temperatura, presión, intensidad lumínica, masa o peso, posición, distancia, desplazamiento, velocidad, aceleración, inclinación, acidez, flujo o caudal, fuerza, torsión, humedad. Algunas magnitudes pueden detectarse o medirse mediante diferentes sensores: un termómetro de mercurio o un termómetro electrónico.

Los sensores son transductores: transforman un tipo de energía en otro diferente, normalmente adecuado para el tratamiento por el procesador. Algunos sensores pueden requerir un mecanismo de amplificación de la señal para poder ser utilizada. Los procesadores principales son ordenadores con circuitos electrónicos o sistemas nerviosos basados en neuronas e impulsos electroquímicos. El ojo (las células de la retina y las moléculas asociadas con la visión) transforma la energía electromagnética de los fotones en impulsos electroquímicos para las neuronas de entrada al sistema nervioso; un sensor fotoeléctrico recibe fotones y genera corriente o impulsos eléctricos que pueden ser procesados por un ordenador; el oído transforma la energía de ondas acústicas en impulsos electroquímicos; un micrófono recibe ondas acústicas y las transforma en corriente eléctrica.

Un sensor tiene diversas características: sensibilidad (energía mínima necesaria para activarlo), rango de medida (dominio de aplicación en la magnitud medida entre un umbral mínimo de sensibilidad y un máximo de saturación), resolución (discriminación o mínima variación detectable de la magnitud, menor cambio en la magnitud de entrada que se aprecia en la magnitud de salida), precisión (máximo error esperado en la medida), rapidez o tiempo de respuesta, discriminación temporal y espacial (tiempo y espacio mínimo entre dos estímulos distinguibles).

El funcionamiento de un sensor puede depender de condiciones ambientales no medidas o de su propio estado (desgaste, envejecimiento, averías). Un sensor puede necesitar ser ajustado o calibrado para garantizar su buen funcionamiento.

Múltiples copias de un sensor permiten medir una misma magnitud simultáneamente en muchos lugares (la temperatura en las diferentes habitaciones de un edificio), combinar varias fuentes de información independientes para detectar y corregir posibles errores en los aparatos, o garantizar la disponibilidad de información si un sensor falla (un avión con dos o más sensores de velocidad).

En los seres vivos la capacidad sensorial existe a nivel molecular, celular y orgánico: hay moléculas que cambian de estado o configuración al recibir estímulos específicos (como un fotopigmento al recibir un fotón), y este cambio a su vez desencadena algún efecto en otras moléculas; las células especializadas en funciones sensoriales disponen de moléculas específicas para realizar su función; las células receptoras sensitivas pueden agruparse en tejidos y órganos sensoriales (el ojo, el oído).

Los receptores celulares son sensores a escala molecular en la célula: son múltiples proteínas incrustadas en las diversas membranas celulares (externa de la célula e internas de los orgánulos y del núcleo); actúan como intermediarios de la interacción entre determinadas sustancias (moléculas señalizadoras como las hormonas y los neurotransmisores) y los mecanismos del metabolismo celular. La unión física en un lado de la membrana de una molécula señalizadora con su receptor específico provoca algún cambio en este, y esto desencadena alguna reacción en el otro lado de la membrana.

Los humanos disponen de diferentes órganos y sentidos para la percepción del mundo. Los cinco sentidos clásicos son vista, oído, olfato, gusto y tacto. La vista o visión detecta ondas electromagnéticas (fotones) en el rango de luz visible por el ojo. El oído o audición detecta la energía mecánica de ondas de presión del aire y de vibraciones conducidas a través del cuerpo en el rango de frecuencias de la sensibilidad del oído. El olfato detecta olores mediante receptores químicos de ciertas moléculas en la nariz. El gusto detecta sabores mediante receptores químicos de ciertas moléculas en la lengua: dulce, salado, amargo, ácido y umami. El tacto detecta presión en la piel. Algunos sentidos requieren un contacto directo con lo percibido (tacto, gusto) mientras que otros detectan algo emitido por una fuente a cierta distancia (moléculas para el olfato, ondas electromagnéticas y de presión para la vista y el oído).

Algunos sentidos son combinaciones complejas de capacidades sensoriales más elementales. La visión se basa en la sensibilidad de diversas células fotosensibles en la retina del ojo con diferentes fotopigmentos: conos (para visión en color, con tres clases de conos sensibles al rojo, verde y azul) y bastones (más sensibles a la intensidad de la luz y para visión en blanco y negro). La audición emplea células ciliadas en la cóclea sensibles a diferentes frecuencias acústicas. El gusto y el olfato resultan de la sensibilidad de diversos receptores a diferentes moléculas específicas.

El sentido del equilibrio detecta los cambios en la orientación o aceleraciones en los tres ejes del espacio. La interocepción se refiere a las sensaciones fisiológicas procedentes de los órganos internos. La propiocepción o sentido quinestésico es la percepción del propio cuerpo, de su postura y sus movimientos. La nocicepción es el sentido del dolor ante estímulos mecánicos, térmicos o químicos potencialmente dañinos para los tejidos, con receptores cutáneos (en la piel) o internos (articulaciones, huesos, musculatura, órganos, vísceras, glándulas). La termorrecepción es el sentido de la temperatura (frío, calor).

Los diversos seres vivos tienen diferentes capacidades sensoriales con algunos elementos más semejantes (fotopigmentos) y otros más diferentes (tipos de ojos simples y compuestos). Algunos animales (felinos, perros, focas, delfines, conejos, ratas) tienen sensibilidad táctil en pelos rígidos como bigotes. La ecolocalización en murciélagos y algunos cetáceos es una variante de la audición: se percibe el entorno emitiendo sonidos, recibiendo e interpretando su eco. Algunos animales tienen sentidos que no están presentes en humanos como electrorrecepción (capacidad de detectar campos eléctricos en algunos peces) o magnetorrecepción (capacidad de detectar campos magnéticos en algunas aves e insectos).

Algunos sensores son órganos o sistemas complejos con elementos auxiliares a la capacidad sensible. El ojo humano, además de la retina (tejido con células con fotopigmentos), tiene elementos de configuración variable para enfocar (cristalino) y regular la cantidad de luz (iris o diafragma), y otros elementos estructurales o para su protección (córnea, párpados). El oído humano tiene múltiples elementos para canalizar y filtrar los sonidos.

Algunos sensores disponen de actuadores para funcionar o para cambiar o modular su capacidad de detección: el radar primero emite la onda de radio cuyo reflejo detecta la antena, y suele tener un motor para cambiar su orientación; el ojo humano tiene músculos para dirigir la mirada, para deformar el cristalino y enfocar la imagen sobre la retina, y para cambiar el tamaño del iris y la pupila y así modular la cantidad de luz recibida; algunos animales pueden orientar sus orejas para percibir mejor los sonidos y detectar su origen.

Normalmente un sensor se altera en presencia de estímulos y puede seguir cambiando según varíen los estímulos (como un termómetro), o volviendo a un estado base en ausencia de ellos (como un sensor fotoeléctrico). Sin embargo también puede haber sensores de un solo uso, bien porque no puedan cambiar más de una vez (porque se destruyen o alteran de forma irreversible) o porque se los trate para congelar su estado tras una medición. Algunos sensores tienen características propias de memorias: la película fotográfica se altera con la exposición a la luz y además guarda de forma persistente las alteraciones que representan información visual; es posible transformar un sensor en una memoria si se consigue preservar el estado del sensor como representativo de la información recibida, como en el caso de la película fotográfica una vez revelada.

La percepción del mundo de un sistema cibernético suele estar conectada estrechamente con la capacidad de actuar sobre el mundo de ese mismo sistema: no solo se detectan perturbaciones exógenas, sino especialmente los cambios provocados por la conducta del propio agente. Algunos sensores están conectados a actuadores o cerca de ellos para poder detectar directamente sus efectos: la propiocepción (sentido que informa a un animal de la posición de sus músculos) y el sentido del tacto facilitan la capacidad psicomotriz, ya que los movimientos musculares y sus resultados son percibidos y ajustados rápidamente según se ejecutan. La conexión íntima entre todos los elementos del sistema de control permite diferenciar los cambios producidos por el propio agente de los ocurridos en el entorno sin su intervención: con un buen modelo de sus interacciones con el mundo el agente puede predecir los resultados de sus acciones sobre la realidad y distinguirlos de los cambios no causados por él mismo; un agente puede así saber si está moviendo de forma controlada un objeto o si este se mueve ajeno a su acción (por sí mismo o por alguna otra interacción en el entorno).

Para completar la percepción del mundo la información sensorial requiere funciones especializadas de procesamiento (integración, interpretación, comprensión). La información ofrecida por un sensor puede cambiar si se altera la perspectiva (desde dónde se observa, hacia dónde se observa) o la sensibilidad del sensor. No es lo mismo un cambio en una imagen debido al movimiento del ojo que un cambio debido al movimiento de las entidades observadas; si el observador se mueve cambia la imagen del objeto observado aunque este se encuentre inmóvil. Si un sensor se deteriora o desgasta puede cambiar su respuesta a las mismas condiciones ambientales. Un procesador adecuado puede interpretar los datos según el estado de los sensores. Un sistema de control activo capaz de realizar predicciones acerca de cómo afectan a la percepción de la realidad los cambios en el propio sistema de control puede tener en cuenta estos efectos para corregirlos o compensarlos.

El procesamiento de la información procedente de varios sensores puede permitir obtener información adicional: profundidad por visión binocular, orientación por audición con dos oídos, triangulación por varios goniómetros (hallar la posición a partir de información de orientación).

La información procedente de un sentido puede generar sensaciones simultáneas en otros sentidos, posiblemente por la activación cruzada de áreas adyacentes del cerebro especializadas en tratar estímulos sensoriales diferentes. La sinestesia es la percepción o activación automática de un sentido por estímulos de otro sentido: se trata de asociaciones involuntarias entre dos sentidos en principio independientes, como tonalidades de color, imágenes, frecuencias sonoras, sabores, texturas. Una persona sinestésica puede ver y oír colores, oír y ver sonidos, asignar colores o sabores a números o palabras. Esto puede suceder de forma recurrente en algún sujeto afectado o de forma temporal por un accidente o por el consumo de drogas psicodélicas.

Procesadores

Los procesadores son dispositivos relativamente complejos que transforman las señales de entrada de los sensores (y quizás de alguna otra fuente como una memoria u otro procesador) en señales de salida para los actuadores (o para alguna memoria u otro procesador). Pueden ser sistemas biológicos (el sistema nervioso de un animal), mecánicos o electrónicos (el microprocesador de un ordenador). Pueden tener múltiples partes o subsistemas de procesamiento que realizan tareas especializadas y que deben coordinarse y compartir información. Con múltiples procesadores es posible realizar cálculos simultáneos en paralelo o dividir el trabajo entre dispositivos especializados (unidad de cálculo aritmético, tarjeta de sonido, tarjeta de vídeo de un ordenador; diferentes partes y funciones del sistema nervioso y del cerebro).

Un procesador es una memoria activa que contiene información para procesar información. La información de un sistema cibernético está en los datos de entrada y salida, en los cálculos intermedios, y también en la estructura de elementos y conexiones del procesador, la cual contiene conocimiento acerca de cómo realizar sus tareas. Tanto los datos como los programas que los utilizan contienen información, y de hecho los programas informáticos también se representan mediante estructuras de datos con variables, constantes y operaciones a realizar.

Hay información en el dato de temperatura medida por el sensor de un termostato, en el dato de temperatura deseada introducido por el usuario, en el algoritmo que ejecuta la inteligencia del dispositivo para decidir si enciende o apaga la calefacción según el resultado de la comparación entre ambas temperaturas, en la estructura física que implementa ese algoritmo; en la información obtenida por los sentidos del arquero al tocar y ver un arco y una flecha, ver la diana y sentir el viento en la piel, y en la estructura del sistema nervioso que genera una habilidad psicomotriz para mover los músculos de forma coordinada y agarrar el arco, colocar la flecha, tensar la cuerda, apuntar y disparar al blanco; en la posición calculada por un navegador, en la especificación del destino deseado, en las señales de los satélites de un sistema de posicionamiento global, en los mapas disponibles y en las rutas calculadas para alcanzar la meta; en las estructuras de un disco de vinilo que representan sonidos grabados (música, lenguaje hablado, ruidos), y en la estructura del tocadiscos necesario para usar esa información y reproducir esos sonidos; en los planos que representan una máquina o un edificio y en la habilidad en la mente del ingeniero o arquitecto para interpretar esa información y utilizarla en su trabajo.

Un procesador recibe información de entrada (de sensores o de alguna memoria externa o interna), realiza alguna operación y genera información de salida. El tratamiento de la información es diferente según cómo sea la estructura del procesador, depende de cómo estén conectados sus elementos: neuronas y conexiones sinápticas en el sistema nervioso (conectoma), estructura de circuitos y puertas lógicas en un microprocesador electrónico.

La estructura del procesador es importante porque su función depende de ella: diferentes estructuras implican distintos tratamientos de la información, y lo que hace el procesador, el tratamiento de información, es lo que lo convierte en algo útil. Para construir un sistema que transforme entradas y salidas de una forma determinada es necesario estructurar el sistema de forma adecuada. No todas las transformaciones de señales o tratamientos de información son igualmente útiles: algunas sirven para detectar patrones informativos acerca de la fuente de la señal de entrada y para producir una señal de salida que cause una conducta adecuada. Es necesario que el procesador interprete y trate correctamente la información para saber cuál es el estado del mundo y para decidir una acción conveniente.

Tener sensores de luz no es suficiente para conocer la situación del mundo y guiar la conducta de forma efectiva y eficiente si se carece de un procesador adecuado que interprete las señales del sensor como información acerca de la luminosidad del entorno, cuyas variaciones espaciales y temporales pueden ser debidas a la existencia de objetos y movimientos de los mismos, y que genere una decisión de conducta acertada según si se trata de oportunidades o amenazas.

Un procesador puede estudiarse a nivel subsimbólico o a nivel simbólico: fijándose en las estructuras físicas y sus interacciones (sin hacer referencia al concepto de información), o atendiendo a lo que representan ciertos elementos y procesos físicos como símbolos informativos de otras cosas y operaciones sobre estos símbolos. A nivel subsimbólico un procesador no es más que un objeto material con nodos y conexiones, una estructura de circuitos en red a través de la cual pueden pasar impulsos o potenciales eléctricos (en el caso de un procesador electrónico) conectando unas entradas con unas salidas. En un sistema cibernético estos impulsos son señales que representan algo, están relacionadas de forma regular con otras cosas como valores de atributos (la temperatura ambiente, la cantidad de luz, el tamaño de un objeto) o sucesos en el mundo (movimientos de objetos): son informativas de las cosas con las cuales están asociadas. El nivel simbólico de la información es resultante de esta asociación regular entre las señales y aquello que representan, aquello de lo cual informan. La información y su procesamiento siempre requieren de algún soporte físico adecuado, pero lo esencial no es la implementación física particular sino las relaciones de representación y transformación de las señales, y estas relaciones deben conocerse e interpretarse según un código semántico que asigne significados o referentes a los símbolos.

Un ordenador digital es una máquina para el tratamiento de símbolos: las señales con las que trabaja son utilizadas como símbolos que representan algo según algún código establecido. En un ordenador electrónico las señales consisten en pulsos eléctricos o en estados discretos de ciertos dispositivos como las memorias (cerrado o abierto, cero o uno para dispositivos binarios). Estas señales se interpretan como números de diversos tipos (naturales, enteros, racionales) o como caracteres alfanuméricos elementales (texto, letras de un alfabeto, caracteres especiales, números como texto), los cuales pueden combinarse para construir y manipular estructuras de datos (constantes y variables de diferentes tipos y sus valores) y operaciones sobre esas estructuras de datos (transformaciones o combinaciones como operaciones aritméticas, de cálculo numérico, estadísticas, ordenación de listas, filtrado). Un algoritmo es la representación simbólica mediante algún lenguaje formal de unas estructuras de datos y unas operaciones sobre esos datos; puede concretarse en un programa de ordenador escrito con algún lenguaje de programación.

Algunos procesadores son rígidos y siempre tratan la información de la misma forma; ciertos procesadores son plásticos o flexibles, pueden modificar su estructura y su conducta por sí mismos, como en el aprendizaje de un organismo, o por la intervención de un usuario como un programador que al cambiar el programa reconfigura la máquina. Un organismo aprende cambiando de algún modo la estructura de su sistema nervioso. Un ordenador programable cambia su forma de procesar información cambiando sus programas.

Actuadores

Los actuadores son los dispositivos mediante los cuales un sistema cibernético actúa sobre el entorno al recibir una señal de control: un motor que realiza trabajo y produce fuerzas y movimientos (los músculos del organismo, un motor eléctrico o de combustión), una caldera que libera energía térmica y calor, una glándula en la cual se producen reacciones químicas y se liberan las sustancias generadas.

La actividad de control consiste percibir, pensar y elegir una conducta: activar o desactivar, inhibir o desinhibir, encender o apagar, cambiar la intensidad de la acción, acelerar o frenar, cambiar la configuración relativa de las partes de un dispositivo, determinar la dirección del movimiento (seguir recto o virar a izquierda o derecha, subir o bajar), abrir o cerrar puertas o válvulas, conectar o desconectar elementos, seleccionar un modo de funcionamiento entre las opciones disponibles, comunicar y recibir información como datos o como órdenes.

Algunos actuadores pueden servir como sensores cuando se invierte su funcionamiento: unos auriculares pueden transformarse en micrófonos; en el auricular la corriente eléctrica en un electroimán se transforma en vibración de un diafragma o membrana que genera el sonido de las ondas acústicas, mientras que en el micrófono las ondas acústicas de sonido hacen vibrar la membrana y esto genera una corriente eléctrica en el electroimán.

Memorias

Las funciones de almacenamiento consisten en copiar, grabar o escribir datos en una memoria (entrada de información al almacén), mantener o preservar los datos en la memoria, y leer o recuperar datos de la memoria (salida de información del almacén), todo ello sin pérdidas ni errores. La información también pueden modificarse o actualizarse borrando y reescribiendo datos.

Las memorias pueden ser de distintos tipos según su soporte físico y su tecnología natural o artificial: neuronas y sus conexiones sinápticas en el sistema nervioso de un animal (memorias somáticas), marcas grabadas en cerámica o piedra, papel y tinta (libros, bibliotecas), tecnologías magnéticas u ópticas (memorias exosomáticas).
Una memoria se caracteriza por diversos atributos: capacidad (cantidad de información que puede contener); velocidad de acceso para lectura, escritura, y búsquedas; modo de acceso (por localización o por asociación de contenidos); facilidad o dificultad para recordar (leer) u olvidar (borrar); fiabilidad (errores puntuales, averías); persistencia (a corto o largo plazo); costes de construcción y operación; requisitos energéticos para su funcionamiento.

El almacenamiento requiere ciertas habilidades logísticas: cómo conectar el almacén con el exterior (entradas y salidas), cómo guardar la información (cómo representarla en una estructura física con una determinada tecnología), cómo gestionar su localización (dónde guardarla, cómo y dónde buscar para recuperarla, qué criterio de ordenación utilizar), cómo protegerla para que sea persistente y no se deteriore.

Una memoria suele contener información acerca de la propia información guardada en ella: dónde se encuentra (tablas de contenidos, índices), cómo activarla, identificadores o resúmenes de su contenido, términos clave para búsquedas, asociaciones o conexiones con otros datos. Para la optimización del uso de una memoria puede ser conveniente reordenar cada cierto tiempo sus contenidos, como en la desfragmentación de un disco duro.

Algunas memorias funcionan de forma lineal o secuencial, leyendo o escribiendo un bit o unidad de información cada vez; otras memorias, como las holográficas, pueden funcionar en paralelo, operando con muchos bits a la vez.

El almacenamiento, el mantenimiento y la eliminación de la información pueden ser más o menos fáciles o difíciles y requieren algún tipo de esfuerzo o tiempo: para escribir o mantener contenidos en ciertas memorias puede ser necesario repetir o refrescar con cierta frecuencia la información; en el cerebro algunas cosas se aprenden repitiéndolas varias veces, se olvidan si no se usan o ejercitan, y puede ser difícil olvidar algunas cosas.

Algunas memorias mantienen la información una vez grabada sin necesidad de uso de energía, como un papel escrito, un disco óptico o un disco duro magnético; otras memorias requieren energía y refrescos constantes para mantener la información, como las memorias rápidas en un ordenador.

Algunas memorias pueden escribirse solamente una vez y leerse muchas veces (como un texto escrito con tinta en papel o algunos discos ópticos); otras memorias pueden escribirse y leerse muchas veces.

La información puede perderse si su soporte se altera (destrucción o desaparición de un documento que deja de existir o que ya no está en la memoria), o volverse inaccesible si se ignora su localización (pérdida de un documento que puede existir pero no se sabe dónde está). La misma información puede guardarse en varios soportes para protegerla y evitar pérdidas accidentales (copias de seguridad).

El almacenamiento requiere algún tipo de mecanismo de comunicación o de transferencia de la información entre la memoria y los demás elementos que tienen acceso a ella (que pueden ser otras memorias). También es necesario algún código de representación que relacione la información con los cambios físicos en su soporte, es decir que asocie significados a significantes.

Los seres humanos, además de disponer de memorias endosomáticas como muchos animales (en su propio cuerpo, en su sistema nervioso), han desarrollado tecnologías que les permiten producir y manejar memorias exosomáticas (externas al cuerpo): estas incluyen los contenedores o soportes físicos que contienen los datos (papel, cinta magnética, discos ópticos, memorias de estado sólido) y los dispositivos necesarios para introducir y recuperar la información (lápiz, pluma y tinta, habilidades cognitivas de lectura y escritura; grabadores y lectores para los diferentes soportes).

Las memorias a corto plazo u operativas son como mesas de trabajo, con menos capacidad y más rápidas, donde está la información más inmediatamente en uso; las memorias a largo plazo son como armarios, cajones, archivadores, directorios o carpetas con más capacidad y acceso más lento, con información que puede ser útil en el futuro. La consciencia humana utiliza memoria a corto plazo para funcionar como integradora de información.

A grandes rasgos los seres humanos disponen de dos tipos de memoria a largo plazo: la implícita (procedimental) y la explícita (declarativa). La memoria implícita o procedimental es no declarativa (no simbólica, no lingüística), inconsciente y automática, como el recuerdo de las habilidades o destrezas motoras y ejecutivas necesarias para realizar una tarea como leer, escribir, montar en bicicleta, practicar un deporte, tocar un instrumento musical. La memoria explícita o declarativa contiene recuerdos que pueden ser evocados de forma consciente e intencional, como hechos o eventos específicos. Puede ser episódica (autobiográfica, experiencias personales del propio sujeto) o semántica (hechos impersonales, independientes de la experiencia particular, como los significados de las palabras o las capitales de los países).

La memoria está íntimamente relacionada con el procesamiento de información: la capacidad de procesamiento implica una memoria que contiene los programas, datos y estructuras utilizados para tratar la información. El procesador es una memoria activa que contiene cierta información (en forma de programas) que sirve para transformar otra información (los datos de entrada y salida). En un ordenador un programa puede estar inactivo en la memoria a largo plazo, o puede ser un programa en ejecución, activo y cargado en memoria rápida a corto plazo. Las diversas capacidades cognitivas de un ser humano se corresponden con estructuras relativamente persistentes del sistema nervioso que pueden estar activas o inactivas.

La información en las memorias suele estar estructurada de algún modo: una base de datos relacional contiene tablas y registros; son comunes las jerarquías o estructuras anidadas de forma recursiva a múltiples niveles, como una biblioteca como almacén de libros, revistas y otros soportes, un archivador con cajones, carpetas y documentos, o un disco duro con una estructura en árbol de directorios y archivos.

Las memorias suelen representarse como almacenes en los cuales la información reside de forma pasiva y solo es utilizada según el control de algún mecanismo centralizado que gestione el acceso, las solicitudes de lectura o escritura, como una biblioteca con su bibliotecario. Sin embargo también es posible tener memorias en las cuales la información está contenida en agentes activos que se comunican y cooperan y compiten por el espacio y la atención: es el modelo de la sociedad de la mente humana formada por módulos dinámicos que contienen y procesan información.

Comunicación

La comunicación es una interacción entre sistemas cibernéticos que consiste en enviar información de un emisor a un receptor. La comunicación exitosa sucede sin pérdidas o errores, conservando la señal y evitando el ruido. El emisor de un mecanismo de comunicación es un actuador especializado en generar señales (un cuerpo haciendo gestos, el aparato fonador de un animal, una antena emisora); el receptor de un mecanismo de comunicación es un sensor especializado en detectar señales (un ojo, un oído, una antena receptora).

La comunicación se realiza mediante señales o mensajes que se desplazan a través de un canal, y requiere un código compartido por todos los participantes para la producción e interpretación de los mensajes: el emisor emplea el código para generar un mensaje incorporado en una señal portadora (codificación), lo transmite a través de algún medio, el receptor recibe la señal y emplea el código para interpretar el mensaje (decodificación). También suelen ser necesarios protocolos para que emisor y receptor se conecten de forma adecuada, gestionen su disponibilidad y su atención (avisos o solicitudes de comunicación, vocativos, apelativos), y comprueben que el mensaje se ha transmitido sin pérdidas o errores (confirmaciones o notificaciones de recepción): parte de la comunicación se utiliza para gestionar el propio proceso de comunicación y no solo para transmitir contenidos. Para incrementar la probabilidad de que un mensaje se transmita correctamente en posible enviarlo varias veces, quizás por medios independientes, o incluir información redundante para la corrección de errores.

La información puede comunicarse transportando objetos (almacenes o memorias) o mediante propagación de ondas naturales (sonidos del lenguaje oral, gestos corporales) o artificiales (ondas eléctricas o electromagnéticas para telecomunicaciones como telegrama, teléfono, radio, televisión). El soporte físico de la señal comunicada puede ser un objeto material con la información grabada o inscrita de algún modo (un libro, una carta, un disco de ordenador), o una onda portadora (acústica, electromagnética) con la información codificada en su distribución espacial y temporal o en su modulación (de amplitud, de frecuencia, o de pulsos). En animales es típico comunicarse oralmente mediante sonidos, con gestos corporales (imágenes estáticas o móviles), o mediante sustancias químicas que pueden olfatearse. Los humanos pueden utilizar diversas tecnologías para incrementar la capacidad de estos procesos (intensidad y alcance de la señal): instrumentos para producir sonidos (tambores o trompetas útiles en una batalla o a larga distancia), banderas para comunicación naval, luces, señales de humo, altavoces, micrófonos, amplificadores.

Lo esencial de la comunicación es el traslado de información entre la mente del emisor y del receptor, y no tanto el movimiento físico del soporte. Existen señales estáticas que una vez producidas se colocan por el emisor en un sitio fijo y de forma más o menos permanente (no se trasladan de un lugar a otro) para indicar algo a los posibles receptores: un lobo marca los confines de su territorio con orina; las señales de tráfico informan de límites o peligros; diversos carteles sirven como soportes publicitarios o informan de los nombres de las calles, de los números de los edificios, de los dueños de buzones de correos, de los tipos y nombres de los negocios o comercios.

Como la información se puede copiar con mayor o menor facilidad según su soporte físico y las tecnologías disponibles, almacenar, recuperar o comunicar información no implican necesariamente que esta se pierda en la fuente u origen: si informo a una persona de un evento concreto yo sigo conociéndolo; una carta con una sola copia puede perderse o deteriorarse durante su transporte, pero parte de la información puede seguir disponible en la mente del escritor; si saco un ejemplar de un libro de la biblioteca este ya no está disponible allí, pero puede haber otros ejemplares en la misma biblioteca o en otros lugares.

El almacenamiento de información siempre implica comunicación, por lo menos entre el almacén y sus usuarios. La comunicación no implica almacenamiento, especialmente a largo plazo: hay información que se transmite nada más generarse sin necesidad de almacenarse o preservarse de algún modo, quizás se actúa sobre ella, se recuerda parte o se olvida en su totalidad.

Los mensajes de las comunicaciones pueden ser privados o públicos, estar dirigidos a receptores específicos (como una carta a un destinatario) o a cualquiera que pueda recibirlos (ondas de radio y televisión emitidas a ciegas y en abierto). Pueden ser secretos o confidenciales, limitando su recepción o exigiendo algún tipo de mecanismo de encriptación y desencriptación con las contraseñas o claves de acceso correspondientes.

La comunicación puede suceder de forma no intencional, como cuando un animal emite alguna señal que puede ser recibida e interpretada por otro para modificar su conducta (estigmergia): por ejemplo los olores de feromonas en hormigas que pueden utilizarse para marcar caminos de exploradores y recolectores.

Un sistema avanzado de comunicación es el lenguaje natural simbólico utilizado por los seres humanos (oral o escrito, con múltiples idiomas, dialectos, jergas), con variantes como los lenguajes formales de la lógica, las matemáticas y la programación de ordenadores.


Cibernética y control (I)

10/12/2018

Para comprender la mente y la intencionalidad como modo de dirección de la acción es necesario estudiar la cibernética y el control.

Etimología

El término cibernética procede del griego Κυβερνήτης (kybernḗtēs), el timonel o piloto que gobierna una embarcación. Cibernética y gobierno tienen el mismo origen etimológico y comparten las mismas ideas subyacentes: entender la cibernética es equivalente a entender el gobierno porque ambos se refieren al control.

Aunque la cibernética pueda parecer algo extraño y complicado, relacionado exclusivamente con la ingeniería, lo artificial, la tecnología, las máquinas, los ordenadores, la informática y los robots, en realidad es el estudio del gobierno, la dirección o el control: es aplicable no solo a máquinas o herramientas, sino también a todos los seres vivos individuales como agentes autónomos capaces de dirigir su conducta, y a grupos sociales que necesitan algún tipo de coordinación y gobierno.

Norbert Wiener acuña y populariza el término cibernética en su libro Cibernética: o El control y comunicación en animales y máquinas (Cybernetics: Or, Control and Communication in the Animal and the Machine) (Wiener, 1948).

El control en un barco: timón y timonel

El control del movimiento de una embarcación mediante el timón y el timonel es un ejemplo que sirve para presentar de forma concreta las principales ideas abstractas de la cibernética.

Un barco es un objeto móvil sobre el agua cuya dirección de movimiento puede controlarse por un timonel al mando de un timón. El timón es un dispositivo con una superficie orientable que permite maniobrar una nave que se mueve sobre un fluido (como un buque sobre el agua), o una nave que se mueve a través de un fluido (como un submarino en el agua, o una aeronave en el aire): al cambiar la orientación de la superficie respecto al movimiento relativo del fluido se generan fuerzas y momentos de giro o rotación. El timonel o piloto es la persona que maneja el timón mediante una caña, una rueda o una palanca, según su propio criterio o según las órdenes de un superior, para mantener el curso o virar a babor o estribor (izquierda o derecha), pudiendo además modular la velocidad del giro (más despacio o más rápido).

Un barco necesita un único timón de control porque su movimiento es solamente en dos dimensiones sobre la superficie del agua. Las naves que tienen movimientos más complejos en tres dimensiones dentro de fluidos utilizan varios timones o superficies de control para las rotaciones respecto a sus tres ejes: en una aeronave son el timón de profundidad (para el cabeceo arriba o abajo), el timón de dirección (para la guiñada izquierda o derecha) y los alerones (para el alabeo).

Un barco suele tener un timón fijado a la popa, pero también es posible controlar la dirección mediante un remo con una pala grande que se introduce en el agua por el lado al cual se desea virar. Los sistemas de propulsión mediante remos o hélices también pueden utilizarse para maniobrar la nave si permiten impulsar más de un lado que de otro.

El timón es el actuador o efector mediante el cual es posible controlar la dirección del barco. Sin embargo el timón, siendo necesario, no es suficiente, ya que no funciona solo: requiere un timonel, quizás asistido por una tripulación, para manejarlo. La tripulación constituye la sensibilidad y la inteligencia del barco. El timón permite girar, pero es necesario decidir cuándo y cuánto girar, por qué y para qué. Poder girar no sirve de mucho si lo haces al azar. No basta con poder virar a un lado o a otro: también hace falta percibir e interpretar el entorno y las circunstancias ambientales, conocer el estado de la embarcación, conocer la posición de la nave, y saber cómo llegar al destino deseado de la forma más eficiente posible. Mientras que la tecnología del timón es relativamente simple y fácil de optimizar, la sensibilidad y la inteligencia constituyen los elementos más complejos e influyentes del control: el timonel o su capitán son quienes están al mando del timón, y no al revés. Un barco sin timón puede sustituirlo con relativa facilidad; la sensibilidad y la inteligencia son más valiosas y difíciles de conseguir. Es la inteligencia humana la que diseña, produce y maneja el timón.

El sistema de control de un barco

El sistema de control del barco se hace ciertas preguntas e intenta contestarlas: ¿dónde estoy?; ¿cómo estoy, cuál es mi propio estado?; ¿qué hay alrededor?; ¿cómo está el entorno, cuáles son las condiciones ambientales?; ¿percibo alguna oportunidad o amenaza?; ¿cómo aprovecho las oportunidades y evito los peligros?; ¿qué conviene hacer en cada circunstancia?; ¿qué sucede si hago esto u esto otro?; ¿qué es lo que quiero, debo y/o puedo conseguir y cómo lo hago?; ¿adónde quiero llegar y cómo llego hasta allí?

Una nave sin capacidad de control está a la deriva, a merced de los elementos, o se mueve al azar, por lo que es inútil, ineficiente o peligrosa. Un barco necesita un sistema de control para conocer su posición, velocidad y orientación, para percibir el entorno, y para realizar ajustes de rumbo y velocidad en tiempo real: el piloto, en solitario o con una tripulación, navega, vigila, maneja el timón para mantenerse recto o virar, y ajusta la propulsión (los remos, las velas, los motores) para mantener la velocidad, acelerar o frenar. De este modo es posible seguir una ruta, corregir o compensar los efectos variables de los vientos, las olas y las corrientes marinas, aprovechar circunstancias favorables como vientos de cola o mareas adecuadas, evitar colisiones no deseadas con obstáculos (otro barco, un arrecife, una mina), apartarse de entornos peligrosos (una tormenta, un remolino), perseguir objetivos (un banco de peces, una ballena, un barco enemigo al cual disparar, embestir o abordar), escapar de perseguidores (un barco enemigo, un torpedo), y llegar al destino deseado (un puerto seguro, la isla del tesoro).

En un barco el sistema de propulsión genera fuerzas o impulsos y el sistema de control distribuye y orienta esas fuerzas en intensidad, en el tiempo y en el espacio: cuánta fuerza se aplica, cuándo se aplica, dónde y hacia dónde se aplica; si existen varios motores o propulsores estos deben estar coordinados para funcionar con eficiencia de modo que no trabajen unos contra otros. En una pequeña barca de remos o canoa con un solo ocupante, este debe encargarse de todas las tareas: orientarse, impulsar y dirigir la barca con los remos o las palas; el remero percibe el entorno con sus sentidos, piensa, decide qué hacer, y utiliza sus músculos y los remos para mover la embarcación. En una barca o canoa más grande con varios remeros estos deben además coordinarse para decidir hacia dónde ir y para remar de forma sincronizada: todos en el mismo sentido, a la vez y sin estorbarse unos a otros. Algunas embarcaciones disponen de un timonel para marcar el rumbo con el timón y el ritmo de los remeros con alguna voz o gesto: los remos o palas sirven para propulsar a mayor o menor velocidad, y también para dirigir la embarcación cuando se aplica más fuerza a un lado que a otro, mientras que el timón solo sirve para dirigir el barco; los remeros deben ser potentes, resistentes y capaces de coordinarse, mientras que el timonel no requiere mucha fuerza sino que debe ser hábil con la caña del timón y preferiblemente ligero. En un barco de vela con un solo tripulante este se encarga del timón y de izar, orientar y arriar las velas. Si son varios tripulantes a bordo estos pueden repartirse las tareas. En una pequeña barca con motor una sola persona puede encargarse de la propulsión y la dirección, que pueden estar separadas (hélices fijas y timón) o juntas (motor con hélices orientables). Un barco grande normalmente tiene una tripulación con múltiples especialistas (vigilancia, navegación, comunicaciones, velas, remos, motores), organizados en departamentos (cubierta, máquinas), y con una jerarquía de mando con un capitán en lo más alto para coordinarlos. Las relaciones de control son múltiples: cada humano es un agente autónomo que controla su propio cuerpo y su conducta, es capaz de controlar alguna máquina y a otros humanos, y puede recibir instrucciones de control de otros humanos; los tripulantes se coordinan entre sí, y entre todos controlan el barco.

Una embarcación puede usar diversas tecnologías, sensores y automatismos para asistir a la tripulación en las tareas de control: brújula, catalejo, dispositivos de medición de velocidad, estaciones meteorológicas, sistemas de navegación (sextante, sistemas de posicionamiento global por satélite), mapas, relojes, sistemas de comunicaciones (banderas, altavoces, emisores y receptores de ondas radioeléctricas), herramientas de vigilancia (radar, sonar), pilotos automáticos.

Parte del sistema de control puede estar físicamente fuera del sistema controlado. Una nave teledirigida puede pilotarse a distancia, por control remoto, desde fuera de la propia embarcación, por un operario competente: para ello es necesario poder comunicar instrucciones de control y quizás también información sobre el estado de la nave y su entorno. Un usuario que puede ver directamente el objeto móvil controlado (un barco, avión u otro vehículo) solo necesita poder transmitir instrucciones; si el objeto no está directamente a la vista, como en el caso de un dron o vehículo aéreo no tripulado que se encuentre a una gran distancia, entonces es necesario recibir algún tipo de información acerca de la posición del objeto y su entorno, obtenida con algún sistema de navegación y cámaras u otros sensores a bordo.

Un barco autónomo es capaz de controlarse solo sin intervención humana: tal vez sea necesario que alguien le indique un destino final específico, por ejemplo para transportar una carga de un punto a otro; o quizás el barco explora y se mueve por sí mismo indefinidamente según un programa predeterminado que decide qué hacer según las circunstancias, por ejemplo buscando bancos de peces y avisando a otros barcos pesqueros, o buscando residuos contaminantes y avisando a otros barcos recolectores.

Cuando un humano controla plenamente una máquina sin automatismos ni autonomía, es él mismo quien debe planificar, pensar, observar, decidir qué hacer y actuar para conseguir el fin deseado. Con un sistema de control autónomo inteligente el usuario marca un destino u objetivo, el sistema calcula cómo alcanzarlo, y la máquina ejecuta por sí misma las acciones necesarias para conseguirlo. Muchas máquinas combinan automatismos y cierto nivel de autonomía con la necesidad de ser dirigidas o supervisadas por algún operario.

Cibernética

La cibernética es la ciencia e ingeniería del control: estudia el control y la comunicación en máquinas y seres vivos. Los seres vivos son un tipo especial de máquina o sistema dinámico capaz de realizar trabajo: son agentes autónomos autopoyéticos; máquinas orgánicas, naturales, que se construyen a sí mismas, muy complejas y autorreguladas.

En los animales, y especialmente en los humanos, el control se realiza mediante la percepción, las sensaciones, la cognición, las emociones, los sentimientos, el pensamiento, la razón, la inteligencia, la memoria, la imaginación, la voluntad, el inconsciente, la consciencia, la autoconsciencia, el lenguaje, las reacciones, los automatismos, los hábitos y la intencionalidad.

Controlar un sistema es regular su estado, los valores de sus atributos; dirigir su evolución o su conducta; determinar de forma parcial o total su situación, sus cambios, su movimiento; interactuar e influir sobre él o manipularlo de algún modo para decidir qué hace y cómo lo hace. Controlo el encendido y apagado de la caldera, la intensidad de su funcionamiento, y la temperatura de la habitación; conduzco un vehículo y controlo la potencia del motor, la velocidad y la dirección.

El control puede ser de un sistema sobre otro o de un sistema sobre sí mismo (autocontrol, autonomía, automatismos, autorregulación, autooorganización): un sistema de control puede regular el funcionamiento de otro sistema diferente (un sistema controlador y un sistema controlado, como en el caso de un operario que maneja una máquina), o puede regular la conducta de un sistema del cual forma parte (como un sistema de control integrado en una máquina autónoma, o el sistema nervioso de un animal).

El control se realiza mediante el uso de información: es necesario obtener y procesar información (percibir y pensar), tomar decisiones y ejecutarlas; suele ser necesario también almacenar y comunicar información.

La información representa al mundo, al sistema y su entorno: cómo es, qué cosas hay, qué atributos tienen, qué valores tienen esos atributos, qué relaciones o interacciones hay entre las diferentes entidades, qué cosas son permanentes y cuáles cambian, cómo se producen los cambios, qué acciones pueden realizar los diferentes agentes, qué se puede hacer para pasar de un estado del mundo a otro, qué consecuencias tiene una determinada acción.

Los sistemas cibernéticos pueden ser más o menos complejos, sofisticados y potentes según qué y cuánta información reciban, cómo sean capaces de procesarla, y qué acciones puedan ordenar o realizar. Hay automatismos muy simples, como el sistema de control de la carga de la cisterna de un inodoro; y otros sistemas de control muy complejos, como el sistema nervioso de un ser humano. Las estructuras de control suelen ser los elementos más complejos del sistema del cual forman parte.

Los dispositivos de control constituyen la sensibilidad y la inteligencia de un sistema, frente a otros elementos más relacionados con la potencia o la fuerza bruta. La capacidad de control utiliza la sensibilidad y la inteligencia para dirigir de forma eficaz y eficiente la capacidad de trabajo, las fuerzas y los movimientos. La potencia sin control no sirve de nada, o no se aprovecha, o incluso resulta peligrosa: un automóvil requiere un conductor competente y unos sistemas mecánicos y electrónicos en buen estado; hay problemas si los neumáticos no agarran al suelo, o si la dirección o los frenos no funcionan bien; un conductor torpe al volante de un vehículo muy potente no le saca el máximo partido e incluso corre el riesgo de tener un accidente.

Controlar es regular, dirigir, gobernar, pilotar, conducir, guiar, manejar, manipular, maniobrar, vigilar, mandar, liderar, coordinar, supervisar, administrar, gestionar. La cibernética investiga los mecanismos, dispositivos, técnicas, procesos, funciones y estructuras para el control de la conducta de máquinas y agentes: su naturaleza, sus capacidades, sus necesidades, sus límites, sus problemas, sus costes, sus riesgos.

Algunos humanos son especialistas en las tareas de control y coordinación de máquinas, de animales y de otros humanos: son las funciones del operario, el timonel, el piloto, el conductor, el guía, el líder, el capitán, el supervisor, el vigilante, el jefe, el gobernante, el director.

La cibernética se aplica tanto a individuos como a grupos: estudia la dirección inteligente, flexible y adaptativa de la conducta individual, y la coordinación de múltiples agentes en grupos o equipos de colaboradores, como puede ser una sociedad animal (una colonia de hormigas o de abejas), una organización humana (una empresa con su estructura de gestión, un ejército con su jerarquía de mando), un grupo de robots, o un colectivo que combine diversos tipos de agentes (máquinas, animales y humanos).

Los fenómenos de control se dan no solo en ciertas máquinas artificiales sino en todos los seres vivos, ya que estos son agentes autónomos, es decir que disponen de algún sistema de control propio para dirigir su acción o conducta. Los diferentes seres vivos requieren distintos sistemas de control más o menos sofisticados según el repertorio de acciones que sean capaces de realizar: los organismos más complejos y versátiles son los animales con sentidos y sistema nervioso para dirigir los diversos movimientos de sus músculos y la actividad de sus glándulas y vísceras; los animales sociales deben además coordinarse para cooperar con otros individuos de su grupo.

Normalmente se estudian de forma separada e independiente el control tecnológico en máquinas artificiales (para ingenieros), la dirección de la conducta en organismos (para biólogos), y la gestión de equipos y organizaciones humanas (para psicólogos, empresarios, directivos, mandos políticos y militares). Sin embargo es útil estudiar el control como un fenómeno común a máquinas, seres vivos, humanos, grupos sociales y sus posibles combinaciones.

La cibernética es conocimiento multidisciplinar: está relacionada con las matemáticas, la lógica, la estadística, la informática, los computadores, la programación, la robótica, los autómatas, la inteligencia artificial, los sensores, los procesadores, la comunicación, el procesamiento de señales, la teoría de sistemas complejos, la ingeniería (electrónica, comunicaciones, máquinas, industria, procesos, operaciones), las ciencias cognitivas, la psicología, la economía, la organización, la gestión, la moral, el derecho, la religión, la política.

Los sistemas cibernéticos pueden ser de muchos tipos según las tecnologías o tipos de elementos e interacciones involucrados: físicos (mecánicos, hidráulicos, neumáticos, electrónicos), químicos, biológicos, industriales, psicológicos, sociales, empresariales, políticos, militares.

Un sistema cibernético puede ser una entidad natural que emerge espontáneamente como resultado de un proceso evolutivo, como es el caso de los organismos y las sociedades, o puede ser una entidad artificial diseñada y planificada, como una máquina construida o una organización con un proyecto de trabajo. La capacidad de control evoluciona de forma espontánea y natural en los organismos vivos; en los sistemas artificiales, como las máquinas herramientas y las organizaciones humanas, debe ser introducida o proporcionada por sus ingenieros, diseñadores, constructores y gerentes.

La capacidad de control es útil para realizar diversas funciones esenciales: para estabilizar un sistema contrarrestando o compensando perturbaciones (corregir errores o desviaciones de un ideal o referencia), para intentar alcanzar objetivos (conducta intencional, reflexiva, consciente), para elegir qué hacer y cómo hacerlo según las circunstancias (fines y medios de acción), para producir y ejecutar un plan o estrategia, para coordinar la acción de múltiples agentes que conviven o cooperan (coordinación social, gestión efectiva y eficiente del trabajo en equipo).

Ejemplos de control

Todos los seres vivos son sistemas autónomos, que se autocontrolan: tienen sensores o sentidos para obtener información, un sistema nervioso o equivalente para procesarla, un sistema genético para construirse y alterar su funcionamiento mediante la producción de proteínas a partir de la información contenida en su genoma, y actuadores o efectores que realizan alguna función según las instrucciones de control recibidas (activación y desactivación de máquinas moleculares y procesos celulares, movimiento por los músculos, producción y liberación de hormonas por las glándulas). Los mecanismos de control son más simples en organismos más elementales (bacterias, plantas), y más sofisticados y versátiles en organismos más complejos (animales con sistema nervioso capaces de múltiples movimientos).

La homeostasis es la capacidad de los organismos de autorregularse y mantener un equilibrio dinámico con condiciones internas estables que permiten su supervivencia, compensando o contrarrestando cambios o perturbaciones del entorno mediante alguna acción controlada como un cambio en el metabolismo o un intercambio de materia y energía con el exterior. Ejemplos son la regulación de la temperatura (sudar cuando sube, temblar o activar mecanismos de liberación de energía cuando baja), de la acidez o alcalinidad (pH), de las concentraciones de diversas sustancias (glucosa).

La conducta de los seres vivos no es por lo general aleatoria sino que es dirigida por mecanismos de control. Si un organismo percibe una oportunidad (alimento, mejores condiciones ambientales, una pareja sexual) se mueve hacia ella, la atrae o la atrapa: un paramecio se mueve hacia donde hay más nutrientes; un león está hambriento, ve una cebra y la persigue; una hoja en forma de pinza de una planta carnívora detecta a un insecto que toca sus cilios, se cierra y lo atrapa. Si un organismo percibe un peligro (un depredador, malas condiciones ambientales) se aleja de él: la cebra escapa del león, o huye para evitar el fuego. Si un animal está fatigado se para a descansar o dormir; si está hambriento busca comida, si está sediento busca agua.

Algunos seres vivos, además de autorregularse, son capaces de controlar parcialmente a otros organismos: algunas especies de hormigas cultivan hongos o cuidan de rebaños de pulgones; el ser humano ha domesticado algunos animales (ganadería) y plantas (agricultura), no solo como alimento sino como fuente de materiales o de fuerza de trabajo.

Algunos seres vivos son capaces de usar e incluso producir herramientas que les ayudan a conseguir sus objetivos: un chimpancé utiliza una piedra para romper la cáscara de una nuez, una rama pelada para capturar termitas, o una esponja hecha de hojas y musgo para recoger agua o acicalarse; una persona utiliza un cuchillo, unas tijeras, un martillo y clavos, un destornillador y tornillos. Tanto la producción como el uso de herramientas requieren capacidades de control.

Los humanos controlan y usan de forma combinada animales y herramientas: un agricultor maneja un arado tirado por un buey; un conductor dirige un carro tirado por caballos, o un trineo tirado por perros.

Los humanos tienen capacidades para controlar a otros humanos, para ser controlados por otros humanos, y para coordinarse unos con otros. El lenguaje, en sus diversos tipos y manifestaciones (natural, formal, gestual, verbal, oral, escrito), es la potente herramienta de comunicación que emplean los humanos para el control y la coordinación: no sirve solamente para describir y representar la realidad, sino especialmente para manipular el estado y la conducta de los receptores influyendo sobre ellos; mediante el lenguaje se expresan deseos, necesidades, valores, avisos, amenazas, órdenes, reglas (prohibiciones y obligaciones que restringen las posibilidades de acción legal).

El lenguaje puede utilizarse también para controlar animales y máquinas capaces de entenderlo: un humano da instrucciones a un perro o a un caballo domesticados y entrenados, o programa un ordenador mediante algún lenguaje de programación, o habla con un asistente o agente dotado de inteligencia artificial.

Un individuo puede ser un especialista en controlar la conducta de otros: un policía regula el tráfico de automóviles; un controlador aéreo controla el tráfico de aeronaves tripuladas mediante herramientas de comunicación, navegación y vigilancia; un entrenador de un equipo de fútbol americano indica a los jugadores qué jugada de ataque realizar; un director de orquesta supervisa el trabajo de los músicos; un director de cine controla el trabajo de actores y técnicos.

Los humanos construyen herramientas o máquinas y las controlan de algún modo, quizás con dispositivos de ayuda al control). También pueden incorporar en ellas automatismos para que tengan algún grado de autonomía y se controlen parcialmente solas. Un piano es una máquina controlada por un pianista; una pianola reproduce automáticamente música codificada mediante perforaciones en un rollo de papel.

Una máquina simple puede carecer de mecanismos de control autónomo, de modo que el control es proporcionado por su usuario (como un cuchillo y el cocinero, o una bicicleta y su ciclista). El autocontrol de un sistema automático puede ser más o menos parcial o total: una lavadora automática es activada por un usuario que decide qué programa de lavado utilizar, y la máquina ejecuta sola las acciones del programa elegido; una lavadora más inteligente y autónoma puede activarse sola al detectar que está llena y decidir el programa de lavado según la suciedad de la ropa.

Un automóvil es controlado por un conductor; el motor de combustión interna de un automóvil se controla externamente a través del acelerador, pero internamente dispone de múltiples mecanismos de autorregulación para su ciclo de funcionamiento (mecanismos de inyección de combustible o de carburación, de distribución para la producción de la chispa de la bujía y la apertura y el cierre de válvulas, de refrigeración); algunos vehículos tienen sistemas de ayuda a la conducción como sistemas anti bloqueo de frenos para evitar derrapar, o sistemas de control de la velocidad de crucero para mantener automáticamente la velocidad escogida; un vehículo autónomo con un sistema de piloto automático no necesita un conductor, sino que es capaz de controlarse a sí mismo ajustando su rumbo y su velocidad, y solo necesita que le indiquen a dónde debe dirigirse. La autonomía puede darse en grados o niveles según las capacidades del sistema de control, qué cosas puede hacer solo y en qué circunstancias necesita ayuda o intervención externa.

Un proyectil es lanzado por un individuo que debe determinar una velocidad inicial, tanto en dirección como en módulo: una piedra, una lanza, un hacha impulsadas manualmente, una flecha con un arco o una ballesta, una piedra con una catapulta, una bala con una pistola, un obús con un cañón. Un cañón de artillería es manejado por una unidad que regula la dirección o ángulo de tiro (en horizontal y vertical) y puede disponer de un radar de vigilancia y un sistema de predicción de la posición del blanco para objetivos en movimiento. Un misil es un proyectil autopropulsado, con capacidad de maniobra (moviendo las aletas de guía o variando el ángulo del chorro de escape) y que puede ser guiado en su trayectoria hacia su objetivo por control remoto o mediante un sistema de autoguiado (búsqueda de la señal infrarroja de calor de la tobera de un reactor, o de una señal radar o láser).

La cisterna de un inodoro es un depósito de agua que tiene un mecanismo de control de la descarga y otro mecanismo de control del llenado: la descarga se produce al abrir el conducto de salida apretando un botón o tirando de una cadena, con un mecanismo automático que vuelve a cerrar el conducto de salida cuando el depósito ha terminado de vaciarse; el llenado es controlado automáticamente por una válvula de nivel, abierta por debajo de un determinado nivel de agua y cerrada al alcanzar dicho nivel para evitar que la cisterna siga llenándose de forma indefinida y el líquido se derrame fuera de su contenedor.

El regulador centrífugo de una máquina de vapor se utiliza para mantener una velocidad aproximadamente constante. Se trata de un sensor de velocidad de rotación conectado a la entrada de combustible a la caldera: cuando la velocidad baja la entrada de combustible se abre, con lo que el motor se acelera y la velocidad tiende a subir; cuando la velocidad sube la entrada de combustible se cierra, con lo que el motor se decelera y la velocidad tiende a bajar.

La válvula de seguridad de una olla a presión permite la salida de parte del gas cuando la presión en el recipiente es excesiva, y además la salida del gas puede utilizarse para generar un sonido de alerta. En un sistema autocontrolado la válvula estaría conectada con la cocina para reducir la intensidad del calor o apagarla.

Un termostato es un dispositivo con un sensor de temperatura ambiente conectado a un procesador, y este activa un interruptor que enciende o apaga un sistema de calefacción en función de la temperatura, comparándola con una temperatura objetivo deseada, controlando así la actividad de la calefacción y la temperatura del sistema calentado (un horno, una habitación). Puede disponer además de un reloj para funcionar solamente durante un tiempo o en unas horas determinadas. Cuando la habitación se enfría, el descenso de la temperatura por debajo de la deseada es detectado por el termostato, el cual activa la calefacción (una caldera de carbón, una estufa de gas, una resistencia eléctrica); la energía liberada en forma de calor incrementa la temperatura hasta que esta alcanza el valor deseado; al detectar que se ha alcanzado la temperatura deseada el termostato apaga la calefacción. El termostato controla la calefacción y esta influye sobre la temperatura de la habitación; los cambios de temperatura de la habitación son detectados por el termostato y alteran su comportamiento (bucle de realimentación termostato → calefacción → habitación → termostato). Un termostato también puede utilizarse para controlar el funcionamiento de un sistema de aire acondicionado que enfríe un habitáculo, o un sistema mixto de calefacción y refrigeración capaz de controlar la temperatura en ambos sentidos (hacia arriba y hacia abajo).

Un regulador automático puede encender un sistema de iluminación cuando la luz ambiental es baja, apagarla cuando vuelve a ser suficiente, o incluso ajustar su intensidad según las necesidades.

Los autómatas son máquinas, instrumentos o aparatos que operan por sí mismos: contienen alguna fuente de energía recargable o están conectados a una (un muelle, el movimiento del agua o el viento, una batería o una conexión eléctrica), y un mecanismo más o menos complejo y sofisticado para generar y controlar una secuencia de movimientos. Algunos autómatas se construyen como juguetes, para el entretenimiento, o como formas de imitar movimientos y conducta de seres vivos: una caja de música, una marioneta o muñeca mecánica, figuras en relojes de cuco, figuras animadas en una atracción de feria. Otros autómatas son máquinas diseñadas para realizar alguna tarea útil: una lavadora automática, un robot en una fábrica.

Un ordenador es una máquina programable controlada por un usuario mediante unos dispositivos de entrada (teclado, ratón, micrófono, cámara) y con la ayuda de unos dispositivos de salida (monitor, altavoces). El ordenador puede utilizarse para controlar otras máquinas o procesos (una impresora, una herramienta industrial, una fábrica, una central nuclear).

Funciones y elementos de control

La actividad de control puede ser analizada o descompuesta en varias funciones especializadas complementarias, y a cada función le corresponde una estructura o elemento del sistema de control.

Las funciones principales del control son la obtención de información, el procesamiento de información (incluyendo la toma de decisiones), y la ejecución de las decisiones. A nivel físico las estructuras o elementos esenciales que realizan estas funciones son los sensores, los procesadores y los actuadores o efectores. Otras funciones esenciales relacionadas con el control son el almacenamiento de la información en memorias y la comunicación de información entre emisores y receptores mediante mensajes, señales, canales, codificadores, decodificadores, intérpretes o traductores, y protocolos de transmisión.

Un sistema obtiene información mediante sensores, la trata, transforma o procesa mediante algún dispositivo más o menos inteligente capaz de tomar decisiones (un procesador o computador, un cerebro o sistema nervioso), y ejecuta las decisiones mediante efectores o actuadores. Los sensores detectan algún fenómeno observable y generan una señal (o múltiples señales) que es enviada al procesador para que la trate; el procesador manipula, transforma o combina las señales de algún modo más o menos complejo y genera una señal de salida o decisión; los actuadores reciben la señal de salida y ejecutan la acción correspondiente.

Los sensores constituyen la sensibilidad o capacidad de percibir la realidad; los procesadores constituyen la inteligencia o capacidad de utilizar la información para interpretar la realidad, valorarla y decidir qué hacer; los actuadores o efectores constituyen la capacidad de influir sobre la realidad, de generar algún efecto que la modifique.

Todas las funciones y elementos son importantes porque su ausencia impide o anula la posibilidad de control: sin sensores no hay contacto con el mundo y se actúa a ciegas; sin procesadores no hay tratamiento o interpretación de la información ni toma de decisiones adecuadas y se actúa al azar; sin actuadores o efectores no se puede tener ningún efecto o consecuencia sobre el mundo.

La comunicación siempre existe de algún modo en un sistema cibernético, por lo menos internamente, porque los sistemas de control tienen partes diferenciadas y la información debe transmitirse entre ellas: el sensor envía información al procesador, el procesador puede ser complejo y necesitar mover información entre sus diversos componentes o subsistemas, y la decisión tomada por el procesador debe comunicarse a los actuadores. La comunicación también puede darse con memorias (se envía información a la memoria o se recibe de la memoria) o con agentes externos.

Considerando, además de los sensores y los actuadores, las funciones de almacenamiento y comunicación, y centrándose en la actividad del procesador, este recibe información de sensores, memorias u otros procesadores, trata la información, y envía los resultados de su tratamiento a actuadores, memorias u otros procesadores. Un procesador es un operador que transforma unas señales de entrada (con diversos orígenes posibles) en otras señales de salida (con diversos destinos posibles).

Es posible un sistema de control muy sencillo con un solo sensor, un solo procesador simple y un solo actuador. Los sistemas cibernéticos complejos están formados por múltiples y diversos elementos, componentes o subsistemas: pueden disponer de diferentes tipos de sensores, procesadores y actuadores, y además es posible que tengan múltiples copias de cada uno por razones de eficacia, eficiencia y seguridad (corrección de errores, resistencia a fallos, redundancia). Elementos de distinto tipo permiten realizar tareas diferentes o la misma tarea con diversas tecnologías.

Los seres humanos disponen de sensores, procesadores y actuadores, además de memorias y órganos para la comunicación: son capaces de sentir, percibir, pensar, valorar, actuar, recordar, comunicar, y muchas conductas hacen uso de todas estas capacidades. En su trabajo dentro de una organización cooperativa los diferentes especialistas pueden resaltar más algunas funciones que otras: el espía recibe y transmite información del enemigo; el general la recibe, la procesa y da órdenes de ataque; los soldados ejecutan una carga contra las posiciones rivales. El albañil coloca ladrillos según el plan del arquitecto, y también le informa del progreso de la obra y sus problemas.

Sensores, procesadores, efectores, memorias, transmisores y receptores pueden ser muy diversos según sus diferentes capacidades, eficacia y eficiencia (errores, fallos, costes): tipo, cantidad y calidad de la información obtenida por los sensores; tipo, cantidad y velocidad de las operaciones de tratamiento de la información por los procesadores; tipos de efectos, potencia (trabajo realizado por unidad de tiempo) y precisión de las acciones de los efectores; cantidad de información almacenada, velocidad de escritura y lectura de las memorias; cantidad y velocidad de información comunicada por emisores y receptores.

En algunos sistemas modulares los dispositivos de control son físicamente separables y sustituibles por otros que tengan las características adecuadas, lo cual es útil para resolver averías o para aprovechar avances tecnológicos: mejores sensores; más memoria, velocidad de procesamiento, capacidad de comunicación, fiabilidad; más capacidad de acción; menor consumo energético.


Los problemas del objetivismo (video)

25/11/2018

Los problemas del objetivismo (video), conferencia en el Congreso de Economía Austriaca (2018) del Instituto Juan de Mariana.


Ciencia y libertad: fundamentos científicos de los principios liberales

20/11/2018

Francisco Capella – Ciencia y libertad: fundamentos científicos de los principios liberales

Entrevista a Francisco Capella – Ciencia y libertad: fundamentos científicos de los principios liberales

Vídeos de la charla en el Instituto Juan de Mariana.

Ideas introductorias y referencias bibliográficas:

Libros de ciencia para la economía y el liberalismo (en IJM)

Libros de ciencia para la economía y el liberalismo (en intelib)


Libros de ciencia para la economía y el liberalismo

27/10/2018

Nota: este artículo complementa la charla “Ciencia y libertad: fundamentos científicos de los principios liberales” (enlaces a vídeos) que di en el Instituto Juan de Mariana el sábado 20 de octubre de 2018.

En el ámbito del liberalismo y de la economía de la escuela austriaca abundan las fundamentaciones filosóficas y los estudios de historia del pensamiento: son escasos los intentos de apoyo y crecimiento en las ciencias naturales, tal vez por falta de interés y/o capacidad, por ser muchos investigadores gente de letras o humanidades. Esta desconexión es empobrecedora, frecuentemente sectaria, y facilita la infiltración por ideas falaces o absurdas (pseudociencias, supersticiones, conspiranoias). En lugar de enfatizar las diferencias para separar y trabajar de forma aislada, una actitud intelectual más fructífera y realista busca la consiliencia, la integración con otros ámbitos del conocimiento que sirvan para generar, apoyar o criticar ideas de forma interdependiente.

La praxeología separada de la psicología (apriorismo, dualismo metodológico) dice cosas ciertas e importantes, pero también vagas, genéricas, sin concretar, y ofrece descripciones y explicaciones muy incompletas de la realidad. Estudiar solamente la acción intencional implica obviar otros tipos de acción que pueden ser muy relevantes. Tomar la intencionalidad de la acción humana como un axioma irrefutable cuya fundamentación no es necesario investigar puede llevar a ignorar que muchos otros seres vivos también actúan intencionalmente, y a no sentir la necesidad de explicar la existencia de lo teleológico en un mundo físico causal, como si fuera un hecho bruto o un misterio imposible de resolver.

En mi formación académica tienen un fuerte peso las ciencias naturales. Mi trabajo de estudio e investigación me ha permitido ver que es posible integrar de forma consistente todos los ámbitos científicos, y que esto permite comprender mejor la realidad humana y las fortalezas y los problemas del liberalismo.

A continuación presento los autores y libros que me han servido para aprender en muy diversos ámbitos, para que sirvan como referencia y por si pueden ser de utilidad para otras personas interesadas en aprender sobre estos temas. Es una lista cuya organización es problemática por cómo escoger los tópicos y por cómo clasificar cada libro solo en uno cuando en realidad casi todos tratan de varios temas. Incluyo libros que aún no he leído o que o no he leído en su totalidad (marcados con un asterisco *), pero que considero importantes y tengo en cuenta para mis lecturas futuras. Algunas obras (por ejemplo, sobre filosofía o física) pueden ser menos relevantes para la economía y el liberalismo. No menciono de momento (en general) libros típicamente liberales austriacos (economía y ética), de teoría monetaria, banca y finanzas.

Se trata de una lista provisional e imperfecta que espero completar con más libros leídos o proyectos de lectura, recomendaciones de los más interesantes en cada ámbito, ideas clave, referencias a reseñas, resúmenes o debates, y materiales adicionales como sitios de Internet, contenidos audiovisuales, cursos o artículos sobre los diversos temas (algunos aparecen con frecuencia en las recomendaciones de intelib.wordpress.com). No todos los libros son recomendables en el sentido de acertados: por ejemplo la literatura creacionista es una sucesión de errores, falacias y disparates, pero es conveniente leerla para conocerla. Algunos libros tienen menos conexión con las ciencias naturales (historia, política). Algunos libros tienen dos títulos por la diferencia entre la edición inglesa y la norteamericana.

Para empezar recomiendo dos autores que piensan y escriben muy bien y además son liberales: Matt Ridley y Michael Shermer. Con mucho gusto recibiré preguntas, comentarios, sugerencias o críticas de lectores interesados.

Filosofía / Philosophy

Julian Baggini, The Pig That Wants to Be Eaten: 100 Experiments for the Armchair Philosopher (The Pig That Wants to Be Eaten: And Ninety-Nine Other Thought Experiments)

Thomas Cathcart & Daniel Klein, Plato and a Platypus Walk into a Bar: Understanding Philosophy Through Jokes

Jostein Gaarder, El mundo de Sofía

Rebecca Newberger Goldstein, Plato at the Googleplex: Why Philosophy Won’t Go Away

Lou Marinoff, Plato, Not Prozac!: Applying Eternal Wisdom to Everyday Problems

Robert Nozick, Philosophical Explanations (*)

Matthew Stewart, The Truth About Everything: An Irreverent History of Philosophy

Física, Cosmología, Matemáticas / Physics, Cosmology, Mathematics

Edwin A. Abbott, Flatland: A Romance of Many Dimensions

Amir D.Aczel, Entanglement: The Greatest Mystery in Physics

Peter Atkins, The Creation

Peter Atkins, Four Laws That Drive the Universe (*)

John D. Barrow, Impossibility: The Limits of Science and the Science of Limits

John D. Barrow, The Book of Nothing: Vacuums, Voids, and the Latest Ideas about the Origins of the Universe

John D. Barrow, The Infinite Book: A Short Guide to the Boundless, Timeless and Endless

David Bohm, Wholeness and the Implicate Order

Bill Bryson, A Short History of Nearly Everything

William H. Calvin, How the Shaman Stole the Moon: The Search of Ancient Prophet-Scientists: From Stonehenge to the Grand Canyon (*)

Sean Carroll, From Eternity to Here: The Quest for the Ultimate Theory of Time

Sean Carroll, The Big Picture: On the Origins of Life, Meaning, and the Universe Itself

Peter Coveney & Roger Highfield, The Arrow of Time: A Voyage Through Science to Solve Time’s Greatest Mystery

Paul Davies, The Mind of God: The Scientific Basis for a Rational World

David Deutsch, The Fabric of Reality: The Science of Parallel Universes—and Its Implications

David Deutsch, The Beginning of Infinity: Explanations That Transform the World

Keith Devlin, Mathematics: The Science of Patterns: The Search for Order in Life, Mind and the Universe

Richard P. Feynman, “Surely You’re Joking, Mr. Feynman!” Adventures of a Curious Character

Richard P. Feynman, “What Do You Care What Other People Think?” Further Adventures of a Curious Character

Martin Gardner, Mathematical Magic Show: More Puzzles, Games, Diversions, Illusions and Other Mathematical Sleight-Of-Mind from Scientific American

Brian Greene, The Elegant Universe: Superstrings, Hidden Dimensions, and the Quest for the Ultimate Theory

Brian Greene, The Fabric of the Cosmos: Space, Time, and the Texture of Reality

Brian Greene, The Hidden Reality: Parallel Universes and the Deep Laws of the Cosmos (*)

Stephen Hawking, A Brief History of Time: From the Big Bang to Black Holes

Stephen Hawking & Leonard Mlodinow, The Grand Design

Jim Holt, Why Does the World Exist? An Existential Detective Story

Robert Kaplan, The Nothing That Is: A Natural History of Zero

Robert Kaplan & Ellen Kaplan, The Art of the Infinite: The Pleasures of Mathematics

Lawrence M. Krauss, A Universe From Nothing: Why There Is Something Rather Than Nothing

Lawrence M. Krauss, The Greatest Story Ever Told—So Far: Why Are We Here?

Lillian R. Lieber, Infinity: Beyond the Beyond the Beyond

Alan Lightman, The Accidental Universe: The World You Thought You Knew

Benoît B. Mandelbrot, The Fractal Geometry of Nature

Eli Maor, To Infinity and Beyond: A Cultural History of the Infinite

Martin Rees, Just Six Numbers: The Deep Forces That Shape the Universe

Carl Sagan, Cosmos

Charles Seife, Zero: The Biography of a Dangerous Idea

Lee Smolin, Three Roads To Quantum Gravity

Ian Stewart, The Problems of Mathematics

Ian Stewart, From Here to Infinity: A Guide to Today’s Mathematics

Steven Weinberg, The First Three Minutes: A Modern View Of The Origin Of The Universe

Steven Weinberg, Dreams of a Final Theory: The Scientist’s Search for the Ultimate Laws of Nature

Ciencia, Epistemología, Filosofía de la ciencia, Sociología de la ciencia / Science, Epistemology, Philosophy of Science, Sociology of Science

John Brockman, The Third Culture: Beyond the Scientific Revolution

John Brockman (ed.), What We Believe but Cannot Prove: Today’s Leading Thinkers on Science in the Age of Certainty

John Brockman (ed.), What Is Your Dangerous Idea? Today’s Leading Thinkers on the Unthinkable

John Brockman (ed.), This Will Change Everything: Ideas That Will Shape the Future

John Brockman (ed.), What Have You Changed Your Mind About?: Today’s Leading Minds Rethink Everything

John Brockman (ed.), This Will Make You Smarter: New Scientific Concepts to Improve Your Thinking

John Brockman (ed.), This Explains Everything: Deep, Beautiful, and Elegant Theories of How the World Works

John Brockman (ed.), This Idea Must Die: Scientific Theories That Are Blocking Progress

John Brockman (ed.), Know This: Today’s Most Interesting and Important Scientific Ideas, Discoveries, and Developments

Michael Brooks, At the Edge of Uncertainty: 11 Discoveries Taking Science by Surprise

Richard Dawkins, The Magic of Reality: How We Know What’s Really True

Richard Dawkins, Unweaving the Rainbow: Science, Delusion and the Appetite for Wonder

Richard Dawkins, Science in the Soul: Selected Writings of a Passionate Rationalist

Peter Godfrey-Smith, Theory and Reality: An Introduction to the Philosophy of Science

Stephen Jay Gould, The Hedgehog, the Fox & the Magister’s Pox: Mending the Gap Between Science & the Humanities (*)

Friedrich A. Hayek, The Counter-Revolution of Science: Studies on the Abuse of Reason

Terence Kealey, Sex, Science and Profits: How People Evolved to Make Money

Thomas S. Kuhn, The Structure of Scientific Revolutions

Jean-Marc Lévy-Leblond, Conceptos contrarios o El oficio de científico

Mario Livio, Brilliant Blunders: From Darwin to Einstein – Colossal Mistakes by Great Scientists That Changed Our Understanding of Life and the Universe

Mario Livio, Why? What Makes Us Curious

Samir Okasha, Philosophy of Science: A Very Short Introduction

Robert M. Pirsig, Zen and the Art of Motorcycle Maintenance: An Inquiry into Values

Miguel Ángel Quintanilla, Fundamentos de lógica y teoría de la ciencia

Carl Sagan, The Demon-Haunted World: Science as a Candle in the Dark

Michael Shermer, Heavens on Earth: The Scientific Search for the Afterlife, Immortality, and Utopia

Andrew Shtulman, Scienceblind: Why Our Intuitive Theories About the World Are So Often Wrong

Edward O. Wilson, Consilience: The Unity of Knowledge

Sistemas / Systems

Adrian Bejan & J. Peder Zane, Design in Nature: How the Constructal Law Governs Evolution in Biology, Physics, Technology, and Social Organization

Ludwig von Bertalanffy, General System Theory: Foundations, Development, Applications

Redes / Networks

Albert-László Barabási, Linked: The New Science of Networks (How Everything Is Connected to Everything Else and What It Means for Business, Science, and Everyday Life)

Mark Buchanan, Nexus: Small Worlds and the Groundbreaking Theory of Networks

Nicholas A. Christakis & James H. Fowler, Connected: The Surprising Power of Our Social Networks and How They Shape Our Lives (Connected: How Your Friends’ Friends’ Friends Affect Everything You Feel, Think, and Do)

Niall Ferguson, The Square and the Tower: Networks, Hierarchies and the Struggle for Global Power (The Square and the Tower: Networks and Power, from the Freemasons to Facebook)

Alex Pentland, Social Physics: How Good Ideas Spread—The Lessons from a New Science (Social Physics: How Social Networks Can Make Us Smarter)

Duncan J. Watts, Six Degrees: The Science of a Connected Age

Complejidad / Complexity

Sunny Y. Auyang, Foundations of Complex-System Theories (in Economics, Evolutionary Biology, and Statistical Physics) (*)

Yaneer Bar-Yam, Making Things Work: Solving Complex Problems in a Complex World (*)

Eric D. Beinhocker, The Origin of Wealth: Evolution, Complexity, and the Radical Remaking of Economics

John L. Casti, Complexification: Explaining a Paradoxical World Through the Science of Surprise

Jack Cohen & Ian Stewart, The Collapse of Chaos: Discovering Simplicity in a Complex World

Murray Gell-Mann, The Quark and the Jaguar: Adventures in the Simple and the Complex

Brian Goodwin, How the Leopard Changed Its Spots: The Evolution of Complexity

John H. Holland, Hidden Order: How Adaptation Builds Complexity (*)

Roger Lewin, Complexity: Life at the Edge of Chaos

Melanie Mitchell, Complexity: A Guided Tour

John H. Miller, A Crude Look at the Whole: The Science of Complex Systems in Business, Life, and Society (*)

M. Mitchell Waldrop, Complexity: The Emerging Science at the Edge of Order and Chaos

Stephen Wolfram, A New Kind of Science (*)

Caos / Chaos

Albert-László Barabási, Bursts: The Hidden Pattern Behind Everything We Do

Antonio Escohotado, Caos y orden

Malcolm Gladwell, The Tipping Point: How Little Things Can Make a Big Difference

James Gleick, Chaos: Making a New Science

Edward Lorenz, The Essence of Chaos

Leonard Smith, Chaos: A Very Short Introduction

Ian Stewart, Does God Play Dice? The Mathematics of Chaos

Orden espontáneo, Autoorganización, Emergencia / Spontaneous Order, Self-organization, Emergence

Philip Ball, The Self-Made Tapestry: Pattern Formation in Nature

Philip Ball, Nature’s Patterns: A Tapestry in Three Parts (Branches)

Philip Ball, Nature’s Patterns: A Tapestry in Three Parts (Flows)

Philip Ball, Nature’s Patterns: A Tapestry in Three Parts (Shapes)

Ori Brafman & Rod A. Beckstrom, The Starfish and the Spider: The Unstoppable Power of Leaderless Organizations

Paul Davies, The Cosmic Blueprint: New Discoveries in Nature’s Creative Ability to Order the Universe

John H. Holland, Emergence: From Chaos To Order (*)

Steven Johnson, Emergence: The Connected Lives of Ants, Brains, Cities, and Software

Stuart Kauffman, The Origins of Order: Self-Organization and Selection in Evolution (*)

Stuart Kauffman, At Home in the Universe: The Search for the Laws of Self-Organization and Complexity

Stuart Kauffman, Investigations

Stuart Kauffman, Humanity in a Creative Universe (*)

Stuart Kauffman, Reinventing the Sacred: A New View of Science, Reason, and Religion (*)

Harold J. Morowitz, The Emergence of Everything: How the World Became Complex

Rafael Rubio de Urquía, Francisco José Vázquez, Félix Fernando Muñoz Pérez (eds.), Procesos de autoorganización (*)

Steven Strogatz, Sync: The Emerging Science of Spontaneous Order

Simetría / Symmetry

Ian Stewart, Why Beauty Is Truth: A History of Symmetry

Hermann Weyl, Symmetry

Escala / Scale

Geoffrey West, Scale: The Search for Simplicity and Unity in the Complexity of Life, from Cells to Cities, Companies to Ecosystems, Milliseconds to Millennia (Scale: The Universal Laws of Growth, Innovation, Sustainability, and the Pace of Life in Organisms, Cities, Economies, and Companies)

Aleatoriedad / Randomness

Robert H. Frank, Success and Luck: Good Fortune and the Myth of Meritocracy

Leonard Mlodinow, The Drunkard’s Walk: How Randomness Rules Our Lives

David Ruelle, Chance and Chaos

Nassim Nicholas Taleb, Fooled by Randomness: The Hidden Role of Chance in Life and in the Markets

Nassim Nicholas Taleb, The Black Swan: The Impact of the Highly Improbable

Biología / Biology

Michael J. Benton, The History of Life: A Very Short Introduction

John Brockman, Life: The Leading Edge of Evolutionary Biology, Genetics, Anthropology, and Environmental Science

Alexander Graham Cairns-Smith, Seven Clues to the Origin of Life: A Scientific Detective Story

Paul Davies, The Fifth Miracle: The Search for the Origin and Meaning of Life

Christian de Duve, Vital Dust: The Origin and Evolution of Life on Earth (Vital Dust: Life as a Cosmic Imperative)

David Deamer, First Life: Discovering the Connections between Stars, Cells, and How Life Began

Paul G. Falkowski, Life’s Engines: How Microbes Made Earth Habitable

Richard Fortey, Life: An Unauthorised Biography (A Natural History of the First Four Thousand Million Years of Life on Earth)

Peter M. Hoffmann, Life’s Ratchet: How Molecular Machines Extract Order from Chaos

Andrew H. Knoll, Life on a Young Planet: The First Three Billion Years of Evolution on Earth

Nick Lane, The Vital Question: Why Is Life the Way It Is?

James E. Lovelock, Gaia: A New Look at Life on Earth

Humberto Maturana R. & Francisco J. Varela G., Autopoiesis and Cognition: The Realization of the Living

Humberto Maturana R. & Francisco J. Varela G., The Tree of Knowledge: The Biological Roots of Human Understanding

Ernst Mayr, The Growth of Biological Thought: Diversity, Evolution, and Inheritance (*)

Johnjoe McFadden & Jim Al-Khalili, Life on the Edge: The Coming of Age of Quantum Biology

Jacques Monod, Chance and Necessity: An Essay on the Natural Philosophy of Modern Biology (*)

Michel Morange, Life Explained

Addy Pross, What is Life? How Chemistry Becomes Biology

Michael L. Rothschild, Bionomics: Economy As Ecosystem

Adam Rutherford, Creation: The Origin of Life / The Future of Life (Creation: How Science Is Reinventing Life Itself)

Bill Schutt, Cannibalism: A Perfectly Natural History

Ian Stewart, Life’s Other Secret: The New Mathematics Of The Living World

Lewis Thomas, The Lives of a Cell: Notes of a Biology Watcher

Lewis Thomas, The Medusa and the Snail: More Notes of a Biology Watcher

David Toomey, Weird Life: The Search for Life That Is Very, Very Different from Our Own

Jonathan Weiner, Long for This World: The Strange Science of Immortality

Edward O. Wilson, The Future of Life

Exobiología (Vida extraterrestre) / Exobiology (Alien Life)

Jim Al-Khalili, Aliens: The World’s Leading Scientists on the Search for Extraterrestrial Life (Aliens: Science Asks Is Anyone Out There?)

Lewis Dartnell, Life in the Universe: A Beginner’s Guide

Paul Davies, The Eerie Silence: Renewing Our Search for Alien Intelligence (The Eerie Silence: Are We Alone in the Universe?)

Ben Miller, The Aliens Are Coming!: The Extraordinary Science Behind Our Search for Life in the Universe

Seth Shostak, Confessions of an Alien Hunter: A Scientist’s Search for Extraterrestrial Intelligence

Genética / Genetics

Kat Arney, Herding Hemingway’s Cats: Understanding how our Genes Work

David P. Barash, Revolutionary Biology: The New, Gene-Centered View of Life

Nessa Carey, The Epigenetics Revolution: How Modern Biology Is Rewriting Our Understanding of Genetics, Disease, and Inheritance

Sam Kean, The Violinist’s Thumb: And Other Lost Tales of Love, War, and Genius, as Written by Our Genetic Code

Richard C. Lewontin, Biology as Ideology: The Doctrine of DNA

Siddhartha Mukherjee, The Gene: An Intimate History

John Parrington, The Deeper Genome: Why There Is More to the Human Genome Than Meets the Eye

Matt Ridley, Genome: The Autobiography of a Species in 23 Chapters

Matt Ridley, Nature Via Nurture: Genes, Experience and What Makes Us Human (The Agile Gene: How Nature Turns on Nurture)

Evolución / Evolution

John Taylor Bonner, Randomness in Evolution

Sean B. Carroll, Endless Forms Most Beautiful: The New Science of Evo Devo and the Making of the Animal Kingdom

Sean B. Carroll, The Making of the Fittest: DNA and the Ultimate Forensic Record of Evolution

Jerry A. Coyne, Why Evolution Is True

Helena Cronin, The Ant and the Peacock: Altruism and Sexual Selection from Darwin to Today

Charles Darwin, On the Origin of Species

Richard Dawkins, The Selfish Gene

Richard Dawkins, The Extended Phenotype

Richard Dawkins, The Blind Watchmaker: Why the Evidence of Evolution Reveals a Universe without Design

Richard Dawkins, River out of Eden: A Darwinian View of Life

Richard Dawkins, Climbing Mount Improbable

Richard Dawkins, A Devil’s Chaplain: Reflections on Hope, Lies, Science, and Love (*)

Richard Dawkins, The Ancestor’s Tale: A Pilgrimage to the Dawn of Evolution

Richard Dawkins, The Greatest Show on Earth: The Evidence for Evolution

Daniel C. Dennett, Darwin’s Dangerous Idea: Evolution and the Meanings of Life

Stephen Jay Gould, Ever Since Darwin: Reflections on Natural History

Stephen Jay Gould, The Panda’s Thumb: More Reflections in Natural History

Stephen Jay Gould, Hen’s Teeth and Horse’s Toes: Further Reflections in Natural History

Stephen Jay Gould, The Flamingo’s Smile: Reflections in Natural History

Stephen Jay Gould, Wonderful Life: The Burgess Shale and the Nature of History

Stephen Jay Gould, Bully for Brontosaurus: Reflections in Natural History

Stephen Jay Gould, Eight Little Piggies: Reflections in Natural History

Stephen Jay Gould, Dinosaur in a Haystack: Reflections in Natural History

Stephen Jay Gould, Full House: The Spread of Excellence from Plato to Darwin

Stephen Jay Gould, Leonardo’s Mountain of Clams and the Diet of Worms: Essays on Natural History

Stephen Jay Gould, The Lying Stones of Marrakech: Penultimate Reflections in Natural History

Stephen Jay Gould, I Have Landed: The End of a Beginning in Natural History (*)

Eva Jablonka & Marion J. Lamb, Evolution in Four Dimensions: Genetic, Epigenetic, Behavioral, and Symbolic Variation in the History of Life

Greg Krukonis & Tracy Barr, Evolution For Dummies

Nick Lane, Life Ascending: The Ten Great Inventions of Evolution

Edward J. Larson, Evolution: The Remarkable History of a Scientific Theory

Ernst Mayr, What Evolution Is

Bill Nye, Undeniable: Evolution and the Science of Creation

Samir Okasha, Evolution and the Levels of Selection (*)

Matt Ridley, The Evolution of Everything: How New Ideas Emerge (The Evolution of Everything: How Small Changes Transform Our World)

Javier Sampedro, Deconstruyendo a Darwin: Los enigmas de la evolución a la luz de la nueva genética

Michael Shermer, Why Darwin Matters: The Case Against Intelligent Design

Matt Simon, The Wasp That Brainwashed the Caterpillar: Evolution’s Most Unbelievable Solutions to Life’s Biggest Problems

John Maynard Smith & Eörs Szathmáry, The Origins of Life: From the Birth of Life to the Origins of Language

Kim Sterelny, The Evolution of Agency and Other Essays

Steve Stewart-Williams, Darwin, God and the Meaning of Life: How Evolutionary Theory Undermines Everything You Thought You Knew

Rebecca Stott, Darwin’s Ghosts: The Secret History of Evolution

Ian Tattersall, Paleontology: A Brief History of Life

Andreas Wagner, Arrival of the Fittest: Solving Evolution’s Greatest Puzzle

Peter Ward & Joe Kirschvink, A New History of Life: The Radical New Discoveries about the Origins and Evolution of Life on Earth

George C. Williams, Adaptation and Natural Selection: A Critique of Some Current Evolutionary Thought (*)

Amotz Zahavi, The Handicap Principle: A Missing Piece of Darwin’s Puzzle

Crítica de la evolución / Criticism of Evolution

Rémy Chauvin, Darwinismo: El fin de un mito

Fernando Vallejo, La tautología darwinista y otros ensayos de biología

Creacionismo, Diseño Inteligente / Creationism, Intelligent Design

Michael J. Behe, Darwin’s Black Box: The Biochemical Challenge to Evolution (*)

Michael J. Behe, The Edge of Evolution: The Search for the Limits of Darwinism

Silvano Borruso, El evolucionismo en apuros

Sexo, género, reproducción, amor, celos, familia / Sex, Gender, Reproduction, Love, Jealousy, Family

David M. Buss, The Dangerous Passion: Why Jealousy is as Necessary as Love and Sex (*)

David P. Barash & Judith Eve Lipton, Making Sense of Sex: How Genes and Gender Influence Our Relationships

David P. Barash & Judith Eve Lipton, The Myth of Monogamy: Fidelity and Infidelity in Animals and People (*)

Jesse Bering, Perv: The Sexual Deviant in All of Us

Jared Diamond, Why Is Sex Fun? The Evolution of Human Sexuality

Robin Dunbar, The Science of Love and Betrayal

Cordelia Fine, Testosterone Rex: Myths of Sex, Science, and Society

Helen Fisher, Anatomy of Love: A Natural History of Mating, Marriage, and Why We Stray (Anatomy Of Love. The Natural History Of Monogamy, Adultery And Divorce)

Steven Horwitz, Hayek’s Modern Family: Classical Liberalism and the Evolution of Social Institutions

Bobbi S. Low, Why Sex Matters: A Darwinian Look at Human Behavior

Lynn Margulis & Dorion Sagan, Origins of Sex: Three Billion Years of Genetic Recombination

Robert Martin, How We Do It: The Evolution and Future of Human Reproduction

Ashley McGuire, Sex Scandal: The Drive to Abolish Male and Female

Cindy M. Meston & David M. Buss, Why Women Have Sex: Understanding Sexual Motivations from Adventure to Revenge (and Everything in Between)

Geoffrey Miller, The Mating Mind: How Sexual Choice Shaped the Evolution of Human Nature

Richard O. Prum, The Evolution of Beauty: How Darwin’s Forgotten Theory of Mate Choice Shapes the Animal World – And Us

Matt Ridley, The Red Queen: Sex and the Evolution of Human Nature

Joan Roughgarden, Evolution’s Rainbow: Diversity, Gender and Sexuality in Nature and People

Christopher Ryan & Cacilda Jethá, Sex at Dawn: The Prehistoric Origins of Modern Sexuality

Menno Schilthuizen, Nature’s Nether Regions: What the Sex Lives of Bugs, Birds, and Beasts Tell Us About Evolution, Biodiversity, and Ourselves

Paul Seabright, The War of the Sexes: How Conflict and Cooperation Have Shaped Men and Women from Prehistory to the Present

Etología / Ethology

Jennifer Ackerman, The Genius of Birds

Maddalena Bearzi & Craig B. Stanford, Beautiful Minds: The Parallel Lives of Great Apes and Dolphins

Marc Bekoff & Jessica Pierce, Wild Justice: The Moral Lives of Animals

Dorothy L. Cheney & Robert M. Seyfarth, Baboon Metaphysics: The Evolution of a Social Mind

Frans de Waal, Are We Smart Enough to Know How Smart Animals Are?

Frans de Waal, The Age of Empathy: Nature’s Lessons for a Kinder Society

Frans de Waal, The Bonobo and the Atheist: In Search of Humanism Among the Primates

Frans de Waal, Chimpanzee Politics: Power and Sex Among Apes (*)

Frans de Waal, The Ape and the Sushi Master: Reflections of a Primatologist (*)

Douglas J. Emlen, Animal Weapons: The Evolution of Battle

Peter Godfrey-Smith, Other Minds: The Octopus, the Sea, and the Deep Origins of Consciousness (Other Minds: The Octopus and the Evolution of Intelligent Life)

Temple Grandin & Catherine Johnson, Animals Make Us Human: Creating the Best Life for Animals

Bernd Heinrich, Mind of the Raven: Investigations and Adventures with Wolf-Birds

Bernd Heinrich, Winter World: The Ingenuity of Animal Survival

Bernd Heinrich, Summer World: A Season of Bounty

Jeffrey Moussaieff Masson, Beasts: What Animals Can Teach Us About the Origins of Good and Evil

Virginia Morell, Animal Wise: The Thoughts and Emotions of Our Fellow Creatures

Dale Peterson, The Moral Lives of Animals (*)

Carl Safina, Beyond Words: What Animals Think and Feel

Robert M. Sapolsky, A Primate’s Memoir: A Neuroscientist’s Unconventional Life Among the Baboons

Thomas D. Seeley, Honeybee Democracy

Peter Wohlleben, The Inner Life of Animals: Love, Grief, and Compassion—Surprising Observations of a Hidden World

Neurociencia, Consciencia, Inconsciente, Cerebro, Mente, Yo, Libre albedrío, Intencionalidad, Sentido / Neuroscience, Conscience, Unconscious, Brain, Mind, Self, Free Will, Intentionality, Meaning

Anil Ananthaswamy, The Man Who Wasn’t There: Investigations into the Strange New Science of the Self

Susan Blackmore, Consciousness: An Introduction

Susan Blackmore, Conversations on Consciousness (*)

Daniel Bor, The Ravenous Brain: How the New Science of Consciousness Explains Our Insatiable Search for Meaning

Pascal Boyer, Minds Make Societies: How Cognition Explains the World Humans Create (*)

William H. Calvin, The Throwing Madonna: Essays on the Brain (*)

William H. Calvin, The Cerebral Symphony: Seashore Reflections on the Structure of Consciousness (*)

William H. Calvin, How Brains Think: Evolving Intelligence, Then and Now (*)

William H. Calvin, The Cerebral Code: Thinking a Thought in the Mosaics of the Mind (*)

William H. Calvin & George A. Ojemann, Inside the Brain: Mapping the Cortex, Exploring the Neuron (*)

David J. Chalmers, The Conscious Mind: In Search of a Fundamental Theory

Patricia S. Churchland, Touching a Nerve: The Self as Brain (Touching a Nerve: Our Brains, Our Selves)

Michael C. Corballis, A Very Short Tour of the Mind: 21 Short Walks Around the Human Brain

Antonio Damasio, Self Comes to Mind: Constructing the Conscious Brain

Terrence W. Deacon, Incomplete Nature: How Mind Emerged From Matter

Stanislas Dehaene, Consciousness and the Brain: Deciphering How the Brain Codes Our Thoughts

Daniel C. Dennett, Elbow Room: The Varieties of Free Will Worth Wanting

Daniel C. Dennett, Consciousness Explained

Daniel C. Dennett, Kinds of Minds: Toward an Understanding of Consciousness

Daniel C. Dennett, Brainchildren: Essays on Designing Minds

Daniel C. Dennett, Freedom Evolves

Daniel C. Dennett, Sweet Dreams: Philosophical Obstacles to a Science of Consciousness

Daniel C. Dennett, From Bacteria to Bach and Back: The Evolution of Minds

Daniel C. Dennett, Brainstorms: Philosophical Essays on Mind and Psychology (*)

Daniel C. Dennett, The Intentional Stance (*)

David Eagleman, Incognito: The Secret Lives of the Brain

David Eagleman, The Brain: The Story of You

Gerald M. Edelman, Wider Than the Sky: The Phenomenal Gift of Consciousness

Nicholas Epley, Mindwise: How We Understand What Others Think, Believe, Feel, and Want

R. Douglas Fields, The Other Brain: From Dementia to Schizophrenia, How New Discoveries about the Brain Are Revolutionizing Medicine and Science (The Other Brain: The Scientific and Medical Breakthroughs That Will Heal Our Brains and Revolutionize Our Health)

Viktor E. Frankl, Man’s Search for Meaning

Joaquín M. Fuster, The Neuroscience of Freedom and Creativity: Our Predictive Brain

Michael S. Gazzaniga, Who’s in Charge? Free Will and the Science of the Brain

Elkhonon Goldberg, The Executive Brain: Frontal Lobes and the Civilized Mind

Michael S. A. Graziano, Consciousness and the Social Brain

Sam Harris, Free Will

Douglas R. Hofstadter, I Am a Strange Loop

Douglas R. Hofstadter & Daniel C. Dennett, The Mind’s I: Fantasies and Reflections on Self and Soul

Bruce Hood, The Self Illusion: How the Social Brain Creates Identity

Bruce Hood, The Domesticated Brain

Matthew M. Hurley, Daniel C. Dennett & Reginald B. Adams Jr., Inside Jokes: Using Humor to Reverse-Engineer the Mind

Steven Johnson, Mind Wide Open: Your Brain and the Neuroscience of Everyday Life

Alicia Juarrero, Dynamics in Action: Intentional Behavior as a Complex System

Michio Kaku, The Future of the Mind: The Scientific Quest to Understand, Enhance, and Empower the Mind

Sam Kean, The Tale of the Dueling Neurosurgeons: The History of the Human Brain as Revealed by True Stories of Trauma, Madness, and Recovery

Christof Koch, Consciousness: Confessions of a Romantic Reductionist

Arthur Koestler, The Ghost in the Machine

Jonah Lehrer, Proust Was a Neuroscientist

Rita Levi-Montalcini, La galaxia mente

Matthew D. Lieberman, Social: Why Our Brains Are Wired to Connect

Facundo Manes & Mateo Niro, Usar el cerebro: Conocer el cerebro para vivir mejor

Iain McGilchrist, The Master and His Emissary: The Divided Brain and the Making of the Western World

Thomas Metzinger, The Ego Tunnel: The Science of the Mind and the Myth of the Self

Marvin Minsky, The Society of Mind

Marvin Minsky, The Emotion Machine: Commonsense Thinking, Artificial Intelligence, and the Future of the Human Mind

Leonard Mlodinow, Subliminal: How Your Unconscious Mind Rules Your Behavior

Read Montague, Why Choose This Book?: How We Make Decisions

Roger Penrose, The Emperor’s New Mind: Concerning Computers, Minds and the Laws of Physics

Roger Penrose, Shadows of the Mind: A Search for the Missing Science of Consciousness

V. S. Ramachandran, The Tell-Tale Brain: A Neuroscientist’s Quest for What Makes Us Human

V. S. Ramachandran & Sandra Blakeslee, Phantoms in the Brain: Probing the Mysteries of the Human Mind (Phantoms in the Brain: Human Nature and the Architecture of the Mind) (*)

Oliver Sacks, Awakenings

Oliver Sacks, A Leg to Stand on

Oliver Sacks, The Man Who Mistook His Wife for a Hat and Other Clinical Tales

Oliver Sacks, Seeing Voices: A Journey into the World of the Deaf

Oliver Sacks, An Anthropologist on Mars: Seven Paradoxical Tales

Oliver Sacks, The Island of the Colorblind (*)

Oliver Sacks, Musicophilia: Tales of Music and the Brain (*)

Oliver Sacks, The Mind’s Eye

Oliver Sacks, Hallucinations

Oliver Sacks, The River of Consciousness

Sally L. Satel & Scott O. Lilienfeld, Brainwashed: The Seductive Appeal of Mindless Neuroscience

Sebastian Seung, Connectome: How the Brain’s Wiring Makes Us Who We Are

Daniel J. Siegel, The Neurobiology of “We”: How Relationships, the Mind, and the Brain Interact to Shape Who We Are

Mariano Sigman, The Secret Life of the Mind: How Your Brain Thinks, Feels, and Decides

Shankar Vedantam, The Hidden Brain: How Our Unconscious Minds Elect Presidents, Control Markets, Wage Wars, and Save Our Lives

Daniel M. Wegner, The Illusion of Conscious Will

Daniel M. Wegner & Kurt Gray, The Mind Club: Who Thinks, What Feels, and Why It Matters

Psicología evolucionista / Evolutionary Psychology

Jerome H. Barkow, Leda Cosmides & John Tooby (eds.), The Adapted Mind: Evolutionary Psychology and the Generation of Culture (*)

Paul Bloom, How Pleasure Works: The New Science of Why We Like What We Like

Dean Buonomano, Brain Bugs: How the Brain’s Flaws Shape Our Lives

Dean Burnett, Idiot Brain: What Your Head Is Really up to

Terry Burnham & Jay Phelan, Mean Genes (From Sex to Money to Food: Taming Our Primal Instincts)

Robin Dunbar, Louise Barrett & John Lycett, Evolutionary Psychology (A Beginner’s Guide): Human Behaviour, Evolution and the Mind

Douglas T. Kenrick, Sex, Murder, and the Meaning of Life: A Psychologist Investigates How Evolution, Cognition, and Complexity are Revolutionizing Our View of Human Nature

Douglas T. Kenrick & Vladas Griskevicius, The Rational Animal: How Evolution Made Us Smarter Than We Think

David J. Linden, The Accidental Mind: How Brain Evolution Has Given Us Love, Memory, Dreams, and God

David J. Linden, The Compass of Pleasure: How Our Brains Make Fatty Foods, Orgasm, Exercise, Marijuana, Generosity, Vodka, Learning, and Gambling Feel So Good

Gary Marcus, Kluge: The Haphazard Construction of the Human Mind

Geoffrey Miller, Spent: Sex, Evolution, and Consumer Behavior (Must-Have: The Hidden Instincts Behind Everything We Buy)

Steven Pinker, How the Mind Works

Evolución humana, naturaleza humana, antropología / Human Evolution, Human Nature, Anthropology

Gregory Bateson, Steps to an Ecology of Mind: Collected Essays in Anthropology, Psychiatry, Evolution, and Epistemology (*)

David P. Barash, Natural Selections: Selfish Altruists, Honest Liars, and Other Realities of Evolution

David P. Barash, Homo Mysterious: Evolutionary Puzzles of Human Nature

David P. Barash & Ilona A. Barash, The Mammal in the Mirror: Understanding Our Place in the Natural World

Jesse Bering, Why Is the Penis Shaped Like That? And Other Reflections on Being Human

William H. Calvin, The River That Runs Uphill: A Journey from the Big Bang to the Big Brain (*)

William H. Calvin, The Ascent of Mind: Ice Age Climates and the Evolution of Intelligence (*)

William H. Calvin, A Brain for All Seasons: Human Evolution and Abrupt Climate Change (*)

William H. Calvin, A Brief History of the Mind: From Apes to Intellect and Beyond (*)

David P. Clark, Germs, Genes, & Civilization: How Epidemics Shaped Who We Are Today

Frans de Waal, Our Inner Ape: A Leading Primatologist Explains Why We Are Who We Are

Jared Diamond, The Third Chimpanzee: The Evolution and Future of the Human Animal

Jared Diamond, The World Until Yesterday: What Can We Learn from Traditional Societies?

Brian Fagan, Cro-Magnon: How the Ice Age Gave Birth to the First Modern Humans

Michael S. Gazzaniga, Human: The Science Behind What Makes Your Brain Unique

Henry Gee, The Accidental Species: Misunderstandings of Human Evolution

Stephen Jay Gould, The Mismeasure of Man: The Definitive Refutation to the Argument of ‘The Bell Curve’

Judith Rich Harris, The Nurture Assumption: Why Children Turn Out the Way They Do

Judith Rich Harris, No Two Alike: Human Nature and Human Individuality (*)

Steven Johnson, Wonderland: How Play Made the Modern World

Christine Kenneally, The Invisible History of the Human Race: How DNA and History Shape Our Identities and Our Futures

Daniel J. Levitin, This Is Your Brain on Music: The Science of a Human Obsession

Daniel E. Lieberman, The Story of the Human Body: Evolution, Health, and Disease

Steven Mithen, The Prehistory of the Mind: The Cognitive Origins of Art, Religion and Science

Steven Mithen, The Singing Neanderthals: The Origins of Music, Language, Mind and Body

Leonard Mlodinow, The Upright Thinkers: The Human Journey from Living in Trees to Understanding the Cosmos

Desmond Morris, The Naked Ape: A Zoologist’s Study of the Human Animal

Desmond Morris, The Human Zoo

Svante Pääbo, Neanderthal Man: In Search of Lost Genomes

Steven Pinker, The Blank Slate: The Modern Denial of Human Nature

Steven Pinker, The Stuff of Thought: Language as a Window Into Human Nature

Colin Renfrew, Prehistory: The Making of the Human Mind

Robert M. Sapolsky, Behave: The Biology of Humans at Our Best and Worst

Helmut Schoeck, Envy: A Theory of Social Behaviour

Pat Shipman, The Invaders: How Humans and Their Dogs Drove Neanderthals to Extinction

Neil Shubin, Your Inner Fish: A journey into the 3.5-Billion-Year History of the Human Body

Scott Solomon, Future Humans: Inside the Science of Our Continuing Evolution

Ian Tattersall, The Strange Case of the Rickety Cossack: And Other Cautionary Tales from Human Evolution

William von Hippel, The Social Leap: The New Evolutionary Science of Who We Are, Where We Come From, and What Makes Us Happy (*)

Nicholas Wade, Before the Dawn: Recovering the Lost History of Our Ancestors

Nicholas Wade, A Troublesome Inheritance: Genes, Race and Human History

Chip Walter, Last Ape Standing: The Seven-Million-Year Story of How and Why We Survived

Frank R. Wilson, The Hand: How Its Use Shapes the Brain, Language, and Human Culture

Edward O. Wilson, On Human Nature

Edward O. Wilson, The Meaning of Human Existence

Bernard Wood, Human Evolution: A Very Short Introduction

Richard Wrangham, Catching Fire: How Cooking Made Us Human

Marlene Zuk, Paleofantasy: What Evolution Really Tells Us about Sex, Diet, and How We Live

Cibernética, Información, Computación / Cybernetics, Information, Computation

James Gleick, The Information: A History, A Theory, A Flood

César A. Hidalgo, Why Information Grows: The Evolution of Order from Atoms to Economies

Ray Kurzweil, The Age of Intelligent Machines

Norbert Wiener, Cybernetics: Or, Control and Communication in the Animal and the Machine (*)

Lenguaje / Language

Benjamin K. Bergen, Louder Than Words: The New Science of How the Mind Makes Meaning

William H. Calvin & Derek Bickerton, Lingua ex Machina: Reconciling Darwin and Chomsky with the Human Brain (*)

William H. Calvin & George A. Ojemann, Conversations with Neil’s Brain: The Neural Nature of Thought and Language (*)

Terrence W. Deacon, The Symbolic Species: The Co-evolution of Language and the Brain

Daniel L. Everett, Language: The Cultural Tool

Manuel García-Carpintero, Las palabras, las ideas y las cosas: Una presentación de la filosofía del lenguaje

Jonathan Gottschall, The Storytelling Animal: How Stories Make Us Human

Steven Pinker, The Language Instinct: How the Mind Creates Language

Julie Sedivy, Language in Mind: An Introduction to Psycholinguistics (*)

Julie Sedivy, Sold on Language: How Advertisers Talk to You and What This Says About You (*)

Cognición / Cognition

Andy Clark, Being There: Putting Brain, Body, and World Together Again

Andy Clark, Natural-Born Cyborgs: Minds, Technologies, and the Future of Human Intelligence

Andy Clark, Supersizing the Mind: Embodiment, Action, and Cognitive Extension

Malcolm Gladwell, Blink: The Power of Thinking Without Thinking

Jeff Hawkins with Sandra Blakeslee, On Intelligence

Friedrich A. Hayek, The Sensory Order: An Inquiry into the Foundations of Theoretical Psychology

Ray Kurzweil, How to Create a Mind: The Secret of Human Thought Revealed

Jonah Lehrer, How We Decide

Robert Rosen, Anticipatory Systems: Philosophical, Mathematical and Methodological Foundations

Emociones, afectos / Emotions, Affection

Lisa Feldman Barrett, How Emotions are Made: The Secret Life of the Brain

Antonio Damasio, Descartes’ Error: Emotion, Reason and the Human Brain

Antonio Damasio, The Feeling of what Happens: Body, Emotion and the Making of Consciousness

Antonio Damasio, Looking for Spinoza: Joy, Sorrow, and the Feeling Brain

Antonio Damasio, The Strange Order of Things: Life, Feeling, and the Making of Cultures

Gavin de Becker, The Gift of Fear: Survival Signals That Protect Us from Violence

Dylan Evans, Emotion: A Very Short Introduction

Giovanni Frazzetto, How We Feel: What Neuroscience Can and Can’t Tell Us about Our Emotions (Joy, Guilt, Anger, Love: What Neuroscience Can and Can’t Tell Us About How We Feel)

José Antonio Jáuregui, Cerebro y emociones: El ordenador emocional

Psicología moral / Moral Psychology

Richard D. Alexander, The Biology of Moral Systems

Larry Arnhart, Darwinian Natural Right: The Biological Ethics of Human Nature

David P. Barash & Judith Eve Lipton, Payback: Why We Retaliate, Redirect Aggression, and Take Revenge

Simon Baron-Cohen, The Science of Evil: On Empathy and the Origins of Cruelty

Paul Bloom, Just Babies: The Origins of Good and Evil

Christopher Boehm, Hierarchy in the Forest: The Evolution of Egalitarian Behavior

Christopher Boehm, Moral Origins: The Evolution of Virtue, Altruism, and Shame

Samuel Bowles, The Moral Economy: Why Good Incentives Are No Substitute for Good Citizens

Patricia Churchland, Braintrust: What Neuroscience Tells Us about Morality

Frans de Waal, Primates and Philosophers: How Morality Evolved

Frans de Waal, Good Natured: The Origins of Right and Wrong in Humans and Other Animals (*)

Michael Gazzaniga, The Ethical Brain: The Science of Our Moral Dilemmas

Joshua Greene, Moral Tribes: Emotion, Reason, and the Gap Between Us and Them

Jonathan Haidt, The Righteous Mind: Why Good People Are Divided by Politics and Religion

Sam Harris, The Moral Landscape: How Science Can Determine Human Values

Marc Hauser, Moral Minds: How Nature Designed Our Universal Sense of Right and Wrong

Richard Joyce, The Evolution of Morality

Larissa MacFarquhar, Strangers Drowning: Grappling with Impossible Idealism, Drastic Choices, and the Overpowering Urge to Help

Donald W. Pfaff, The Neuroscience of Fair Play: Why We (Usually) Follow the Golden Rule

Jesse J. Prinz, The Emotional Construction of Morals

Matt Ridley, The Origins of Virtue: Human Instincts and the Evolution of Cooperation

Michael Shermer, The Science of Good and Evil: Why People Cheat, Gossip, Care, Share, and Follow the Golden Rule

Michael Shermer, The Moral Arc: How Science and Reason Lead Humanity toward Truth, Justice, and Freedom

Adam Smith, The Theory of Moral Sentiments

Valerie Tiberius, Moral Psychology: A Contemporary Introduction (*)

James Q. Wilson, The Moral Sense

Robert Wright, The Moral Animal: Why We Are the Way We Are: The New Science of Evolutionary Psychology

Paul J. Zak, The Moral Molecule: The Source of Love and Prosperity

Philip Zimbardo, The Lucifer Effect: Understanding How Good People Turn Evil

Ética, Filosofía moral / Ethics, Moral Philosophy

Kwame Anthony Appiah, Experiments in Ethics

Paul Bloom, Against Empathy: The Case for Rational Compassion

David Edmonds, Would You Kill the Fat Man? The Trolley Problem and What Your Answer Tells Us about Right and Wrong

Michael Huemer, Ethical Intuitionism (*)

José Luis López-Aranguren, Ética

Robert Nozick, Anarchy, State, and Utopia

Michael J. Sandel, Justice: What’s the Right Thing to Do?

Michael J. Sandel, What Money Can’t Buy: The Moral Limits of Markets

Cooperación social, Grupos, Sociología, Altruismo, Confianza / Social Cooperation, Groups, Sociology, Altruism, Trust

Robert Axelrod, The Evolution of Cooperation

David P. Barash, The Survival Game: How Game Theory Explains the Biology of Cooperation and Competition (*)

Yochai Benkler, The Penguin and the Leviathan: How Cooperation Triumphs over Self-Interest

Samuel Bowles & Herbert Gintis, A Cooperative Species: Human Reciprocity and Its Evolution

David Brooks, The Social Animal: The Hidden Sources of Love, Character, and Achievement

David DeSteno, The Truth About Trust: How It Determines Success in Life, Love, Learning, and More

Robert H. Frank, The Darwin Economy: Liberty, Competition, and the Common Good

Line-in Publishing, Sociology: Exploring Human Society

Martin A. Nowak with Roger Highfield, SuperCooperators: Altruism, Evolution, and Why We Need Each Other to Succeed

Mark Pagel, Wired for Culture: The Natural History of Human Cooperation (Wired for Culture: Origins of the Human Social Mind) (*)

Joan Roughgarden, The Genial Gene: Deconstructing Darwinian Selfishness (Cooperation and the Evolution of Sex)

Paul Seabright, The Company of Strangers: A Natural History of Economic Life

James Surowiecki, The Wisdom of Crowds: Why the Many Are Smarter Than the Few and How Collective Wisdom Shapes Business, Economies, Societies and Nations

Peter Turchin, Ultrasociety: How 10,000 Years of War Made Humans the Greatest Cooperators on Earth

David Sloan Wilson, Does Altruism Exist? Culture, Genes, and the Welfare of Others

Edward O. Wilson, Sociobiology: The New Synthesis (*)

Edward O. Wilson, The Social Conquest of Earth

Robert Wright, Nonzero: The Logic of Human Destiny

Guerra, Violencia / War, Violence

Azar Gat, War in Human Civilization

Dave Grossman with Loren W. Christensen, On Combat: The Psychology and Physiology of Deadly Conflict in War and in Peace

Ian Morris, War! What is it Good For? Conflict and the Progress of Civilization from Primates to Robots

Malcom Potts & Thomas Hayden, Sex and War: How Biology Explains Warfare and Terrorism and Offers a Path to a Safer World

Adrian Raine, The Anatomy of Violence: The Biological Roots of Crime

David Livingstone Smith, Less Than Human: Why We Demean, Enslave, and Exterminate Others

Sun Tzu, The Art of War

Peter Turchin, War and Peace and War: The Life Cycles of Imperial Nations (War and Peace and War: The Rise and Fall of Empires)

Richard Wrangham, Demonic Males: Apes and the Origins of Human Violence (*)

Política, Estado, Anarquismo / Politics, State, Anarchism

Bruce Bueno de Mesquita & Alastair Smith, The Dictator’s Handbook: Why Bad Behavior is Almost Always Good Politics

Francis Fukuyama, The Origins of Political Order: From Prehuman Times to the French Revolution

Francis Fukuyama, Political Order and Political Decay: From the Industrial Revolution to the Globalization of Democracy

Michael Huemer, The Problem of Political Authority: An Examination of the Right to Coerce and the Duty to Obey

George Lakoff, Don’t Think of an Elephant! Know Your Values and Frame the Debate: The Essential Guide for Progressives

George Lakoff, The Political Mind: Why You Can’t Understand 21st-Century American Politics with an 18th-Century Brain

Albert Jay Nock, Our Enemy, the State

Franz Oppenheimer, The State: Its History and Development Viewed Sociologically

Paul H. Rubin, Darwinian Politics: The Evolutionary Origin of Freedom (*)

Pedro Schwartz, En busca de Montesquieu: La democracia en peligro

James C. Scott, Two Cheers for Anarchism: Six Easy Pieces on Autonomy, Dignity, and Meaningful Work and Play

Avi Tuschman, Our Political Nature: The Evolutionary Origins of What Divides Us

Drew Westen, The Political Brain: The Role of Emotion in Deciding the Fate of the Nation

Historia / History

Jared Diamond, Guns, Germs, and Steel: The Fates of Human Societies

Jared Diamond, Collapse: How Societies Choose to Fail or Succeed

Niall Ferguson, Civilization: The West and the Rest (Civilization: The Six Ideas That Created the Modern World) (Civilization: The Six Killer Apps of Western Power)

Yuval Noah Harari, Sapiens: A Brief History of Humankind

Ian Morris, Why the West Rules—for Now: The Patterns of History, and What They Reveal About the Future

Steven Pinker, The Better Angels of Our Nature: Why Violence Has Declined

Steven Pinker, Enlightenment Now: The Case for Reason, Science, Humanism, and Progress

Matt Ridley, The Rational Optimist: How Prosperity Evolves

Psicología aplicada / Applied Psychology

Dan Ariely, Payoff: The Hidden Logic That Shapes Our Motivations

Ian Ayres, Carrots and Sticks: Unlock the Power of Incentives to Get Things Done

Roy F. Baumeister & John Tierney, Willpower: Rediscovering the Greatest Human Strength

Chris Berdik, Mind Over Mind: The Surprising Power of Expectations

Robert B. Cialdini, Influence: Science and Practice (Influence: The Psychology of Persuasion)

Stephen R. Covey, The 7 Habits of Highly Effective People: Powerful Lessons in Personal Change

Mihaly Csikszentmihalyi, Flow: The Psychology of Optimal Experience

David DiSalvo, What Makes Your Brain Happy and Why You Should Do the Opposite

Angela Duckworth, Grit: The Power of Passion and Perseverance

Charles Duhigg, The Power of Habit: Why We Do What We Do in Life and Business

Carol S. Dweck, Mindset: The New Psychology of Success

Daniel Gilbert, Stumbling on Happiness

Thomas Gilovich & Lee Ross, The Wisest One in the Room: How You Can Benefit from Social Psychology’s Most Powerful Insights

Uri Gneezy & John A. List, The Why Axis: Hidden Motives and The Undiscovered Economics of Everyday Life

Daniel Goleman, Social Intelligence: The New Science of Human Relationships

Jonathan Haidt, The Happiness Hypothesis: Finding Modern Truth in Ancient Wisdom

Sheena Iyengar, The Art of Choosing

Joseph E. LeDoux, Anxious: Using the Brain to Understand and Treat Fear and Anxiety

Kelly McGonigal, The Willpower Instinct: How Self-Control Works, Why It Matters, and What You Can Do to Get More of It (Maximum Willpower: How to Master the New Science of Self-Control)

Kelly McGonigal, The Neuroscience of Change: A Compassion-Based Program for Personal Transformation

Walter Mischel, The Marshmallow Test: Mastering Self-Control

Frank Partnoy, Wait: The Art and Science of Delay

Jordan B. Peterson, 12 Rules for Life: An Antidote to Chaos

Daniel H. Pink, A Whole New Mind: Why Right-Brainers Will Rule the Future

Daniel H. Pink, Drive: The Surprising Truth About What Motivates Us

Daniel H. Pink, To Sell Is Human: The Surprising Truth about Moving Others

Daniel H. Pink, When: The Scientific Secrets of Perfect Timing

Steven Quartz & Anette Asp, Cool: How the Brain’s Hidden Quest for Cool Drives Our Economy and Shapes Our World

Robert M. Sapolsky, Why Zebras Don’t Get Ulcers: An Updated Guide To Stress, Stress Related Diseases, and Coping

Barry Schwartz, The Paradox of Choice: Why More Is Less

Barry Schwartz & Kenneth Sharpe, Practical Wisdom: The Right Way To Do the Right Thing

Atención / Attention

Christopher Chabris & Daniel Simons, The Invisible Gorilla: And Other Ways Our Intuitions Deceive Us

Cathy N. Davidson, Now You See It: How the Brain Science of Attention Will Transform the Way We Live, Work, and Learn

Pensamiento, Racionalidad, Lógica, Analogía, Experiencia, Errores, Estrategia / Thinking, Rationality, Logic, Analogy, Experience, Errors, Strategy

Nicholas Capaldi, The Art of Deception: An Introduction to Critical Thinking

Carlo Maria Cipolla, Allegro ma non troppo

Daniel C. Dennett, Intuition Pumps And Other Tools for Thinking

Edward de Bono, Practical Thinking: Four Ways to Be Right, Five Ways to Be Wrong, Five Ways to Understand

Ronald de Sousa, Why Think? Evolution and the Rational Mind

Lawrence Freedman, Strategy: A History

Susan Haack, Philosophy of Logics

Joseph T. Hallinan, Why We Make Mistakes: How We Look Without Seeing, Forget Things in Seconds, And Are All Pretty Sure We Are Way Above Average

Douglas R. Hofstadter, Gödel, Escher, Bach: An Eternal Golden Braid

Douglas R. Hofstadter, Fluid Concepts and Creative Analogies: Computer Models Of The Fundamental Mechanisms Of Thought (*)

Douglas R. Hofstadter & Emmanuel Sander, Surfaces and Essences: Analogy as the Fuel and Fire of Thinking

Bart Kosko, Fuzzy Thinking: The New Science of Fuzzy Logic

Stephen M. Kosslyn & G. Wayne Miller, Top Brain, Bottom Brain: Surprising Insights into How You Think

Daniel J. Levitin, The Organized Mind: Thinking Straight in the Age of Information Overload

David McRaney, You Are not so Smart: Why You Have too many Friends on Facebook, Why Your Memory Is Mostly Fiction, and 46 Other Ways You’re Deluding Yourself

David McRaney, You Are now less Dumb: How to Conquer Mob Mentality, How to Buy Happiness, and all the other Ways to Outsmart Yourself

Hugo Mercier & Dan Sperber, The Enigma of Reason (The Enigma of Reason: A New Theory of Human Understanding)

Jesús Mosterín, Los lógicos

Tom Nichols, The Death of Expertise: The Campaign Against Established Knowledge and Why It Matters

Robert Nozick, The Nature of Rationality (*)

Michael Shermer, Skeptic: Viewing the World with a Rational Eye

Philip E. Tetlock, Expert Political Judgment: How Good Is It? How Can We Know?

Duncan J. Watts, Everything Is Obvious: *Once You Know the Answer (How Common Sense Fails Us)

Ludwig Wittgenstein, Tractatus Logico-Philosophicus

Larry E. Wood, Thinking Strategies: Exercises for Mental Fitness

Eliezer Yudkowsky, Rationality From AI to Zombies

Memética, Cultura / Memetics, Culture

Susan Blackmore, The Meme Machine

Jonah Berger, Contagious, Why Things Catch on

Marvin Harris, Cows, Pigs, Wars, and Witches: The Riddles of Culture

Joseph Henrich, The Secret of Our Success: How Culture Is Driving Human Evolution, Domesticating Our Species, and Making Us Smarter

Kevin N. Laland, Darwin’s Unfinished Symphony: How Culture Made the Human Mind

César Martínez Meseguer, La teoría evolutiva de las instituciones: La perspectiva austriaca

Alex Mesoudi, Cultural Evolution: How Darwinian Theory Can Explain Human Culture and Synthesize the Social Sciences

Jesús Mosterín, Filosofía de la cultura

Jesse J. Prinz, Beyond Human Nature: How Culture and Experience Shape the Human Mind

Peter J. Richerson & Robert Boyd, Not by Genes Alone: How Culture Transformed Human Evolution (*)

Steve Stewart-Williams, The Ape that Understood the Universe: How the Mind and Culture Evolve (*)

Economía conductual / Behavioral Economics

Dan Ariely, Predictably Irrational: The Hidden Forces That Shape Our Decisions

Dan Ariely, The Upside of Irrationality: The Unexpected Benefits of Defying Logic at Work and at Home

Gerd Gigerenzer, Gut Feelings: The Intelligence of the Unconscious

Daniel Kahneman, Thinking, Fast and Slow

Michael Shermer, The Mind of the Market: How Biology and Psychology Shape Our Economic Lives (The Mind of The Market: Compassionate Apes, Competitive Humans, and Other Tales from Evolutionary Economics)

Stuart Sutherland, Irrationality

Richard H. Thaler & Cass R. Sunstein, Nudge: Improving Decisions About Health, Wealth, and Happiness

Creatividad, Innovación, Fracaso y éxito / Creativity, Innovation, Failure and Success

Anthony Brandt & David Eagleman, The Runaway Species: How Human Creativity Remakes the World

Clayton M. Christensen, The Innovator’s Dilemma: When New Technologies Cause Great Firms to Fail

Malcolm Gladwell, Outliers: The Story of Success

Malcolm Gladwell, David and Goliath: Underdogs, Misfits, and the Art of Battling Giants

Adam Grant, Originals: How Non-Conformists Move the World

Tim Harford, Adapt: Why Success Always Starts with Failure

Tim Harford, Messy: The Power of Disorder to Transform Our Lives (Messy: How To be Creative and Resilient in a Tidy-Minded World)

Jonah Lehrer, Imagine: How Creativity Works

Megan McArdle, The Up Side of Down: Why Failing Well Is the Key to Success

Nassim Nicholas Taleb, Antifragile: Things That Gain from Disorder

Nassim Nicholas Taleb, Skin in the Game: The Hidden Asymmetries in Daily Life

Lars Tvede, The Creative Society: How the Future Can Be Won

Inteligencia artificial, Tecnología / Artificial Intelligence, Technology

Ethem Alpaydin, Machine Learning: The New AI

Samuel Arbesman, Overcomplicated: Technology at the Limits of Comprehension

Stuart Armstrong, Smarter Than Us: The Rise of Machine Intelligence (*)

Ryan Avent, The Wealth of Humans: Work, Power, and Status in the Twenty-first Century (*)

James Barrat, Our Final Invention, Artificial Intelligence and the End of the Human Era

Erik Brynjolfsson & Andrew McAfee, The Second Machine Age: Work, Progress, and Prosperity in a Time of Brilliant Technologies

Erik Brynjolfsson & Andrew McAfee, Race Against the Machine: How the Digital Revolution Is Accelerating Innovation, Driving Productivity, and Irreversibly Transforming Employment and the Economy (*)

Nick Bostrom, Superintelligence: Paths, Dangers, Strategies

John Brockman (ed.), What to Think About Machines That Think: Today’s Leading Thinkers on the Age of Machine Intelligence

Nicholas Carr, The Glass Cage: Automation and Us

Nicholas Carr, The Shallows: What the Internet Is Doing to Our Brains (*)

Nicholas Carr, Utopia Is Creepy: And Other Provocations (*)

Calum Chace, Surviving AI, The Promise and Peril of Artificial Intelligence

Calum Chace, The Economic Singularity: Artificial Intelligence and the Death of Capitalism

Brian Christian, The Most Human Human: What Artificial Intelligence Teaches Us About Being Alive

Brian Christian & Tom Griffiths, Algorithms to Live by: The Computer Science of Human Decisions

Pedro Domingos, The Master Algorithm: How the Quest for the Ultimate Learning Machine Will Remake Our World (*)

K. Eric Drexler, Radical Abundance: How a Revolution in Nanotechnology Will Change Civilization

K. Eric Drexler, Engines of Creation: The Coming Era of Nanotechnology (*)

Martin Ford, Rise of the Robots: Technology and the Threat of a Jobless Future

James Gleick, Faster: The Acceleration of Just About Everything

Yuval Noah Harari, Homo Deus: A Brief History of Tomorrow

Robin Hanson, The Age of Em: Work, Love, and Life when Robots Rule the Earth

Yuval Noah Harari, Homo Deus: A Brief History of Tomorrow

John Jordan, Robots (The MIT Press Essential Knowledge Series)

Jerry Kaplan, Humans Need Not Apply: A Guide to Wealth and Work in the Age of Artificial Intelligence

Jerry Kaplan, Artificial Intelligence: What Everyone Needs to Know

Kevin Kelly, What Technology Wants

Kevin Kelly, The Inevitable: Understanding the 12 Technological Forces That Will Shape Our Future

Kevin Kelly, Out of Control: The New Biology of Machines, Social Systems, and the Economic World (*)

Ray Kurzweil, The Age of Spiritual Machines: When Computers Exceed Human Intelligence (*)

Ray Kurzweil, The Singularity Is Near: When Humans Transcend Biology

Gerd Leonhard, Technology vs. Humanity: The Coming Clash Between Man and Machine (*)

John Markoff, Machines of Loving Grace: The Quest for Common Ground Between Humans and Robots (*)

David A. Mindell, Our Robots, Ourselves: Robotics and the Myths of Autonomy (*)

Evgeny Morozov, The Net Delusion: The Dark Side of Internet Freedom (*)

Evgeny Morozov, To Save Everything, Click Here: The Folly of Technological Solutionism (*)

Christopher Steiner, Automate This: How Algorithms Came to Rule Our World

Max Tegmark, Life 3.0: Being Human in the Age of Artificial Intelligence

George Zarkadakis, In Our Own Image: Savior or Destroyer? The History and Future of Artificial Intelligence

Engaño, Autoengaño, Estafas, Pseudociencia / Deceit, Self-Deception, Fraud, Pseudoscience

George A. Akerlof, & Robert J. Shiller, Phishing for Phools: The Economics of Manipulation and Deception

Dan Ariely, The Honest Truth About Dishonesty: How We Lie to Everyone – Especially Ourselves

Harry G. Frankfurt, On Bullshit

Sam Harris, Lying

Guy P. Harrison, 50 Popular Beliefs That People Think Are True

Donald Hoffman, The Case Against Reality: Why Evolution Hid the Truth from Our Eyes (*)

Matthew Hutson, The 7 Laws of Magical Thinking: How Irrational Beliefs Keep Us Happy, Healthy, and Sane

Maria Konnikova, The Confidence Game: Why We Fall for It… Every Time

Robert Kurzban, Why Everyone (Else) Is a Hypocrite: Evolution and the Modular Mind

Daniel J. Levitin, A Field Guide to Lies: Critical Thinking in the Information Age

Stephen L. Macknik & Susana Martínez-Conde with Sandra Blakeslee, Sleights of Mind: What the Neuroscience of Magic Reveals about Our Everyday Deceptions

Kevin Mitnick with William L. Simon, Ghost in the Wires: My Adventures as the World’s Most Wanted Hacker

Robert Park, Voodoo Science: The Road from Foolishness to Fraud

Massimo Pigliucci, Nonsense on Stilts: How to Tell Science from Bunk

James Randi, Flim-Flam! Psychics, ESP, Unicorns, and other Delusions

Bruce Schneier, Liars and Outliers: Enabling the Trust that Society Needs to Thrive

Julia Shaw, The Memory Illusion: Remembering, Forgetting, and the Science of False Memory (The Memory Illusion: Why You May not Be Who You Think You Are)

Michael Shermer, Why People Believe Weird Things: Pseudoscience, Superstition, and Other Confusions of Our Time

Michael Shermer, The Borderlands of Science: Where Sense Meets Nonsense

Michael Shermer, Science Friction: Where the Known Meets the Unknown

Michael Shermer, The Believing Brain: From Ghosts and Gods to Politics and Conspiracies, How We Construct Beliefs and Reinforce Them as Truths

Kevin Simler & Robin Hanson, The Elephant in the Brain: Hidden Motives in Everyday Life

David Livingstone Smith, Why We Lie: The Evolutionary Roots of Deception and the Unconscious Mind

Seth Stephens-Davidowitz, Everybody Lies: Big Data, New Data, and What the Internet Can Tell Us About Who We Really Are

Carol Tavris & Elliot Aronson, Mistakes Were Made (But Not by Me): Why We Justify Foolish Beliefs, Bad Decisions, and Hurtful Acts

Robert Trivers, The Folly of Fools: The Logic of Deceit and Self-Deception in Human Life (Deceit and Self-Deception: Fooling Yourself the Better to Fool Others)

Erik Vance, Suggestible You: The Curious Science of Your Brain’s Ability to Deceive, Transform, and Heal

Ajit Varki & Danny Brower, Denial: Self-Deception, False Beliefs, and the Origins of the Human Mind

Kevin Young, Bunk: The True Story of Hoaxes, Hucksters, Humbug, Plagiarists, Forgeries, and Phonies

Religión / Religion

Amir Aczel, Why Science Does Not Disprove God

Karen Armstrong, A History of God: The 4,000-Year Quest of Judaism, Christianity and Islam

Karen Armstrong, The Case for God

Karen Armstrong, A Short History of Myth

Karen Armstrong, Fields of Blood: Religion and the History of Violence

Jesse Bering, The Belief Instinct: The Psychology of Souls, Destiny, and the Meaning of Life

Pascal Boyer, Religion Explained: The Evolutionary Origins of Religious Thought

Francis Collins, The Language of God: A Scientist Presents Evidence for Belief

Jerry Coyne, Faith Versus Fact: Why Science and Religion Are Incompatible

Richard Dawkins, The God Delusion

Daniel Dennett, Breaking the Spell: Religion as a Natural Phenomenon

Hector A. Garcia, Alpha God: The Psychology of Religious Violence and Oppression (*)

Jean Guitton, Grichka Bogdanov & Igor Bogdanov, Dios y la ciencia: Hacia el metarrealismo

Stephen Jay Gould, Rocks of Ages: Science and Religion in the Fullness of Life

Sam Harris, The End of Faith: Religion, Terror, and the Future of Reason

Sam Harris, Letter to a Christian Nation

Sam Harris, Waking Up: A Guide to Spirituality Without Religion

Christopher Hitchens, God is Not Great: How Religion Poisons Everything

Richard Holloway, A Little History of Religion

Bruce Hood, SuperSense: Why We Believe in the Unbelievable (The Science of Superstition: How the Developing Brain Creates Supernatural Beliefs)

Russ Kick (ed.), Everything You Know About God is Wrong: The Disinformation Guide to Religion

John W. Loftus. Unapologetic: Why Philosophy of Religion Must End

José Antonio Marina, Dictamen sobre Dios

José Antonio Marina, Por qué soy cristiano

Lisa Miller, Heaven: Our Enduring Fascination with the Afterlife

Jack Miles, God: A Biography

Armin Navabi, Why There Is No God: Simple Responses to 20 Common Arguments for the Existence of God

Ara Norenzayan, Big Gods: How Religion Transformed Cooperation and Conflict

Elaine Pagels, The Origin of Satan: How Christians Demonized Jews, Pagans, and Heretics

John Allen Paulos, Irreligion: A Mathematician Explains Why the Arguments for God Just Don’t Add Up

Alvin Plantinga, Where the Conflict Really Lies: Science, Religion, and Naturalism

Francisco Rubia, La conexión divina: La experiencia mística y la neurobiología

Michael Shermer, How We Believe: The Search for God in an Age of Science

Victor J. Stenger, God: The Failed Hypothesis (How Science Shows That God Does Not Exist)

Victor J. Stenger, God and the Folly of Faith: The Incompatibility of Science and Religion

Frank Tipler, The Physics of Immortality: Modern Cosmology, God and the Resurrection of the Dead

Ajit Varki & Danny Brower, Denial: Self-Deception, False Beliefs, and the Origins of the Human Mind

Nicholas Wade, The Faith Instinct: How Religion Evolved and Why It Endures

David Sloan Wilson, Darwin’s Cathedral: Evolution, Religion, and the Nature of Society

Richard Wiseman, Paranormality: The Science of the Supernatural (Paranormality: Why We See What Isn’t There) (Paranormality: Why We Believe the Impossible)

Lewis Wolpert, Six Impossible Things Before Breakfast: The Evolutionary Origins of Belief

Robert Wright, The Evolution of God

Budismo, Meditación / Buddhism, Meditation

David P. Barash, Buddhist Biology: Ancient Eastern Wisdom Meets Modern Western Science

James Kingsland, Siddhartha’s Brain: Unlocking the Ancient Science of Enlightenment

Robert Wright, Why Buddhism Is True The Science and Philosophy of Meditation and Enlightenment