Tonterías selectas

20/02/2017

Estibador: “Si nos cortan la cabeza, el Gobierno tendrá que meter el ejército en los puertos”

Cerezas en febrero o los placeres estúpidos, de José Luis Gallego

Un Estatuto para la cultura, de  Ibán García del Blanco, exsecretario federal de Cultura y Movimientos Sociales del PSOE

La gluteología y otras ciencias extrañas

El plagio del ‘gran magufo’: la justicia agita el millonario negocio de la bioneuroemoción


Tonterías selectas

19/02/2017

¿Dónde estamos?, de Jordi Sevilla

… una reforma del mercado laboral que rompía el equilibrio negociador existente en la negociación colectiva -para entregar todo el poder de decisión, de manera unilateral, al empresario…

Peter Spiegel y el salario mínimo de 1 dólar la hora como derecho humano

La escandalosa complicidad de la banca privada y el estado: el caso de las cláusulas suelo, de Vicenç Navarro

¿Hacia el fin del neoliberalismo?, de Mario Rísquez, de Economistas sin Fronteras

Entre los bebés ‘robados’ y los de ‘alquiler’, de Berna González Harbour

La maternidad subrogada es otra de las demandas que se abren paso, en este caso con justificada dificultad. Vamos a exagerar: recurrir a otro vientre para gestar a un hijo a cambio de dinero puede estar en ocasiones bastante cerca de lo que hicieron familias pudientes que lograron comprar o conseguir bebés robados durante el franquismo.

… Ahora salvemos todas las distancias, que las hay: los partidarios de la maternidad subrogada defienden su legalidad como una técnica de reproducción en la que lo que se dona es la propia capacidad de gestación. Que exista la posibilidad de una donación altruista en la propia familia o entorno puede ocurrir, sin ninguna duda, y la ley debe empezar a contemplar esa realidad. Pero que los casos mayoritarios nos hablen de venta de embarazos por 90.000 dólares en Estados Unidos o el más módico precio de 12.000 en India lo convierte en un tráfico indeseable en el que cabe escasa o ninguna justificación.

… El derecho a la paternidad o maternidad a costa del cuerpo ajeno, como el derecho al placer sexual a costa del cuerpo ajeno, no existe. Y la línea que separa el derecho a decidir sobre el propio cuerpo que esgrimen sus defensores se emborrona cuando esa decisión está marcada por la necesidad. Las indias o nepalíes que alquilan su útero no lo hacen por ejercer un derecho sobre su cuerpo, sino por ingresar un dinero, como otros venden riñones o la mitad de un hígado para comer.


Tonterías selectas

17/02/2017

Setenta personalidades de distintos países europeos firman un manifiesto para desobedecer tratados europeos ‘injustos’

Las diez propuestas de ‘Los retos de la izquierda en la zona euro’ son las siguientes: La necesidad para un gobierno de izquierda de desobedecer; comprometerse a llamar a la movilización popular y a organizar una auditoría de la deuda con participación ciudadana; poner en marcha un control de capitales; socializar los sectores financiero y energético; crear una moneda complementaria, no convertible y debatir de la salida del euro para adoptar una posicion clara al respecto; reformar radicalmente la fiscalidad; desprivatizar, ‘recomprar’ las empresas privatizadas por un euro simbólico; poner en marcha un amplio plan de urgencia para la creación de empleo socialmente útil y para la justicia; y emprender un verdadero proceso constituyente.

El primer enemigo de Trump es Alemania, de José García Domínguez

CETA: nuestras vidas valen más que sus beneficios, de David Bollero

El derribo de la casa Guzmán: vandalismo de clase alta, de Francisco Pastor

Sobre el nuevo salario mínimo, de Guadalupe Muñoz Álvarez, académica correspondiente de la Real Academia de Jurisprudencia y Legislación

… Más tarde se constató que no solo no aumentaba el desempleo sino que era una excelente forma de redistribución de la riqueza.

La subida anual es un derecho que debe respetarse. Hay que hacer lo posible por conseguir una subida sustancial. Tengamos presente que el mínimo español es uno de los más bajos de la Unión Europea. Es más, para una verdadera redistribución de la renta sería necesario establecer un salario familiar en el que se tengan en cuenta las obligaciones familiares del trabajador, como propugna nuestra Constitución.


Tonterías selectas

16/02/2017

Sí, me declaro populista, de Juan Laborda

La democracia expansiva, de Nicolás Sartorius

Siete desagradables verdades sobre los SUV, según El Ciudadano Autosuficiente

Recuperar lo público sin perder en lo social, de Rommy Arce, concejala de Ahora Madrid, e Isa Serra, diputada de Podemos en la Asamblea de Madrid

Mercado de vientres, de Beatriz Gimeno, diputada de Podemos en la Asamblea de Madrid

No existe el derecho a usar a una mujer para que alguien satisfaga lo que es un deseo, legítimo, comprensible, pero un deseo. Comprar un embarazo, un órgano, sangre, óvulos, corneas… no es un derecho de nadie. Convertir deseos en derechos es lo que hace el neoliberalismo, dinero mediante, naturalmente. No hemos conseguido que auténticos derechos lo sean (vivienda, trabajo, sanidad etc) pero en cambio avanzamos rápido hacia la consolidación del único derecho que reconoce el capitalismo: el derecho a consumir.

Los derechos que sólo existen mediante precio (existe demanda para comprar, pero no una demanda para vender), son, en realidad, privilegios. Siempre que alguien reivindica su derecho a comprar, en un mundo de desigualdad brutal como es este, lo que está haciendo es exigiendo que alguien le venda eso mismo que desea. Siempre que se abre un mercado, lo que se hace es obligar a los pobres a entrar en él y a vender lo que nunca venderían de no verse en situación de tener que hacerlo. Y unos y otros jamás se encontrarán en posiciones similares o intercambiables. Así, si abrimos el mercado de órganos, los ricos los comprarán y los pobres se verán obligados a venderlos. Las mujeres que gestan para otras no podrían mañana (en caso de quedarse estériles, por ejemplo) pagar por un hijo, de la misma manera que jamás veremos a una rica gestar para otra por precio. Simplemente nadie lo hace si no tiene la imperiosa necesidad de hacerlo. Donde se reconoce el derecho de las ricas a comprar se está obligando a las pobres a vender. Por eso el debate no va sobre la libertad de las mujeres de gestar para otros, sino sobre si como sociedad elegimos poner a mujeres más pobres en esa situación, o lo cortamos de raíz.

Un embarazo no es una técnica reproductiva y la sola denominación ofende. Si el embarazo por subrogación es una técnica, sin más, entonces todo embarazo lo es y nosotras somos siempre incubadoras. La forma en que el embrión se implanta en el útero, no tiene nada que ver el embarazo. O todos los embarazos son técnicas, o todos los embarazos son procesos vitales en los que las mujeres ponen su cuerpo, pero mucho más que el cuerpo. El esfuerzo, los riesgos, la salud, las sensaciones, el insomnio, la pesadez, los cambios hormonales, físicos y psicológicos; no hay diferencia entre un embarazo con embrión propio o ajeno. El cuerpo se pone de la misma manera, la subjetividad se ve interpelada de idéntica forma. Llamar a un embarazo por precio “técnica” sólo busca hacer desaparecer a la gestante, invisibilizarla, cosificarla.

Y por esa razón, una gestante tiene siempre los mismos derechos, haya llegado como haya llegado a quedarse embarazada. Y son derechos a los que no se puede renunciar por precio, por contrato, son inalienables. Finalmente, ¿se puede donar de manera altruista una gestación? Pienso que sí igual que se puede donar un riñón a un pariente, pero quienes defienden esta práctica, no se refieren a esto y siempre hablan de “compensar por los gastos”. Si es altruista no hay gastos que compensar. Ninguno y en todo caso, hay que salvaguardar los derechos de la gestante en todo el proceso. Derecho a abortar antes, durante y después; y derecho a arrepentirse. Creo que dicha donación debería limitarse a familiares de primer o segundo grado, para que la gestante no desaparezca de la vida del bebé y sea parte de su mundo afectivo…

No deja de ser sospechosa la facilidad con la que mucha gente que conoce perfectamente la relación entre mercado, desigualdad y libertad individual, asume sin problemas que los cuerpos de las mujeres sí pueden ser objeto de compraventa. Y lo hace, además, esgrimiendo la libertad individual. Supongo que tiene que ver con que las mujeres llevamos en el mercado (simbólico y material) desde el minuto uno del patriarcado y del capitalismo.


Tonterías selectas

14/02/2017

Por una refundación de la UE

Dificultades no faltan: un viaje a República Dominicana, de Alberto Gómez, voluntario de Oxfam Intermón en Vigo

Doce años como voluntario en Oxfam Intermón dan para mucho. Pero un viaje a República Dominicana ha acabado con mis prejuicios sobre la naturaleza o la definición de la pobreza. Ahora pienso que la pobreza, como tal, quizá no existe. Lo que existe es la pobreza como consecuencia de la mayor lacra que nos invade en pleno siglo XXI: la desigualdad.

Y en República Dominicana todo son ejemplos. En un contexto de crecimiento económico continuo (el mayor de América Latina en los últimos cincuenta años), el nivel de desigualdad no sólo aumenta año tras año, sino que se respira por cada poro de la piel de este bello paraíso caribeño. Si a esto le unimos una presión fiscal descaradamente baja y le sumamos la casi nula aportación del gobierno en educación, sanidad o vivienda, obtenemos una situación insostenible que provoca un triste presente y, lo que es peor, un futuro incierto para millones de dominicanas y dominicanos.

Vientres de alquiler y mercaderes de bebés en Oriente Próximo, de Nazanín Armanian

Desde que en 1.978 la ciencia consiguió engendrar un “bebe-probeta”, también abrió una puerta más a la cosificación de la mujer, poniendo su cuerpo en alquiler.

… El capitalismo más patriarcal y desigualitario, con su institución familiar que gira alrededor de los deseos reproductivos del hombre pone al servicio de las parejas pudientes con problemas de fertilidad a “Mujeres a la carta”, pero sin recursos y desesperadas, dispuestas a arriesgar su vida y su salud física y mental, para sobrevivir, gestando el hijo de otros.

… Las mujeres viudas o divorciadas sin recursos son las que están siendo explotadas en este negocio que mueve al año millones de euros. Los intermediarios son muy convincentes: ¿Qué es mejor: vender un riñón para vivir de su renta unos meses, o alquilar y realquilar tu vientre y ganarte un dinerito? En este maldito mercado libre, donde la pobreza tiene nombre de mujer, la competencia ha bajado el precio de llevar durante nueve eternos meses un  feto que una vez niño deberás entregar a unos desconocidos, sin ni siquiera poder abrazarlo una vez.

… El tráfico de niños a la carta va en aumento. En India, este país de capitalismo más brutal, construido sobre la supremacía de sexo, raza y clase, pone en oferta el cuerpo de sus mujeres más desesperadas. Ellas, afinadas en verdaderas granjas adosadas a las clínicas de fertilidad, son ofrecidas a los hombres y mujeres ricos de todo el mundo para ser inseminadas. Sólo del Reino Unido acuden a la India con éste propósito unos 12.000 individuos al año, a veces en sólo dos viajes.  El negocio de la mercantilización del cuerpo de la mujer, dejó (en 2014) en la India unos 690 millones de dólares.

… Las mujeres, la mayoría de las castas bajas, no son conscientes de los riesgos de este “trabajo”, y suelen prestarse a ello por la coacción de los proxenetas  y maridos vagos (¡que tras firmar el contrato dejan de trabajar!). Ellas sufren irreversibles daños físicos y emocionales, sobre todo cuando su embarazo se complica. Estarán forzadas a abortar los fetos no deseados en un embarazo múltiple, y por otro lado, si sufren abortos involuntarios, no recibirán el dinero.

En algunos casos, las madres subrogadas indias seguirán viviendo en sus propios hogares y en otros, son arrancadas de sus casas para ser encerradas durante nueve meses en centro vigiladas por los mercaderes de bebes. A nadie le importará su sufrimiento al entregar un niño que llevaba en sus entrañas, ni en la depresión postparto, ni en su sentimiento de culpa, ni a cómo se enfrentará al rechazo de los vecinos y familiares.

Las madres suplentes no están utilizando su libertad para hacer con su cuerpo lo que quieran, como afirman algunas supuestas feministas. Es exactamente como la venta de un órgano: sólo lo hacen los pobres, aquellos que la única libertad que se les ha dado el capitalismo ha sido vender su fuerza de trabajo y su cuerpo.

La campaña internacional de “Stop Surrogacy Now” denuncia que el cuerpo y la vida de un grupo de mujeres pobres estén al servicio de una industria que no es menos criminal que la de tráfico de órganos y la de niños.

Y encima, hay cerca de 170 millones de niños huérfanos en el mundo.

Regreso al 2008, de Pablo Pardo

Estado y educación: una respuesta al modelo neoliberal, de José Antonio Marina

La sección de Rallo se titula ‘Laissez faire’ (dejad hacer), que es aparentemente un cántico a la libertad: la libertad consiste en que nadie limite mi capacidad de actuar. La frase completa es “Laissez faire, laissez passer. Le monde va de lui même”. Dejad hacer, dejad que las cosas sucedan. Es mejor que el mundo vaya a su aire. Esto lo dijo un economista francés del siglo XVIII, pero no lo hubiera podido decir un esclavo de Saint-Domingue coetáneo suyo. ¿Se hubiera abolido la esclavitud siguiendo el lema elegido por Rallo? Volviendo al presente, en buena lógica neoliberal, el sistema financiero debe estar desregulado. Y si sucede una crisis como la de 2008, el Estado no debe intervenir, sino dejar que los bancos ineficaces quiebren y desaparezcan. En este darwinismo financiero se olvida un detalle: los más perjudicados no serían los responsables del desastre, sino las víctimas inocentes.

… Por desgracia, la ficción de la mano invisible no funciona. ¿Alguien piensa que se hubieran conseguido las tasas actuales de alfabetización espontáneamente, sin la acción del Estado? ¿Se hubiera conseguido la igualdad educativa de la mujer? ¿Va a arreglar el mercado la accesibilidad a niveles educativos de alto nivel? En Estados Unidos, 40 millones de graduados acumulan una deuda de 1,3 billones de dólares por sus estudios universitarios. ¿Es una buena solución?

El problema que hay en el fondo del neoliberalismo es una sectaria —y por eso falsa— idea de libertad. Considera que los hombres son libres por naturaleza, y que es el Estado quien coarta su ‘free choice’, su libertad de elección. Identifica la libertad con la libertad política y olvida que la libertad de elección procede, entre otras cosas, del conocimiento, es decir, de la educación. En una democracia, una persona sin educación y sin trabajo es jurídicamente libre, pero ¿lo es en cuanto a su capacidad de decisión? La educación capacita para la libertad y, por eso, los buenos liberales de antaño la defendieron a ultranza. El Estado no debe limitarse a proteger las libertades, sino a promover las libertades. Ese fue el lema de la Ilustración.

Admitir un Estado promotor resolvería alguno de los puntos oscuros del neoliberalismo. Por ejemplo, la economía neoliberal elogia —y ahora con Trump más— la capacidad de las empresas norteamericanas para innovar en un mercado competitivo y no regulado. Olvida que la investigación básica que después han aprovechado gratuitamente esas empresas punteras ha sido financiada con fondos estatales, como ha señalado Mariana Mazzucato en su libro ‘El Estado promotor’.


Tonterías selectas

13/02/2017

Siete claves sobre el debate para legalizar la gestación subrogada en España

… se trata de un debate difícil…

… Mientras Ciudadanos, algunos destacados representantes del Partido Popular y las asociaciones que apoyan esta fórmula la describen como una técnica de reproducción asistida, los colectivos que defienden los derechos de las mujeres y organizaciones feministas afirman que se trata de un negocio tremendamente lucrativo.

De hecho relacionan este concepto de negocio con la explotación de la mujer y con la violación de derechos humanos. Y en este punto las diferencias ideológicas se difuminan. Una representante del Partido Popular comentó a Público, pidiendo mantener su anonimato, que “no se puede regular ni legalizar esta práctica porque juega con la vulnerabilidad y los derechos humanos de las mujeres”. “Las mujeres se convierten en productos de usar y tirar. El todo vale no puede ser” y añade que hay debates más prioritarios, como la educación y el futuro de las pensiones, entre otros.

“Las mujeres no somos objetos ni tanques criogénicos”, asevera la portavoz de igualdad del PSOE en el Congreso Ángeles Álvarez. “El lucro que genera este negocio, además, no lo percibe al mujer gestante, sino que cerca del 80% se queda en los intermediarios: agencias de viajes, empresas que ponen en contacto con las mujeres, clínicas…”, explica la diputada.

Podemos tampoco tiene una posición cerrada. Su portavoz de Igualdad, Sofía Castañón, manifestó recientemente a EFE que se debe hacer un debate recogiendo la opinión de la sociedad en su conjunto. Considera que el asunto ha saltado a la palestra de forma precipitada cuando es tan difícil de resolver “de forma categórica” por su complejidad, ya que se trata, por un lado, de “la libre disposición del cuerpo de las mujeres” y, por otro, de una situación de “explotación por la desigualdad de género que existe”.

… Fuentes del PP críticas con legislar sobre esta materia han recordado que “tanto el Parlamento Europeo como el Consejo de Europa ya se pronunciaron en contra de legalizar esta práctica, incluso aunque sea de forma altruista”.

Por contra, Ciudadanos defiende que su propuesta de regular esta práctica es una forma de acabar con este negocio. “Con un modelo altruista cerramos la puerta a empresas ‘low cost’ que vulneran los derechos de las personas. El modelo que proponemos permite a la mujer tomar la decisión de forma libre y generosa”, afirmó Patricia Reyes, diputada de esa formación en un reciente acto en Madrid para defender la gestación subrogada.

El euro acabará colapsando, de Alejandro Inurrieta

Entrevista a Antolín Goya, del sindicato de estibadores

Res extra commercium, de Elisa Beni

Entrevista al cardenal Carlos Osoro

Una aconfesionalidad verdadera es la que promueve la totalidad del ser humano.

En el mundo, el 99’9% de los seres humanos viven la dimensión trascendente, y eso quiere decir que no sólo hay que respetarlo -no creo que el 99,’9% esté confundido- sino que hay algo que está en la estructura humana-. Esa dimensión es esencial promoverla.

P: El barómetro del CIS de esta semana mostraba que un 69,8% de los encuestados se definía como católico. Sin embargo, muchas iglesias están vacías… ¿no es contradictorio?

Creo que no. Hay una adhesión a Jesucristo sincera en mucha gente. Otra cosa distinta es que la práctica pueda ser menor, pero esa adhesión existe.

P: ¿Pero eso no es incoherente? Considerarse católico y no practicar.

¿Quién no tiene contradicciones en la vida? No solamente en la religión: en la política, en la cultura, en la economía… Las contradicciones son a veces inherentes al ser humano. Es verdad que el que cree debiera manifestarlo, expresarlo en todos los momentos de la vida.

… La historia de la Iglesia hay que verla en su conjunto y la historia de la Iglesia en España tiene páginas bellísimas, páginas que no se pueden arrancar y a las que hay que recurrir para explicarnos muchas cosas.

Que hubiera momentos donde por circunstancias complejas se vivieran tensiones es verdad y tenemos que reconocerlo, pero eso lo hemos hecho los hombres, no es que la Iglesia sea así.

… en toda Europa hay una crisis seria y no se supera echando a Dios de la historia, al contrario.

P: ¿Se refiere a una crisis espiritual?

Espiritual, sí. No es solamente la crisis económica. La crisis de repartir las cosas, de que todo el mundo pueda vivir, procede de unas crisis mucho más profunda. Cuando yo no miro toda la realidad que el ser humano tiene y sólo me preocupo de mí mismo estoy estropeando la vida y la historia. Que el Dios cristiano haya recordado durante muchos siglos a los hombres dónde está tu hermano, ha sido bueno. Lo malo es cuando queremos retirar a Dios y que no nos haga ninguna pregunta.

… Si retiras a Dios puedes organizar la vida a tu antojo.

… La Iglesia siempre respeta, la Iglesia no impone, propone. Y nos sigue proponiendo la familia de Nazaret, que dio vida a quien es la vida. Pero no nos metemos con nadie porque haga otras cosas.

… Nunca ha echado la Iglesia a nadie, la Iglesia es madre.

… La Iglesia es defensora del ser humano, que incluye a hombres y mujeres. Cuando Dios ha querido venir a este mundo contó con una mujer. El ser más excepcional que ha existido en la Tierra es la Virgen María. La dignidad de una persona no viene dada por los lugares de mando que ocupe, la dignidad de la persona viene dada por la capacidad que tenemos de asumir la dignidad que Él nos entrega.

P: Dado que en la declaración de la renta los españoles pueden decidir si marcan la casilla de la Iglesia, ¿no pierden oportunidades de financiación si dejan de hacer activismo?

La Iglesia, quieran o no, va a estar presente en la vida pública, porque es su misión. En los países de persecución hemos estado en la vida pública, costándonos a veces la vida, pero hemos estado. No nos retiramos.

… En cualquier país libre, la educación tiene que ser pública siempre. Público no hay que identificarlo con estatal. En España hemos caído en esa contradicción de llamar público a lo que hace el Estado y llamar privado a lo que promueven otras instituciones, no solamente la Iglesia. Tendríamos que entrar de verdad a no hacer ideologización y ver de verdad qué es la libertad.

P: ¿Y qué es la libertad?

Pues la capacidad que Dios nos ha dado a todos naturalmente de poder elegir y de que no me impongan una manera de vivir.

… la Iglesia entiende por matrimonio la unión entre un hombre y una mujer. Lo ha predicado así desde que nació la Iglesia, pero ni ha maltratado ni ha machacado ni ha matado a nadie que haya vivido otra clase de uniones.

P: ¿Sigue siendo la homosexualidad un tema tabú en la Iglesia?

Nunca ha sido nada tabú en la Iglesia. La Iglesia respeta a las personas y no ha habido ninguna persecución por parte de la Iglesia en ninguna parte del mundo. Si por persecución se entiende el que la Iglesia diga, hable… eso no creo que se pueda llamar persecución. Yo creo que donde más respeto se ha sentido hacia todos ha sido en la Iglesia.


Tonterías selectas

12/02/2017

Comanchería, de Juan A. Gimeno, de Economistas sin Fronteras

Miguel Rodríguez, presidente de los estibadores: “La situación es culpa de la incapacidad del Gobierno”

La senda del pasado y los retos del futuro para la socialdemocracia europea, de Valeriano Gómez y Santos M. Ruesga

Odile Fernández, la ‘doctora anticáncer’ y sus libros milagro: dieta sana, abrazos y pseudociencia

O la teoría monetaria moderna o el caos, de Juan Laborda