Tonterías selectas

22/04/2019

Vota, de Almudena Grandes

La autoridad paralela, de Andreu Missé

Se nos acaba el tiempo y se os han agotado las excusas, de África Clota, Gemma Barricarte, Irene Rubiera y Lucas Barrera, miembros del movimiento Fridays For Future – Juventud por el Clima

Nuestra vida y nuestro planeta están en juego, de Mario Rodríguez Vargas y Cecilia Carballo, de Greenpeace

Esther Vivas: “La violencia obstétrica es la última frontera de la violencia de género, porque está socialmente aceptada”


Tonterías selectas

21/04/2019

Votar por la Sanidad Pública, de Marciano Sánchez Bayle

Solo la rebelión salvará el planeta, de George Monbiot

La eutanasia social: que se suiciden los más desfavorecidos, editorial de Navarraconfidencial.com

El trasfondo de la eutanasia, de Ángel Manuel García Carmona

La cultura de la muerte, de Mateo Requesens


Tonterías selectas

19/04/2019

Feminismo liberal, por Juan Manuel de Prada

Carta de CCOO a los ‘riders’: ¿Por qué deben ser asalariados?, de Carlos Gutiérrez, secretario confederal de Juventud y Nuevas Realidades del Trabajo de CCOO

Nacho Álvarez (Podemos): “Proponemos 600 euros al mes a 10 millones de personas con un impuesto a grandes fortunas”

El emocionado discurso de la activista ecologista Greta Thunberg ante los eurodiputados: “Quiero que entréis en pánico, porque la casa está en llamas”

Ya están los sindicatos con sus huelgas fastidiándome las vacaciones, de Isaac Rosa


Tonterías selectas

17/04/2019

Holy Fire, by Yvonne Lorenzo (at LewRockwell.com)

The Good Life After Work, by Robert Skidelsky

Frente a la distopía de las derechas, la TMM, de Juan Laborda

Mark Blyth: “Europa está atrapada en unas ideas económicas que ya no sirven”

Acomplejada, de Marta Sanz

Reírse de los complejos físicos está muy feo; analizar supuestos complejos ideológicos puede ser higiénico y divertido. El proceso de desacomplejamiento derechista no es equivalente al orgullo gay ni al empoderamiento de las mujeres ni a las posturas contestatarias de la población obesa contra la tiranía de la delgadez. Aunque, por debajo y por la sordi, pretendan rentabilizar esos subtextos, la derecha nunca se sintió marginada. Menos ahora que la autoridad moral de la izquierda se pone en tela de juicio utilizando argumentos franciscanos que surgen de la propia izquierda y opacan la perpetuación de los eternos privilegios del bando conservador. La izquierda, menguada por la autoexigencia de un discurso coherente, a menudo incompatible con la lógica del capitalismo, se da golpes en el pecho por sus malas conductas —reales o imaginarias— mientras la derecha decide desacomplejarse. Y lo primero que una se pregunta es si de verdad estuvo acomplejada alguna vez. Acoquinada, calladita, tapándose la nariz con la mano, visitando la consulta de endocrinología. Nos venden la moto de que han sido víctimas, como si alguien les hubiese acosado en el colegio por ser liberales y no hubiesen tenido siempre la sartén por el mango. La derecha desacomplejadamente conduce borracha, perpetra despidos, capitaliza la banca, privatiza lo público —la concertada en la enseñanza media traerá cola—, criminaliza eutanasia y aborto, hace devoluciones en caliente y chistes de gangosos. Imposta el aspaviento de desacomplejarse como si alguna vez hubiese sido modosa. El complejo ideológico de la derecha debería centrarse en la conciencia de su lado oscuro: el fervor monopolista, la acumulación, la explotación, las herencias, el derecho de pernada, el aristocratismo que compadrea con un concepto de pueblo dócil y servicio buenecito que nunca muerde la mano de quien le da de comer. Si la derecha se desacompleja más, el outfit “Santiago y cierra España” será tendencia la próxima temporada. La nariz del PP es ideológicamente espantosa y su emperador va desnudo: el hecho de que se desacomplejen no los va a convertir en algo distinto de lo que son. Incluso los puede empeorar: se les caerá la mascarita amable y saldrá a la luz su falta de solidaridad con el género humano


Tonterías selectas

15/04/2019

Es mentira que Facebook o Google se puedan autorregular y te contamos por qué, de Esther Paniagua

Inna Shevchenko, de Femen: “Hay mucho en común entre la industria del sexo y el mercado de la gestación subrogada”

Usted es de Ucrania, donde la gestación subrogada está permitida y donde, de hecho, acuden muchas parejas españolas a pesar de las advertencias de las autoridades sobre malas prácticas, ¿cuál es su opinión sobre esta práctica?

En Ucrania la industria del sexo está muy desarrollada, y el mercado de la gestación subrogada está muy avanzado. Hay agencias, ya no es una persona privada que lo hace, hay todo un negocio. Una vez más es otra forma de comercializar el cuerpo de las mujeres y de considerar a las mujeres como un producto. Hay mucho en común entre la industria del sexo y el mercado de la gestación subrogada. Hablo de mercado porque es un mercado donde el cuerpo de las mujeres es alquilado y usado para algo. Es una forma de deshumanizar a las mujeres, de reducirlas a su cuerpo y a su función sexual y reproductiva. Es muy degradante, incluso como idea.

¿Lo equipara con la prostitución?

Absolutamente, es la misma filosofía, es vender el cuerpo de las mujeres.

Pero algunas organizaciones, como Amnistía Internacional, apuestan por regularla porque dicen que, al menos en algunos países, es la única forma de que estas mujeres puedan acceder a algunos derecho, ¿qué le parece?

Entiendo el intento de regular, de mejorar la situación de las prostitutas, pero luego está la práctica. Vengo de un país donde la prostitución destroza la vida de muchísimas mujeres, a pesar de que es ilegal. La legalización en Alemania o en Holanda… lo único que vemos es que el sistema ha fallado. En Alemania solo se han registrado un 1% de las prostitutas porque ellas mismas consideran que no es un trabajo permanente y, en segundo lugar, porque si se registran y tienen una especie de contrato, tienen más presión por parte de los chulos, que actúan como empleadores. Es un modelo que no funciona y me impacta que organizaciones de derechos humanos puedan pedir esto cuando hay tantos hechos en contra. Yo aspiro a que la prostitución se abola, aunque sea una idea utópica. No quiero que más generaciones de mujeres crezcan con la idea de que pueden ser un producto y venderse a sí mismas y que más generaciones de hombres crezcan pensando que puedan comprar a una mujer y usarla como quieran si pagan dinero. Apostamos por el modelo nórdico para criminalizar al cliente y no poner responsabilidad legal alguna en las prostitutas.

El neoliberalismo de Ciudadanos y de su candidato Manuel Valls, de Vicenç Navarro

Reforzar la OIT, ganar en justicia social, de Jesús Gallego, secretario de Política Internacional de UGT

The Weakening Of Earth’s Magnetic Field Has Greatly Accelerated, And That Could Have Apocalyptic Implications For All Of Us, by Michael Snyder (at LewRockwell.com)


Tonterías selectas

14/04/2019

La puta derecha, de Montero Glez

Antonio Gutiérrez: “España busca el enriquecimiento rápido a base de empobrecer empleos y despreciar derechos”

Privado bueno, público malo, de Joaquín Estefanía

Is Secular Humanism a Religion?, by John Staddon

El 28A se elige lo que importa pero ¿Qué es lo que importa?, de Rosa María Artal


Tonterías selectas

13/04/2019

María Eugenia R. Palop: “El feminismo apela a la ética del cuidado frente a las violencias y el conservadurismo político”

Círculo de Empresarios o fumadero de crack, de David Bollero

El poder del voto feminista, de Octavio Salazar

La eutanasia sale barata, de Cristina Losada

Eutanasia, ¿de qué se trata?, de Ana María Marcos del Cano