Tonterías selectas

26/05/2017

Una congresista republicana invoca a Jesucristo para repeler una pregunta sobre paraísos fiscales: “Jesús nos ama a todos”

La necesidad de un cambio profundo en la gobernanza de un país, de Vicenç Navarro

Andrés Bódalo: “Volveré a la política en Andalucía pese a quien le pese”

“El erotismo hace difícil respetar a los niños”: las atrocidades impunes de la jerarquía católica (II)

El mal bailando en las ruinas del mal, de Sebastián Royo, rector interino de la Universidad de Suffolk en Boston y catedrático de Gobierno

… tras una crisis económica brutal, cabe preguntarse si seguimos aceptando como un mal menor las políticas neoliberales y de austeridad que tanto daño han hecho, y que siguen siendo el paradigma dominante ante la generalizada pasividad de los partidos socialdemócratas y de centro izquierda.

El error más grande, por supuesto, fue la aceptación y aplicación de la austeridad, que convirtió a los gobiernos socialdemócratas en gobiernos reaccionarios. Los políticos de centro-izquierda, convencidos de que las elecciones se ganaban desde el centro, obsesionados con la misión de demostrar que también podían ser fiscalmente responsables, incapaces de unir fuerzas a nivel europeo para contrarrestar el dogmatismo alemán, y complacientes porque sentían que los votantes izquierdistas no tenían otras alternativas electorales, saltaron apresuradamente al vagón de la austeridad, en algunos casos incluso con fervor para así demostrar su convicción a los mercados.

… lo que realmente falta es una formulación de nuevas políticas y alternativas que desafíen el paradigma neoliberal dominante.

… Para detener su declive y confrontar efectivamente el auge del populismo, los partidos socialdemócratas necesitan reconocer las auténticas ansiedades económicas y culturales de los votantes que les han abandonado, y definir un nuevo proyecto. En lugar de respaldar ciegamente la austeridad fiscal y los acuerdos de libre comercio, que han dañado mucho a sus votantes tradicionales, necesitan encontrar una combinación adecuada de políticas monetarias y fiscales.

Además, los beneficios de la globalización tienen que ser distribuidos equitativamente, las corporaciones y los ricos necesitan pagar su justa parte de los impuestos, y las políticas deben ser encaminadas a amortiguar su impacto social. Los líderes de centro-izquierda deben de dejar de esconderse detrás de la globalización y desarrollar políticas fiscales progresivas que reduzcan la desigualdad, aunque limiten la movilidad de las empresas; políticas industriales que ayuden a diversificar nuestras economías; reformas laborales que protejan a nuestros trabajadores, incluso si ello supone que haya que cambiar las reglas que protegen el libre comercio; y promover regulaciones financieras que controlen el daño de los flujos de capital a corto plazo. Finalmente, necesitan repensar cómo educamos y capacitamos a nuestra fuerza de trabajo para satisfacer las demandas del futuro.

… Para tener una oportunidad, la izquierda tiene que cambiar los términos del debate. Tiene que reconocer que las personas que se ven a sí mismas como perdedoras de la globalización necesitan algo más que beneficios sociales: lo que quieren son empleos estables y dignos. Ese es el reto clave. Y para crear esos empleos decentes necesitamos provisión de bienestar, salarios mínimos, formación y programas de aprendizaje continuado, regulación para eliminar contratos temporales, y provisiones para facilitar el cambio de empleo. En definitiva, necesitamos programas que ayuden a los trabajadores a trabajar.


Tonterías selectas

23/05/2017

¿Quiénes son los adictos a la deuda?, de Juan Torres López

¿Nos están robando el futuro?, de Gustavo García Herrero y José Manuel Ramírez Navarro, Asociación de Directoras y Gerentes de Servicios Sociales de España

Sobre el capitalismo, de Guillem Martínez

El capitalismo es explotación. Una explotación gigantesca. Es tan grande que todos participamos en ella. Lo que orienta a su carácter invisible y descomunal. No lo ves. Ni siquiera escuchas su voz. Pero te habla todo el día. Si no lo atiendes, delega en otras personas, que te vuelven a explicar las reglas del juego. Son unas reglas crueles. Carecen de piedad. Si sigues sin atender, te las explican en tu propia casa. Te las dicen, incluso, personas que deberían acariciarte y decirte no vayas, quédate, vivir sucede en otro sitio distinto al que estás obligado a ir. En ocasiones, incluso, las reglas crueles te las llegas a decir tú a ti mismo. El capitalismo no es, en fin, la explotación de una persona por otra persona. Eso sucede, en fin, desde muchos siglos antes del capitalismo. Es algo mayor e inapelable, que impide que vayas al médico o que te comas una boca cuando lo necesitas. Es -no hay brutalidad mayor- la explotación de uno mismo por uno mismo.

Sorting Out Truth From Fiction, by Bill Sardi

Outside of my Bible, my only hold on the truth is found at LewRockwell.com each morning.

El Derecho y los vientres de alquiler, de Enrique Álvarez Conde y Rosario Tur Ausina, catedráticos de Derecho Constitucional

… la gestación subrogada difícilmente encaja con la Constitución por los siguientes motivos. En primer lugar, porque atenta contra el carácter inalienable de la dignidad, pues esta práctica hace que el sistema configure a las mujeres como un sujeto cosificado convertido en una propiedad privada susceptible de erigirse en una mercancía (por mucho altruismo que quiera alegarse), lo que es en consecuencia contrario a la idea de que la maternidad por sustitución se produce entre sujetos situados en una posición igual y en base a un libre consentimiento entre las partes. Y en segundo lugar, la posible prohibición de este contrato no afecta al libre desarrollo de la personalidad de los sujetos implicados por impedir el supuesto derecho a la maternidad/paternidad de aquellos, pues efectivamente ésta última (la maternidad/paternidad) no es propiamente un derecho, sino un hecho consentido y regulado por el ordenamiento al que se le anudan efectos jurídicos y que bajo ningún concepto puede dar lugar a prácticas contrarias a otros derechos y valores que están en juego en el supuesto de hecho que comentamos (la dignidad, la libertad y la igualdad).

Por los motivos anteriores no nos convencen argumentos filosóficos o altruistas. La dignidad humana no es, en efecto y constitucionalmente hablando, la que se configuró en el siglo XVIII; y no hace falta acudir a Kant para poner de relieve que la misma tiene en nuestro ordenamiento jurídico unas manifestaciones concretas: es el fundamento del orden político y de la paz social (art. 10.1 de la Constitución) y se proyecta sobre todo el sistema de derechos fundamentales, exigiendo una igualdad «real y efectiva» (art. 9.2 de la Constitución), pero también por citar otros ejemplos, sobre el derecho a una información «veraz» y no mendaz, la educación «en principios democráticos», la tutela judicial «efectiva», el derecho a una vivienda «digna», un medio ambiente «adecuado para el desarrollo de la persona», etc…..

Por otro lado, los llamados argumentos altruistas no encierran sino una concepción sexista y negadora de la igualdad de derechos y oportunidades de las mujeres, cuyos cuerpos son objeto de comercialización. Ser feminista, es decir, defender la igualdad de derechos de mujeres y hombres, es lo mismo que ser demócrata; o digamos que lo último conlleva, per se, lo primero. Ambas posiciones van indisolublemente unidas. Y lo contrario es utilizar argumentaciones que van contra el principio democrático y contra la propia dignidad humana, que tanto proclamamos. Por tales razones es posible llegar a la conclusión de que lo que le ocurre a nuestro actual marco normativo es que resulta escasamente garantista y poco comprometido con la igualdad.

… hay que reformar nuestra actual legislación prohibiendo y/o sancionando los vientres de alquiler por atentar contra derechos fundamentales, principios, valores y bienes constitucionalmente protegidos.

… ello ha de realizarse a través de la función proactiva del Derecho, y de otras técnicas de socialización política (educación en derechos fundamentales y en principios y valores constitucionales, enseñar a vivir en Constitución, etc.) con la finalidad de que los poderes privados (en este caso concreto las empresas que comercializan los vientres de alquiler) y la propia ciudadanía adquieran la conciencia de que ello va en contra del marco constitucional al configurar, a la postre, a las mujeres y a sus cuerpos como una auténtica mercancía que se puede comprar, vender o alquilar. Libertad e igualdad son una realidad indivisible, y ésta última, la igualdad, es un derecho fundamental, un principio constitucional y un valor superior del ordenamiento jurídico.


Tonterías selectas

21/05/2017

Entrevista a Nazaret Castro

… en el sistema capitalista en general y en los supermercados en particular hay esa ilusión de la libertad de elección, con un montón de productos con diferentes y coloridos embalajes y muchas marcas. Si profundizas un poco resulta que la mayoría de esas marcas pertenecen a muy poquitos grupos empresariales.

… los coches que antes  se producían en EEUU por unos obreros que tenían unos derechos laborales después de un proceso de lucha se producen en países que compiten por ver quién produce más barato.

… Venden productos que parecen baratos pero si se adaptaran a sus costes de producción aún podrían vender más barato porque los márgenes que se llevan son brutales. De hecho cuando vamos a una tienda de comercio justo las cosas nos parecen caras porque nos hemos acostumbrado a pagar las cosas por debajo de lo que es un precio justo.

… El hecho de que les hayamos dejado la decisión de lo que comemos a estas cadenas ha provocado que nos estemos alimentando muy mal.

… Tenemos que pensar en eso de la economía de proximidad, en que producir cerca de los lugares de consumo es probablemente lo más razonable, también para no cargarnos el planeta.

La importancia de las preguntas, de Fernando Luengo

“Cedo mi cuerpo libremente para que lo usen los demás. Pueden hacer conmigo lo que quieran”, de Octavio Salazar

¿Gestación subrogada?, de Fernando Sánchez Dragó

Francisco Ramos y Daniel Raventós entrevistan a Guy Standing

La estrategia neoliberal, los ideólogos de Mont Pelerin hablaban de una economía de libre mercado en la que la mercantilización, la privatización y la individualización de las relaciones sociales y económicas han comportado el desmantelamiento de las instituciones de solidaridad social. Pero gradualmente el capital financiero fue construyendo un sistema que llamo capitalismo rentista… estas rentas del capital deberían ser compartidas por la sociedad en su conjunto, en forma de una renta básica incondicional. Mostrar cómo funciona el capitalismo rentista, con sus desigualdades, generando tanta inseguridad en la vida de las personas, significa que la nueva lucha social se planteará entre el capital rentista y el precariado.

… el capital rentista ha convertido nuestro sistema político en uno dominado por la manipulación y la corrupción: políticos al servicio del capital, puertas giratorias, etc. Los partidos conservadores son en realidad, partidos al servicio del capital financiero. Por ejemplo, el sistema de distribución del siglo XX ha implosionado. Podremos crecer, podremos tener más PIB y rentas, pero el precariado no se beneficiará de ello. Por ello, cuando nos dicen que hay que crecer para que todos nos beneficiemos, nos están mintiendo otra vez. Para mí es muy importante señalar que el sistema está basado en mentiras: esta es la base ideológica del capitalismo rentista.

… Y el libro me ha permitido ordenar mi defensa de la RB en torno a tres argumentos. El primero es el clásico de la justicia social: Thomas Paine. Y también de G. D. H. Cole: la RB como dividendo social que compensa por el uso de los recursos públicos. El segundo argumento sostiene que la RB fortalece la libertad, la libertad republicana, significa que podemos tener la posibilidad de decir no (y también la libertad de decir sí), de elegir sin la constricción de la dominación de otro. Una de las conclusiones de los proyectos piloto que hemos hecho en la India o África es que el valor emancipatorio de la RB es incluso mayor que su valor monetario. Otras formas de política social no dan libertad a las personas en este sentido y, por ello, si crees en la libertad, en la justicia social, la RB es preferible. Y por ello, para mí el tercer argumento es el más potente: la RB da seguridad material a las personas. La seguridad es el recurso más desigualmente distribuido en nuestras sociedades, más que la renta. Si hablas con gente del precariado te lo confirma. Garantizar seguridad material no solo tiene efectos económicos, también psicológicos, te permite ser más resiliente, no solo a nivel individual sino también a nivel comunitario: nos convierte en más altruistas, tolerantes, en más ciudadanos. Y este factor psicofilosófico y, de hecho, los tres argumentos expuestos, son para mí aún más importantes que los económicos. Claro que es bueno reducir desigualdades, más justicia social, pero lo que le da más fuerza aún es hacerlo defendiendo la justicia social, la libertad (republicana) y la seguridad material.

Estos tres argumentos son difíciles de contrarrestar por neoliberales y conservadores.


Tonterías selectas

19/05/2017

El Comité de Bioética de España rechaza la maternidad subrogada porque “lo que se hace es comprar a un menor”

… solicita que se promueva “a nivel internacional un marco común regulatorio que prohíba la celebración de contratos de gestión, en garantía de la dignidad de la mujer y del niño”.

… si bien el deseo de una persona de tener un hijo constituye una “noble decisión, ello “no puede realizarse a costa de los derechos de otras personas”. “Todo contrato de gestación por sustitución, lucrativo o altruista, entraña una explotación de la mujer y un daño a los intereses superiores del menor y, por tanto, no puede aceptarse por principio.”

… “El derecho de tener un hijo no es absoluto. No se puede plantear a toda costa, mediante cualquier práctica que permita la tecnología”, defiende César Nombela, rector de la Universidad Menéndez Pelayo y miembro del CBE. En esta línea, el CBE sostiene que la importancia de la gestación en el proceso procreativo y en la vida de cada ser humano “no debe relativizarse” y que, en consecuencia, “se debe proteger el vínculo de cada ser humano con su madre biológica”. “Alterarlo -considera Nombela-, tuerce el proceso natural y puede llevar a condiciones inaceptables”.

… La presidenta del CBE, cuyos miembros se escogen a propuesta del Gobierno y de las comunidades autónomas, considera que “hay razones muy fuertes para rechazar” la maternidad subrogada. “Lo que se hace es comprar, convertir al menor en un objeto que puede ser comprado”, dijo Teresa López, responsable de la cátedra de Políticas de Familia de la Universidad Complutense.

Créditos con aval del Estado: un sistema injusto, deficitario y especulativo, de Jesús Codina, secretario general PSOE-Chile (2006-2015)

La secesión de los ricos, de Luis Moreno, profesor de Investigación del Instituto de Políticas y Bienes Públicos (CSIC)

O nos vemos en las calles o nos veremos “en la calle”, de Begoña Huertas

Vida en Trappist-1, de José María Eiros, catedrático de Microbiología de la Universidad de Valladolid, y José Ramón Aylón, profesor de Filosofía de la Universidad de Navarra

… la aparición de los seres vivos que conocemos, seguida de la diversificación de las especies hasta el inverosímil homo sapiens, es un fenómeno complejísimo, un milagro dentro de otro, imposible si nuestro Universo no fuera realmente especial. Bastaría con que una sola de las constantes cosmológicas –la velocidad de la luz o la masa de un electrón, por ejemplo– hubiera sido ligerísimamente diferente para que no se hubiera podido formar ningún planeta capaz de albergar vida.

… Hoy no estamos más cerca de sintetizar vida, y estamos mucho más lejos de pensar que podemos hacerlo.

la existencia de seres vivos –inteligentes o no– no es un problema de condiciones, sino de causas. Las causas intervienen directa y activamente en la producción de los efectos, mientras que las condiciones lo hacen de forma indirecta y pasiva. Cuando abro la ventana oigo las voces y los ruidos de la calle, pero la ventana no es la causa de esos sonidos, sino la condición de que se oigan o no se oigan en mi habitación.

Conviene repetir que las condiciones para que exista la vida no son las causas de la vida, y por eso debemos subrayar que la distancia entre un planeta habitable y un planeta habitado es enorme. Un último ejemplo puede ser definitivo para el lector de estas líneas: el papel de periódico presenta todas las condiciones para ser impreso, pero sin una causa externa al papel, la aparición de un solo ejemplar impreso no parece ni remotamente posible. Y es que las causas no obedecen a la casualidad, sino a la inteligencia.


Tonterías selectas

18/05/2017

Cómo amaría Kant a un robot, de Irene Lozano

Ryan Avent: “La renta básica es el desarrollo lógico de la sociedad”

El Estado propicia la burbuja en el mercado de alquiler, de Alejandro Inurrieta

La superioridad aplastante del principio de demanda efectiva, de Juan Laborda

Entrevista a Guy Standing

El neoliberalismo de los años 80 y 90 se ha transformado en el capitalismo rentista que tenemos hoy, basado en los derechos privados sobre la propiedad física, financiera o intelectual. Es un sistema corrompido, no solo porque haya individuos corruptos, sino porque se basa en una mentira. El capitalismo rentista no favorece el libre mercado. Todo lo contrario: es el sistema de menos libre mercado de la historia.

La corrupción es intrínseca al sistema. La competición por poseer derechos de propiedad privada con los que extraer rentas se impone sobre las leyes del libre mercado.

La pregunta que se tendría que hacer a los liberales es por qué no se han opuesto al capitalismo rentista, que ya está institucionalizado. La retórica de la regulación es una mentira: sí hay regulación, se ha establecido pero a favor de las finanzas, los derechos de propiedad y para controlar a las organizaciones sociales.

El desarrollo del capitalismo rentista implica que el sistema de distribución de la riqueza vigente en el siglo XX se ha roto. Durante un largo periodo de tiempo hubo cierta estabilidad entre rentas del capital y rentas del trabajo. Desde el inicio de la era de la globalización y la agenda neoliberal todo ha saltado por los aires.

Hay que dejar atrás el ‘trabajismo’, el pensar que el empleo será la respuesta a la crisis. No importa cuántos puestos de trabajo se creen: los salarios no aumentarán. El pleno empleo es una respuesta del pasado a la crisis. Hace falta un nuevo sistema de redistribución de la riqueza que actúe sobre el capitalismo rentista.

P: En el libro propone crear fondos soberanos como el noruego para financiar este nuevo sistema de redistribución. ¿España puede implantarlo si carece del petróleo del mar del Norte?

Los fondos soberanos tienen que nutrirse de la extracción de rentas. Del mismo modo que Noruega ha implantado su fondo soberano en base al petróleo, otros países pueden hacerlo devolviendo a la sociedad parte de las rentas que se extraen. Su origen puede ser financiero, la propiedad de un inmueble o de una patente, el turismo o las nuevas plataformas tecnológicas.

P: Estos fondos financiarían una renta básica universal. ¿Qué razones tiene para defenderla?

Por justicia social y ecológica. La riqueza está más ligada a nuestros antepasados que a lo que consigamos por nosotros mismos, y la contaminación permite a los ricos incrementar sus beneficios pero perjudica a la gente común. La segunda razón es que aumenta la libertad. Te da la posibilidad de decir ‘no’. Hemos comprobado que las mujeres maltratadas, que en muchos casos dependen económicamente de sus maltratadores, tienen menos problemas para romper sus relaciones con una renta básica.

En tercer lugar, incluso hay una cuestión de estabilidad mental obvia: la inseguridad económica incrementa el malestar, impide tomar decisiones a largo plazo y deteriora la empatía sobre los demás. Son tres razones políticas, si se les quiere llamar así, pero que son tan o más importantes que los motivos económicos.

P: En el plano económico, se argumenta que la renta básica desincentivaría el trabajo.

En varias pruebas piloto hemos visto que la renta básica no convierte en vaga a la gente, sino que la energiza e incrementa su productividad. Fomenta la cooperación en vez de la competitividad y otros tipos de trabajo más allá del ámbito laboral.


Tonterías selectas

13/05/2017

Being One Forum

Buscando a Dios en el Universo, de Ramón Tamames

… conocemos mucho del qué somos: la especie en el más alto nivel de la escala de los seres vivientes…

… dentro de lo que es toda una filogenia cósmica de incertidumbre, se tiene la sensación de que, incluso los más escépticos, no descartan la posibilidad de una evolución hacia un punto Omega (Teilhard dixit); o como quiera que pueda llamarse, en la idea de que la evolución tiene características teleológicas o teleonómicas, que le dan un sentido, en un camino de perfección con posibles metas físicas y espirituales que hoy sólo vislumbramos lejanamente.

Pero frente a esa hipótesisOmega, muchos científicos despachan rápidamente el tema, manifestando que sólo cabe creer en el azar y la necesidad; lo que a la postre podrían resultar una pseudoteología: con su propio dios, Monod (basándose en Demócrito y Leucipo), y Dawkins y Hawking, los principales profetas actuales.

… Eso que me refiere usted, de que no hay un másallá de lo que sabemos y vemos, no es consistente. Y si aspira a convencerme definitivamente, le rogaría que me explique de qué va esta vida de la que disfrutamos aquí y ahora. Pues no me negará que tiene poco de trivial y un mucho de extraordinaria e inexplicable. Y con sinceridad, no creo que cualquier otra existencia imaginable haya de ser más intrigante que ésta en que nos encontramos ahora mismo; vivimos sin ni siquiera habérselo pedido a nadie, para disfrutar, o padecer la vida según cada cual…

… usted, en su hipotética omnisciencia positivista, quizá no se haya parado a pensar lo extraño de nuestro caso: somos unos bípedos de frágil apariencia, pero capaces de funcionar hasta cien años o más, nutriéndonos de cualquier cosa para obtener la energía precisa, y lucubrando sin parar en nuestra mente.

En resumen, yo diría que quienes como usted niegan de forma apriorística cualquier posibilidad de trascendencia, caen en su propio fatalismo reduccionista, y por demás acientífico sin ningún beneficio de la duda…

… sobre otros aspectos del adónde vamos, creo que podemos seguir en la inevitable reflexión del viaje individual que, tal vez, se inicie con la muerte misma.

Dinero público, educación pública, de Alfredo Aranda, vicepresidente de PIDE (Sindicato del Profesorado Extremeño)

Alberto Álvarez, Tito, conductor y portavoz de Élite Taxi Barcelona

… somos un sector estratégico. Somos, junto a los estibadores, uno de los pocos núcleos obreros con fuerza para doblegar a los gobiernos corruptos.

… somos industrias estratégicas a las cuales quieren eliminar para esclavizarnos.

P: ¿Quién quiere acabar con ustedes?

Multinacionales que ganan dinero de forma insaciable. Desde Élite hacemos pedagogía de que esto es un problema global que afecta a toda la sociedad. Transnacionales que vienen, extraen y se van al calor de acuerdos comerciales. Y los partidos engañan a la gente: las plataformas entran, ni tributan aquí, y quitan los derechos a los trabajadores.

… Había un monopolio de políticos rojos y azules. Y los rojos vendían la ciudadanía a las corporaciones.

… La culpa de todos los males del taxi es del taxista, porque no se cree la fuerza que tiene.

P: Taxistas, Uber y Cabify, ¿pueden convivir? Sentarse en una mesa y decir, “Sí, somos compatibles”.

En cada ciudad es diferente. Pero en España es imposible, y menos de la manera que entran. Insultando, mintiendo, faltando al respeto y contando mentiras un día tras otro.

P: Pero Cabify y Uber son opciones válidas de transporte.

Cabify y Uber son capitalismo salvaje, que utilizan tretas legales para operar en la calle. Y que tributan miserias aquí. ¿Quién sostiene el Estado del bienestar?

P: Les han acusado de volcar coches en Barcelona. De quemar vehículos en Sevilla. ¿Qué dicen de ello?

Yo diría que cuando hipotecaste tu casa para comprar una licencia, cuando te has endeudado hasta las trancas, no hace ninguna gracia que entre una empresa y diga que va a operar sin norma alguna. ¿Y las familias? ¿Qué diría la gente a esas familias?

… no veo sensato que por la puerta de atrás vengan rivales que practiquen competencia desleal. Y perjudiquen al ciudadano.

P: ¿De qué manera dañan al ciudadano?

Si las plataformas copan el transporte, les van a meter unos palos… Que la ciudadanía se olvide de tarifas reguladas. El taxi está regulado. Los precios son siempre los mismos. Con estas aplicaciones, no. Fluctúan según la demanda.

P: ¿El taxista es un privilegiado?

Trabajar 12, 14 o 16 horas en la calle no es de privilegiados. El taxista ofrece seguridad y precios regulados a los usuarios. Todo esto, ¿qué tiene de privilegiado?

La maldición de Ícaro: Clases sociales y zombies emocionales, de Agustín Franco, profesor universitario en Cáceres

La violencia capitalista es sin duda la séptima maravilla de la esclavitud. El arte de esclavizar se ha ido refinando a lo largo de la historia, alcanzado su punto cumbre con el establecimiento de las clases sociales. Bajo apariencia de libertad se ha instaurado un nuevo modelo de esclavitud que ha reorganizado los sentimientos de resignación y rebeldía, generando legiones de zombies emocionales.

Ya no sirve de nada quemar brujas y herejes en las hogueras inquisitoriales del capitalismo, llámense desempleo, endeudamiento o crisis… Ahora hay que convertir a todos en zombies. Como señala Silvia Federici: “la gente pobre sospecha que los nuevos ricos habrían adquirido su riqueza a través de medios ilícitos y sobrenaturales, acusándolos de querer transformar a sus víctimas en zombies con el fin de ponerlos a trabajar”.

Los zombies emocionales son muertos social y/o laboralmente que expresan sus sentimientos de éxito y competición cada vez con mayor virulencia y desprecio hacia los demás miembros de la sociedad a los que ven como injustamente subsidiados. La violencia genera violencia. El aumento de suicidios y de enfermedades mentales entre los excluidos es sólo el primer síntoma del ascenso imparable de los zombies emocionales.

Los zombies emocionales van desde los filántropos que regalan millones para la curación del cáncer hasta los misántropos que fingen un cáncer para que les regalen millones. Unos y otros beben de la misma cultura solipsista del emprendimiento. Entre unos y otros hay categorías intermedias de supervivientes a duras penas: falsos autónomos, becarios permanentes, jóvenes en movilidad exterior y pensionistas en nómina.


Tonterías selectas

12/05/2017

Cocineros y becarios, de Luis Martínez

Fascismo del bueno, de Javier Gallego

El futuro será peor que el pasado a no ser que las políticas gubernamentales no cambien, de Vicenç Navarro

Tras Macron, Bruselas vuelve a las andadas, de Juan Laborda

Tras respirar aliviados, desde Bruselas le quieren imponer deberes a Macron, sin entender nada. Le piden austeridad fiscal, reducción del sector público y flexibilidad laboral. Lo de siempre. Psicópatas en toda regla. A cambio, siguen sin decir nada sobre los superávits por cuenta corriente de países como Holanda y Alemania. Y Francia no está para contemplaciones con estos países centrales, que vía tipo de cambio infravalorado nos están sorbiendo la sangre al resto de los europeos.

En contra: Mejor un taxi público que uno privatizado, de Emilio Domínguez del Valle, secretario técnico de la Federación Española del Taxi (FEDETAXI), miembro de la TaxiEurope Alliance (TEA)

Todos compartimos la necesidad de que exista una competencia leal y transparente en la prestación de los servicios de transporte de viajeros en taxis y arrendamiento con conductor (VTC). Pero la sociedad demanda una mejor ordenación de este sector estratégico, sustentada en principios de regulación adecuada, que fomente la sostenibilidad socioeconómica, el control público de los profesionales del transporte, así como el equilibrio y la armonización de las condiciones de competencia entre ellos.

Sin embargo, una política errática desde el año 2009 y la irrupción de plataformas como Cabify o Uber ha impedido el cumplimiento de aquellos principios y propiciado que cundan modelos de negocio negativos. Uber ha pasado, desde ser suspendida judicialmente en su actividad, hasta tener que “pedir perdón al público” en varias ocasiones por diversas infracciones y reconocerse ajenos a la llamada “economía colaborativa”. Finalmente comprobamos que su modelo, oculto bajo un halo de presunta modernidad, sugiere la elusión fiscal de sus ingresos, especulación con las licencias VTC, precarización laboral, presencia de falsos autónomos, jornadas de más de 60 horas semanales con la consiguiente puesta en riesgo de la seguridad vial de los viajeros, la opaca utilización de los datos personales de sus usuarios y la falta de garantía en sus derechos.

Es decir, Uber implanta un modelo de servicio online impecable que promueve una actividad offline precaria y contraria a la política social y fiscal de la Unión Europea, donde aún no saben cómo darle encaje. Con su modelo persigue acaparar el monopolio del mercado de la movilidad que ahora está en manos públicas bajo intervención y control de las administraciones. Siguiendo esta lógica desea privatizarla y sustituir el modelo público de servicio de taxi por su modelo privado. Inicialmente este modelo privado no necesariamente debía de pasar por la liberalización de todas las restricciones cuantitativas de acceso al mercado (licencias limitadas), ni invadir el espacio del taxi, pero ahora lo requieren de modo urgente, tal y como sostienen con un informe “ad hoc” suscrito por la consultora AFI.

¿Qué ha ocurrido para incrementar la agresividad de su lobby? Sencillamente que llegan tarde a una guerra comercial con su verdadero rival en España, la multinacional Cabify que ya había tomado posiciones en el mercado español.

¿Faltan taxis? No. El servicio de taxi se presta en España con una flota sobredimensionada respecto al resto de países de Europa (70.000 licencias), y viene padeciendo las consecuencias de esta guerra comercial, avivada por la CNMC y la pasividad de algunos Ayuntamientos, Comunidades Autónomas y el Gobierno central, quien, en su falta de criterio político, ha preferido que otros desde Bruselas o desde los estrados decidan por él.

… No existe monopolio alguno de los taxistas ni problemas con los precios de los servicios. Nada impide a ayuntamientos y comunidades establecer tarifas distintas a las actuales. Es una lucha entre gigantes en la que perecen los taxistas y sufren los ciudadanos.

Esto sugiere la necesidad de abordar medidas públicas, implicando a las administraciones en un esfuerzo por la regulación sostenible, adaptación y reestructuración del servicio público de taxi. FEDETAXI lleva tiempo solicitando la implicación de todos, incluido Uber, en un “Libro Blanco de Movilidad Urbana” para afrontar este reto.