Tonterías selectas

24/04/2017

La desigualdad económica: orígenes y causas, de Cristian Gómez Martínez, de Economistas sin Fronteras

La Economía, un fraude no tan inocente, de Juan Torres López

Corrupción y régimen neoliberal, de Juan Laborda

Soluciones nuevas y comunes, por la Coordinadora de Organizaciones para el Desarrollo, la Red Europea contra la Pobreza y WWF, miembros de la plataforma Futuro en Común

Una agenda socio-liberal para el Siglo XXI, de Manuel Alejandro Hidalgo

El socio-liberalismo comparte con el liberalismo la idea de que es importante preservar la libertad individual como base y fundamento del desarrollo de una sociedad. La libertad del individuo es la base para el desarrollo de una sociedad moderna y democrática. Sin embargo comparte también la idea de que estos mismos individuos están obligados a convivir con otros individuos en un marco de relaciones donde la confianza mutua y la convivencia pueden deteriorarse significativamente si aparecen desigualdades excesivas o dinámicas de exclusión social. De nada sirve la libertad individual si esta no se mezcla armoniosamente en el conjunto social donde se desarrolla. En este sentido, la política debe enmarcar dos tipos de intervenciones que por un lado permita expandir la libertad del individuo, facilitarla, y por otro que la encauce por un bien social superior.

… A este liberalismo económico habría que añadir una clara función redistributiva y de supervisión económica. La vertiente social. Marcando algunas diferencias con las políticas socialdemócratas tradicionales, donde las medidas de redistribución son más pasivas, la política social debe ser más proactiva, debe tomar en serio su capacidad para influir y elevar la eficiencia de lo que en los setenta se vino a llamar oferta. Buscando paralelismos con los postulados liberales de aquella época, estas políticas sociales, muchas nada novedosas, deben en parte centrar su atención en cómo mejorar y hacer más eficiente la oferta productiva. Si, como he dicho antes, la desregulación puede ayudar a ello, pero paradójicamente y a diferencia de las propuestas más liberales, mediante su intervención redistributiva el Estado puede hacer mucho bien a la misma.

En este sentido, el Estado debe asegurar la libertad de los ciudadanos en su relación con la actividad económica y laboral. Para ello es fundamental la libertad de opciones, y por lo tanto la igualdad de oportunidades. Son absolutamente necesarias políticas predistributivas, como son las tradicionales de educación y sanidad pública. Pero además son fundamentales políticas que fomenten mediante la redistribución monetaria o en especie, la libertad de decisiones.

… En resumen, tres grandes pilares deben guiar la política pública del futuro, una política de oferta liberal que fomente la eficiencia y el crecimiento económico, una política de oferta “social”, que eleve y mejore la participación laboral de todos los colectivos pero en especial de aquellos que con los recientes cambios pueden verse desplazados y, por último, una política de igualación de oportunidades, y que se concretaría con las tradicionales educación y sanidad públicas.


Tonterías selectas

21/04/2017

Belén González Casanova critica a Juan Ramón Rallo sobre la gestación subrogada

Una vez más el señor Rallo excede su campo de conocimiento (suponemos que de economía sabe algo) para deleitarnos con su defensa desquiciada de los vientres de alquiler, o tráfico de úteros. No sé qué tiene este individuo con este tema, que no para de hablar de él. Probablemente haya alquilado a una de estas mujeres y su conciencia le obligue a justificarlo para poder dormir por las noches. La verdad es que ni lo sé, ni me importa.

Sin embargo me indigna y me toca bastante las narices su prepotencia y su demagogia de cafetería de facultad de tercera para defender este disparate. Así que me he leído el artículo (error).

Desde el título ya descalifica los argumentos de su oponente tachándolos de sectarios. Eso ya le descalifica a usted. De entrada, el otro no tiene razón y usted sí. Muy de Corea del Norte esto.

Pero el cuerpo del artículo no tiene desperdicio. Nos regala frases como: “Sin embargo, como siempre sucede cuando las personas conquistan nuevas libertades frente a los prejuicios sociales establecidos, frente a los dogmas religiosos enquistados o frente a las restricciones estatales consolidadas, suele producirse una reacción carcunda que trata de bloquear semejante progreso moral.” Sentemos las bases: los que están en contra del tráfico de úteros y del uso de la mujer como horno por horas, tenemos prejuicios y estamos enquistados. Muy bien argumentado, oiga. Descalificativos aparte (me he tomado un primperan para poder seguir leyendo), ¿a qué progreso moral se refiere usted? Progreso técnico, vale. Moral, en absoluto.

No es moral fecundar a un ser humano en un laboratorio, no es moral gestarlo en el vientre de una mujer con la que no tendrá más contacto, ni negarle el derecho a conocer su origen: quiénes son sus progenitores y de dónde viene.

Estos diez argumentos que usted rebate son perfectamente válidos. Sus argumentos en contra son pueriles y sin sentido.

“¿vamos a prohibir el trabajo para evitar la esclavitud?” Con esto gana usted una discusión de instituto, tal vez.

Para seguir dándose a usted mismo la razón, tacha a los que argumentan a favor del respeto a la mujer y la maternidad como filomarxistas. Ole. Y compara alquilar un útero con el servicio que presta un profesor en una escuela. ¿Había bebido usted al escribir esto?

Señor Rallo, demuestra usted un sectarismo, un desconocimiento absoluto de la materia, y una falta de moral que son apabullantes. Le agradezco que no haya usado el argumento de “es lo mismo que donar un riñón”, no sé si porque se ha dado cuenta de su estupidez o porque se le ha olvidado (probablemente lo segundo). No tiene usted el más mínimo respeto por la vida, la dignidad del ser humano y los derechos de las mujeres.

Estas personas que, según usted, tienen derecho a formar una familia (no sé qué derecho es ese, es un privilegio) pueden perfectamente adoptar un niño. Frente a su supuesto derecho está el derecho del niño.

Un niño tiene derecho a ser concebido de forma natural, a ser engendrado por su propia madre (con la que creará un vínculo afectivo desde el primer día), a conocer quiénes son sus padres y de dónde viene él y a tener contacto con ellos. Un niño adoptado al menos tiene la posibilidad de saber de dónde viene y algún día conocer a sus progenitores. A un niño de laboratorio se le niega ese derecho de base.

No pensemos en los niños que estamos creando in vitro y cocinando in vivo. Pensemos en nuestro capricho de ser papás y mamás a toda costa.

Luego pasa como a Samanta Villar, que se arrepiente con el primer desvelo.

“En definitiva, el señor Rallo (léase, Mengele) que apoya la gestación subrogada no proporciona ningún buen argumento en su favor. Más bien, su manifiesto es una recopilación de prejuicios y contradicciones que únicamente pretende esconder la vomitiva ideología de fondo que destila. No proporciona argumentos razonables, sino apariencias de argumentos para justificar ante la sociedad sus dogmas y para, en última instancia, iniciar una campaña de propaganda que, por un lado, siga defendiendo la mercantilización de la mujer y, por otro, sirva como vehículo para insuflar culturalmente un marco analítico amoral y, por ende, antagónico con los derecho básicos fundamentales”.

Comentarios a “Diez pésimos y sectarios argumentos contra la gestación subrogada” de Juan Ramón Rallo

Viggo Mortensen defiende las subvenciones al cine: “Fanfarrones neoliberales, déjense de joder”

Liberales: hablemos del populismo en serio, pero del vuestro, de Esteban Hernández

Es imprescindible dejar de pensar en el crecimiento económico, de Juan Carlos Barba


Tonterías selectas

20/04/2017

Jeffrey Sachs, asesor económico de la Gestora del PSOE, y su rol en el colapso de la URSS

Los datos que presentaba en mi libro, sin embargo, mostraban que la Revolución Bolchevique había sido un hecho de primera magnitud que afectó positivamente la calidad de vida y el bienestar de las poblaciones de aquel país, desarrollando una fuerza económica que fue capaz en muy poco tiempo de derrotar a una de las mayores potencias económicas en Europa, la Alemania nazi, durante la II Guerra Mundial. Nada menos que Winston Churchill, el dirigente conservador del Reino Unido, reconoció que la URSS fue la potencia que en realidad derrotó a la Alemania nazi en Europa. Ni que decir tiene que las fuerzas aliadas jugaron un papel importante, pero no determinante en la derrota de la Alemania nazi. La intervención soviética sí que fue la determinante. En referencia a su política social, lejos de ser un desastre, proveyó seguridad y protección social a la gran mayoría de la población. Y lo pude ver en mis visitas. En realidad, el grado de protección social y la extensión de la cobertura de sus beneficios en los servicios públicos como sanidad, educación, escuelas de infancia, servicios sociales, vivienda y otros, eran mayores que los existentes en EEUU.

Ahora bien, el punto flaco de aquel sistema dictatorial era que el maridaje del Partido Comunista con el Estado era tal, que el aparato del partido se fue convirtiendo en una nueva clase que controlaba la sociedad a través del Estado, y que utilizaba tal control para optimizar sus intereses como clase, lo cual aparecía también en su Estado del Bienestar. En cada uno de los sectores, desde la sanidad a la educación, así como en las pensiones, había dos niveles y tipos de servicios y transferencias: unos para la clase dirigente y los otros para todos los demás. Esta dicotomía era clara y aparente, y contribuyó a la pérdida de legitimidad del sistema, pues la narrativa oficial de hermandad y solidaridad contrastaba con la práctica: una sociedad con explotación de clase. De ahí que ya anunciara en mi libro escrito en 1977 que el sistema político era inestable y que ocurrirían cambios como consecuencia de la presión popular para que los hubiera. Y así ocurrió. En 1991 la URSS colapsó.

Desmontando el régimen neoliberal (IV), de Juan Laborda

Una potente y eficaz banca pública: garantía de crecimiento inclusivo, de Bruno Estrada, adjunto al Secretario General de CCOO, miembro de Economistas Frente a la Crisis y del Consejo Internacional de Economía de Podemos

Ana Requena Aguilar entrevista a Eduardo Garzón

… a pesar de que tenemos cada vez mejor capacidad tecnológica, productiva y económica, la riqueza no se distribuye como debería y eso responde a un sistema económico muy particular que tiene un nombre, capitalismo.

… La idea es reducir los espacios que hoy viven regidos por la lógica capitalista –si me sale rentable empiezo una actividad económica y contrato a gente– eliminarla de los sectores estratégicos y más importantes para la actividad económica. La tendencia es desgraciadamente la contraria: el neoliberalismo, que supone ampliar todos esos espacios, reducir salarios para aumentar los beneficios del capital, reducir los espacios públicos de la sanidad, la educación y las pensiones para que el negocio privado pueda hincarle el diente.

… Lo que hay que hacer es que todo aquel trabajo, todo esfuerzo físico o intelectual que redunda en beneficio de nuestros prójimos, tiene que ser considerado empleo. ¿Cómo? Remunerándolo, dignificándolo y repartiéndolo de forma solidaria entre hombres y mujeres. Desde mi punto de vista eso debe hacerse mediante el trabajo garantizado: todas esas actividades trasladándolo en la medida de lo posible al ámbito público, a un empleo remunerado y más cualificado y profesionalizado.

… Creo que la renta básica no debería ser, al menos no toda, en dinero sino en especie. Por ejemplo, la sanidad y la educación ya es renta básica en especie. Tendríamos que hacer lo mismo con la alimentación, el transporte, el alojamiento y podríamos pensar también en la energía o, por qué no, las telecomunicaciones. En lugar de dar dinero y que se busquen las habichuelas en un mercado contaminado por desequilibrios de poder, controlarlo y regularlo a través de decisiones democráticas, transportes, participativas y atendiendo a criterios sociales, ecológicos, de género…

P: Critica el alarmismo sobre las pensiones, pero ¿no cree que con un déficit de 18.000 millones de euros en la Seguridad Social hay ciertas razones para la preocupación?

No, no hay ningún tipo de preocupación desde un punto de vista técnico. Desde el actual sistema, si no se cambia nada, obviamente sí. Pero ya recientemente el Gobierno ha dicho que pasarán un crédito desde el monedero de los ingresos generales al de las pensiones. Eso es un real decreto que se hace en un segundo. ¿Por qué no lo dijeron en un primer momento? Porque había interés en decir que el sistema público es insostenible. El déficit es algo que no nos debería preocupar. Tener déficit público es normal y no es malo per se. De casi 200 países del mundo, 175 tuvieron déficit público en 2015.

P: Pero que la Seguridad Social tenga ese déficit quiere decir que algo pasa en el sistema.

Pero son dos monederos, el de la Seguridad Social y el de los ingresos generales, que también está en déficit, más de hecho, ¿por qué entonces nos preocupamos por el de la Seguridad Social? Juntas los monederos, pasas dinero de uno a otro y ya está solucionado el problema, no se trata de que las pensiones sean insostenibles.

P: Pero si hace falta sacar dinero de otro monedero es porque el de las pensiones no tiene recursos suficientes, ¿no ve necesario entonces hacer ahí algún cambio?

Si respetamos las reglas del juego y decimos que las pensiones se tienen que pagar solo con cotizaciones sociales entonces algo hay que hacer. O puedes optar por pasar dinero de un sitio a otro, como hace el Gobierno. Pero si se quiere reformar eso para que no sea una anomalía constante se puede hacer. No creo que haya que tener dos monederos separados, el de las cotizaciones y el de los ingresos generales. Que haya una caja única que financie todo.

Esteban Hernández entrevista a Eduardo Garzón

… parten de la premisa de que la gente compra los productos que son más baratos, y eso hace que sus investigaciones y análisis den como resultado que es así, y que el precio es el factor determinante.

… En las clases en la facultad nos decían que lo que determinaba el precio de los productos era el coste de la materia prima y el de los salarios, además de los impuestos. Pero un compañero, cuyo padre tenía una tienda de muebles, decía que lo que se hacía en su negocio era fijarse en la competencia para marcar los precios.

… El dinero puede llegar a la gente de dos maneras: o a través de los bancos privados, a los que los bancos centrales les dan facilidades para que presten, y con ello se lucran, o a través del déficit público. Si este se reduce o se prohíbe, no se inyectará dinero en la sociedad, por lo que se estará aumentando la capacidad de las entidades financieras para que sean ellas las que muevan el dinero y consigan beneficio. Por otra parte, cuanta menos capacidad tenga el Estado para incrementar su gasto, menos sanidad, educación y servicios públicos proveerá, lo que le brindará un notable espacio de crecimiento al sector privado. A este le viene muy bien que su competidor público tenga escasa capacidad de desarrollo. Si la sanidad pública es mala y su calidad disminuye, será la privada la que obtenga los réditos. Esa es la intención también del déficit bajo o inexistente.

… Un gobierno no está limitado a la hora de crear dinero, y eso tiene una ventaja muy importante a la hora de aplicar políticas públicas, y es una ventaja que hay que tener en cuenta. Está claro que al entrar en el terreno práctico puede acarrear consecuencias negativas por el simple hecho de ir contra corriente. Sin embargo, cuando hablamos de confianza y de validez de una moneda, hay que tener en cuenta que Francia, por seguir el ejemplo, tiene muchos productos y sus ciudades puede ofrecer muchos servicios de turismo y hostelería, y para pagarlos serían necesarios los francos, al igual que si alguien quisiera invertir en ese país se vería obligado a comprarlos. Todo depende de su desarrollo económico. Un país como Haití tendría muchos problemas para hacer valer su moneda pero Francia no, aunque se deban tener en cuenta los ataques que podría sufrir desde la élite económica europea.

… Si tuviéramos más dinero, se incrementaría la capacidad de nuestra economía, pero eso no haría subir los precios. Eso ocurriría si los negocios estuvieran funcionando a plenos rendimiento, lo que no es el caso. Hay mucho margen para inyectar dinero sin que se generen tensiones inflacionistas.

… Todo en las sociedades capitalistas se enfoca desde la rentabilidad, de forma que la máquina sólo se pone en marcha si al dueño de las fuerzas productivas le resulta rentable. Antes de 2006 lo era, y ahora no, y por eso no la ponen a funcionar a plena capacidad. Pero eso no quiere decir que seamos más pobres: seguimos teniendo maquinaria, conocimientos, capacidad y piernas y brazos. La cuestión es que debemos organizarnos desde otra lógica que no sea la de la mera rentabilidad. Hay que democratizar la economía de modo que seamos nosotros quienes pongamos en marcha la máquina cuando lo decidamos entre todos.

… Al igual que por el mero hecho de haber nacido tenemos derecho a la educación y a la sanidad, podríamos ampliar a la alimentación, la energía o el transporte. Conseguiríamos mucho más que con la renta básica, que al fin y al cabo te deja en una situación en la que los oligopolios pueden abusar de ti. Si te dan dinero pero te abandonan a la lógica de rentabilidad económica, al final careces de poder para evitar que las grandes empresas saquen partido de ti. Si quieres alquilar una vivienda en Madrid y el Estado la garantizase sería muy distinto.


Recomendaciones

19/04/2017

Why is the brain prone to florid forms of confabulation?, by Jules Montague

Pigs, parrots and people: the problem of animal personality, by Antone Martinho

Diez pésimos y sectarios argumentos contra la gestación subrogada, de Juan Ramón Rallo

Consciousness Is Made of Atoms, Too, by Mark Titus

This is the Formula for Prosperity (and the Lousy Excuses Not to Use It), by Deirdre N, McCloskey


Estado (minarquista) frente a anarcocapitalismo (conferencia IJM)

19/04/2017

Estado (minarquista) frente a anarcocapitalismo (video de conferencia en el Instituto Juan de Mariana)

Entrevista sobre Estado (minarquista) frente a anarcocapitalismo


Robotización, Inteligencia Artificial y Ludismo (video de conferencia para SFL)

19/04/2017

Robotización, Inteligencia Artificial y Ludismo (video).

Conferencia para Students for Libety Alicante.


Tonterías selectas

18/04/2017

El vientre de la mujer como objeto de consumo, de Cristina Fallarás

Mis ideas a las que alude la tertuliana son una oposición radical a lo que ellas llaman maternidad por gestación subrogada y yo, alquiler de vientres y explotación de mujeres.

… Se pueden ir engarzando informaciones sueltas sobre los vientres de alquiler en el mundo, y sin embargo, tras horas y horas de lectura y vídeos, uno acaba con la espesa sensación de que no existe verdadera información sobre lo que sucede.
La única certeza es que solamente personas ricas pueden permitirse alquilar cuerpos de mujeres para que gesten a sus criaturas y después renuncien a ellas.

… pagar por usar el cuerpo de una mujer…

… Existen en todo el mundo agencias al servicio de personas ricas que les proporcionan cuerpos de mujeres, y en ocasiones óvulos o esperma, para que compren un hijo.

… Los vínculos físicos y emocionales entre la madre y el hijo durante la gestación son animales, evidentes y conocidos. Los cambios que se producen en la mujer no sólo afectan al tamaño y forma de su cuerpo. Explicar los vínculos entre el feto y la madre requeriría una serie entera de reportajes.

Cuando el político de Podemos Íñigo Errejón se manifestó a favor de los vientres de alquiler, la feminista Lidia Falcón le escribió una carta pública donde, entre otras cosas, afirmaba:

“Las mujeres no sólo invertimos en la maternidad los óvulos y las hormonas que fabrican nuestros ovarios, el calcio, los minerales y los nutrientes que van construyendo el feto; no solo soportamos durante nueve meses que nuestra anatomía vaya cambiando hasta hacer casi irreconocible la persona que éramos antes de la fecundación; no sólo perdemos la turgencia de los pechos y la firmeza de los músculos en esa ímproba tarea de dar vida a otro ser humano, tan lentamente; no sólo perdemos la capacidad de movernos con agilidad, de realizar tareas pesadas y de realizar ejercicio durante nueve meses; no sólo padecemos dolores, desgarros, cesáreas, y a veces infecciones, en el gran trabajo del parto y necesitamos días para recuperarnos de tanto sufrimiento, sino que como seres conscientes de lo que nos está sucediendo invertimos sentimientos y emociones, esperanzas y temores, alegrías y miedos, en esa etapa trascendental de nuestra vida. Y de la misma manera que en la esclavitud no solamente se utiliza la capacidad laboral del trabajador sino la persona misma, y por eso es infame, manipular el cuerpo femenino para fertilizarlo, embarazarlo y después sustraerle el ‘producto’, como si se tratara de que hubiera fabricado unos zapatos, es también infame.”

Durante meses he preguntado a distintas personas de todas las edades su opinión sobre los llamados “vientres de alquiler”. Fue un hombre quien me dio la siguiente respuesta: “No es alquiler de vientres, sino de mujeres. No alquilan solo su vientre, alquilan a la mujer entera.”

Hans-Hermann Hoppe on Fractional Reserve Banking

Assume gold is money. In a free society you have free competition in gold mining, you have free competition in gold minting, and you have freely competing banks. The banks offer various financial services: of money safekeeping, clearing services, and the service of mediating between savers and borrower-investors. Each bank issues its own brand of “notes” or “certificates” documenting the various transactions and resulting contractual relations between bank and client. These bank notes are freely tradable. So far so good.

Controversial among free bankers is only the status of fractional-reserve deposit banking and bank notes. Let’s say A deposits ten ounces of gold with a bank and receives a note (a money substitute) redeemable at par on demand. Based on A’s deposit, then, the bank makes a loan to C of nine ounces of gold and issues a note to this effect, again redeemable at par on demand.

Should this be permitted? I don’t think so. For there are now two people, A and C, who are the exclusive owner of one and the same quantity of money. A logical impossibility. Or put differently, there are only ten ounces of gold, but A is given title to ten ounces and C holds title to nine ounces. That is, there are more property titles than there is property. Obviously this constitutes fraud, and in all areas except money, courts have also considered such a practice fraud and punished the offenders.

On the other hand, there is no problem if the bank tells A that it will pay interest on his deposit, invest it, for instance, in a money-market mutual fund made up of highly liquid short-term financial papers, and make its best efforts to redeem A’s shares in that investment fund on demand in a fixed quantity of money. Such shares may well be very popular and many people may put their money into them instead of into regular deposit accounts. But as shares of investment funds they would never function as money. They would never be the most easily and widely saleable commodity of all.

La Red Estatal contra el Alquiler de Vientres nace hoy con el apoyo de 50 organizaciones

Medio centenar de organizaciones feministas se unen en una red contra la gestación subrogada

Entrevista a Åsa Regnér, ministra de Igualdad sueca

… se fomentó la participación en la fuerza laboral tanto de hombres como de mujeres porque que tantos unos como otros tengan un trabajo fomenta la igualdad, la libertad y el bienestar de la sociedad.

… Hombres y mujeres deben compartir riesgos porque la sociedad precisa de padres con tiempo para amar a sus niños. Es responsabilidad de la sociedad organizar un sistema que lo permita.

… Suecia no es un paraíso. Hay mujeres con trabajos peor remunerados que los hombres.

… Hemos separado la idea de cuidado de las personas mayores de la responsabilidad ética o moral de los hijos hacia sus padres. Ahora, mis padres necesitan cuidados pero yo no soy responsable de ellos ni jurídica ni económicamente sino que lo es el Estado. Mi responsabilidad es darles amor, estar con ellos, hacer cosas juntos… Se puede elegir tener hijos o no, pero no se puede elegir tener padres. Lo que nosotros queremos es que las relaciones familiares sean sanas y voluntarias. Hay personas mayores en Suecia que quieren cocinar para hijos y nietos el domingo, por poner un ejemplo, pero no quieren que su hija les duche, ni les vista… Por eso, en nuestro país de esto se encargan profesionales, a través de los municipios, en función de las necesidades de cada uno.

…  sigue habiendo explotación y sigue habiendo abusos, pero mandamos una señal: ésta es la sociedad que queremos. Para nosotros, la prostitución es una explotación y no una profesión.