Recomendaciones

Exposing the reasons we fail to understand the minds of others, by Nicholas Epley

How a homemade piece of lab equipment is recreating chemical evolution on early Earth

Pablo Iglesias electrosostenible, de Jorge Alcalde

Cambio de modelo productivo: esperanzas y riesgos (II), de Juan Ramón Rallo

¿IVA cultural o cultura de impuestos bajos?, de Adrià Pérez Martí

Tonterías selectas

La guerra contra las pensiones, de Antón Losada

¿Cómo se defienden mejor los derechos de las prostitutas?, de Rosa Cobo Bedia

Cuando la tecnología no paga impuestos y nos arrastra a la “economía del absurdo”

Sueños derrumbados, el derecho a la vivienda, de Carmen Pulido Castro

No es preciso vivir debajo de un puente para ser de izquierdas, de Rosa María Artal

La derecha, según se deduce, aplaude el brutal aumento de la desigualdad social que ha propiciado el Gobierno de Rajoy  –como demuestran datos unánimes, no manipulados-.  Y todas sus secuelas.  Fiel seguidor de lo que hoy manda en Europa: el liberalismo que, como describen con profusión sus profetas televisivos, consiste en, a la manera del viejo Oeste americano, llegar, plantar la tienda, cuidarse de uno mismo y a los demás que les zurzan.  Unos lo consiguen, otros no. Los débiles sobran. Estamos viendo atestar las fronteras a las víctimas más acuciantes de esta ideología fanática. Y de los hipócritas que se lucran con el negocio de las armas, cerrando los ojos a sus consecuencias.  Y salen neofascistas de debajo de las piedras, sin rubor alguno. Tienen claro que estas personas, refugiados y emigrantes, están de más. ¿Qué hacemos con ellas? ¿Las dejamos morir? ¿Las gaseamos mejor que ya probó su eficacia? No se van a evaporar. Aumentarán, porque viene implícito en las políticas que se aplican.

Tonterías selectas

Pensiones: retos y riesgos, de Joan Coscubiela

Una Europa simétrica, solidaria, y justa, de Ángel Ubide

Carta abierta a Amnistía Internacional de Lidia Falcón

La Socialdemocracia y la economía moderna: ¿alianza o separación?, de Carlos Victoria Lanzón y Jorge Alonso Rodríguez, de la Fundación Alternativas

La deuda es buena, de Paul Krugman

… hay argumentos razonables para defender que lo que aflige a la economía mundial ahora mismo es que los Gobiernos no están lo bastante endeudados.

Tonterías selectas

La lucha de Coca Cola y el sindicalismo ante la empresa global, de Eddy Sánchez

Todavía queda lucidez en Europa, de José María Mella

Amnesty International’s dangerous proposal to decriminalize the sex trade, by Cindy McCain

Top manta: desigualdad global, injusticia local, de Francesc Mateu, director Oxfam Intermón en Cataluña

Un desconocido ataque al mundo del trabajo europeo, de Vicenç Navarro

Una de las funciones de un banco central digno de su nombre es definir el precio de la moneda (por entonces de la peseta en el caso español, por ejemplo), de manera que el Estado pueda bajar su valor cuando quiera hacer sus productos más baratos y más competitivos, estimulando así la economía. Es lo que se llama “devaluación monetaria”.

… Una de las funciones de un banco central es ayudar a que los Estados puedan regular los intereses de su deuda pública. Esto se hace mediante la impresión de dinero por parte del banco central, con el cual se compra deuda pública. En general, a mayor compra de bonos del Estado por parte de un banco central, menores son los intereses que el Estado tiene que pagar por sus bonos.