Tonterías selectas de Joaquín Ivars

25/02/2020

Tonterías selectas de Joaquín Ivars, vicedecano de Infraestructuras y Comunicación, Facultad de Bellas Artes, Campus El Ejido, Universidad de Málaga:

¿Les cosemos a impuestos, o consideramos como genocidas a los ultra-capitalistas?

¿El abuso económico como genocidio? ¿Sería posible acusar a los ultra-ricos de un genocidio masivo perpetrado con armas económicas y con la connivencia de algunas fuentes de poder religioso, mediático, técnico, político, etc. que se aprovechan del status quo? Si decía Clausewitz que la guerra es la continuación de la política por otros medios (una frase que me resulta fácilmente reversible), ¿podremos algún día llegar a la conclusión más que obvia de que la economía capitalista supone la continuación de la guerra y la política por otros medios?

… ya se sabe, si hay catástrofes, los ricos se recomponen siempre con más riqueza y los pobres con más pobreza.

… ¿Por qué entre las razones que se incluyen para definir el genocidio no se incluyen las socioeconómicas, incluso las ecológicas de las que ahora pendemos como de un hilo a punto de romperse para siempre y que por supuesto también tiene sus causas en la avaricia, la enfermiza acumulación de capital y patrimonio, el despilfarro desafiante de cualquier síntoma de cordura y el insultante y psicopático desprecio por las miserables condiciones en que viven tantos millones de personas que pueblan la Tierra?

… Si mi libertad acaba donde empieza la del otro, o eso venimos proclamando desde hace décadas, ¿dónde acaba la acumulación de riqueza de unos frente a otros? Hay quienes muestran hipersensibilidad a la libertad de expresión, por ejemplo; sin embargo, a esos mismos habitualmente la brutalidad y crueldad económica no les parecen dañinas, ni siquiera dignas de mención, no les interpelan en absoluto. ¿No vamos a poner nunca límites serios al abuso? ¿Seguirán simplemente haciéndose informes de ensanchamiento de la brecha económica entre ricos y pobres y quedaremos pasivos frente al acontecer de los hechos? Un catedrático de economía, desde su acomodado observatorio financiero explica elegantemente que la brecha entre países parece disminuir mientras aumenta la que existe entre ricos y pobres. Muy fino.

… Que esos ultra-ricos no nos vengan con el rollo de “yo me lo he ganado limpiamente con mi trabajo y mi esfuerzo y tengo derecho a disfrutar de mis dotes, sean las que sean”; había que ver cuáles fueron sus armas iniciales y cómo y a costa de quién se emplearon a fondo y hasta dónde han llevado sus despotismos. Ciorán nos indica casi a renglón seguido de la cita que trasladé anteriormente: “Mirad la jeta de quien ha triunfado, de quien se ha esforzado, no importa en qué campo. No descubriréis en ella la menor huella de piedad. Tiene madera de enemigo”. Toda esta nueva tecnología informática que ha facilitado el abuso global a través de la economía tanto productiva como financiera supone el cumplimiento de la cita de Ciorán en la que viene a decir que Hitler y Stalin serían, aún, políticos y toscos infantes frente a esta panda de sofisticados tiburones de las finanzas y la explotación económica a escala mundial. Esos enemigos, los máximos acumuladores de capital (ese uno por ciento del que se habla que acumula más del 80% de la renta mundial o algo parecido, según distintos informes), que campan a sus anchas por el largo y ancho mundo, no se merecen otra cosa que (como medida terapéutica y por su propia salud mental y el bien global, y como aviso a envidiosos navegantes que anden pensando en seguir esos “ejemplares pasos”) les cosamos a impuestos hasta que se les pase la fiebre del oro y bajen sus humos, o llegue el momento jurídico en que les podamos acusar de genocidas que destruyen física y mentalmente las vidas de millones de personas. La filosofía del derecho tiene aún mucho trabajo que hacer y los economistas de bien también. Seguro que muchos están en ello, pero resulta desesperante que el planeta, ya sin tiempo, colapse por culpa de los viciosos acumuladores de capital y que nada ni nadie consiga reventarles los negocios de la muerte con que se nutren sus asquerosas vidas, y encima nos vendan sus putrefactos éxitos como ejemplos a seguir y nos quieran hacer beneficiarios de sus obscenas caridades. Vómito.


Tonterías selectas de Juan Laborda: Las distracciones de los macarras de la moral

20/02/2020

Tonterías selectas de Juan Laborda: Las distracciones de los macarras de la moral

Es un hecho evidente que ahora hay mucha menos libertad que a principios de los años 80. Hemos retrocedido décadas en términos de libertades cívicas, de respeto a la verdad, a la justicia, a la libertad, a la igualdad.

… se imponen unos intereses de clase que, a modo de censura, bloquean todo aquello que se mueva del paradigma dominante, el neoliberalismo. Digámoslo claramente, unos psicópatas desde sus consejos de administración, con la ayuda inestimable de una cohorte de políticos, intelectuales y periodistas mediocres, en nombre de la pasta, han mercantilizado todos los aspectos y facetas de la vida humana, prostituyendo nuestra democracia.

… Salvo la superclase, el resto de ciudadanos viven mucho peor que a finales de los años 90.

… Hay tanto una falta de oportunidades para una gran mayoría, como un aumento de los costes de los bienes esenciales –sobretodo [sic] vivienda-. Como corolario, nuestro nivel de vida está en declive.

… El paradigma dominante no funciona. Ya lo sabemos. Su obra más reciente, la Gran Recesión, es un buen ejemplo de ello. Pero no cede un ápice. Ante una visión uniforme y excluyente de la sociedad; ante una legitimación de la desigualdad; frente al sarpullido que supone para estos psicópatas los mecanismos de reparto; frente a una privatización escandalosa y vergonzante de los servicios públicos; frente a la normalización de la corrupción; frente al cambio climático, estos psicópatas muestran un desenfreno desmedido.

… Las ansias de entrar en la Unión Europea, abrazar el euro y su neoliberalismo implícito, conllevaron multitud de efectos colaterales perversos. El más importante, la enorme corrupción y la extracción de rentas que supuso el proceso de privatización de los otrora monopolios naturales.

Solo ha servido para llenar los bolsillos de los miembros de sus consejos de administración, encarecer los precios de los servicios que ofrecen, con una calidad muy deficiente, por cierto, siendo en muchos casos una rémora para un cambio de modelo productivo. ¿Y qué me dicen de los programas de colaboración público-privados? Un inmenso fraude, una extracción de rentas en toda regla, y nuevos nichos de corrupción.

… El Ibex 35 genera muy poco valor añadido y su proceso de internalización ha sido un fracaso rotundo, épico. Y además no invierten un carajo en los españoles, es decir, en inversiones productivas patrias. Solo reparten dividendos y recompran acciones.

… ante la inacción de nuestros gobiernos, el capital foráneo ya no solo se adentró a controlar nuestro mercado inmobiliario, fijando el precio de los alquileres, sino que empezó a asaltar nuestro sector industrial exportador. Como consecuencia las decisiones de inversión, de plantilla y de salarios se empiezan a fijar allende nuestras fronteras.


Tonterías selectas de Octavio Salazar

19/02/2020

Tonterías selectas de Octavio Salazar: ‘Prostitución’: la revuelta de los ‘pichis’.

En estos tiempos de alianzas brutales entre el neoliberalismo salvaje y una cultura machista…

… son los sujetos que hacen posible la continuidad del sistema prostitucional, quienes lo convierten en una de las mayores fuentes de explotación del planeta, quienes siguen, seguimos, instalados en el púlpito.

… la auténtica pregunta que no es otra que si el acceso de los hombres al cuerpo de las mujeres, a través del dinero, es un derecho o un privilegio. Porque esta es la pregunta que nos llevará al corazón del dilema: el dominio masculino y, en paralelo, la plena disponibilidad de las mujeres.

Mientras que no cuestionemos no ya la dimensión penal que tiene la explotación económica de las mujeres, incluida la que supone convertir sus orificios en mercancía millonaria, sino la misma concepción masculina de la sexualidad, la centralidad de la prostitución en la definición misma de la fratría viril o la normalización de nuestra omnipotencia como atalaya desde la que administramos el amor o el deseo, difícilmente vamos a cerrar el debate y mucho menos a encontrar respuestas adecuadas, incluso a nivel jurídico, a lo que yo entiendo es la gran servidumbre del siglo XXI. La que afecta de manera muy específica a las mujeres prostituidas, pero que también se extiende a otras muchas formas de esclavitud y explotación que sufren las que todavía hoy pelean por ser ciudadanas de primera.

… la clave está en sancionar y deslegitimar a los sujetos prostituyentes…

La revolución urgente y necesaria es la nuestra, la de los hombres que tendríamos que rebelarnos contra esa masculinidad que hace del prostíbulo su santuario y de la puta un espejo en el que verse al doble de su tamaño. Mientras que no seamos nosotros quienes nos comprometamos, de palabra y obra, con la censura, persecución y sanción no solo del sistema prostitucional sino del poder masculino que lo sostiene y ampara, seguirá habiendo esclavas en las cunetas y hasta algunas que creerán que lo hacen por libre elección. Seguirá habiendo discusiones y tensiones en la academia, iniciativas legislativas más o menos valientes, campañas bienintencionadas y hasta quienes intentarán convencernos de que abrirse de piernas es empoderante, pero mientras que no pongamos el foco en quienes solemos hacer las cosas por cojones, mucho me temo que el contenedor de mierda seguirá dando vueltas y vueltas.


Tonterías selectas de Peio Salazar

29/01/2020

Tonterías selectas de Peio Salazar Martínez de Iturrate, doctor en Estudios de Desarrollo por la UPV:

La reacción contra la subida del SMI o por qué el capitalismo necesita trabajadorxs pobres

Lo que se pretende con la subida del SMI hasta 1200€ es un objetivo claro y que debería ser asumido por todos: no puede ser pobre alguien que trabaja a jornada completa [1]. En realidad, esta medida no es sólo buena para la trabajadora o el trabajador que deja de recibir un salario miserable, lo es también para el conjunto de la economía, ya que inyecta dinero en hogares con rentas restringidas, lo cual implica que gastarán la mayor parte de lo que ingresen, aumentando la demanda y beneficiando a los propios empresarios, sobre todo las que ofrecen bienes y servicios destinados a la economía real de las familias (y no tanto a los que simplemente ofrecen servicios financieros al capital, cuya aportación al bienestar social es nula o incluso negativa). Después de todo, ha pasado casi un siglo desde que tanto Keynes como Kalecki demostrasen que el aumento de los salarios tiene importantes consecuencias positivas para el conjunto de la economía.

… Una de las principales contradicciones del sistema capitalista es que éste requiere que una parte considerable de la clase trabajadora permanezca en una situación de pobreza, o al borde de ésta, para que el mercado asalariado sea viable en términos rentables para el empresariado. Dicha contradicción ya fue mentada por diversos autores en los siglos XVIII y XIX, en los albores del mercado asalariado actual, quienes ya entonces identificaban la necesidad de una masa social amplia que esté lo suficientemente empobrecida y despojada de recursos propios como para verse obligada a asumir los ingratos, odiosos y alienantes puestos de trabajo que el mercado asalariado ofrecía y ofrece.

… Fue esta contradicción, en relación con el aumento de productividad y salarios que se produjo bajo el modelo social-demócrata, la que, en gran medida, provocó la crisis de este modelo a partir de finales de los años 60. Tanto la inflación como los salarios se dispararon sin que ello lograse generar crecimiento económico ni apaciguar la conflictividad de la clase trabajadora en aquellos convulsos años. Y es esta contradicción la razón que motivó la reaparición de pobreza, precariedad y desempleo en las principales potencias del mundo capitalista a partir de los años 70, las cuales casi habían erradicado dichas problemáticas durante las décadas anteriores.

¿Cómo es posible sino explicar la reaparición de pobreza, precariedad y desempleo, y su permanencia durante décadas, en el seno de sociedades cada vez más ricas y con mayores recursos productivos? Sólo apelando a su función económica podemos entender su persistente presencia desde que se inició el modelo neoliberal. Aunque se presenten como consecuencias indeseables e inevitables del mercado laboral, la realidad es que son factores económicos políticamente establecidos puesto que son necesarios para reproducir la hegemonía de la clase dominante.

Su funcionamiento puede observarse en muchos puestos de trabajo de personas que pueden ser consideradas como el nuevo proletariado: en la medida en que una trabajadora o trabajador se ve afectada por estos factores perversos del mercado de trabajo, aumenta su dependencia respecto al empleador de turno, que podrá aprovechar dicha vulnerabilidad económica y laboral para imponer a aquélla una relación de subordinación abusiva. Estos abusos pueden adquirir diferentes formas en función del aspecto en el que se dé: abusos horarios (horas extra obligatorias que a menudo ni se pagan, horarios insufribles), intensificación del ritmo de trabajo, realización de tareas no reflejadas en el contrato laboral (en ocasiones tareas de categorías superiores por las que no se está remunerando), renuncia a derechos (cogerse una baja o renunciar a participar en movilizaciones laborales como una huelga), etcétera.

… Las altas tasas de desempleo han servido para que gobiernos e instituciones públicas se plieguen a los intereses del capital y propicien y maximicen su rentabilidad con la excusa de facilitar al empresariado la creación de empleo. Esto ha servido de excusa perfecta para introducir las formas precarias de trabajo y para evitar otras medidas como las “peligrosas” subidas de salarios.

En definitiva, la introducción de formas legales de precariedad laboral, las bajadas de impuestos, las privatizaciones, los ataques contra el SMI, en resumen, los discursos contra los principales bastiones del Estado de Bienestar que parecían derechos inalienables a mediados del siglo XX, no son consecuencias inevitables del desarrollo económico, sino transformaciones promovidas por el empresariado para garantizar la continuidad del mercado asalariado capitalista.

… lo más urgente es hacer frente a esa caterva de economistas, periodistas y empresarios que promueven una postura ideológica tan miserable como la de defender que unas tasas de pobreza amplias son económicamente saludables.


Tonterías selectas: Nuria Coronado Sopeña entrevista a Lydia Cacho

27/01/2020

Tonterías selectas: Nuria Coronado Sopeña entrevista a la periodista y escritora Lydia Cacho

Cacho sigue con su misión abolicionista contra la prostitución. Alza la voz por las que no la tienen y a las personas que disocian la trata de la gran industria del sexo comercializado que genera prostitución, les lanza un mensaje claro. “A todas ellas les digo que hay que reflexionar más a fondo sobre quienes están detrás de la industria criminal. Casi todas las personas que opinan al respecto tienen argumentos contradictorios, confusos, rabiosos o débiles. Es normal, llevamos siglos de reforzamiento cultural para hacernos repetir que la explotación sexual de las mujeres es un oficio, cuando en realidad es un instrumento social para dar placer a los hombres y someter a las mujeres a dos falsos paradigmas: el de la mujer decente a la que el sexo le atrae poco y el de la mujer objeto que se convierte en receptora de una sexualidad masculina que coloniza cuerpos a cambio de dinero. Tomar unos cuantos casos de mujeres con privilegios, que cobran por sexo y viven estupendamente gracias a ello, para justificar la esclavitud de millones que lo hacen para subsistir, en particular en momento tan graves como las migraciones por guerra y pobreza, se desmonta fácilmente con cifras concretas de la desigualdad laboral”.

“Tanto mujeres como hombres vivimos el deseo sexual y el erotismo de forma muy similar. La pornografía es un modelo educativo que deforma nuestra visión del erotismo y, en general, hace a los hombres muy malos amantes y a las mujeres les enseña a fingir un placer que no sienten, es un instrumento de desigualdad para el placer”


Tonterías selectas de Pedro Sánchez en la reunión anual del Foro Económico Mundial

22/01/2020

Tonterías selectas de Pedro Sánchez en la reunión anual del Foro Económico Mundial

El crecimiento económico a cualquier coste es inaceptable. El crecimiento que amplía la brecha social no es aceptable. Un crecimiento que crea más bolsas de pobreza, no es aceptable.

Ningún crecimiento económico podrá ser bueno si no reduce desigualdades.

¿Si el más rico se enriquece todavía más mientras todos los demás quedan igual, eso es inaceptable? ¿Por qué? ¿Es por envidia? ¿Si todos los individuos se enriquecen y el más pobre se queda igual, eso también es inaceptable?

¿Cómo crea el crecimiento bolsas de pobreza? ¿Los ricos les roban a las pobres?

Hemos de crecer y distribuir a la vez.

¿Si no queremos crecer también tenemos que crecer, y si no lo hacemos nos castigan? ¿Se trata de crecer porque sí? ¿La distribución será hacia quienes generen crecimiento, hacia quienes no lo generen, hacia quienes lo saboteen?

No queremos un futuro de precariedad ni de pobreza laboral.

¿Hay alguien que quiera eso? ¿Quién y cómo va a crear empleos estables y enriquecedores?

La emergencia climática es un desastre, que no conoce fronteras y seremos la última generación capaz de poder abordarlo eficazmente.

¿Por qué da datos de daños por desastres naturales sin concretar cuántos se deben al cambio climático, y callándose que el valor relativo de estos daños (en comparación con el PIB) cae constantemente?

¿Lo de apoyar a las fuentes renovables de energía va a consistir en repetir el último fiasco de las primas que se prometieron y luego ser cambiaron?

La mitad de la población del mundo no puede seguir sufriendo agresiones sexuales, discriminación en el empleo o rentas bajas. Pero tampoco la otra mitad de la humanidad puede seguir permitiendo esta pérdida del talento femenino, y una violación flagrante de los derechos humanos más básicos. No es justo, tampoco es eficaz, porque una mayor participación de las mujeres en la economía tendrá efectos positivos sobre el crecimiento…

¿Todas las mujeres sufren agresiones sexuales? ¿Qué quiere decir que son discriminadas en el empleo? ¿Eso no está prohibido ya desde hace tiempo? ¿Las rentas de las mujeres son bajas en términos absolutos o relativamente bajas en comparación con las de los hombres, quizás porque generan menos valor?

¿Cada mujer puede decidir libremente cómo utilizar su talento según sus propios intereses y circunstancias?

¿Lo de compartir las responsabilidades familiares se va a imponer coactivamente en contra de los intereses de las parejas y las familias?

¿Si la lucha contra la “violencia de género” está siendo implacable, cómo es que los resultados positivos son prácticamente inexistentes?

¿Sobre el reto de la justicia social, por qué mezcla unos presuntos alarmantes niveles de pobreza con una presunta creciente desigualdad?

No puede haber justicia social sin justicia fiscal.

¿En qué consiste la justicia? ¿Es igualdad? ¿Entonces justicia fiscal quiere decir que todos paguen los mismos impuestos, independientemente de sus ingresos o de su riqueza?

Hay que ir un paso más allá, no basta con redistribuir la renta, sino que hay que asegurar que los mercados funcionan de forma más justa y democrática.

¿Qué sería la justicia en los mercados? ¿Qué sería la democracia en los mercados?

El crecimiento y la distribución razonable son mutuamente compatibles.

¿Cómo se sabe cuál es la distribución “razonable”? ¿Hablamos de distribución libre en los intercambios voluntarios o de redistribución coactiva por el Estado?

Es imposible alcanzar sociedades en paz con grandes bolsas de miseria.

¿Quiere esto decir que los pobres son violentos, agresivos, belicosos contra los demás?

La liberalización, excesiva desreglamentación [sic] de la economía, que culminó en 2008 en la mayor crisis económica…

¿Esto refleja lo que Sánchez, como doctor en economía (con las conocidas dudas sobre la validez de su tesis), sabe de economía y crisis económicas?

Una nueva era que resuelva los fracasos del neoliberalismo a través de la solvencia de la democracia social.

¿Qué es el neoliberalismo? ¿Tiene que ver con el liberalismo?

¿En qué sentido ha fracasado ese presunto neoliberalismo?

¿No será el socialismo o la socialdemocracia los que han fracasado?

Nuestra economía social de mercado…

¿No habíamos quedado en que estamos en una economía neoliberal?

Siempre ejerceremos rigor fiscal, una sólida gestión de nuestras cuentas públicas… mantenemos nuestro compromiso de reducción de endeudamiento público, de déficit público.

¿Cree que esto se lo van a creer en Europa? ¿Cómo se reducen déficit y deuda aumentando los gastos en pensiones y salarios de funcionarios?

Cháchara, bla bla bla, paja, hablar por hablar, decir cosas que suenen bien.

Hay que establecer un nuevo pacto social que garantice la redistribución.

¿O sea que el contenido y el objetivo del pacto tiene que ser la redistribución? ¿Podrán los individuos negarse a participar en este pacto? ¿Si no es así, en qué sentido es un pacto?

El estado del bienestar está más pensado para los mayores que para los jóvenes.

¿Será porque los políticos cortejan el voto de los pensionistas? ¿De eso va la reciente subida de las pensiones?


Tonterías selectas de Francisco José Contreras, Roger Scruton y el conservadurismo

19/01/2020

El conservadurismo de Roger Scruton

“Creo que la libertad no es una respuesta suficiente a la pregunta sobre aquello en lo que creen los conservadores” (How To Be a Conservative). Y no porque la libertad no sea un valor, sino porque es un valor penúltimo: “Como Matthew Arnold, yo creía que la libertad es un excelente caballo para cabalgar, pero para cabalgar a algún sitio”. La libertad es valiosa de manera instrumental, si sirve para alcanzar fines valiosos. El liberalismo, para tener sentido, presupone una jerarquía objetiva de valores: o sea, el liberalismo necesita al conservadurismo. La libertad es valiosa de manera instrumental, si sirve para alcanzar fines valiosos. El liberalismo, para tener sentido, presupone una jerarquía objetiva de valores: o sea, el liberalismo necesita al conservadurismo.

… otro de los aspectos del conservadurismo de Scruton –compatible con el liberalismo económico, aunque no con el fundamentalismo libertario— es el nacionalismo… Scruton piensa que la mano invisible de Adam Smith requiere un marco de corresponsabilidad basado en cierta identidad común: “Un mercado puede conseguir una asignación racional de los bienes y servicios solo allí donde hay una confianza previa entre los participantes” (How To Be A Conservative). Y la confianza previa se da entre los compatriotas, los que comparten un sentido del “nosotros” nacional (que se extiende, no solo a la generación actual, sino, como quería Burke, “a los muertos, los vivos y los que han de nacer”): “la sociedad [nacional] es una herencia compartida en aras de la cual estamos dispuestos a hacer sacrificios, que nos permite sentirnos parte de una cadena de transmisión y recepción, y reconocer que no tenemos derecho a estropear las cosas buenas que heredamos”.

… El liberalismo economicista de los thatcherianos se quedaba corto también en otro aspecto: no tenía conciencia de la irremplazabilidad de instituciones como la familia; o bien, daba su conservación por supuesta, sin comprender su rápido deterioro, fruto a su vez de esa liberación de las costumbres que fue el verdadero legado de los nihilistas de 1968.

El fundamentalismo libertario saluda la disolución de los vínculos familiares (ataduras insufribles de la libertad individual), o bien concibe el matrimonio como un contrato que debe ser fácilmente rescindible. Scruton escribió páginas muy profundas sobre la diferencia entre “contrato” y “voto” [vow], y lamentó la contractualización libertaria de los votos. Un contrato contempla obligaciones definidas, y tiene una duración limitada. Un voto, en cambio, implica “una mutación existencial”: “Los votos son compromisos indefinidos […], vinculan a las partes en un destino compartido”. “Un voto es una entrega definitiva de sí mismo, en la cual se invita al otro a confiar. El paradigma de esto es el matrimonio, tal como fue concebido hasta hace poco”. “Las sociedades que ya no insisten en ese compromiso, o que permiten la erosión del matrimonio, primero mediante su redefinición como un simple contrato, y después como una opción que los padres pueden o no elegir, son sociedades que ya no ofrecen seguridad a los hijos” (The Soul of the World). “En toda sociedad sostenible, el orden de los acuerdos voluntarios está enmarcado por otro orden en el que las obligaciones son trascendentes, los vínculos sagrados”.

“Las sociedades no duran si sus miembros no son capaces de sacrificio”. El sentido de lo sacrificial permea toda la obra de Scruton. Es indisociable del sentido de lo sagrado, y ambos se están perdiendo a toda velocidad en nuestro mundo contractual de maximización de utilidades. “Ningún contrato moverá al soldado a entregar su vida por su país, ni a una madre a sacrificarlo todo por sus hijos”, ni a una pareja a vincularse hasta que la muerte la separe.

Una sociedad necesita, pues, un sentido de lo sagrado. Los compromisos familiares definitivos (de los cónyuges a la manera tradicional, y de los padres con sus hijos) apuntan a lo sobrenatural. También lo hace la experiencia estética, a la que Scruton dedicó varios libros: “la música nos transporta más allá de los límites de la realidad natural”, y la belleza parece no ser de este mundo (tuvo el valor de denunciar la impostura del arte posterior a las vanguardias de los años 20, y la inhumanidad de la arquitectura racionalista post-Bauhaus. Y nuestra aspiración al conocimiento, que va más allá de las necesidades prácticas de supervivencia: “podríamos haber evolucionado como especie sin necesidad de entender el reino de las verdades matemáticas […], nuestra curiosidad se extiende infinitamente más allá de los problemas que necesitamos resolver” (The Soul of the World).

Con todo, que necesitemos o presintamos lo sobrenatural no implica de suyo que lo sobrenatural exista. Scruton, que tocaba el órgano en la iglesia anglicana local (pero el anglicanismo es ya solo estética, no teología), era ambiguo sobre la cuestión de la existencia de un Dios personal. “No puedo responder la pregunta de cómo un ser que existe fuera del espacio y el tiempo pueda manifestarse dentro de ellos. Pero tampoco puedo responder la pregunta de cómo un ente puede ser un organismo [sujeto al determinismo físico-químico] y al mismo tiempo un sujeto libre que está llamado a dar cuenta de sus actos con razones”. O sea, que Dios es un misterio, como lo es la libertad humana (según terminó reconociendo Kant, que concibió a ambos como “postulados de la razón práctica” incomprensibles por la razón teórica). “La fe nos pide que aprendamos a convivir con misterios, que no los borremos, pues al borrarlos estaríamos borrando también el rostro del mundo” (The Soul of the World).

Espero que Scruton haya entendido ya que su combate por la verdad, la belleza y la justicia era algo más que un aplazamiento salisburyano de la victoria final de la nada.