Tonterías selectas

Sobre el aumento del salario mínimo, de Pedro Fresco, de EconoNuestra

¿Por qué el PP, C’s y el PSOE (y el PDECat en Catalunya) están equivocados en sus políticas económicas?, de Vicenç Navarro

Mundo S.A., de Rosa María Artal

Fidel Castro, estela duradera, de Federico Mayor Zaragoza

Del derecho al trabajo al derecho al bienestar, de Jorge Moruno

El trabajo que se crea en España no es empleo, pues no cumple con las características propias del empleo (seguridad, salario suficiente, certidumbre en el tiempo, acceso a derechos…)…

… cuando la naturaleza del propio crecimiento consiste en destrozar las bases y reglas sobre las cuales tenía lugar la sociedad del empleo, y la precariedad se eleva a modelo social, ¿qué salida hay toda vez que el empleo en forma, escala y modo ha dejado de ser la clave de bóveda en nuestra sociedad?

El establishment dice ‘mejor un trabajo que no tener ninguno’, aunque eso impida acceder a una vivienda, formar una familia, programar medianamente la vida, contar con una garantía de ingresos suficientes, tener derechos y poder obtener reconocimiento social, sensación de utilidad y realización personal en lo que haces.

… Sabemos que un retorno al pasado no es posible, pero sin duda la salida no pasa por incentivar un modelo de competencia encarnizada en el que todos nos lanzamos a la carrera frenética por emprender y “perseguir los sueños”, en busca de las oportunidades que puede ofrecer el mercado dinamizando así la economía…

… Si la sociedad del pleno empleo ya no es una opción, ¿cómo podemos pensar el papel del trabajo, el bienestar y la actividad en nuestra sociedad? Plantear hace quince años un ingreso garantizado universal, individual e incondicional a toda la población por el mero hecho de existir era mucho más sorprendente que hacerlo hoy, y dentro de un tiempo lo será todavía menos. Existen varios modelos de financiación; el economista Daniel Raventós ha propuesto uno basado en una reforma del IRPF, pero también se proponen otros a modo de compensación a la sociedad en forma de dividendos pagados por algunas empresas. En cualquier caso el principal escollo es cultural e ideológico, no económico.

… lo interesante del ingreso garantizado reside en la capacidad de formar parte de todo un diseño institucional de derechos cristalizados en redes colaborativas y públicas, que hagan las veces de fondo de inversión en la sociedad para evitar que el acceso al bienestar lo decida el mercado. Necesitamos asumir otra forma de valorar la utilidad más allá del beneficio económico y apostar por democratizar el uso del tiempo alterando las relaciones de poder. La relación entre crisis de la sociedad del empleo y disputa política es total: o se consiguen garantías contra la angustia e inseguridad, y una proyección a los deseos y anhelos, o lo hará la extrema derecha. Perfilar una sociedad cada vez más productiva que implante una política del tiempo orientada a garantizar el derecho a trabajar todos para trabajar menos, junto con el derecho a realizar y realizarse haciendo y consumiendo muchas otras actividades libres de la dominación abstracta que privatiza el tiempo: una sociedad basada en el derecho al bienestar.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: