Juan Carlos Barba cree que el Estado mastodóntico es un mito

Juan Carlos Barba critica el mito del Estado mastodóntico:

Con frecuencia podemos escuchar o leer de diversos economistas, en su mayoría de sesgo liberal radical, que el Estado es “enorme”, “mastodóntico” o que “acapara más del 50% del PIB”.

¿Para qué las comillas si no se trata de citas de ningún economista concreto? ¿No se atreve a mencionar a nadie en particular? ¿No haría un gran servicio social al denunciar con nombres y apellidos a estos malvados?

Lo afirman sin el menor rubor, a pesar de que en la experiencia diaria de cualquier persona la inmensa mayoría de lo que consume transcurre en un circuito en su gran mayoría privado. Las excepciones más notables son las redes de saneamiento, la mayoría de las redes viarias o la Sanidad y Educación públicas.

¿Esos circuitos mayoritariamente privados no están intervenidos o regulados por el Estado? ¿De verdad están todos totalmente liberalizados? ¿Ninguno recibe subvenciones cuantiosas? ¿Acaso cree Barba que el peso del Estado sólo está en cuánto ingresa y gasta y no en cuánto regula? ¿No olvida ciertas empresas públicas como Renfe o Correos? ¿Por qué no menciona las pensiones públicas y su gigantesca importancia presupuestaria? ¿Tal vez porque le estropearía el argumento?

Sobre la “supuesta” ineficiencia de lo público, para Barba esta resulta “difícil de demostrar”:

En la sanidad, por ejemplo, vemos cómo si esta es en su mayoría privada, como ocurre en EEUU, no solo es mucho más cara para las familias, sino que además se producen fenómenos de inseguridad y desamparo y peores cifras de morbilidad y mortalidad.

Tal vez Barba desconoce cómo el Estado interfiere sobre la sanidad en EEUU (Medicare, Medicaid, requisitos de acreditación de médicos, regulación intervencionista sobre los seguros médicos y las aseguradoras), y no menciona otros casos mucho más liberales como Singapur.

Respecto a la educación, es complicado decir nada, pues no existen países que no tengan una educación pública amplia, hecho que debería hacernos reflexionar sobre por qué ocurre esto. Hay razones históricas muy importantes para ello.

Eso, reflexionemos: ¿tal vez papá Estado necesita adoctrinar a sus súbditos? ¿Cuáles son esas razones históricas tan importantes y por qué no menciona ninguna ni siquiera de pasada? ¿Por qué no comparamos la calidad y eficiencia económica de la educación pública y la privada? ¿Conoce Barba el trabajo de James Tooley? ¿Por qué no se molesta en mencionar la posibilidad de cheques sanitarios y escolares, presentes incluso en las modélicas socialdemocracias escandinavas?

Sobre el hecho de que muchas personas no están conformes con la carga impositiva que tienen y que se necesita para cubrir el Presupuesto público, resulta una queja que simplemente encubre un individualismo casi enfermizo, una falta de respeto absoluta por la democracia o bien simplemente una justificación de los intereses egoístas de personas que piensan que salen perdiendo al estar económicamente en una situación mejor que la media.

Los individualistas liberales somos enfermos: Barba está sano y viene a curarnos o a evitar que contagiemos a los demás. No respetamos la democracia, esa en la que las mayorías se imponen coactivamente sobre las minorías. Y simplemente somos egoístas y Barba es muy generoso y altruista… con el dinero ajeno.

Respecto a la necesidad de que las personas sean más responsables que reclaman los ultraliberales, esta demanda responde a un concepto idealizado del ser humano como una máquina de procesar la información perfectamente racional, un concepto que proviene de la Ilustración y especialmente de Descartes. Sin embargo, como demuestran tanto la experiencia como las aplastantes pruebas empíricas de la psicología moderna, esto para nada es así. La racionalidad no es sino una capa superficial que transcurre en la conciencia humana y que oculta la mayor parte de la actividad psicológica de las personas. Si surgieron todos los sistemas de coberturas sociales, no fue más que en pequeña medida porque algunas personas pudieran tener una enorme mala suerte y quedarse desamparadas aun sin haberlo podido prever, sino porque de hecho muchas personas actúan de forma irracional a la hora de anticipar hechos que podrían pasar o hechos (como la vejez) que pasarán dentro de mucho tiempo. Ni el adoctrinamiento ni el ejemplo en cabeza ajena persuadirán a una gran cantidad de personas para que actúen como un ser perfectamente racional y previsor. Esta evidencia fue la que históricamente determinó, cuando hubo suficiente riqueza en la sociedad, que se instauraran los programas sociales y servicios públicos que conocemos.

¿Algún nombre por favor de pensador ultraliberal que idealice al ser humano como perfectamente racional? ¿Ha leído Barba a algún economista de la escuela austriaca, que enfatiza las limitaciones cognitivas de los agentes económicos? ¿Cree que los liberales no conocemos nada de la psicología moderna?

Si muchas personas actúan de forma irracional, ¿no lo harán también al votar?; ¿no lo harán también al gobernar? Si un individuo es mal previsor, ¿por qué deben ser los demás quienes carguen con el peso de sus errores y problemas? ¿Se ha parado Barba a pensar que quizás la protección Estatal haga que los individuos sean aún menos previsores y más irracionales? ¿Se da cuenta de lo flojo que es su argumento, de cómo se está inventando con total desfachatez la historia, de cómo ignora cómo los políticos lanzan programas para comprar votos y así crece el Estado?

Por otra parte, también se hizo evidente que determinados servicios de las sociedades complejas no surgían de forma espontánea por la iniciativa privada y que tenían que ser los poderes públicos los que los proveyeran. Este hecho también parecen olvidarlo los ultraliberales.

¿Cuáles son esos servicios? ¿Defensa, orden público, derecho penal, calles y carreteras, alcantarillado? ¿Qué impacto presupuestario tienen?

Esta ofensiva de una ideología caduca y que parecía ampliamente superada, a mi modo de ver, tiene un motivo claro, y es la cooptación cada vez mayor de las instituciones democráticas por los poderes económicos. Es decir, que estos economistas solo son las correas de transmisión ideológica de la codicia sin límites de personas extremadamente poderosas que buscan una justificación ante la ciudadanía para llevar a cabo sus objetivos. Con ello están llevando a la sociedad a una situación en que todos tendremos peores servicios y más caros, tendremos más inseguridad en nuestras vidas y muchas personas se verán abocadas a una situación personal pésima sin necesidad alguna.

Que alguien de limitada inteligencia como Barba califique el liberalismo como ideología caduca y superada no es nada extraño ni sorprendente. Falto de argumentos serios necesita recurrir a la superioridad moral: el liberal es el secuaz del poder económico codicioso; Barba está a favor del bien.

Tengo una pregunta quizás impertinente: ¿de qué vive Barba? ¿Es verdad que tiene una farmacia de esas bien protegidas por papá Estado? Ese sector no lo liberalizamos, ¿verdad?

 

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