Guerra y grupos

Artículo en Instituto Juan de Mariana.

La guerra es un conflicto social violento, un enfrentamiento destructivo entre grupos humanos relativamente grandes (tribus, naciones) con daños personales y materiales considerables (sufrimiento, heridas, muerte, destrucción, coste económico). Mediante la guerra un grupo intenta dominar o destruir a otro o no ser dominado o destruido por otro, o compiten por dominar o ayudar a un tercero. En la guerra se combinan cooperación y competencia: los miembros de un grupo (ciudadanos, soldados) cooperan para competir más eficientemente en el conflicto violento contra el grupo rival.

No se consideran guerras, aunque pueda utilizarse el término metafóricamente, a los conflictos violentos entre individuos sin considerar su pertenencia a grupos: sin embargo el conflicto entre individuos es la base o el germen de la guerra, porque los grupos surgen como asociaciones poderosas para luchar contra otros individuos o grupos (hay otros motivos de asociación, como la ayuda mutua ante riesgos accidentales, enfermedades o fluctuaciones en la obtención de alimento; la toma de decisiones colectivas mediante la agregación de conocimiento individual; la división del trabajo, la especialización y compartir o intercambiar).

La guerra es un fenómeno no exclusivamente humano (existe claramente entre insectos sociales, como las hormigas, y a pequeña escala entre grupos de chimpancés y otros animales), pero sí es algo específicamente y típicamente humano: explica en gran medida la naturaleza tribal y colectivista de los seres humanos, cuyos grupos requieren estar cohesionados y coordinados y ser grandes y poderosos para vencer en sus conflictos con otros grupos. El grupo humano sirve no solo para cazar presas y defenderse de depredadores, sino especialmente para atacar a otros grupos humanos o defenderse de ellos.

En la guerra el grupo actúa como una unidad: es una unidad de acción colectiva que ataca a otros grupos y se defiende de otros grupos. La guerra es la acción colectiva por excelencia, la que requiere más cohesión y organización de los individuos para intentar conseguir objetivos comunes como la supervivencia conjunta. Aunque en la guerra actúan individuos, la guerra no es una acción meramente individual: los individuos no pelean por su cuenta y riesgo ni se coordinan espontáneamente; la guerra se decide, planifica y ejecuta de forma colectiva, y requiere planificación centralizada y jerarquías de mando para atacar y defenderse juntos de forma más eficiente.

La guerra no es una gran cantidad de conflictos individuales sin conexión entre sí: es un conflicto a gran escala entre todos los individuos de un grupo contra todos los individuos del grupo rival (aunque algunas guerras pueden limitarse a los militares o combatientes y no extenderse a la población civil). El guerrero no ataca a título individual sino como miembro de un grupo, y el ataque es percibido no como un conflicto entre individuos sino como una agresión de un grupo a otro; el ciudadano atacado es defendido por el grupo como miembro del grupo; una persona no es atacada por su identidad particular, que puede ser ignorada, sino por su pertenencia al grupo enemigo.

El individualismo metodológico intenta comprender, analizar y reducir los fenómenos sociales en función de acciones individuales. Esto es una línea de investigación muy valiosa, pero que se equivoca si insiste en que los grupos o las acciones colectivas no existen. En cierto modo es como negar que los organismos multicelulares existen y afirmar que sólo hay células individuales que resultan estar físicamente juntas. Los grupos existen en la medida en que están delimitados y que sus miembros están cohesionados y coordinados para acciones con objetivos comunes: una colonia de animales sociales (un superorganismo) y un organismo multicelular sólo se diferencian en su grado de cohesión y coordinación y en la autonomía de sus individuos (si son capaces de vivir solos e independientes), y ambos tienen problemas más o menos graves de delimitación (quién forma parte del grupo) y permeabilidad (cómo se entra y sale del grupo).

Las acciones colectivas pueden ser más complicadas y problemáticas que las acciones individuales por múltiples motivos: puede no estar claro quién forma parte de cada grupo y por qué (adscripción libre y voluntaria o no por ambas partes); puede haber grupos dentro de grupos; algunos individuos pueden cambiar de grupo o pueden ser simultáneamente miembros de varios grupos con lealtades incompatibles; la decisión colectiva no emerge de forma simple de las preferencias individuales sino que depende de cómo se agreguen estas; no todos los miembros del grupo participan del mismo modo en la acción colectiva; algunos miembros de un grupo pueden no contribuir a la acción colectiva o incluso intentar sabotearla activamente; puede haber conflictos internos sobre cuáles son las reglas de funcionamiento del grupo, quién debe mandar y quién obedecer, y cómo se reparten las cargas y beneficios del grupo.

Los grupos con mayor capacidad bélica tienden a dominar y expandirse y desplazan a los grupos más débiles: estos son conquistados, esclavizados, sometidos o asimilados con un estatus social inferior, o son expulsados a territorios pobres en recursos, marginales y de difícil acceso donde la supervivencia es más dura (tierras menos fértiles, desiertos, montañas).

La capacidad militar crece con la cantidad y calidad de recursos bélicos disponibles y su adecuada organización o dirección: población total, eficiencia del sistema económico generador de riqueza (con producción o compra de armamento y recursos logísticos y pago de salarios a soldados), liderazgo político, cohesión social, competencia táctica y estratégica. La guerra tiene costes y riesgos, pero el éxito en la guerra permite apropiarse de recursos valiosos (territorio, población, bienes materiales) que a su vez incrementan la capacidad militar.

Los grupos más cohesionados hacen mejor la guerra, y además la guerra puede servir para reducir el disenso y los problemas internos, o al menos obviarlos temporalmente, y unir al grupo frente al enemigo exterior. Los grupos más grandes y heterogéneos pueden sufrir problemas de organización y conflictividad política interna que reduzcan su capacidad militar o incluso lleven a su destrucción desde dentro (guerra de secesión, guerra civil).

El éxito en la guerra requiere planificación centralizada y jerarquías de mando: los soldados deben aprender a trabajar juntos bajo las órdenes de superiores, y la competencia de los generales es crucial para la victoria o la derrota.

El Estado, entendido como el sistema institucional estable que organiza y estructura la acción colectiva de un grupo y gestiona sus bienes comunes, está íntimamente relacionado con la guerra: el Estado hace la guerra y la guerra hace al Estado. Para comprender el Estado es necesario comprender la guerra, y viceversa. Y para entender la guerra en necesario entender los conflictos entre individuos y especialmente los conflictos violentos.

NOTA: este artículo es una sección de un artículo más largo ya casi listo sobre la guerra, los grupos, la sociedad, el mercado y el Estado. Otras secciones son:

Cooperación (coordinación) y competencia

El conflicto

El conflicto violento

Psicología y economía del conflicto violento

El conflicto violento como competición estratégica

Capacidades para el conflicto violento

Armamento humano artificial

Estrategia militar

Estado, guerra y sociología

Sociedad libre, mercado libre y guerra

3 respuestas a Guerra y grupos

  1. Colombo dice:

    Muy buenas,

    Gran artículo. Sólo quería resaltar un cosa y hacerte alguna pregunta.

    1. Resaltar que la competencia-colaboración no es excluyente. En este artículo lo dices, pero en distintos párrafos. Creo que se debría remarcar más, en general, no solo para este tema. Los individuos/grupos de individuos que compiten contra otros individuos/grupos de indivudos en ciertos temas, pueden estar interesados en colaborar en otros asuntos. Todas estas combicaciones de variables pueden ser internas o externas, si hablamos de grupos de individuos. Ejemplo: R Madrid quiere ganar y humillar al Barcelona – hablamos de fútbol -, a su vez ambos clubes pueden colaborar para obetener favores del Estado o negociar con una cadena de TV el dinero que les van a pagar por retransmitir un partido. A su vez los jugadores de cada equipo colaboran entre sí para derrotar al adversario, a la vez que esos mismos jugadores de un mismo equipo compiten entre ellos por ser la estrella del mismo.

    2. Las preguntas: ¿crees que en los ejercitos está el límite del tamaño del grupo coordinado muy por arriba que en temas relacionados con economía, por ejemplo? Me explico: creo que de alguna manera hay un consenso que dice que una empresa gigante empieza a tener problemas de cálculo económico, se convierten en miniURSS, etc etc. ¿Crees que el tamaño del grupo en este tema que has tratado – ejército/guerra – tiene un tope muy por arriba respecto a lo anterior? ¿Por qué crees que es? ¿Por la disciplina? ¿Por el número de variables?

    Un saludo y muchas gracias.

    • Francisco Capella dice:

      Gracias, Colombo.
      Obviamente es posible cooperar y competir y combinar los dos fenómenos. En esta sección resalto que en la guerra un grupo coopera para competir contra otro grupo. El ejemplo del fútbol es interesante, pero veo más difícil que países en guerra cooperen: quizás limiten la competencia para que no sea demasiado destructiva (leyes de la guerra).
      Es interesante también la pregunta sobre un tamaño óptimo del ejército. Más soldados siempre será mejor si son competentes y obedientes, pero habrá que pagarles y armarlos y alimentarlos y transportarlos. Aquí no hay clientes que satisfacer ni contabilidad estricta de beneficios y pérdidas empresariales. Para gestionar problemas de tamaño los ejércitos se dividen en secciones con diferente número de efectivos (batallones, divisiones, etc.). No pretendo ser experto en ciencia militar y no sé dónde está el tamaño óptimo que resuelva problemas de cálculo económico, pero es un tema de investigación interesante.
      Saludos
      Paco Capella

      • Colombo dice:

        Hola Paco,

        Respecto a lo primero, simplemente ya que has tratado el tema de individuos/grupos de individuos, cooperación/competencia, lo he recordado, remarcadando que no son incompatibles. Ejemplos hay muchos, el que he puesto y en cualquier tema que tenga que ver con relaciones sociales. De hecho tu mismo hablas en el texto de colaboración dentro de un grupo de individuos – ejercito en este caso – en el primer párrafo y de competencia dentro de ese mismo grupo de individuos – en el párrafo 10 -.

        Respecto a los segundo, intuyo que en cierta forma respondes que sí a mis preguntas. Un ejército puede ser una organización social más centralizable que una empresa porque hay menos variables a controlar y por la disciplina que asumen sus miembros.

        Muchas gracias por contestar y un saludo.

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