Tonterías selectas

24/05/2016

El trabajo es la mejor política social (y otras fábulas fordistas), de Benet Fusté

… el Estado no puede limitarse a mediar en el mercado de trabajo, renunciando a intervenir para cambiar las relaciones de poder entre oferta y demanda de trabajo, entre trabajadores y empresarios.

Comunistas, de Pere Ortega

Busquemos nuevos axiomas, rechacemos los dogmas, de Antonio Ruiz de Elvira

No tener la libertad de elegir, de Joaquín Estefanía

Considerar el anticapitalismo, de Jordi Calvo Rufanges

Vivimos en el mundo del 1% versus el 99%.

… el PIB mundial (en el que solo se contabilizan los bienes y servicios que tienen precio de mercado) alcanza los 78 billones de dólares al año. El cálculo es muy sencillo, la renta per cápita planetaria a día de hoy sería de 11.000 euros anuales por persona, es decir 900 euros al mes. La pobreza es estimada en unos ingresos inferiores a 1,90 $/día, es decir, 700$ anuales. Hay recursos para erradicar la pobreza de un plumazo, si los 62 señores multimillonarios quisieran.

… las decisiones económicas son resultado de las decisiones políticas. Y se llevan muchos años tomando decisiones políticas que han favorecido la implantación y expansión de un determinado modelo económico, ese que llama Soros fundamentalismo de mercado, y que podemos denominar de manera más científica, Globalización Capitalista Neoliberal. El fin de la historia de Fukuyama, el no hay alternativa de Tatcher no fueron más que la creación de eslóganes (y doctrinas) necesarios para profundizar en el capitalismo, una vez liberado de la comparativa con el bloque socialista. La desigualdad que crece de forma exponencial, al tiempo que hay millones de muertes fácilmente evitables, es la muestra más clara de la creación de violencia de las estructuras que genera la mera existencia del modelo capitalista.

Pero hay más violencias que forman parte del paisaje del mundo actual y que en buena  medida  tienen relación con la globalización capitalista neoliberal anteriormente mencionada. Por un lado cabe analizar que cuando hablamos de inseguridad ligada a los flujos de personas refugiadas que llegan a Europa (o que mueren en el intento) nos referimos al temor a la pérdida del Estado de bienestar por la llegada masiva de nuevas bocas que alimentar, educar y curar. Sobre este segundo aspecto cabe tener en cuenta un dato que muestra un ejemplo fundamental de cualquier estado del bienestar, el sistema de pensiones. Según la Comisión Europea, España necesitará 7 millones de inmigrantes hasta 2030 para mantener el sistema de pensiones, y que al menos haya por cada 100 trabajadores, 34 jubilados. El bulo de que las refugiadas o las inmigrantes van a saturar los sistemas públicos es falso. Necesitamos más gente en edad de trabajar para mantener con sus impuestos y cotizaciones los servicios básicos.

Las estructuras económicas injustas matan tanto o más que las guerras y generan razones para que estas aparezcan. Son pertinentes por tanto planteamientos anticapitalistas porque el modelo capitalista (y sobre todo en su vertiente neoliberal) genera sociedades basadas en la competitividad, la codicia y el egoísmo. La desigualdad extrema y la pobreza no son más que la consecuencia natural de un sistema basado en la renta del capital, en la generación de riqueza económica con el trabajo de los demás. En buena parte del mundo en el que el capitalismo está más desarrollado (EEUU y Europa) las rentas del capital han superado en importancia a las generadas con el trabajo. El capitalismo es una forma de organizar la economía que incide de manera determinante en el carácter social, tal y como afirmaba un clásico como Erich Fromm. La violencia de nuestra sociedad nace en buena medida en la veneración al capital, del desarrollo sin freno del capitalismo. Dirán que suena radical, pero a no hay cómo ir a la raíz de los problemas para poder solucionarlos. El anticapitalismo es necesario para comenzar a construir un mundo mejor.


Recomendaciones

23/05/2016

Oriente es rojo… medio siglo, de Gabriel Albiac

Zandi y el cenagal de los codiciosos, de Jesús Cacho

La enorme patraña del 11-M, de Fernando Múgica

La gran mentira de la Iglesia del Palmar de Troya

El malestar de nuestro tiempo, de Lorenzo Bernaldo de Quirós


Eladio García me entrevista para Students for Liberty Madrid

23/05/2016

Eladio García me entrevista para Students for Liberty Madrid (video).


Tonterías selectas

23/05/2016

¡Son la educación y la sanidad, estúpidos!, de Miguel Alba

Tipos de interés negativos del BCE y el ‘helicopter money’, de Guillermo de la Dehesa

Garantía de cambio, de Pedro Sánchez

La guerra de Obama contra la desigualdad, de Paul Krugman

Arde Europa, de Antón Costas

Primero surgieron las protestas sociales de los indignados contra la desigualdad y la pobreza crecientes provocadas por las injustas políticas de austeridad que cargaron sobre los más débiles la factura de una crisis que no habían provocado.

… mientras no se reconozca que la austeridad, las reformas y los acuerdos comerciales tienen ganadores y perdedores será difícil que baje el tono de las protestas sociales y que el populismo deje de tener apoyos. ¿Por qué suponer que los trabajadores perjudicados por la reforma laboral o los consumidores afectados por el TTIP van aceptar políticas que les perjudican? Si de verdad esas políticas mejoran la productividad, ¿por qué no utilizar esos beneficios para compensar a los perdedores?


Tonterías selectas

22/05/2016

Frente a la austeridad y sus consecuencias, de Juan Laborda

No hay excusa alguna para las tremendas consecuencias económicas y sociales que la política de austeridad impuesta en la Unión Europea ha provocado, provoca y provocará. Ningún estudio académico proporciona apoyo a la hipótesis de la austeridad expansiva. Hasta el FMI advirtió de sus consecuencias.

… Los defensores de la Teoría Monetaria Moderna (Randal Wray o William Mitchell, por ejemplo) demuestran que un gobierno emisor de moneda no está restringido por lo que recauda. Entonces, ¿por qué los gobiernos siguen emitiendo deuda?, ¿por qué muchos gobiernos prohíben al banco central comprar bonos directamente del gobierno?

Mitchell y Wray lo explican de una manera sencilla. Bajo el sistema de Bretton Woods de tipos de cambio fijos y convertibilidad del oro, los gobiernos sí que estaban limitados en su capacidad de gasto por el valor de oro mantenido en el banco central. Esto era así porque la cantidad de dinero que el banco central emitía era proporcional a sus reservas de oro. Si un gobierno quería gastar más, tenía que reducir el dinero en manos del sector privado mediante la recaudación de impuestos y/o la venta de bonos. Fue entonces cuando se diseñó una maquinaria institucional para la emisión de bonos en los mercados privados. Sin embargo, con el sistema monetario moderno, moneda “fiat”, ya no existen límites de gasto y techos de deuda. A pesar de ello, los gobiernos sufrieron intensas presiones para mantener comportamientos y estructuras institucionales que limitaban sus capacidades de gasto. Se trata, como afirma Bill Mitchell, “de restricciones voluntarias heredadas de los días del patrón oro, perpetuadas por la ideología de la economía de la corriente dominante para constreñir al gobierno y dotar de una mayor laxitud a la actividad del mercado privado”. Los límites de deuda pública aceptados por los gobiernos son, en definitiva, un ejemplo clásico de restricción voluntaria.

Comunistas, de Manuel Castells

Argentina y Brasil no aceptan retroceder, de Emir Sader

Coaching, el disolvente de la política, de Jorge Moruno, sociólogo

¿Consumes, tiras y vuelves a consumir?, de Óscar Sierra Martín, de Economistas sin Fronteras

La sociedad parece navegar en una dirección que irremediablemente conduce al consumo masivo no sólo de recursos, sino de servicios. El consumo de agua, la alimentación, el textil, la electrónica, e incluso servicios como el turismo o el consumo de información son cada vez mayores y, en general, de peor calidad. Ejemplos tan conocidos como la compra masiva de ropa a bajos precios, fundamentados en la baja calidad de la misma y en las malas condiciones laborales de los trabajadores y trabajadoras; o el consumo desmesurado de aparatos electrónicos que, en muchas ocasiones, apenas mejoran levemente al anterior, son sólo un par de ejemplos de productos que, una vez ha finalizado lo que consideramos su “vida útil”, no se valoran y nos acercan a esa proyección de huella de cuatro planetas, en lugar de intentar reducir la actual a una.

… el consumo masivo conlleva mayores ventas y, por lo general, éstas traen mayores beneficios, objetivo incuestionable desde el punto de vista clásico y limitado de maximización del beneficio. En este contexto, los consumidores parecen adaptarse e incluso demandar que la calidad y durabilidad se conviertan en algo secundario cuando un producto es bonito, barato y de algún modo satisface necesidades cortoplacistas.

… las empresas deben ser empujadas a mejorar estas características de sus productos y servicios, pero desde una demanda que no busque inmediatez y bajos precios, sino productos responsables, con una mayor durabilidad y control de sus impactos. Muchos de estos bajos precios esconden una práctica muy común: la no inclusión de multitud de costes externos que la producción, uso y reciclado del producto generan, las llamadas externalidades, por lo que apenas se tiene en cuenta su impacto social y ambiental.

… La ciudadanía debe ser consciente del poder que tiene con sus decisiones diarias: al comprar, ¿realmente necesito este producto? ¿Merece la pena gastar más por un menor impacto ambiental y una mayor calidad? Al usarlo, ¿tengo que dejar el aparato encendido o el grifo abierto? Y al deshacernos del mismo, ¿alguien de mi entorno puede usarlo? ¿Cuál es la mejor manera de reutilizarlo/reciclarlo en lugar de tirarlo a la basura?


Recomendaciones

21/05/2016

‘Violencia de género’: ponle freno… al disparate, de Javier Benegas y Juan M. Blanco

Lo que aprendí haciendo cosquillas a los simios, de Frans de Waal

Technology won’t undermine human dignity. Fear of change will, by Ronald Bailey

How the West (and the Rest) Got Rich, by Deirdre McCloskey

Garzón, el comunista, de Juan Ramón Rallo


Tonterías selectas

21/05/2016

¿Hacia dónde nos conduce la austeridad?

Podemos no es quien ha enloquecido en España, de Juan Torres López

… como le suele pasar a quienes tienen servidumbres concretas con el sistema económico y financiero, cuando se pone de por medio Podemos y la posibilidad de que cambien algunas cosas importantes en España pierde la mesura y hasta la educación. Le salta el chip y no sabe sino recurrir al insulto y a la zafiedad, sin temor a mentir y a decir simplezas con tal de atacar como un lobo hambriento a Podemos. La yugular de Pablo Iglesias y sus colegas cotiza bien en el parqué de los medios que viven de los bancos y las grandes empresas y hay que ir a por ellos como sea.

… Miente McCoy cuando dice que solo apoyando a los planes de ahorro privados van a tener los cotizantes actuales un futuro mejor. Se trata de una de las grandes mentiras financieras que utilizan los partidarios de los fondos privados para defender los intereses de las entidades financieras. Si dentro de 20 o 30 o 40 años no hay ahorro para las pensiones públicas (por ejemplo, como dicen, porque las sociedades habrán envejecido y no haya suficientes cotizantes) tampoco lo podrá haber para las privadas. Eso es indefectiblemente así porque las pensiones de cada momento se pagan con el ahorro que haya en ese momento y si no hay ahorro para las públicas tampoco lo habrá para las privadas.

… Miente McCoy cuando dice que dinero del ahorro que la gente deposita en planes privados está “inmovilizado para que el titular pueda disfrutar de él cuando termine su vida laboral”. En realidad, está en continuo movimiento porque las gestoras de esos fondos lo utilizan para llevar a cabo inversiones. Y ese es el problema que no menciona McCoy porque esas inversiones, casi siempre puramente especulativas, son arriesgadísimas, muy peligrosas, de modo que continuamente provocan quiebras y que los ahorradores (sobre todo los de menor aportación) pierdan sus fondos.

… Miente McCoy cuando dice que las pensiones públicas son las que se van a convertir en impagables mientras que los planes de ahorro privado aseguran la pensión futura. La historia ha demostrado que los fondos privados son los que más han quebrado y que millones de personas en todo el mundo han perdido sus ahorros.

… Miente también McCoy porque no menciona que la única rentabilidad que proporcionan esos fondos es la que proviene de la desgravación fiscal. Como señala el informe del IESE que he mencionado arriba, la rentabilidad media de los fondos de pensiones privados en España entre 2008 y 2012 fue negativa en términos reales (descontando la inflación), y de los 257 fondos con al menos 15 años de historia, únicamente tres lograron una rentabilidad media superior a los bonos del Estado a 15 años.

… Miente McCoy cuando dice que “La sostenibilidad del sistema público de pensiones está aritméticamente en duda”. El sistema público de pensiones esta políticamente en duda, eso sí, pero multitud de investigadores han demostrado, aritméticamente como él dice, que puede ser perfectamente viable y que, en todo caso, si predominan las circunstancias que sus críticos aducen para ponerlo en duda entonces tampoco serán viables las pensiones privadas salvo, lógicamente, para quienes sean suficientemente ricos como para ahorrar a lo largo de su vida. Y, como hemos demostrado Vicenç Navarro y yo en nuestro libro Lo que tienes que saber para que no te roben la pensión, da la casualidad de que, con el paso del tiempo, se ha podido comprobar que quienes defienden aritméticamente la insostenibilidad de las pensiones públicas se han equivocado siempre, siempre, siempre en sus cálculos.

… McCoy oculta la verdad cuando no dice que “la mitad de los españoles no puede ahorrar más de 100 euros al mes” o que “un 44% sufre para hacer frente a los pagos y tiene dificultades para llegar a fin de mes”. Es decir, que nunca podrán generar los suficientes fondos a lo largo de su vida para financiar una pensión privada cuando ya no trabajen.

… McCoy solo dice la verdad cuando él mismo reconoce al final de su artículo que sus palabras son “palabra de patronal”. Efectivamente, su artículo es la palabra de la patronal de las entidades financieras que hacen el agosto a base de cobrar comisiones a los ahorradores, algo que McCoy oculta.

En fin, McCoy se ha mostrado como uno más de esos liberales que desprecian al Estado y a los impuestos pero que defiende que el Estado, es decir, la inmensa mayoría de los españoles, sufrague un negocio privado que despilfarra y que no tiene rentabilidad ni personal ni social, salvo para quien lo gestiona.

Quien ha enloquecido no es Podemos ni Izquierda Unida, ni los investigadores, ni la Unión Europea que también hacen la misma propuesta que critica McCoy. Quien enloquece son periodistas e ideólogos como él que, con tal de defender a los intereses de los más privilegiados, son capaces de tirar a la basura la realidad de los hechos para atacar a base de insultos a los compatriotas que no piensan como ellos.

Carlos Fernández Liria: “La censura actual es más eficaz que la de Franco”

La pura verdad es que en este país existe censura de prensa, que ya no es una censura de principiantes como la del franquismo, consistente en recortar lo que no interesaba que se publicase. Lo que funciona ahora es no contratar a quien no encaja en la línea editorial de un periódico. Hay miles de periodistas muy buenos en paro en este país.

… El problema que vemos muchos es que, bajo condiciones de capitalismo neoliberal, de dictadura financiera, es imposible republicanizar porque los parlamentos están atados de pies y manos por la deuda (recordemos el artículo constitucional que modificaron PP y PSOE para complacer a los poderes económicos). Los parlamentos tienen muy limitada su capacidad de legislar. Incluso cuando lo consiguen, hay que ver si les hacen caso. Para vencer al ala izquierdista de Syriza ya no hacen falta tanques, sino que basta con un golpe de Estado financiero. Nuestro proyecto es que las instituciones republicanas puedan legislar sobre economía, no que se arrodillen ante el amo económico. Tampoco es necesario suprimir el mercado, pero sí tener en cuenta la frase de Rafael Correa, que dijo que el mercado debe ser un esclavo, nunca un amo. Los problemas políticos que tenemos encima no se arreglan con más participación y más asambleas. Lo crucial es que en España no hay división de poderes: hay una dictadura económica y un poder político dividido. Lo que necesitamos son instituciones republicanas fuertes.

Celia, residente en un edificio ocupado: “Nos juzgan por reivindicar el derecho a la vivienda”

Manifiesto contra el trabajo gratis, de Eduardo Robaina y Daniel Domínguez, estudiantes de Periodismo en la UCM 

Los impulsores de este texto hacemos un llamamiento a todos los medios de comunicación, profesionales, facultades de Ciencias de la Información y la Comunicación, profesores, asociaciones, sindicatos, partidos políticos, etcétera, para que firmen esta iniciativa, con la única intención de dignificar una de las profesiones más importantes dentro de un estado democrático. Nosotros, los estudiantes y becarios, somos los futuros guardianes de la libertad, que dirían Herman y Chomsky, no una forma de rédito económico para las empresas. El principio 3ºI del Código Internacional de Ética Periodística de la UNESCO subraya esta idea: “La información en periodismo se entiende como bien social y no como un producto”. Los periodistas no podemos convertirnos en cómplices de la mercantilización del periodismo.