Rallo insiste en errar

Rallo insiste en errar

El primero es sobre la propia naturaleza del debate:

“Nuestro debate sobre si la moneda fiat debe interpretarse como un pasivo del banco central o como un activo que no es el pasivo de nadie más.”

Es Rallo el que insiste en cómo debe interpretarse, yo explico cómo puede interpretarse. Yo no fuerzo ninguna explicación, él insiste en ver sólo una como aceptable y además distorsiona la otra.

“Los billetes convertibles en oro del Banco de Inglaterra durante la segunda mitad del s. XIX también eran moneda fiat (o las monedas de oro en EEUU) y no por ello dudaríamos de su naturaleza de pasivos (o de activos, en el caso de las monedas de oro).”

Naturalmente: porque los billetes eran convertibles, es decir había una obligación de pago de dinero. Para que algo pueda tener naturaleza anómala de pasivo o no pasivo (doble interpretación) es necesario que se den dos condiciones simultáneamente: inconvertibilidad y curso legal forzoso; la inconvertibilidad debilita el carácter de pasivo (qué es lo que se debe), el curso legal forzoso le da valor (al menos parte del valor).

Donde yo he escrito “Aquí no se está hablando del dinero no fiat, que es conveniente pero no obligatorio de aceptar, sino del dinero fiat, que es obligatorio aceptarlo” debería haber añadido por enésima vez lo de inconvertible, o sea, el dinero fiat actual, pero creí que quedaría claro por el contexto.

“La distinción relevante es entre dinero (que se acepta por conveniencia) y pasivo (que se acepta porque el deudor está obligado a hacerlo).”

Hay muchas distinciones que pueden ser relevantes. Pero según cómo se defina “dinero”, un pasivo puede ser dinero, y resulta que es el caso actual (el dinero es deuda, que dicen). Aceptemos que los billetes y depósitos actuales del banco central (dólar, euro) son pasivos suyos; ¿son además dinero? Si por dinero se entiende medio de intercambio indirecto de aceptación generalizada, depósito de valor (malo, eso sí) y unidad de cuenta (tampoco muy buena), entonces sí, porque así es como se usan, haya o no coacción por medio. Si por dinero se entiende un activo que no es pasivo de nadie más, entonces no (pero esta es la definición financiera menos usada y además es incompleta porque hay muchos activos reales que son así pero no son dinero).

Otro punto: el papel moneda inconvertible voluntario en un entorno de mercado libre es irrelevante. En la discusión me estoy refiriendo, aunque Rallo no lo cita ahora, a su relato en el cual un banco emite ese papel, en paralelo con otro que sí es convertible, y que serviría para cancelar deudas contra el propio banco. Bitcoin es una moneda inconvertible, pero no la emite un banco ni es un sistema de cancelación de deudas (como sí es en parte Ripple). Las monedas locales (sobre las cuales curiosamente había escrito en el artículo previo pero al final lo borré para no liarlo todo más) por lo general son emitidas por pequeñas comunidades locales, su extensión es testimonial, suelen tener una fuerte carga ideológica colectivista igualitaria, son casi siempre convertibles (a veces sin coerción legal, y de forma poco determinada, pero no se usan sólo para cancelar deudas sino para pagar bienes y servicios), y surgen (como bitcoin) en entornos de falta de libertad monetaria y bancaria: no son fenómenos en un mercado libre. Unas preguntas muy simples: ¿prefiere usted que en una devolución en una tienda le devuelvan dinero o que le den un vale de compra para la misma tienda?; ¿prefiere usted usar como dinero un papel convertible o uno inconvertible?

El dólar actual es aceptado voluntariamente fuera de EEUU, pero porque tiene un valor de origen que surge, al menos en parte, en la coacción interna en ese país. Y porque fuera de EEUU tampoco existe libertad monetaria y bancaria, y las opciones existentes son incluso peores (por eso otras divisas, también coactivas, son rechazadas y se elige el dólar); y los que acusan a EEUU de imperialismo también mencionan que buena parte de su política exterior consiste en promover coactivamente el uso de su divisa e impedir o dificultar otros experimentos monetarios. El “voluntariamente” al que alude Rallo es una descripción insuficiente de la realidad.

“No resulta válida la hipótesis de Paco de que el dólar es capaz de circular porque existe una obligación legal a aceptarlo mientras que el papel moneda inconvertible no fiat sería incapaz de hacerlo pese a que existe una obligación contractual de aceptarlo.”

Esto no es solo una hipótesis sino un hecho: el dólar es capaz de circular, en buena medida (cuánto sería una cuestión empírica difícil de establecer), porque existe en algún sitio una obligación legal a aceptarlo, y porque esa zona tiene fuertes relaciones comerciales con el resto del mundo; fuera del ámbito de esa obligación otras alternativas son tan malas que el dólar es lo suficientemente bueno como para ser preferido “voluntariamente” (además de los efectos red e inercia institucional que tiene el dinero, el dólar se extendió por el mundo y se utilizaba como divisa principal de reserva antes de hacerse completamente inconvertible, y una vez conquistado ese puesto el cambio es difícil).

El papel moneda inconvertible no fiat con obligación contractual de recompra en entorno de libertad monetaria y bancaria es una entidad imaginaria, inexistente. De hecho, por eso surge históricamente el dinero: porque los sistemas de compensación de deudas no convertibles en algo externo no pueden crecer y generalizarse espontáneamente (en las tribus sólo se compensan deudas informales de forma local y descentralizada y las deudas no se monetizan y circulan).

Los sistemas monetarios son muy dependientes de la historia: un sistema como el actual (con inconvertibilidad) difícilmente podría surgir de cero de la noche a la mañana por decreto estatal (o en un mercado libre), pero sí puede surgir mediante múltiples cambios graduales a partir de un sistema previo. La convertibilidad fue necesaria para conseguir una inercia institucional y después incumplirla (pero en el momento de su incumplimiento se refuerza el carácter de obligación legal de su uso para impedir que la gente intente escapar del sistema).

Otro tema: según Rallo “el dólar (y el papel moneda inconvertible en general) son pasivos porque así lo especifican los estatutos (y la contabilidad) de la Fed.” Y esto lo dice un famoso anarcocapitalista que constantemente está criticando las trampas que hace el Estado. ¿No podría ser esta otra de esas trampas? Si el Estado declara en su constitución solemnemente que existe para el bien de los ciudadanos, que los impuestos y todas las obligaciones legales son hechos legítimos… ¿nos lo creemos porque sí o buscamos otra interpretación? ¿Cómo piensa Rallo que funcionan las estafas, los timos, los fraudes? Engañando, mintiendo, ofuscando el pensamiento. Y de nuevo, insisto: es consistente interpretarlo como un pasivo; pero no es la única interpretación posible.

Otro más: “Paco se mantiene fiel a su hipótesis del doble carácter activo-pasivo de la moneda fiat pero asegura que semejante interpretación sólo es posible porque el papel moneda inconvertible actual es emitido por el banco central. Si no lo emitiera el banco central, sería indudablemente un activo.” Me estoy refiriendo a que para que un papel moneda fiat inconvertible admita doble interpretación el pasivo debe considerarse de su emisor, no de otra entidad. Ahora es el Banco Central el que lo hace, pero si lo emitiera el Tesoro y se comprometiera a aceptarlo sería un pasivo del Tesoro pero no del banco central, para el cual sería un activo (cuando estuviera en su posesión) y no un pasivo suyo.

Otro tema: “La hipótesis de partida de Paco es que la moneda fiat se acepta por coacción sobre el aceptante.” La moneda fiat se acepta, en parte, por coacción sobre algunos individuos, pero no sólo por eso, que es diferente porque en la frase de Rallo parece que es el único motivo. Si la calidad de la moneda fiat fuera muy mala, existieran alternativas mejores, y la coacción no fuera muy efectiva, la moneda fiat no se aceptaría (o mejor dicho, tendería a no aceptarse, porque no se trata de todo o nada).

Y otro más: “En cuanto a su comportamiento económico, si un bien no es un pasivo, su oferta y demanda deberán comportarse como las de un bien económico presente. […] En el caso del papel moneda inconvertible (lo emita el Tesoro o el banco central), éste no se produce en masa hasta que su valor se desplome y se iguale al coste marginal de producir papel. Y la cuestión es plantearse por qué: es decir, por qué el Tesoro y el banco central renuncian a importantes beneficios económicos limitando artificialmente la producción de moneda fiat. Recordemos tres puntos en este sentido: a) el comportamiento racional de cualquier monopolio también es el de igualar el coste marginal con el precio, b) nada impediría que el papel moneda inconvertible circulara según el valor del papel (simplemente, el nivel de precios sería muy superior al actual), c) sea cual sea el motivo, no debería argumentarse que se limita la cantidad de moneda fiat para lograr su aceptación, ya que la hipótesis de partida de Paco es que la moneda fiat se acepta por coacción sobre el aceptante.”

Lo anterior me lleva a protestar “trampa”. La hipótesis de partida de Paco no es la que menciona Rallo, y lo he explicado varias veces, lo que me lleva a sospechar que le interesa no darse por enterado. Y además en el relato anterior llama la atención lo que falta (que quizás sea difícil de ver para quien no lo entienda): la emisión de billetes es un monopolio regulado (espero que no haga falta subrayarlo o ponerlo en mayúsculas), y una de las reglas es la estabilización del nivel de precios.

Rallo insiste en olvidar detalles esenciales: “si el papel moneda inconvertible no es un pasivo, el arbitraje se realizaría entre el valor nominal del activo adquirido y el coste de producción del papel moneda inconvertible”; la interpretación de que no es un pasivo incluye, y está explicado hasta la saciedad, que no puede producirse de cualquier manera, que hay reglas especiales, y de hecho su producción tiene que ser equivalente a la interpretación de que es un pasivo (para que ambas interpretaciones sean posibles, porque si no habría una forma clara de distinguirlas).

Más errores: “la única salida que les queda a quienes defienden que la moneda inconvertible fiat no es un pasivo es la de argumentar que el emisor evita multiplicar la oferta de moneda fiat para no deteriorar otros activos intangibles propios (llamémosles genéricamente goodwill). Pero, como también indiqué, esta forma de retorcer los argumentos nos podría llevar a afirmar contablemente que ningún pasivo es un pasivo, sino que todos ellos son activos especialmente cuidados por su emisor para proteger otros activos intangibles del emisor. Mis dos ejemplos en este punto –la deuda a perpetuidad o los billetes convertibles en oro– deben ser leídos en este contexto y no fuera de él, que es como lo hace Paco. Uno puede re-interpretar la deuda a perpetuidad como un activo cuyo valor es “cuidado” (abona intereses periódicos) por su emisor para lograr seguir produciendo y colocando esos activos; al igual que uno puede re-interpretar el pasivo del banco central como un activo que el banco central “cuida” limitando su cantidad.”

En la deuda a perpetuidad, cuando el cupón no se paga, se puede reclamar legalmente, porque existe una obligación legal de pago; si se considerara un activo sobre el cual no hay ninguna obligación y que deja de cuidarse (por ejemplo, un grabado del que se espera una limitación de cantidad pero sobre lo cual no hay un compromiso contractual), no habría reclamación posible sino sólo un error de apreciación. Es decir, existe una diferencia real, objetiva, que permite rechazar una de las interpretaciones y no la otra; por esto este ejemplo no es equivalente al billete fiat inconvertible del banco central, y es Rallo el que está retorciendo los argumentos. No todos los pasivos pueden considerarse como activos protegidos no pasivos: este es un argumento que se ha inventado Rallo, que él se inventa con desparpajo que es la única salida, y que es profundamente erróneo.

Por último, la reflexión que Rallo hace sobre qué es pasivo, pasivo financiero, pasivo contable, es muy interesante. Ya he aclarado que me estoy refiriendo en todo momento a pasivo contable exigible (no a los fondos propios), el que aparece en el balance de una entidad, y por eso otras obligaciones no entran ahí. Pagar los sueldos a los trabajadores es una obligación, una carga económica, pero no es un pasivo contable. Si por pasivo se entiende, saliendo del ámbito contable y financiero, cualquier obligación, obviamente el billete fiat inconvertible del banco central es un pasivo, pero entonces lo es para todo el mundo. Y el lenguaje tendría expresiones realmente raras: el trabajador tendría el pasivo de ir a trabajar; el subordinado tiene el pasivo de ejecutar las órdenes de sus mandos, etc. Existen obligaciones que no son contables, y una de esas, qué curioso, es la obligación de aceptar algo como medio de pago: el fiat de algunos dineros.

AÑADIDO posterior:

Otro problema de fijarse en los estatutos de la Fed (“Los billetes son obligaciones de los Estados Unidos y deberán ser aceptados por todos los bancos miembros, por la Reserva Federal y por todos los tributos, aranceles y todas las prestaciones debidas al Estado.”) es que ese lenguaje habla de obligación (y de los Estados Unidos, no de la Fed), no explícitamente de que sea un pasivo contable, y el resto es simplemente insistir en que son de curso legal forzoso para los bancos miembros, la Fed, Hacienda y todas las tasas imaginables.

Otro tema: yo planteo la pregunta de si lo que define esencialmente a la deuda es que pueden compensarse unas con otras contrarias o que una deuda implica una obligación de pago de algo que no es otra deuda. Rallo indica acertadamente que existen deudas que obligan a pago con otras deudas (un banco privado que paga con deuda de otro banco privado distinto, o del banco central). Yo me refiero a que esta cadena recursiva de deudas definidas en función de otras deudas tenga una condición de finalización que no sea una deuda. Es decir, el que recibe el pago de una deuda puede hacerlo en dinero o en una deuda que le da derecho a exigir dinero (con los niveles intermedios de deuda que se quiera, pero dinero al final del proceso que alguien está obligado a entregar).

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2 respuestas a Rallo insiste en errar

  1. Eugenio Martín Velázquez dice:

    Por qué dos magníficos libertarios sí o no son unos cabezotas con cosas que muy pocos entienden. Con la de estatistas que hay en este mundo a los que no se consigue convencer de ideas mucho más fáciles liberales.

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