Más buenas ideas, algunos errores repetidos y otros nuevos sobre el billete fiat del banco central

Comencemos provocando un poco:

Juan Ramón Rallo ha desaprovechado una oportunidad única de reconocer explícitamente un error: y es una pena, porque el reconocimiento de los propios errores es una gran demostración de integridad intelectual, y además no suele haber muchas de estas oportunidades porque Rallo no comete apenas errores (lo vigilo de cerca y doy fe de ello ;-) ).

El error (en realidad varios) al que me refiero está explicado en este artículo previo (hace inferencias al revés y mezcla en un ejemplo el considerar al billete pasivo y no pasivo, y así resulta que el banco central puede quebrar). Supongo que para compensar, Rallo vuelve a cometer algún que otro error, alguno además repetido, otros nuevos. Como afirma el dicho: “He aprendido mucho de mis errores: soy capaz de repetirlos perfectamente”. ;-P

Afirma Rallo (lean todo el artículo, por favor, para entender mis comentarios):

“Mi tesis es que los billetes inconvertibles del banco central son sus pasivos porque el banco central está obligado a aceptarlos como mecanismo válido para saldar sus activos.”

Aunque haya que darle la vuelta, la estructura lógica de esa proposición es:

“Si el banco central está obligado a aceptar los billetes inconvertibles del banco central como mecanismo válido para saldar sus activos, entonces los billetes inconvertibles del banco central son un pasivo del banco central.”

Hay un primer problema: los billetes no son simplemente inconvertibles, también son fiat, es decir por leyes de curso legal forzoso todo el mundo debe aceptarlos para saldar sus activos (o sea, como pago de deudas).

Corregido:

“Si el banco central está obligado a aceptar los billetes fiat inconvertibles del banco central como mecanismo válido para saldar sus activos, entonces los billetes fiat inconvertibles del banco central son un pasivo del banco central.”

Esta inferencia es inválida: la primera parte (que es un hecho, o sea, es verdadera) no implica la segunda. La razón es que la obligación puede interpretarse también como procedente del carácter fiat (curso legal forzoso para todos) de esos billetes, y no por su carácter de pasivo propio.

Analicemos otra proposición que no es lógicamente equivalente porque es invertir la implicación:

“Si los billetes fiat inconvertibles del banco central son un pasivo del banco central, entonces el banco central está obligado a aceptar los billetes fiat inconvertibles del banco central como mecanismo válido para saldar sus activos”.

Esta inferencia es correcta. Pero aquí se está presuponiendo lo que se quiere demostrar. Es decir, se está escogiendo la interpretación de que el billete fiat es un pasivo del banco central, pero no se está demostrando ese hecho. Esta interpretación es posible (no conduce a ninguna contradicción y es algo comprensible) pero no es la única posible, no es obligatoria.

No es que la conclusión de Rallo (que el billete pueda interpretarse como un pasivo del banco central) sea falsa sino que el argumento para llegar a ella es lógicamente inválido.

Véase sobre el bitcoin, que no admite doble interpretación: “Bitcoin no es un pasivo, sino un activo, por la simple razón de que los mineros de Bitcoin no están obligados a recomprarla.” En este caso el razonamiento es correcto, porque se parte de “Si bitcoin es un pasivo de su productor, entonces su productor está obligado a recomprarlo”, se comprueba que su productor no está obligado a recomprarlo y se infiere que bitcoin no es un pasivo.

Otro aspecto importante es que para que la doble interpretación sea posible es necesario que sea el banco central el que produce el billete (en realidad no a voluntad, sino por solicitud de un banco privado). Si fuera otra entidad con una contabilidad independiente entonces ya no podría interpretarse como un pasivo del banco central, sería solo posible interpretarlo como un activo forzoso.

La discusión de Rallo sobre la conveniencia o la obligación de aceptar algo es irrelevante y puede crear confusión. Aquí no se está hablando del dinero no fiat, que es conveniente pero no obligatorio de aceptar, sino del dinero fiat, que es obligatorio aceptarlo.

Rallo cree que yo estoy confundiendo dinero y deuda (no estoy haciéndolo, tengo cuidado en no mezclar las interpretaciones), quizás porque él no reconoce su error lógico (que ya expliqué en el artículo anterior, pero veo que no ha servido de mucho). Y el manejo adecuado de la lógica (sin caer en trampas y falacias más o menos obvias o sutiles) es esencial para un economista austriaco como herramienta fundamental (praxeología, lógica de la acción). La lógica que se enseña en la literatura típicamente austriaca es demasiado elemental (y en ocasiones equivocada). Si se me permite una recomendación, léase por ejemplo algún libro de Raymond Smullyan y practíquese con sus acertijos lógicos.

Rallo insiste con análisis de balances que ya hice yo anteriormente. Efectivamente “no tiene sentido que el banco central tenga un activo contra sí mismo: nadie puede poseer un derecho de cobro contra uno mismo: es una contabilización redundante”; si el billete se interpreta como un pasivo, esto es aplicable. Para que la contabilidad sea consistente con este hecho, el billete considerado como activo (anómalo y forzoso) debe incluir la regla de uso de que el banco central lo destruya (o no lo contabilice) al recibirlo.

En la sección “La moneda fiat con patrón oro” Rallo parece asumir que los consumidores van a aceptar libre y voluntariamente papeles inconvertibles en lugar de monedas de oro: buena suerte con eso. Rallo supone que son activos monetarios: pero en ausencia de convertibilidad y poder de coacción esto no se monetizará jamás porque existen alternativas mucho mejores (el propio oro, o papeles convertibles). Si ningún banco (privado, en banca libre en una sociedad libre) ha conseguido nunca esto debe ser por algo. Rallo llama activo a algo que no tiene apenas ningún valor, y además no es monetario porque no va a circular: todo el análisis posterior es contabilidad errónea, el banco en su contabilidad se inventa y anota unas valoraciones irreales. Los papeles inconvertibles (emitidos como tales y en una situación de libertad monetaria y bancaria) no se usan como dinero aunque su cantidad esté limitada.

Los bancos (centrales con dinero fiat) que emiten papel moneda inconvertible se parecen a los mineros de oro (que, por cierto, no producen oro sólo para su monetización, sino también para usos no monetarios como joyería y aplicaciones industriales) en que producen la base de una pirámide de liquidez. Pero en un caso debe haber coacción para que el sistema funcione, en el otro no.

La deuda a perpetuidad (como los consoles británicos), que sí ha existido y es un activo sin necesidad de coacción, no es dinero ni se usa como sustituto monetario. Buena suerte a sus emisores si intentan que sea un activo (es decir, que tenga valor) en ausencia de coacción y sin necesidad de contabilizarla en su pasivo (o sea, sin reconocimiento de las obligaciones de pago de los cupones). Cuando la deuda se emite ella misma queda descrita como una obligación de pago de dinero, lo que es entendido por ambas partes (y por aquellos que luego la recompran en mercados secundarios); la naturaleza del billete fiat inconvertible no parece bien comprendida por la inmensa mayoría de sus usuarios.

Si un pasivo a la vista es (se define como) convertible (es decir, genera una obligación de pago) no puede interpretarse como que no es un pasivo (es decir, no genera una obligación de pago): las contradicciones no están permitidas. Es precisamente la no convertibilidad del dinero fiat la que genera la posibilidad de la doble interpretación. Rallo cita ejemplos interesantes (currency board, Bretton Woods) que, efectivamente, se pueden interpretar de ambas maneras con las restricciones adecuadas. Pero de mostrar una serie de ejemplos (que todos comparten no convertibilidad o restricciones de convertibilidad) no se deduce que lo dicho valga para cualquier caso. No se puede simultáneamente, en la misma teoría, decir que algo es y no es una obligación de pago. Las cosas que se definen o entienden como obligaciones de pago no pueden interpretarse como que no lo son.

Un detalle: “a los bancos privados les es de utilidad poseer pasivos del banco central porque sirven para devolverle la financiación que recurrentemente les proporciona.” Les interesa recibirlos y en seguida deshacerse de ellos: los bancos privados (al menos en situaciones normales) sólo tienen el mínimo de reservas legalmente exigible. De nuevo esto es reinterpretable como que a los bancos privados les es de utilidad poseer billetes del banco central (interpretados como pasivos o no)  porque sirven para devolverle la financiación que recurrentemente les proporciona.

Que la unidad de cuenta sea una unidad abstracta no obliga a que esta sea un pasivo: también puede ser un activo definido de forma abstracta (bitcoin). Las unidades de cuenta abstractas han existido históricamente porque estaban ligadas a entidades concretas: la libra no existía como moneda física, pero estaba definida rígidamente en función de otras monedas (o al revés, las monedas concretas en se referían a la libra), cantidades y purezas de metal.

Sigue Rallo: “Lo que otorga valor a la moneda fiat no son las características de la moneda fiat, sino el compromiso que adopte para con ella el banco central, es decir, la promesa de pago (o de recompra) del banco central: de ahí que sea un bien futuro y no un bien presente.” Rallo asume, sin demostrarlo, que la coacción estatal (obligación de uso) y el pago de impuestos no tienen nada que ver con el valor de la moneda fiat: creo que esto es un error, porque implica decir, sin evidencia alguna, que funcionaría sin coacción sin perder nada de valor. El valor del billete fiat del banco central depende de que se cumpla la obligación de recompra por el mismo, pero no depende sólo de eso.

“Como dice Paco, uno puede entender la moneda fiat como un activo forzoso o como un pasivo indeterminado. Pero, por esa misma regla de tres, uno puede terminar entendiendo cualquier activo como un pasivo.”

Supongo que el final es una errata y que lo que Rallo quiere decir no es que cualquier activo puede interpretarse como un pasivo (lo cual él no ha mencionado en su discusión previa) sino que cualquier pasivo puede interpretarse como un activo que no es un pasivo (que sí ha dicho, pero no es lo mismo); el problema es que esto tampoco es cierto porque ya he mostrado que hace falta la inconvertibilidad. Además no se trata de que un pasivo pueda interpretarse como un activo: todos los pasivos son activos del acreedor. De lo que se trata es de que algunas entidades (sin definirlas previamente como pasivos, y no cualesquiera) pueden interpretarse como que son pasivos, o como que no lo son.

“No podemos … señalar que un billete pagadero en oro es un pasivo, pero que, en cambio, un cheque regalo de una tienda pagadero en un ordenador (o un billete inconvertible del banco central) no es un pasivo.”

Yo no he dicho que el cheque regalo no sea un pasivo: es un pasivo, sólo que menos determinado que un pasivo monetario. El billete inconvertible del banco central no es que no sea un pasivo, sino que puede interpretarse como que sí o como que no (obviamente no a la vez en el mismo cuerpo teórico).

Lo que yo estoy debatiendo no implica en absoluto que no deban distinguirse activos de pasivos, sino que intento demostrar que el sistema actual es tan anómalo que existe una entidad (el billete fiat del banco central) que, por su inconvertibilidad y la coacción asociada, admite ambas interpretaciones: pero esto no es lo mismo que decir que todas las entidades aceptan ambas interpretaciones (eso lo está diciendo Rallo, no yo, y no se infiere de lo que yo he dicho). De hecho al leer la defensa de Rallo, la interpretación de pasivo, a pesar de los errores de argumentación, me parece bien defendible; pero no puedo ignorar que no es la única posible, y que quizás por eso otros pensadores la han visto y defendido.

Para acabar de (no) aclararlo todo, Rallo da una definición de pasivo:

“Un pasivo es una deuda o un compromiso que ha adquirido una empresa, institución o individuo”

Supongo que el compromiso matrimonial es un pasivo (exigible, claro) de los futuros contrayentes, y como tal deben reflejarlo en su contabilidad, ¿no? Un pasivo es una deuda, sí: y una rosa es una rosa es… Pero de que un pasivo sea una deuda no se infiere nada sobre la naturaleza del billete fiat, que resulta que puede interpretarse como deuda… o no.

Una pregunta final: ¿lo que define esencialmente a la deuda es que pueden compensarse unas con otras contrarias o que una deuda implica una obligación de pago de algo que no es otra deuda? Los números enteros positivos se compensan o cancelan con los negativos, igual que las cargas eléctricas, pero ninguno es deuda. ¿Son ambas características igual de fundamentales?

Breve apéndice: nunca me ha gustado que se diga que la deuda es un bien futuro (aunque entiendo por qué se hace). La deuda es una promesa de entrega de algún bien (o servicio) en el futuro, pero como activo es un bien (financiero) con existencia y un valor presente, y el bien con el que se pagará puede existir o no en la actualidad; la promesa surgió en el pasado, está vigente en el presente y debe cumplirse en el futuro (o ya si es a la vista o la deuda ha madurado).

Otro breve apéndice: sobre las pérdidas patrimoniales para distinguir algo que es un pasivo de algo que no lo es, en mi análisis del artículo anterior faltaba, como bien señala Rallo, que las ganancias por incremento del poder adquisitivo del dinero pueden compensarse con las pérdidas de valor de los activos al bajar estos de precio. Pero el análisis de Rallo sigue sin servir para aclarar la naturaleza del billete fiat del banco central. Si lo que se pierde es una deuda, lo que gana el deudor queda compensado con lo que pierde el acreedor (la sociedad no experimenta una pérdida real neta aunque la riqueza se redistribuya). Si lo que se pierde es algo que no es una deuda sino un activo real con valor de uso, hay una pérdida de riqueza real neta. Pero si lo que se pierde es dinero, no pasivo, sin valor de uso y coste de producción cero (billete fiat del banco central así interpretado), la pérdida neta también es cero.

Anuncios

37 respuestas a Más buenas ideas, algunos errores repetidos y otros nuevos sobre el billete fiat del banco central

  1. Puede que la argumentación lógica de Rallo no sea precisa al omitir que el BC es quien emite la moneda fiat, pero no es errónea.

    Estás obviando que en todos los cosas siempre será el BC quien origine la moneda. La moneda fiat o la produce el BC (activo) o la emite (pasivo).

    Es decir la moneda fiat o la produce el BC y no es el pasivo de nadie, o si es un pasivo solo puede serlo del BC

    • Francisco Capella dice:

      Si es un pasivo, lo es de su emisor; actualmente lo es el BC, hipotéticamente podría ser otra entidad, como el Tesoro, produciéndolo como pasivo suyo.

    • Entonces si al ser un pasivo solo puede serlo del banco central, no puedes invertir la frase como pretendes al resto de los agentes.

      Además el resto de los agentes está obligado a aceptar la moneda en caso de hacer una transacción, pero no está obligado a hacer una transacción concreta (podría incluso no hacer ninguna), ni por un importe concreto. ¿Puedes cuantificar cual sería ese pasivo de todos los agentes a raiz del mandato coactivo? No lo creo.

      La obligación del BC es mucho más concreta y además ineludible porque está obligado a hacer la transacción (aceptar cancelación de deudas) y además en su propia moneda y por un importe concreto (el nominal de la deuda). ¿Se puede cuantificar todo ese pasivo? Si, y con total exactitud.

      • Francisco Capella dice:

        Manuel, no estoy extendiéndolo a los demás porque los demás también sean sus emisores, que obviamente no lo son, sino por el silogismo (erróneo) de ser un pasivo por la obligación de aceptarlo como medio de pago, que esa sí se extiende a todos.

      • Creo que aunque seamos imprecisos al no recalcar en ese argumento que la moneda la emite el BC, hay “nivel” de sobra como para que lo sobreentiendas, y por tanto no tiene sentido invertir el silogismo.

        Y vuelvo a insistir, además de la diferencia de ser emisor, la inversión del silogismo hacia el resto de agentes no es posible porque sin haber decidido aun si el dolar es un pasivo o un activo, el BC está obligado a cancelarlo por deudas si así se lo exigen desde el mismo momento en que los crea, y además siempre habrá alguien que deba al banco central porque precisamente el BC necesita que alguien se endeude para emitir dólares!!

        Según mi postura los BC de los sistemas actuales están endeudados por definición. Mi postura es mucho más crítica con el sistema actual que la tuya, porque considero al BC “Deudor de Primera Instancia”, mientras que si consideras la moneda fiat un bien presente, afianzas la amplia a la par que desafortunadísima designación (para los que queremos una moneda libre) como prestamista de última instancia.

  2. Y por cierto, como idea general del debate, si estamos utilizando la contabilidad como herramienta para discernir el asunto, ante la duda irresoluble de si algo es un activo o un pasivo, por el principio básico de prudencia contable debemos contabilizarlo como pasivo.

    • Francisco Capella dice:

      Manuel, este último argumento a favor de considerarlo pasivo me parece muy bueno. Pero no niega que siga siendo lógica y realmente consistente interpretarlo como un activo forzoso sometido a ciertas reglas; reglas que precisamente buscan cierta sensatez y prudencia en su producción.

  3. Hombre, es que la gracia de la contabilidad por partida doble consistió en inventar el lado derecho del balance con el objetivo precisamente de incentivar la sensatez y prudencia, ofreciendo transparencia acerca del origen de los fondos que soportan el patrimonio de un agente.

    De todas formas, aunque Rallo acabara por convencerte y “te unieras a nosotros” :) yo ya he precibido en debates similares que en general muchos economistas (austriacos y no austriacos) aceptan la contabilidad como herramienta descriptiva, pero la ningunean como herramienta de demostración en teoría economica.

  4. Francisco Capella dice:

    Manuel, yo ya estoy unido a vosotros porque digo que puede bien entenderse como pasivo; aunque distinto de otros pasivos convertibles. Sois vosotros los que no veis que hay otra interpretación posible que es contablemente consistente.

  5. Francisco Capella dice:

    Manuel, no se trata de ampliar (que no invertir) el silogismo al resto de los agentes que obviamente no son emisores (y eso complica o imposibilita el aplicárselo a ellos, eso es verdad) sino de que se está afirmando el consecuente e infiriendo de ello el antecedente, lo cual es lógicamente inválido.
    Imagina que un hombre dice que tiene un compromiso legal de ser fiel a una mujer; ¿puede inferirse de ello que está casado con ella? No, ese compromiso puede proceder de un contrato no matrimonial. Pero de que está casado con ella, por la definición de matrimonio, puede inferirse que tiene un compromiso legal de ser fiel a esa mujer. El caso lioso es cuando ese hombre tiene la obligación por dos fuentes, una por matrimonio y otra porque una ley externa así se lo obligue.

  6. Ten por seguro que me esfuerzo en abrirme a otras interpretaciones, porque este asunto me apasiona. Pero hasta ahora, reconozco que no he visto ninguna razón que se acerque a convencerme de tu postura. Sobre todo mientras permanezcamos en el ámbito de la contabilidad.

    Aquí hay una linea argumental aun no explorada, con la que Rallo también tiene que enfrentarse, y es esta:

    Si la moneda fiat es un pasivo, es decir, crédito. Y el crédito es intercambio de bienes presentes por bienes futuros ¿Donde están los bienes presentes que dan origen a la moneda fiat?

    • Aun no explorada en este debate, quise decir.

    • Francisco Capella dice:

      La moneda fiat requiere castigo para existir, es una imposición legal. El bien es que tener ese dinero y usarlo para pagar impuestos te exime de ese castigo (es como el valor de un medicamento, sólo lo tiene si la enfermedad existe); pero así se está interpretando el dinero como activo forzoso.
      El crédito es intercambio de bienes presentes por promesas existentes en el presente y con valor presente de bienes en el futuro.

      • Yo le pedí a Bondone si podía sistematizar en su teoría la diferencia entre bienes presentes y futuros, pero me dijo que eso en concreto ya lo dejó claro Bohm-Bawerk.

        Sin embargo, yo también tengo la misma desazón que tú con este tema. No creo para nada Bohm-Bawerk lo dejara claro.

        Efectivamente cuando hablamos de un bien futuro como algo imaginario o como una expectativa, es en ese instante cuando gana el componente mínimo de bien presente para poder ser concebido como bien (futuro en este caso).

        Dejando aparte el caso los bienes presentes intangibles (como los derechos de propiedad, la imagen de marca o la fórmula de la coca cola), todo bien que ha de ser descrito, normalmente mediante un contrato verbal o escrito, es un bien futuro.

        Estos bienes futuros tienen valor por su descripción, mientras que los bienes presentes son valorados por lo que son.

        Por ejemplo un pagaré o un billete de dolar multiplica por 1000 su valor al añadir tres ceros en la descripción de su importe. En una onza de oro da igual lo que escribamos, el mercado la valorará por lo que es, no por lo que ponga en ella. A diferencia de la moneda fiat (que en mi opinión es un clarísimo contrato), si queremos multiplicar por 10 o por 1000 una onza de oro tocará invertir tiempo, recursos y capital en proporción.

    • Ese argumento no vale, tanto los bienes presentes como los futuros tienen valor. El hecho de que te exima de castigo no implica que sea ni bien presente ni bien futuro.

      • Francisco Capella dice:

        Los bienes futuros ni siquiera existen (salvo que también sean presentes). Lo que tiene valor es los derechos presentes sobre ellos.

        Si algo te exime de un castigo, o es un requisito para evitarlo, es un bien y se pagará por ello. Es un derecho a evitar un mal (con valor como el derecho a conseguir un bien).

    • Todo bien futuro necesita un componente de bien presente, porque si no, no sería concebible, no podríamos si quiera hablar de él porque no existiría de forma alguna.

      Por tanto hay que marcar la línea que separa a bienes presentes de bienes futuros en algún sitio, y justificarlo, de lo contrario no tendremos teoría alguna y será imposible avanzar en razonamiento alguno.

      • Francisco Capella dice:

        El bien futuro puede no existir ahora pero sí es posible hablar de él como algo imaginario o como algo ligado a una promesa que lo involucra. El bien futuro no existe ahora (de nuevo, salvo que también exista ahora) y en el futuro quizás exista, o no.

        Por este lío es por lo que no me gusta la expresión bienes futuros y prefiero promesas de entrega de bienes en el futuro, que en la medida que son fiables y esos bienes se considerarán valiosos, tienen valor presente.

      • Vaya lío lo de los comentarios anidados, te he contestado más arriba…

  7. Francisco Capella dice:

    Es parecido a todo esto el debate sobre las obligaciones futuras de los Estados y el gasto que van a tener en pensiones, sanidad, educación, etc. Son obligaciones (al menos en teoría, podrían cambiarlo y repudiarlas) pero no son pasivos contables, o al menos no computan así en las estadísticas oficiales de endeudamiento público, aunque muchos piensan que deberían hacerlo. Las obligaciones y la contabilidad son interpretables y debatibles.

  8. No, no, las famsosas “unfunded liabilities” son pasivos clarísimos, otra cosa es que por convención contable no se apunten. Pero si decidieramos apuntarlas serían pasivos.

    Las nóminas de los trabajadores es lo mismo, pero es innecesario que se apunten en el pasivo porque también existe la convención de que se anoten puntualmente como gasto en la cuenta de resultados y además en la memoria se anota el número de empleados. Por lo que a partir de los Estados Financieros completos cualquier tercero sabrá que ese gasto esta ahí.

    Ahora bien, si crees que vas a tener que despedir a alguien, al salirse de los gastos habituales, toca llevarlo al pasivo…. Típica pregunta estándar que te hacen los auditores todos los años ¿Tienes previsto echar a alguien o algún litigio laboral inminente?

    El pasivo está pensado, entre otras cosas, para reflejar todo aquello que no puede inferirse de la cuenta de resultados. Como por ejemplo un préstamo o una contingencia no prevista.

    Por otro lado, las obligaciones no contables (fidelidad, etc…) no lo son porque no pueden cuantificarse económicamente, si pudieran cuantificarse lo serían.

    Los dólares emitidos por un BC no serán muchas cosas, pero desde luego cuantificables si que lo son.

    • Francisco Capella dice:

      Perfecto tu análisis. Sólo aclarar que no pretendo que sean activos no pasivos, sino que el debate sobre obligaciones y prácticas contables me ha recordado este ejemplo.

  9. Otra cosa más. Estoy de acuerdo contigo en que una moneda como la del ejemplo de mi post (las FNuevas) no circularía sin leyes de curso forzoso.

    Rallo hace un ejercicio parecido en sus posts, y tú le respondes que una moneda así “jamás” circularía.

    Y estoy de acuerdo, pero yo no sería tan tajante. Porque no hay que desdeñar que en una Sociedad que por la razón que sea tenga mucha propensión a endeudarse, la moneda fiat es el instrumento idóneo para satisfacer esa propensión. Y es fácil de ver por las siguientes razones:

    a) Si no fuera por ser mal depósito de valor (que a su vez tiene sus ventajas como explicaré a continuación), tiene excelentes cualidades monetarias.

    b) La moneda fiat es débil y tiende a perder valor sistemáticamente, por lo que endeudarse en ella es un gran negocio si se hace bien. El mercado es por definición oportunista, así que igual que hubo interés por ponerse corto en acciones “.com” después del crack del año 2000, lo mismo pasa casi permanentemente con la moneda fiat, con la particularidad de que cualquiera puede ponerse corto en moneda fiat (me endeudo en Euros contra inmuebles) y que cuantos más agentes se pongan cortos en moneda fiat, más cantidad de moneda fiat habrá en el sistema monetario.

    c) La moneda fiat la crean los bancos a raíz del endeudamiento de un tercero.

    Esto que voy a decir no suele ser bienvenido en el mundillo austriaco, que busca culpar al Estado de cualquier cosa “mala” que pasa en el mercado, pero así es como lo veo: Yo no sería tan tajante con el tema de la coacción, porque a ver si va a resultar que el mercado tolera esta “coacción” porque le conviene. Sarna con gusto, no pica.

  10. Francisco Capella dice:

    A esa “moneda” se la comerían con patatas el propio dinero y sus sustitutos convertibles. De ahí el “jamás”. Igual alguien lo intenta, pero no prosperará gran cosa.

    No puede ser sistemáticamente un chollo endeudarse en una moneda, porque entonces para el acreedor será un antichollo, y este es un juego en el cual deben participar los dos.

    Los bancos (supongo que te refieres privados) crean sustitutos monetarios, no tienen poder para imponer nada (fiat).

  11. Si nos pusiéramos de acuerdo en que los agentes por la razón que sea tienen una alta propensión a endeudarse ¿Seguro que se la comerían con patatas? Digo yo, si tan odiosa es esta moneda, ¿Porque no la repudia el mercado como tantísimas veces a hecho vía hiperinflación?

    El acreedor, que es el que entrega bienes presentes a cambio de moneda fiat, también sale beneficiado porque sus bienes presentes suben de precio. Caso paradigmático –> Los inmuebles.

    Es un comportamiento típico de burbuja, todos los que participan en ella creen salir beneficiados. Pero no es así, al final alguien pagará el pato.

  12. Francisco Capella dice:

    Si los agentes tienen una alta propensión a endeudarse los tipos de interés reales deben crecer para reflejar ese hecho. La moneda buena es la que conserva poder adquisitivo y no distorsiona los mercados de deuda, ni facilitando ni dificultando el endeudamiento.

    Un acreedor no tiene por qué tener bienes presentes que suban de precio: puede sólo tener dinero.

    La burbuja no se produce con un buen dinero y un sistema monetario y bancario libre, el cual impide que las monedas odiosas prosperen.

  13. Si, el acreedor es el poseedor de moneda fiat, porque ya ha entregado sus bienes presentes a cambio de plusvalías y/o liquidez.

    A ver, esto es salirme mucho del debate, pero bueno, trataré de ser breve.

    El interés fluctúa igual que el precio de cualquier otro bien, cuando se demanda mucho en un principio el precio sube, cierto, pero si la oferta consigue idear las formas de satisfacer esa demanda, el precio del bien bajará. En el caso del precio del crédito (el interés), descenderá hasta que todos los agentes estén endeudados hasta las trancas y no quepa un céntimo más en sus pasivos. En ese momento la demanda de crédito colapsa y el interés cae a precios cercanos a cero, lo que pasó por ejemplo en 2008.

    Mira un gráfico de los últimos 30 años del T-Bond, tipos de interés indudablemente descendientes y sin embargo se ha desarrollado la que posiblemente sea la mayor burbuja de crédito de la historia.

    Cuando se trata de una gran burbuja de crédito tiene que ser así, al principio se incorporan los que tienen mayor propensión a endeudarse (están dispuestos a pagar mayores intereses), y para que se vayan incorporando el resto de agentes con menor propensión al riesgo, el interés tiene que ir bajando, de lo contrario no se incorporarán y la burbuja no avanzará.

    Una burbuja de crédito genera por definición tipos de interés reales descendientes, con o sin manipulación del BC. Por tanto es imperativo cuestionarse si el BC promueve la burbuja o simplemente reacciona a ella como un agente más (yo creo firmemente en lo segundo).

    Dices: “La burbuja no se produce con un buen dinero y un sistema monetario y bancario libre, el cual impide que las monedas odiosas prosperen.”

    Ya, pero es que la pregunta que planteo es esta: Suponiendo que los agentes en general tienen alta propensión a endeudarse, ¿Que tipo de moneda prosperará, una moneda libre y solida o una moneda regulada y débil?

    Aunque no estés de acuerdo conmigo ¿Ves por qué pongo tan en duda que las leyes de curso forzoso sean la causa de la existencia de la moneda fiat?

  14. Francisco Capella dice:

    En neto no es posible que todos los agentes estén endeudados hasta arriba. Alguien tiene que estar prestándoles y tener posiciones acreedoras netas.

    Las burbujas de crédito se producen por manipulaciones monetarias e intervención estatal: se mide mal la inflación presente y se predice mal la inflación futura (distorsión de la prima de inflación); los acreedores creen que siempre serán rescatados (fondo de garantía de depósitos, bail-outs), los bancos que siempre recibirán refinanciación barata (distorsión de la prima de riesgo); la burbuja de crecimiento insostenible hace parecer rentables todos los proyectos empresariales (distorsión de las ganancias esperadas).

    La moneda libre y sólida no influye en que te endeudes en exceso.

  15. No digo que la moneda solida no evite endeudarte en exceso, lo que digo es que la moneda fiat lo facilita sobremanera.

    Con lo del endeudamiento neto volvemos al meollo del debate. No se que relevancia tiene el neto. El problema en estos casos es que cada uno de los agentes esté endeudado individualmente. Y el límite está en el stock total de bienes presentes que hay en la economía. Elimino la banca / sistema financiero para aclarar mi exposición:

    a) Si todos los agentes disponen de todos los bienes única y exclusivamente en régimen de propiedad directa, ningún agente tiene pasivos financieros y se financia vía fondos propios. Deuda = cero.

    b) Si todos los agentes entregasen en préstamo todos los bienes de su propiedad y a su vez piden prestados todos los que necesitan, todos estarían endeudados.

    Si sumáramos el activo de todos los balances de todos los agentes del punto (b), serían justo el doble que en el punto (a). Y de ahí no se puede pasar.

    Al contrario de lo que afirma Huerta, no es posible que se preste ahorro que no existe porque para la materialización inicial de un préstamo es imprescindible un bien presente. Por eso si consideras la moneda fiat un bien presente te metes en un problema teórico irresoluble, porque sin querer acabas afirmando, vía contabilidad, que la riqueza puede crearse de la nada.

    Y todo esto es demostrable utilizando la contabilidad como modelo económico. Con o sin banca y con o sin moneda fiat.

  16. Francisco Capella dice:

    La moneda fiat lo facilita por cómo permite el descalce de plazos y riesgos. No todo el endeudamiento es de bienes presentes por promesas de bienes futuros. A veces el endeudamiento es de promesas de bienes futuros por otras promesas de bienes futuros con rango temporal distinto. No sólo importa la cantidad total de deuda sino su extensión temporal.

    Entre tus ejemplos a y b supongo que lo importante es que no se crea ni se destruye riqueza porque aunque los balances sean distintos los fondos propios son los mismos (lo que debes se compensa con lo que te deben).

    El dinero fiat de coste de producción cero no es riqueza real presente, sino que es un derecho (coactivo) sobre riqueza real presente. Es un derecho que destruye o redefine algunos derechos anteriores: los impuestos se confiscan, la riqueza se redistribuye.

    Si yo amenazo (de forma creíble y consistente) a los ciudadanos con hacerles daño si no me entregan periódicamente unos papeles que yo produzco de la nada, esos papeles adquieren valor (son útiles, se pujará por ellos). Los otros agentes serán más pobres porque tienen que renunciar a bienes reales para conseguir esos papeles.

  17. […] raiz del interesantísimo debate entre Juan Ramón Rallo y Paco Capella sobre si la moneda fiat es un pasivo o no, se me ha ocurrido la siguiente reflexión y así retomar […]

  18. Con a) y b) lo que pretendo decir es que no se pueden crear bienes presentes de la nada y que la creación de bienes futuros está limitada por el stock de bienes presentes de la economía. Es decir, las hipotecas no se crean de la nada ¿Es que acaso alguien firma una hipoteca sin que le entreguen las llaves? Y cuando un banco se lleva al activo una hipoteca y crea un depósito en Euros como contrapartida, tampoco podemos decir que salga de la nada. Que le pregunten al hipotecado si su hipoteca es nada.

    Con todo el cariño y sin pretender ofender. Las expresiones “de la nada” o “artificialmente” denotan un marco teórico muy pobre. Ves que algo que tu teoría no contempla como posible, sucede en tus narices y no te queda más remedio que calificarlo como “artificial”, “virtual” o “de la nada”. Esas expresiones no son argumento alguno y dejan en evidencia a quien las usa. No son otra cosa que “pataletas científicas”. Esto lo digo sobre todo por los “fundamentalistas” del Mises Institute.

    Sobre intercambios de bienes futuros por bienes “más futuros”. Si intercambias real bills por hipotecas, el bien presente que da lugar a las real bills es el oro, y a la hipoteca es la casa. Ambos bienes futuros existían previamente con la obligatoria participación de un bien presente en la materialización inicial de ambos créditos.

    Dime algún ejemplo de intercambio de un bien futuro por otro bien “más futuro” en donde para la formalización inicial de ambos no haya sido necesario un bien presente.

    La moneda fiat, como todo crédito, adquiere su valor en el momento en que los agentes aceptan entregar bienes presentes a cambio de ella. Insisto en que todas las monedas fiat mueren con leyes de curso forzoso a su favor, reconozco que esas leyes SI son determinantes para que la moneda circule, pero no veo que sean determinantes en cuanto a su valor. De hecho en las que aun perviven, que el mercado indefectiblemente aplique la inflación correspondiente a cada momento es clarísima prueba de ello.

    Otra cuestión sería que el precio de la moneda fiat en términos de los demás bienes se decretase coactivamente, ahí si podría entrar a discutir que se tratase de un derecho coactivo sobre bienes presentes, pero no es el caso.

    En el caso de los impuestos lo que garantiza la recaudación no es en absoluto las leyes de curso forzoso en moneda fiat, sino la amenaza de la fuerza. De hecho los impuestos podrían recaudarse igualmente con o sin moneda fiat. Aun hoy día se hace, si no tienes moneda fiat, te embargarán tus bienes.

    Desde la perspectiva de los impuestos lo que confiere valor a la moneda fiat no son las leyes de curso forzoso, sino que el Estado se obligue a si mismo a aceptar los impuestos en moneda fiat que el mismo emite.

    ¿Que valor crees honestamente que tendría esa moneda fiat si el Estado se negase a aceptarla para recaudar impuestos, por mucho que hubiera leyes de curso forzoso? No oiga, para pagarme los impuestos no me dé papelitos, entrégueme oro que me viene mucho mejor… ;-)

    • “La moneda fiat, como todo crédito, adquiere su valor en el momento en que los agentes aceptan entregar bienes presentes a cambio de ella.”

      Esa frase está totalmente en línea con Menger, ya que ratifica que la moneda siempre tiene origen en el mercado, sea ésta dinero o crédito.

      No es necesario el Teorema de Regresión de Mises. Ni mucho menos atribuir su origen al Estado.

    • Francisco Capella dice:

      Estás confundiendo el hecho de que la moneda fiat tenga valor (algún valor, el que sea, pero no cero) con que tenga un valor concreto (algo que yo no he dicho y para lo cual las leyes de curso legal forzoso deberían ir acompañadas de una lista de precios o mecanismos infalibles de determinación inicial del poder adquisitivo y de posterior estabilización).

      La creación de bienes futuros está limitada por el stock de bienes presentes de la economía: pero las promesas de entrega de bienes futuros no están igualmente limitadas y las expectativas tampoco; precisamente por eso en ocasiones las promesas excesivas o insostenibles, y las expectativas irreales, se incumplen.

      Un ejemplo (además con plazos futuros distintos) de que las promesas de entrega de bienes futuros no requieren bienes presentes: yo te prometo que dentro de un mes te entregaré un retrato al óleo tuyo hecho por mí, y a cambio tú me prometes que dentro de dos meses tú me entregas un busto en bronce mío hecho por ti. Que las promesas se cumplan requiere que existan los materiales y las habilidades y los agentes puedan acceder a ellos; pero que las promesas se hagan, no.

      Si usas la expresión “intercambiar bienes futuros” en lugar de “intercambiar promesas de entrega de bienes futuros” quizás no te des cuenta de que las promesas pueden generarse de la nada, y tal vez la otra parte las acepte sin garantías o sin garantías suficientes.

      Las monedas fiat mal gestionadas son las que mueren incluso aunque haya leyes de curso legal forzoso.

      Hay un bien muy peculiar que es el dinero que conviene analizar con cuidado. Como el dinero es una institución, su valor no está sólo en el objeto en sí que lo implementa, sino en la coordinación de las mentes de los individuos, es capital social o bien red. Como el buen dinero tiene un valor estable, el que produce más dinero para compensar los incrementos en producción de la economía (y así estabilizar su valor considerando la velocidad constante) está generando valor. Ese valor podría generarse a coste de producción marginal cero si es un dinero fiat bien gestionado y sin valor de uso.

      Una sociedad no se hace más rica imprimiendo de forma indefinida y sin control papeles sin valor de uso ni coste de producción. Pero si esos papeles (por el motivo que sea) se usan como dinero, su producción adecuada (sin excesos ni defectos) genera valor.

      En lo de los impuestos me estás interpretando al revés: no es que los impuestos se cobren porque hay dinero fiat, sino que hay dinero fiat, al menos en parte, por su demanda por el Estado en pago de impuestos (y ya que estamos, por su uso por el Estado en el gasto público).

      Cuando el Estado se obliga a sí mismo a aceptar en pago de los impuestos la moneda fiat que él mismo emite… ¿te deja alguna alternativa? Es una obligación sin mucho contenido ya que suele ser la única posibilidad. El oro se confisca antes de romper la convertibilidad.

  19. Lo del control de precios ya puntualicé que sería un debate aparte y que no es el caso actual.

    Las promesas de entrega de bienes no son siempre crédito. En el ejemplo del busto y el óleo lo que tendríamos es un acuerdo de intenciones para realizar una operación de crédito dentro de un mes. Y no porque yo quiera definir a mi conveniencia que promesas son crédito o no, sino porque se ve muy claro que si acordáramos algún pago de intereses, yo (o tú en mi lugar) no estaría dispuesto a pagarte más que por el tiempo que transcurre desde que tú me entregues el óleo hasta que yo te entregue el busto.

    No niego que las promesas se pueden generar de la nada (en eso consisten), pero no veo que quepa calificarlas de intercambios económicos hasta que se intercambian por bienes presentes. ¿Qué relevancia económica tiene que nos intercambiemos pagarés mutuamente para guardarlas en un cajón, si no hay ni intercambio de bienes presentes ni tampoco devengo de intereses?

    Las promesas insostenibles se pueden dar igualmente cuando un agente recibe un bien presente y promete pagar más de lo que realmente será capaz, sobrevalorando su capacidad de ingresos futuros. Más insostenible cuanto más lo sobrevalore.

    Mi postura con respecto a la teoría monetaria, que por supuesto no es mía, es de Bondone, reconozco que es muy ambiciosa, pero estoy convencido de que vale la pena el intento. Se trata precisamente de tener una teoría más general donde no sea necesario considerar la moneda como un bien especial o peculiar, y poder tratarlo como cualquier otro bien sin ninguna teoría ad-hoc.

    En ese sentido, y acudiendo a la teoría del valor subjetivo, para que un bien pueda ser útil como dinero, su cantidad y su estabilidad ha de ser al mismo tiempo una cualidad del propio bien (entre otras cualidades, por supuesto). En el caso de la moneda fiat la cantidad no depende del bien, sino de un agente concreto (su emisor). Al contrario de los bienes producidos (no emitidos), en teoría del valor subjetivo cuando para evaluar la utilidad de un bien tenemos que obligatoriamente evaluar la gestión, la liquidez y la solvencia de un agente, hablamos claramente de un pasivo. Salvo que estemos evaluando el valor de los títulos de propiedad sobre un agente (acciones), pero ya estamos de acuerdo en que no cabe calificar a la moneda fiat como títulos de propiedad sobre el BC.

    Y cuidado, yo no digo que imprimir moneda fiat no genere valor en ningún caso, porque la liquidez es una necesidad y todo bien que cubre una necesidad es útil. Lo que yo digo es que la moneda fiat es útil desde su condición de crédito, no de dinero.

    Tu mismo dices que hay moneda fiat porque el Estado la demanda para recaudar impuestos (que son teóricamente e históricamente independientes de la moneda fiat e incluso del dinero). Por tanto estarás de acuerdo conmigo en que no es lo mismo para el valor de la moneda fiat que el Estado se obligue a recaudar en moneda fiat, a que no se obligue.

    De hecho, el que no tiene alternativa es el Estado una vez que se obliga. Porque mientras existan mercados desarrollados y líquidos de bienes y servicios y de capitales, para el mercado la obligación es menor, ya que las alternativas para adquirir moneda fiat para liquidar los impuestos son innumerables y a un coste ínfimo.

  20. Sobre tu comentario en mi blog, considerar que pueda existir un dinero sin valor de uso es efectivamente una clara muestra de tratar al dinero como un bien especial, que necesita de una teoría distinta a la de cualquier otro bien, ya que tal afirmación implica decir que el dinero incumple la teoría del valor subjetivo (La utilidad es siempre anterior al valor). ¿Es que acaso no es útil aquello que satisface o ayuda a satisfacer la necesidad de intercambiar?.

    De la misma forma, este párrafo tuyo que pongo a continuación desafía la teoría del valor subjetivo en lo que se refiere al dinero al decir que algo puede ser valioso sin ser útil, o más desafiante aun, que su utilidad proviene de su valor . Inconsistencia en la que no cae el planteamiento que propone Bondone:

    “Como el buen dinero tiene un valor estable, el que produce más dinero para compensar los incrementos en producción de la economía (y así estabilizar su valor considerando la velocidad constante) está generando valor. Ese valor podría generarse a coste de producción marginal cero si es un dinero fiat bien gestionado y sin valor de uso.”

  21. […] Más buenas ideas, algunos errores repetidos y otros nuevos sobre el billete fiat del banco central (F. Capella) […]

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: