Trabajadores abstractos e inexistentes

Manuel Cruz, catedrático de Filosofía Contemporánea en la Universidad de Barcelona, critica a

… algunos de los que han estado enviando, en su exclusivo provecho, a las colas del INEM a un buen número de sus empleados.

No se molesta en explicar cómo uno puede obtener un beneficio enviando a un empleado suyo al paro: normalmente eso se hace para evitar alguna pérdida (porque el trabajador produce menos valor de lo que cuesta), que no es exactamente lo mismo que obtener un mayor beneficio.

La irrelevancia … a la que sectores empresariales y gubernamentales parecen querer condenar a los trabajadores va mucho más allá de su mera invisibilización ante la opinión pública. Se diría que el objetivo de toda esta lógica es despojarlos de su condición real, material, concreta, para convertirlos en mera función, variable o vector de lo único que importa: en primer plano las empresas y, más allá, la esfera económica misma. Así las cosas, nada tiene de extraño que el empeño de determinados sectores —sindicales o sociales en general— por conservar derechos duramente alcanzados, como el de huelga, sea visto por los poderosos como una disfunción tan anacrónica como absurda. Porque, ¿acaso tiene sentido que lo que no es más que abstracción, esto es, la fuerza de trabajo, se atribuya derechos? ¿Desde cuándo —parecen decirse— una mera función, variable o vector puede pretender constituirse en sujeto de derechos?

“Se diría”, sí. ¿Quién lo diría? ¿Alguien más aparte de Manuel Cruz? Es propio de los filósofos moverse en el ámbito de las ideas abstractas: algunos suelen hacer trampas con ellas, como en este caso. Porque si los empresarios y los gobernantes quisieran invisibilizar a los trabajadores, lo que estaría por demostrar, en realidad lo estarían haciendo bastante mal, ya que con el debate sobre la reforma laboral se habla bastante de ellos.

Efectivamente, las entidades abstractas no tienen derechos, pero estas suelen referirse a individuos concretos que sí los tienen; y esos derechos (una idea abstracta) se articulan lingüísticamente mediante términos abstractos: no hay nada raro en ello.

Son los individuos concretos los que actúan en el mundo real: por eso los empresarios contratan trabajadores determinados, y no una “fuerza de trabajo” abstracta que no sirve para nada sin materializar.

Cruz se refiere al

… empeño de algunos en negar la condición misma de sujeto a todo un sector de la sociedad.

¿Quiénes son esos “algunos” tan malvados? ¿Alguna cita o referencia? Suena muy escandaloso, pero, además de que parece todo un invento descarado, ¿qué es esa tontería de “negar la condición misma de sujeto”?

… se podría afirmar que si con el PSOE los trabajadores se sintieron traicionados, burdamente engañados, con el PP se están sintiendo despreciados, considerados directamente como unos inexistentes.

Pues lo que se considera inexistente, no se puede creer que causará problemas, porque, bueno, se cree que no existe. Así que ¿a qué tanto empeño y preocupación por hacerlo invisible, abstraerlo o negarle la condición de sujeto?

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

This site uses Akismet to reduce spam. Learn how your comment data is processed.

A %d blogueros les gusta esto: