Necedades papales

No pocos jóvenes, por causa de su fe en Cristo, sufren en sí mismos la discriminación. Se les acosa, queriendo apartarlos de Él, privándoles de los signos de su presencia en la vida pública.

Y esto lo dice después de muchos días de ostentación de símbolos religiosos por todas partes. Resulta que hay sufridores adictos a los signos de la presencia de Cristo en la vida pública. Estos mártires de hoy ya no son como los de antes, ahora parecen más bien lloricas hipersensibles, victimistas que pretenden estar siendo acosados y discriminados porque no les dejan colocar su símbolo particular (que ellos pretenden universal) en el espacio común.

Hay muchos que, creyéndose dioses, piensan no tener necesidad de más raíces ni cimientos que ellos mismos. Desearían decidir por sí solos lo que es verdad o no, lo que es bueno o es malo, lo justo o lo injusto, decidir quién es digno de vivir o puede ser sacrificado en aras de otras preferencias, dar en cada instante un paso al azar, sin rumbo fijo, dejándose llevar por el impulso en cada momento. Estas tentaciones siempre están al acecho. Es importante no sucumbir a ellas porque, en realidad, conducen a algo tan evanescente como una existencia sin horizontes, una libertad sin Dios.

Tanta palabrería, trampa y demagogia de un presunto filósofo e intelectual además de Papa. Parece que en estos comentarios vaporosos, evanescentes e imprecisos no se atreve a llamar a las cosas por su nombre: no dice “crucifijos en espacios y colegios públicos” que algunos creyentes quieren seguir dominando; no dice “aborto” ni “eutanasia”.

Construye un hombre de paja con esos “muchos que, creyéndose dioses”: ¿por qué no pone a alguien de ejemplo, ya que son tantos? ¿Cómo sabe que se creen dioses? ¿Tiene el Papa acceso privilegiado a las mentes ajenas y sabe lo que creen? ¿Puede referirse a los ateos? Pero si los ateos aseguran que no hay dioses ¿cómo van a creerse a sí mismos dioses? ¿Uno puede creerse dios sin haber hecho ningún milagro o crear algo de la nada? En realidad se trata de la típica crítica absurda del creyente a quien no cree en ningún dios: si no te sometes a la divinidad debe ser porque estás endiosado.

Las raíces de un árbol y los cimientos de un edificio son partes del árbol y del edificio: no es tan raro ser autoconsistente. Quizás es que los que necesitan muletas creen que todo el mundo necesita muletas. Los seres humanos son sociales, culturales e interdependientes: heredan una historia que pueden aprovechar. Pero quizás parte de esa herencia, concretamente la superstición religiosa, sea prescindible o incluso nociva. Necesitar a otros no es equivalente a necesitar a divinidades imaginarias inexistentes. La moral es algo natural, no sobrenatural.

Resulta curioso que un propagador de superstición pretenda defender la verdad. Uno no decide lo que es verdad o no sino que lo descubre, pudiendo equivocarse. Descubrir por sí solos lo que es verdad ¿es imposible si se utilizan criterios correctos de comprobación, verificación o falsificación como la observación y el razonamiento? ¿O es que hay que defender que sean otros los que decidan por mí qué es verdad? ¿O recurrir a una presunta revelación como única fuente válida de certeza? Los dogmas de fe ¿son verdad? Trinidades, creaciones, resurrecciones, concepciones inmaculadas y virginales, ascensiones…

Lo bueno y lo malo tienen una fuerte componente subjetiva y relativa: no se trata de algo absoluto, ni de algo arbitrario. Cada uno es probablemente quien mejor sepa lo que es bueno o malo para él. Pero es muy común que algunos pretendan imponer a otros sus preferencias particulares calificándolas como bienes o males objetivos.

Lo justo y lo injusto dependen del criterio de justicia que se use: ¿igualdad formal ante la ley?; ¿igualdad material mediante la ley?; ¿justicia divina?

Sobre decidir quién es digno de vivir, en clara referencia a la eutanasia, Ratzinger parece no distinguir la posibilidad de que uno decida por sí mismo el fin de su vida y solicite la ayuda de otros: ¿qué más preferencias habría que considerar? ¿Le parecería aceptable este caso? Y si una persona no puede decidir por sí misma, la única alternativa es que otra decida en su nombre.

Lo de dar pasos al azar, sin rumbo, y por impulsos ¿cómo casa con lo de creerse dioses? Los dioses son omnipotentes y omniscientes, no dejan nada al azar y no tienen simples impulsos. Y como son omnipresentes no necesitan desplazarse. Sobre los impulsos, ¿son siempre malos? ¿No tendrán algo que ver con la espontaneidad? ¿No había alguien que recomendaba ser como niños?

Naturalmente el pastor habla para el rebaño de seguidores convencidos, ya que la fe religiosa es el autoengaño compartido que cohesiona un colectivo: refuerza el lazo e intenta que no se le escape ninguno y se dé cuenta de que es perfectamente posible “una libertad sin Dios”, y sin sus presuntos representantes, decidiendo y pensando por sí mismo y con horizontes reales, no ficticios.

33 Responses to Necedades papales

  1. Antonio Cruces dice:

    Según usted: “…no les dejan colocar su símbolo particular (que ellos pretenden universal) en el espacio común.” Según la Declaración Universal de los Derechos Humanos, 10-diciembre-1948. Artículo 18: “Toda persona tiene derecho a la libertad de pensamiento, de conciencia y de religión; este derecho incluye la libertad de cambiar de religión o de creencia, así como la libertad de manifestar su religión o su creencia, individual y colectivamente, tanto en público como en privado, por la enseñanza, la práctica, el culto y la observancia”.

    Según usted, “…presunto filósofo e intelectual además de Papa”. Según Wikipedia: “Ratzinger ingresó como profesor en la Universidad de Bonn en 1959; su conferencia inaugural fue acerca de “El Dios de la fe y el Dios de la filosofía”. En 1963 se fue a la Universidad de Münster, donde al dar su conferencia inaugural ya era bien conocido como teólogo. En el Concilio Vaticano II, sirvió como asesor teológico del cardenal Josef Frings de Colonia, y continuó defendiendo el Concilio, incluido Nostra Aetate, el documento que habla acerca del respeto hacia otras religiones y sobre el derecho a la libertad religiosa. Fue visto durante el tiempo del Concilio como un reformista convencido. Ratzinger admitió que era admirador de Karl Rahner, un teólogo académico bien conocido por su “Nueva Teología”, que está a favor de la reforma de la Iglesia, y propuso nuevas ideas teológicas; pero, a pesar del acuerdo en muchos puntos y aspiraciones, Ratzinger se dio cuenta que Rahner y él vivían, desde el punto de vista teológico “en dos planetas diferentes”, como explica en el libro “Mi vida” (pag. 126), pues la Teología de Rahner estaba caracterizada por la tradición escolástica de Suárez y de su nueva versión a la luz del idealismo alemán y de Heidegger, en la que Escrituras y Padres no jugaban un papel importante y en que la dimensión histórica era de escasa importancia; en contraste, la formación de Ratzinger estaba marcada por las Escrituras y por los Padres de la Iglesia, por un pensamiento esencialmente histórico. En 1966 fue candidato a ocupar una vacante en teología dogmática en la Universidad de Tubinga, donde fue colega de Hans Küng, con quien años más tarde sostendría fuertes enfrentamientos. En 1968 escribió en su libro “Introducción al Cristianismo” que el papa tenía el deber de oír diferentes voces dentro de la Iglesia antes de tomar una decisión. También escribió que la Iglesia de ese tiempo estaba muy centralizada. Dichos párrafos no aparecieron en ediciones posteriores del libro, porque fueron malinterpretados por autores que utilizaron este texto para cuestionarlo. Durante este tiempo, se distanció de la atmósfera de Tubinga y de los lineamientos marxistas del movimiento estudiantil de la década de los años 60, que en Alemania rápidamente se radicalizaron entre los años 1967 y 1968, culminando en una serie de disturbios en abril y mayo de 1968. En 1969 regresa a Baviera a la Universidad de Ratisbona (Regensburg), en un ambiente académico menos reformista. En 1972, fundó la publicación teológica Communio junto con Hans Urs von Balthasar, Henri de Lubac y otros. Communio, hoy publicada en diecisiete idiomas (alemán, inglés y español, entre otros), se ha convertido en una de las publicaciones católicas más influyentes del mundo”.

    Según usted, “…la fe religiosa es el autoengaño compartido que cohesiona un colectivo”. ¿Realmente cree que necesita insultar a tantas personas (tildándolas de inconscientes o autoengañadas) o a alguien como Joseph Alois Ratzinger (motejándolo como “propagador de superstición”) para afirmar su posición? Cada vez que usted realiza un razonamiento está siguiendo las líneas perfectamente dibujadas y establecidas en el plano lógico de un “propagador de superstición” como Santo Tomás de Aquino. Cada vez que usted opta por la solución más simple a un problema (la “navaja de Ockham”) está usted recurriendo a un principio establecido por otro “autoengañado”, un fraile franciscano. Cada vez que usted celebra los triunfos en la astrofísica está usted homenajeando a otro que, según usted, no era capaz de escribir sus obras “decidiendo y pensando por sí mismo y con horizontes reales”, Nicolás Copérnico, que fue nombrado canónigo en la Catedral de Frauenburg y obtuvo el grado de Doctor en Derecho Canónico.

    “Cada uno es probablemente quien mejor sepa lo que es bueno o malo para él. Pero es muy común que algunos pretendan imponer a otros sus preferencias particulares calificándolas como bienes o males objetivos”. Espléndido. Dígame qué le parece si alguien decide que lo bueno para él es asesinarle a usted tras una larga tortura. “Sobre decidir quién es digno de vivir, en clara referencia a la eutanasia, Ratzinger parece no distinguir la posibilidad de que uno decida por sí mismo el fin de su vida y solicite la ayuda de otros: ¿qué más preferencias habría que considerar? ¿Le parecería aceptable este caso? Y si una persona no puede decidir por sí misma, la única alternativa es que otra decida en su nombre”. Tampoco está mal. Como un niño no puede decidir por sí mismo si desea o no tener relaciones sexuales con un adulto, la única alternativa es que decida el adulto.

    Mire, no se trata de confrontar nada. Usted expresa su opinión y es muy dueño de hacerlo. Pero ¿cree necesario recurrir a descalificaciones, insultos y menosprecios? Su concepto de posesión de la que, siguiendo su razonamiento, debo considerar “su” verdad ¿le autoriza a tildar de poco inteligentes a los que no la comparten?

    Sinceramente, con semejante carta de presentación no veo que pinta su blog en un agregador de páginas similares de carácter liberal…

  2. Rene Guerra dice:

    Entre las críticas más comunes al liberalismo está esa de que pretende resolverlo todo con dos postulados.
    La crítica no me parece fundada. Pero… estoy obligado a aceptar que si en la frase anterior se sustituye “liberalismo” por “Capella” tendré que admitir que tiene mucho sentido, sobre todo después de post como este.

    «Construye un hombre de paja con esos “muchos que, creyéndose dioses”: ¿por qué no pone a alguien de ejemplo, ya que son tantos?»

    Mal ejemplo retórico. Si revisas tus propios escritos encontrarás sobreabundancia de esos “algunos”, “muchos”, “unos pocos” y demás Weasel word.

    Pero es fácil encontrar esos ejemplos concretos que demandas: el Papa hablaba de tí. ¿Acaso no te diste cuenta?
    No se trata de “someterse” (la demagogia que no falte) a ningún Dios. Es más simple, que eso, confío en que lo descubras tú solito.

    Comparemos estas frases:
    «quizás parte de esa herencia, concretamente la superstición religiosa, sea prescindible o incluso nociva.»

    «quizás parte de esa herencia, concretamente la idea sobre propiedad privada, sea prescindible o incluso nociva.»

    Los parecidos son más que semáticos. De hecho, se da la circunstancia de que las acciones que emprenden quienes aceptan una de las dos frases (o ambas) son indistinguibles. No es una casualidad.

    ¿Por que no intentas otra cosa?
    Comienza por poner en claro porqué tú en lo particular aborreces a la religión, al papa etc. Y luego haz un esfuerzo por comprender porqué todo eso está ahí. Un esfuerzo serio. Como te diria Ratzinger: Sin endiosarte y creer que ya lo hiciste y tienes la respuesta.
    Una ayuda: La respuesta no es que todos son idiotas, ni la bobada esa de los memes malignos.

    Un saludo
    PD. Antes de que me cuelguen ningún título de papismo o creyente en lo que sea, alerto que es perder el tiempo. Ni siquiera he asistido jamás a bodas o bautizos. Me da oportunidades de hacer un poco de sangre con el tema, porque sospecho que Capella al menos asistió a su propio bautizo. Pero no vale la pena y no sería justo ponerse a hablar de “preferencia revelada por la acción” en este contexto.

  3. iesounonies dice:

    En efecto, como dice esta entrada, el señor Ratzinger ha venido a pontificar a propios y extraños. Es lo que tienen las religiones con vocación de verdaderas y universales: ellos saben lo que te conviene mejor que tú. Y tiene la osadía de decirnos a todos (a todos!), virgen como es (o se supone que es), de qué manera tenemos que follar, formar una familia o conducir nuestros actos. Este señor no tiene ni idea de lo que es la vida real: levantarse para ir a trabajar, enfrentarse a los problemas reales de la vida y la muerte, convivir con tus vecinos o hacer frente a tu propia angustia espiritual. Es un charlatán vendedor de humo, un amigo de los poderosos y un encubridor de pederastas.

    Y que no me vengan con el cuento de su solvencia intelectual: en el mundo hay miles de pensadores, profesores, científicos e intelectuales igual de preparados o más que este señor adorador de sombras fantasmales. El resto es papanatismo y culto a la personalidad de la peor especie.

    Si el amiguete de Marcial Maciel quiere venir a España está en su derecho, pero que no de la joda con sus monsergas. Que catequice a sus súbditos, no a los demás, y si lo hace que se atenga a las consecuencias: ser ridiculizado y criticado. Faltaría más…

  4. Antonio dice:

    ¿Si el Papa es un presunto intelectual tú que eres? Parece que un prepotente, calificando de Basura o Necedades todo pensamiento u opinión distinta a la tuya. Hasta el título de tu blog es prepotente. “Inteligencia y libertad”

  5. Policronio dice:

    Y hablando de necedades:
    No puedo estar más en desacuerdo con tu artículo, me parece el fruto de quien ha pasado por un momento de soberbia y deseo vehemente de notoriedad. Amigo, toda la admiración que sentía hacia ti se ha desplomado.

  6. Iván Moreno dice:

    Paco, creo sinceramente, leyendo tu mensaje, que prejuzgas del principio al final el mensaje del Papa, o al menos, lo has leído demasiado superficialmente como para hacerte una idea, siquiera aproximada, de la ideología de B16.

    El mensaje, tanto en la inauguración con los jóvenes, como con los profesores, es una alegato en la búsqueda de la verdad.

    Errores de interpretación graves, hay varios en tu comentario. Comento sólo dos, a mi juicio, muy graves, y que invalidan tu opinión, por superficial y, en cierto modo, ignorante, tanto de las formas, como del contenido del mensaje (creo que demuestran una tipo de crítica de profundización light muy similar a la de los críticos del liberalismo):

    1.- “muchos que, creyéndose dioses”¿por qué no pone a alguien de ejemplo, ya que son tantos? ¿Cómo sabe que se creen dioses?

    ¿Te has parado a pensar que a hablar de “creerse dioses” no está haciendo más que una metáfora?

    Creerse dioses en el sentido de creerse fuente de moral (y no meros descubridores de la misma).

    Por supuesto, ni siquiera es una crítica exclusiva a los no creyentes.

    2.- Resulta curioso que un propagador de superstición pretenda defender la verdad. Uno no decide lo que es verdad o no sino que lo descubre, pudiendo equivocarse.

    ¿Cómo haces compatible esa crítica con las siguientes frases del papa a los profesores?

    hay que considerar que la verdad misma siempre va a estar más allá de nuestro alcance.
    Podemos buscarla y acercarnos a ella, pero no podemos poseerla del todo: más bien, es ella la que nos
    posee a nosotros y la que nos motiva. En el ejercicio intelectual y docente, la humildad es asimismo una
    virtud indispensable, que protege de la vanidad que cierra el acceso a la verdad.

    El Papa no se pretende en posesión de la verdad, sino, al contrario, se siente incapaz de llegar a ella con seguridad (exactamente igual que tu comentas, pudiendo equivocarse), y simplemente pide una búsqueda abierta y humilde.

    A partir de ahí: ¿por qué crees que B16 quiere mantener el rebaño sin que piense? Esa afirmación es contraria a lo que propone (una búsqueda humilde y abierta de la verdad), por lo que obviamente la crítica no es a sus palabras: es al juicio previo sobre el Papa.

    Es más, también se estrella con la afirmación a los seminaristas, pidiendo verdaderas vocaciones.

    Un saludo

  7. Es curioso que critique a quienes “se creen dioses”, por mucha metáfora que use, precisamente quien se hace tratar como el vicario de Cristo en la tierra…

    • Iván Moreno dice:

      Creo que es uno de los grandes problemas que encuentra la Iglesia en este siglo: los púlpitos chocan con nuestra capacidad de conocer por nosotros mismos (o al menos creer que podemos llegar a la verdad por nuestros propios medios).

      Nos resulta difícil aceptar una autoridad en el ámbito que sea, y en el caso de aceptarla, no podemos tolerar que no la hayamos escogido nosotros o que se nos dé impuesta.

      Por otro lado, por supuesto que se puede interpretar como soberbia del Papa el declararse vicario de Cristo… pero no es ese el enfoque católico (no se es más por ser Papa), sino más bien un enfoque de entrega a una función que sobrepasa con mucho al que la lleva. Eso no quita para que haya Papas que también se crean dioses (y, aunque no lo vea en él, podría ser el caso incluso de B16).

      Sólo tienes que pensar en cualquier persona de 85 años que conozcas, y decirme si estaría dispuesta a participar en la JMJ de la manera que lo hizo B16. A eso no le llamaría yo soberbia o creerse más que nadie… ¿no crees? Más bien, es colocarse al servicio de los demás. Equivocado o no, pero al servicio.

      • No creo, Iván, sinceramente, que actualmente sea un problema para la inmensa mayoría “aceptar una autoridad en el ámbito que sea”. Es más, yo pienso que el problema es exactamente el contrario, esto es, que la gente suele buscar una autoridad a la que agarrarse, la servidumbre voluntaria que le exime a uno de gran parte de su responsabilidad personal. Sólo así se explica el mínimo compromiso que a lo largo de la historia ha mantenido la humanidad con la libertad y el poco apego que hoy se le tiene (y consiguiente desprecio/miedo/antipatía que despierta el liberalismo bien entendido: ausencia de coacción por parte de una autoridad).
        En cuanto al sacrificio que dices hace el Papa, yo no soy quién para saber cuál es la concepción subjetiva que él mismo tenga de su tarea, pero es evidente que -equivocado o no, es verdad- su papel es el de “vicaro de Cristo en la tierra”, un Cristo al que sólo puede llegarse mediante “la fe”. Una fe que a acualquier otro puede llevarle a creerse tan dios, o vicario/mensajero/portavoz de dios como le parezca. Que sea él quien lo critique resulta curioso, cuanto menos.
        Por último, yo creo que sí habría muchos -muchísimos- hombres de la edad que fuera que les encantaría pasear en loor de multitudes, ser aplaudidos a cada paso, besados, amados, regalados…etc. La arrogancia y la vanidad tienen un hambre tremendo. Cosa distinta es el mensaje que cada cual predique, el mayor bien o mal que puedan causar y, por supuesto, las intenciones que te supongan tus fieles. Ahí anda Fidel Castro vendiendo su sacrificio por la revolución.
        La fe le lleva a uno por caminos extraños y que un hombre de 86 años – movido por una presumible fe ciega- haga lo que hace B16 no debería extrañar a nadie (ni para bien ni para mal).
        Un saludo!

      • Iván Moreno dice:

        Estoy de acuerdo Juanjo.

        Solo por matizar: comparto contigo que la gente no quiere responsabilidad. Y que puede abrazarse a una autoridad para evitar adoptar una postura de compromiso.

        Tienes razón así que a mi argumento le falta un matiz que di por hecho (de manera claramente errónea): la gente no quiere una autoridad que le exija, sino una que le solucione la papeleta (desde ese punto de vista, es difícil llamarlo autoridad, pero dado que también se le da poder y se le permite legislar, acepto el error de exposición).

        Creo que así queda más claro ;).

        También tienes razón que las razones del Papa podrían incluir la soberbia. Aunque a mí me cueste creer que el sacrificio que exige este encuentro, pueda alimentarse solo de arrogancia.

        Y también de acuerdo en que las razones del Papa no deben extrañar. Mi mensaje simplemente quería recalcar que no por presentarse como Vicario de Cristo, debemos interpretar arrogancia o soberbia.

        Un saludo ;)

  8. Bastiat dice:

    Mira Paco….. me has cabreao.

    Comparto los anteriores comentarios, Iván, René y Antonio…. pero si quieres saber algo de lo que es morir y ayudar a morir… mira en este momento la televisión, en 13tv, 20:00, en concreto y aprende algo de lo que la Iglesia entiende como una muerte digna.

    El propio Papa Juan Pablo II nos dio una lección del cómo morir dignamente. Y morir dignamente es aceptar la propia muerte, acto que nos dignificará ante nosotros mismos, en la ancianidad o en la enfermedad. Y morir dignamente no es pedir que te maten, acto de cobardía, sino entender el apagarse la vida. Y en el Instituto San José, si quieres, te ayudarán a morir …. dignamente.

    Pese a lo que dices.

  9. Iván Moreno dice:

    Y ahora, la respuesta a los conflictos teóricos, y no de interpretación:

    Lo bueno y lo malo tienen una fuerte componente subjetiva y relativa

    Lo bueno, entendido como lo útil para un fin, en ningún caso es subjetivo. Lo que es subjetivo es el fin en sí, y el conocimiento sobre la manera de alcanzarlo. Yo puedo pensar que para cortar pan es mejor un cuchillo liso que uno con dientes. El fin (querer cortar pan) y el conocimiento son subjetivos. El hecho de que un cuchillo con dientes es mejor, no lo es.

    Por otro lado, lo bueno, referido al fin en sí, o nos trasciende (es bueno existamos o no) o sinceramente da igual. Definir como moral algo que deseamos por el mero hecho de desearlo, es una afirmación hueca y vacía. Es necesaria la apuesta de que ese deseo es algo común a la humanidad y al orden del universo (apuesta completamente trascendente), para convertir un deseo en algo realmente bueno.

    El cristianismo, y especialmente Ratzinger, defiende que existe ese orden, y que el ser humano forma parte de él, por lo que puede conocerlo a partir de la razón. No pretende imponer esa verdad como revelada, sino como descubierta a partir de la razón. La fe sin razón es hueca.

    Viví gran parte de mi adolescencia como determinista y ateo. Entiendo, por eso, perfectamente la postura, por ser la más coherente con la experiencia (siguiendo eso sí un argumento puramente inductivo, en absoluto deductivo). Esta visión duró hasta que me di cuenta que eso chocaba frontalmente con mi actuar. Mi actuar contempla la alegría con las cosas bien hechas, el remordimiento con las mal hechas. Eso es incompatible con el determinismo, ya que si estoy determinado… ¿por qué debo alegrarme o entristecerme por actuaciones que no dependen de mí?.

    Dado que ninguna afirmación podía ser definitiva, debía apostar por una. Y entre apostar por una vida sin sentido, y otra con él: ¿por cuál debo apostar si no hay nada que me indique racionalmente la verdad?

    Es la razón práctica la que hace creyentes, y no necesariamente (aunque también haya casos), el seguimiento ciego. La fe o su ausencia puede estar basada por la razón. Creer lo contrario, suele ser debido a la soberbia.

    Un saludo

  10. iesounonies dice:

    “El propio Papa Juan Pablo II nos dio una lección del cómo morir dignamente. Y morir dignamente es aceptar la propia muerte, acto que nos dignificará ante nosotros mismos, en la ancianidad o en la enfermedad. Y morir dignamente no es pedir que te maten, acto de cobardía, sino entender el apagarse la vida.”

    Y se puede saber qué ejemplo de muerte digna (eso sí, entre algodones) es el de Juan Pablo el segundo? La mayoría de la humanidad muere exactamente de la misma forma y no por eso son ejemplo de nada. El buenrollismo juanpablosegundista me parece penoso: era un católico fundamentalista y fanático, como lo es el actual jefe del Estado Vaticano, y sus opiniones sobre la vida y la muerte no son otra cosa que un conjunto de sinsentidos anclados en una forma de pensamiento decimonónica y profundamente alejados de lo que se supone que debería ser una religión basada en la caridad y el cuidado de los demás.

    Con mi vida (que es mía, y de nadie más) hago lo que me da la gana. No necesito a un papa polaco o alemán que me dé ejemplos de cómo tengo que conducir mi vida. Era ya lo que me faltaba.

    La cobardía reside en que otros te dicten tu forma de actuar. La heteronomía es la cobardía. La religión y su falso consuelo es cobardía. Llamar verdad a la revelación subjetiva e intransmisible es cobardía. Elegir tu propia forma de morir, eso sí es de valientes.

  11. Stewie Griffin dice:

    Un apunte en referencia a la pretendida busqueda de la verdad: “la verdad para la Iglesia no significa la cualidad o el estado de ser un hecho de la realidad; se refiere a hechos, pero también a revelaciones de Dios; la verdad realmente significa aquí lo revelado, la verdad revelada, la verdad dogmática, la doctrina de la Iglesia”

    Iván, no veo donde ves la relación entre ateísmo y determinismo. Yo soy ateo fuerte y para nada determinista (ni materialista, añadiría, en un sentido filosofico, ya que no todo lo que existe es materia, por ejemplo, la conciencia existe, aunque no desligada de la materia, lo cual sería un absurdo. El que por ejemplo lleguemos a comprender la interacción completamente, no cambia el hecho de su existencia)

    El determinismo es una idea erronea, porque el sujeto que la emite en el proceso de negar la voluntad de la persona (en un sentido capellistico, es decir no biologico ;) ) necesita utilizar su propia voluntad.

    “Dado que ninguna afirmación podía ser definitiva, debía apostar por una. Y entre apostar por una vida sin sentido, y otra con él: ¿por cuál debo apostar si no hay nada que me indique racionalmente la verdad?”

    ¿Ninguna afirmación puede ser definitiva? Te das cuenta de que estas emitiendo una afirmación supuestamente definitiva?? Elegiste apostar por la fe, la creencia sin lógica ni evidencia. Tomaste el camino fácil.

    Un cordial saludo

    • Iván Moreno dice:

      Hola Stewie:

      No es necesario ser determinista siendo ateo. Pero si no eres determinista, estás apostando por un tipo de trascendencia (aunque no quede personalizada en una deidad): la libertad.

      Por lo demás, por supuesto que no puede haber una afirmación definitiva sobre la trascendencia. Precisamente porque nos trasciende. Por eso ninguna afirmación trascendente (libertad, bien, dios, etc) puede ser lógica (en sentido estricto). Puede ser coherente o incoherente con mis actuaciones y deseos, pero en absoluto racional o lógica.

      Y no creas que he escogido el camino fácil. El camino más fácil es siempre ni siquiera plantearse estas preguntas. Y en el caso de preguntárselas (como hace un ateo o un creyente): ¿seguro que es más difícil apostar por el hecho de que estamos por encima del bien y del mal (que diría el gran Nietzsche,,, el más coherente de los ateos)? Fíjate, a mí, esa posición me resulta bastante más cómoda. Y me compromete menos… elimina de un golpe todo remordimiento (como Nietzsche de nuevo supo ver).

      Pero sinceramente, me gusta vivir pensando que existe el bien y el mal. Y me gusta buscarlo. Aunque me equivoque. Lo que no es, es un camino fácil. Pero esa apuesta hace necesario un orden trascendente imposible de asir: llamar a ese orden Dios, Logos, o simplemente el bien, es indiferente. El que cree en el bien (no en mi bien, sino en un bien que afecta a todos), no deja de ser creyente.

      Creer a partir de ahí en Cristo es simple constatación de que en Cristo te encuentras a ti mismo, y en mí mismo encuentro a Cristo. ¿Por qué voy a rechazarlo? Sinceramente no me aporta nada ese rechazo. ¡¡Y aporta tanto creer en Él!! ¡¡Incluso aunque yo estuviera cegado y no existiera!! Obviamente, a la fe no se llega mediante un razonamiento lógico. No te voy a convencer de ella. Sólo puedo darte un testimonio de felicidad, de fuerza, de búsqueda del bien, de sentido. Cuatro cuestiones que creo, hacen bella una vida. Testimonio que se han podido ver en las JMJ.

      Un saludo

  12. Bastiat dice:

    En el momento, iesounonies, yo te dicte lo que debes hacer con tu vida… me podrás recriminar lo que quieras. Pero no es el caso. Lo que digo es que si se habla de dignidad, algo como tu mismo has demostrado, la dignidad es algo subjetivo. Hay quien no ve digno llevar burka y otras personas si…. aunque te parezca raro. De hecho hay mujeres que hacen musulmanas sabiendo, y deseando por ello, que tienen que llevarlo, si no burka si un pañuelo o velo o las distintas prendas que esa religión impone. Pero lo hace desde la libertad.

    Y desde la libertad cada uno propone. Y el Papa este o el papa anterior no te impone nada. Te propone. Si no es TU Papa, no tienes nada de qué preocuparte, no va contigo, ahora bien, si perteneces por voluntad propia a la religión católica tienes la posibilidad, porque así se considera dentro de la misma, de optar, de optar, por seguir sus palabras o adaptarlas a tu forma de ver la vida. Esa es la realidad actual de la Iglesia y no pasa nada.

    Podrá ser antiguo el Papa en sus propuestas. Cierto. Porque muchas cosas de las que dice no es que sean decimonónicas es que hace ya dos milenios que se dijeron. Algo tan claro y conciso como el “ama a tus enemigos” o el “amaos los unos a los otros, en esto verán que sois mis discípulos”. Supongo que por eso, por su antigüedad, las personas, desde su libertad, ya no las consideran algo positivo para ellos mismos ni para la sociedad. ¿Qué mejor que ir a buscar algo nuevo como por ejemplo… si… eso nuevo que existe ahora mismo.. esa teoría del…. yo, me, mi conmigo.

    Nadie te obliga a amar al prójimo, pero alguien te propone amar al prójimo como forma de vida. ¿El argumento contra esa propuesta es que es una propuesta antigua?

    Ahora bien, la cosa no es tan simple, pero tan profundo y duro, te lo aseguro, inténtalo y verás, la cosa implica muchas otras, implica el cómo regirse dentro de la vida no sólo para lograr esa forma de comportamiento del amor al prójimo sino para establecer la manera en la que los comportamientos entre nosotros sean lo más adecuados a esa forma de vida. Y en el caso del matrimonio establece que, si eres creyente, el matrimonio es para toda la vida. No como dominación de uno sobre otro, sino dentro del marco del amor al prójimo. Y el fundamento del “para toda la vida” radica por un lado en el compromiso fraternal y por otro en la estabilidad necesaria y deseable para la crianza de los hijos. Algo que no es decimonónico, que es tan antiguo como la vida misma del hombre civilizado y en casi todas las civilizaciones.

    ¿Hay otras formas de vivir la vida? Por supuesto. No sólo por supuesto, sino que al basarse la religión cristiana en la libertad del individuo, puedes optar por lo que quieras hacer. Pero la Iglesia y el Papa te proponen esta en concreto. Tu eres libre de escogerla o no.

    Por tanto…. ¿qué es lo que te ofende? ¿Porqué el que promueva o publicite una forma determinada de vida te provoca sentimientos tan encontrados, tan indicadores de frustración, tan… no sé si llegas a eso, tan llenos de malquerencia? Eres libre. Opta libremente. Y deja, si es que de verdad crees en la libertad, que los demás opten libremente por lo que consideren oportuno, sobre todo cuando su opción no te la imponen…. te la proponen.

    Tú eliges.

  13. Carlos dice:

    Yo no soy creyente, por otro lado las manifestaciones anti-papa me parecen mal. Eso no quita que al igual que el papa desde la palabra ha hecho un critica a lo no creyentes en la que siempre se suele atribuir alguna carencia moral – en este caso soberbia – el autor del post esta también en su derecho de defender su postura y pronunciar una contracritica, y exponer su postura. Por ki que cada uno crea lo que quiera creer, eso no quita que se pueda criticar y mas en este caso que es un respuesta a un critica previa hacia “los que se creen dioses”

  14. iesounonies dice:

    “Y desde la libertad cada uno propone. Y el Papa este o el papa anterior no te impone nada. Te propone. Si no es TU Papa, no tienes nada de qué preocuparte, no va contigo…”

    Sabes perfectamente que eso es falso: la Iglesia Católica (y en concreto la española) siempre ha pretendido, y en ocasiones lo ha logrado, que la legislación estatal aplicable a los no católicos sea conforme a sus disparatados principios: no creo que tenga que recordarte la actitud de esa institución cuando se aprobó la ley del divorcio en España en 1981, o cómo mete su hocico en las leyes educativas o en los actos institucionales, por no mencionar las presiones eclesiásticas para mantener ilegalizado el aborto terapéutico (el terapéutico!) en muchos países latinoamericanos.

    Mientras tanto oculta y protege a depredadores sexuales de gravísimos delitos, como el degenerado de M. Maciel, protegido de Ratzinger y de Juan Pablo.

    La iglesia como institución vive en el más absoluto escándalo, a años luz de los mismos valores que nos dice a los demás que tenemos que seguir. Es una vergüenza.

    Donde debiera estar Ratzinger es ante un juez declarando por un delito de encubrimiento.

  15. Mario S dice:

    Estimado Paco,
    He leído tus palabras con especial atención siendo que he tenido la oportunidad de conocerte personalmente y tengo tu actitud de búsqueda intelectual en estima.
    Hay muchas cosas que quisiera comentarte pero no creo que este sea el medio más adecuado, confío además que tendremos alguna oportunidad futura de hacerlo cara a cara.
    Primero que nada, lo que sentí mientras te leía: agradecerte doblemente el respeto que me has dispensado al escucharme en Lanzarote. Veo ahora con más claridad que todo o casi todo lo que dije habrán resultado para ti grandes insensateces o necedades, y a pesar de ello ofreciste tu respetuoso silencio. ¿Sabes una cosa? Tal vez te ha jugado una mala pasada el hecho de escribir lo que has escrito ahora sin estar mirando o al menos estar pensando en algún rostro amigo. Intuyo que, mirando a los ojos a otra persona –aunque supieras que piensa muy distinto a ti-, hubieras sido más medido y delicado en tus palabras, no por tibieza o falta de convicción, sino por algo que sé que estimas: el respeto humano y el interés en que tu argumento sea entendido y bien recibido por la otra persona. Al menos eso fue lo que hiciste conmigo y con ello es con lo que decididamente me quedo de tí. Pero en todo caso, tú, “desde la perspectiva del agente que actúa” (Veritatis Splendor, y que es un principio fundamental y condición de posibilidad para poder comprender la acción propia, muy compatible con tu “cada uno es probablemente quien mejor sepa lo que es bueno o malo para él”), sabrás juzgar mejor que yo si esta opinión mía es adecuada, o no.
    En todo caso, agradezco que tus palabras no han dejado indiferente a muchas de las personas que las han leído (no hace falta más que ver los comentarios aquí o entre los amigos comunes de Facebook que han colgado tu entrada). Al mismo tiempo, creo que algunos de los comentarios críticos aportan argumentos muy sensatos y simpáticos que confío harán rever tu posición (si estás abierto a la crítica, obviamente; cosa que doy por descontado).
    Paso a un par de cosas que querría compartirte:
    1. Las críticas a BXVI. Creo que sólo por ser un hombre de 84 años uno deberá acordar que algo de “su” vida y de “la” vida sabe, al menos si concedemos valor al conocimiento por experiencia (algo a lo que el pensamiento austriaco es tan “sensible”). Por otra parte, este hombre ha estado estudiando y enseñando desde los 17 años. Puedes decir de él cualquier cosa (como se dice, se ha dicho y se dirá) pero creo que la más falible que puedes decir es que sea una persona no muy pensante. Es un hombre que se ha dejado sus entrañas en comprender las razones de lo que cree (como tantos otros en la historia) o que, si nos ponemos cínicos, en pulir su ideología para confirmarse en lo que ideológicamente quiere defender. Pero, incluso en este caso, admitirás que no consta que haya apelado a la violencia explícita para defender sus opiniones. Ello, si ya no por ser una persona, o por ser una persona mayor, y en un mundo que tan fácilmente mata por pretendidas “ideas”, es digno de mínimo respeto. De nuevo, lo obvio, podrás no estar de acuerdo en lo que sostiene pero te aseguro que, si lo lees, habrás visto/verás que si algo intenta en sus textos es exponer-argumentar y remitir a una cantidad de fuentes francamente respetable y que atraviesa buena parte de la tradición cultural de Occidente (desde Padres de la Iglesia a Feyerabend, etc. pasando por Pascal, Szizypiorski, Rousseau, Robespierre, Marx, y un larguísimo etc. de tantos autores y místicos cristianos que no viene al caso).
    2. La frase “fatídica”: “Hay muchos que creyéndose dioses…”. Te lo responderé en primera persona: te aseguro que cuando escuché eso, pensé en mi y en la cantidad de personas creyentes que se ponen a sí mismos como objeto/sujeto de respeto, estima, admiración (¿adoración?). Lo entendí como un simple pero rotundo modo de que él me dijera: “no te la creas”. Por ello, me asombré con el titular un tanto tendencioso de El Mundo cuando ponía “El Papa arremete contra ateos y agnósticos” y lo único que utilizaba para la presunta arremetida era esta misma frase que has citado. En el momento me pareció tendencioso, pero cuando te leí a ti tuve alguna pista para entenderlo. ¿Tal vez así como yo, como creyente creo que el Papa me habla a mí, tal vez el ateo como no creyente, cuando escucha estas cosas cree que le habla a él? El contexto creo que permite afirmar que, mainly, el Papa hablaba para creyentes y, en todo caso, como suelen decir los textos pontificios, todos los hombres de “buena voluntad”, o sea, tú puedes creer o no creer, pero si independientemente de eso piensas que el Papa tiene su valor como “reserva moral” (varios ateos utilizan esta expresión) de Occidente es una cosa, y si piensas que es una persona necia que lo único que hace es transmitir un mensaje ideológico de sutil sometimiento a las masas, digamos que es más difícil que entres en el grupo de “buena voluntad”… no porque él no te quiera hablar (no sea que ahora lo acusen de discriminador y elitista, ja!) sino por el simple principio hermenéutico (Gadamer) básico de buena predisposición, es decir, una anticipación de sentido previa a toda escucha: creer que el otro tiene buena intención e intenta emitir un mensaje que considera –y puede serlo– razonable y digno de ser escuchado. El punto de que, al fin y al cabo, hay muchos como él que dedicaron su vida al estudio, en todo caso, no invalida el deber (moral) de respeto a su persona, en todo caso, digo, obliga a extenderlo a esas tantas otras personas mayores tan lúcidas, o más probablemente, que él y que están en el humilde anonimato. Al fin y al cabo no es algo muy distinto a lo que él dijo respecto de sí mismo el día de su elección papal: “vengo como un humilde servidor más” de entre los que están en la “viña del Señor”.
    3. “La moral es algo natural, no sobrenatural”. Aquí creo, de nuevo, que el apresuramiento por presentar tu posición te ha jugado una mala pasada. Fue justamente, el pensamiento cristiano quien a lo largo de los siglos sistematizó la distnción entre la ética/moral filosófica y la ética/moral teológica. Para ello, por ejemplo, los medievales incorporaron el principio aristotélico pagano de “actos contra la razón y la natura” para definir la mala acción. Si te fijas, también la traducción latina “peccata” es subsidiaria de ese principio. Porque el hombre puede conocer racionalmente que una acción es mala en el orden natural (pecado en el sentido natural del término), es que, posterior y eventualmente puede reconocerla como mala acción en el orden sobrenatural (pecado en el sentido teológico del término: aversio a Deo y conversio ad creaturam). Por lo tanto, en nada asombrarías –antes bien, confirmarías un principio básico del pensamiento cristiano– a un pensador cristiano cuando intentaras reafirmar que la moral es algo “natural”. Es irónico, pero endilgas como una ausencia en el cristianismo algo por lo que en el pasado fue acusado también, sólo que en sentido inverso. El pensamiento religioso pagano no cejaba de acusar al cristianismo de su racionalismo, de su pretensión soberbia y antireligiosa –según ellos- de querer dar razones de todo comprometiendo con ello –y siempre según ellos– la claridad del mensaje divino. Es curioso: donde otros en la antigüedad veían exceso soberbio de racionalismo tú –como tantos otros hijos de nuestro tiempo– creen ver superstición e irracionalidad. Poniéndome un poco ácido, incluso en ese afán de amor a la racionalidad no dejas de ser hijo cultural secularizado de un principio básico SIEMPRE defendido por el cristianismo: la posibilidad de armonía fe-razón.
    4. “Lo bueno y lo malo tienen una fuerte componente subjetiva y relativa: no se trata de algo absoluto, ni de algo arbitrario”. Aquí también creo que el apresuramiento te ha hecho cargar contra molinos de viento. El cristianismo afirma algo que un autor ahora denomina la “verdad de la subjetividad”. El desafío, justamente es ser capaces de entender esas componentes subjetivas y relativas salvando lo que puede haber de común (lo de Aristóteles y que buena tradición de la ética natural entiende como absolutos morales: no matar a un inocente, no hacer daño, no torturar, no mentir, y algunos pocos –pero esenciales– más) y meta-temporal en esos juicios (a pesar de que nuestra comprensión de ellos se de en el tiempo y, por tanto, sea falible y mejorable), en efecto, coincidirás en que “todo lo que hacen los hombres es insuficiente y puede ser mejorado” (BXVI, introd. a Youcat).
    Sólo una pregunta, el Dalai Lama, si mal no recuerdo, hizo cinco visitas a España, ¿has escrito algo sobre ellas, sabes quién las ha financiado, sabes si hubo marchas de protesta permitidas al mismo tiempo que él estaba aquí? ¿Has escrito algo sobre algún otro líder religioso que haya visitado España? Me gustaría saberlo.
    Me he extendido demasiado, ya lo siento. Lo dicho, gracias por invitar a pensar y lamento un poco el tono un tanto agresivo que parece transmitir tu texto, que no se deja ver muy abierto a la crítica.

    • Francisco Capella dice:

      Hola Mario:

      Gracias por tus comentarios. Yo también espero que pronto podamos tener algún debate. Avísanos cuando vengas por Madrid y organizamos algo en el IJM.

      Sinceramente no recuerdo ninguna gran insensatez tuya en Lanzarote.

      No sé si he sido desmedido o indelicado, supongo que a muchos se lo parezco. Me interesa más el contenido que las formas. El Papa no me merece ningún respeto intelectual, y la reverencia que se le tiene en este sentido me recuerda al emperador desnudo.

      Es verdad que cuando uno considera el amor y la amistad puede contenerse respecto a lo que dice o cómo lo dice; es común también el combinar grandes disparates o fraudes con apelaciones amorosas (los memes falsos o nocivos suelen combinarse con referencias a la belleza, el amor y el poder). La verdad no avanza más porque a menudo duele. Y toda la superstición religiosa va envuelta en mensajes de amor universal (que no tiene por qué ser falso).

      Cuando digo “pensar” me refiero a hacerlo con corrección, no simplemente a darle vueltas a las cosas. Lo siento, pero los teólogos no parecen pensar mucho o bien: quizás por eso son teólogos y no científicos o filósofos (esto no significa que estos piensen todos siempre bien). Yo no he dicho nada de violencia, pero no apelar a la violencia no da puntos positivos ni quita puntos negativos a la hora de juzgar la corrección del pensamiento. Tampoco pretendo prohibir al Papa hablar, ni que visite España.

      Tener muchas fuentes no garantiza pensamiento correcto. Las insensateces no se han inventado ayer y la historia del pensamiento humano es, digamos, muy desigual. Mi crítica no pretende juzgar toda la obra del Papa, que obviamente no conozco y estaré encantado de que nos la cuentes si la conoces. Esos dos párrafos en particular, y bastantes otros que le he leído, me parecen muy malos.

      El Papa está hablando a su grey, a los fieles, y les dice que hay muchos ahí fuera que se creen dioses, fuentes de verdad y moral que quieren legalizar el aborto o la eutanasia o la presencia de símbolos religiosos: no creo que con eso se refiera a ti.

      La moral cristiana tiene muchos contenidos aprovechables: lo que no es salvable es su fundamentación sobrenatural. Y para estudiar moral y naturaleza humana, Dios sobra (Jesús quizás pueda ser considerado un maestro y punto, en contra de la chifladura de C S Lewis de que o le crees hijo de dios o no vale nada).

      Religión como autoengaño compartido para la cohesión del colectivo: no es ningún insulto, y no sé cuánto escandaliza pero me parece la mejor explicación posible de la creencia en absurdos. El autoengaño es común es psicología, como fenómeno de masas también, y un problema en la gestión de los colectivos es gestionar la cooperación, la unión, evitar la disgregación y el parasitismo; una herramienta para lograrlo puede ser creer en entidades poderosas que gestionan la cooperación y llevan las cuentas y asignan premios y castigos; si todos se lo creen, puede funcionar; creer en un absurdo en una señal cara de compromiso, lealtad y fiabilidad; pero hay un problema, y es que el avance científico o simplemente la racionalidad harán ver a algunos el engaño y quizás lo denuncien (y entonces o son expulsados de la comunidad de creyentes, o asesinados por apóstatas, o simplemente se van convirtiendo en mayoría). La fe es una gracia en el sentido de que un entorno primitivo en el cual la cohesión grupal depende de la fe compartida, el no creyente es expulsado (lo cual es una desgracia en ese ámbito).

      La humildad casa mal con el enorme poder que tiene en su cargo. El auténticamente humilde renuncia a usar ese poder.

      No hay crímenes contra personas inexistentes. Las acciones no son malas, sino que se valoran como malas. Sólo hay moral natural en el sentido de que lo sobrenatural no existe (y tampoco “es”). No existe un ente Dios contra cuya voluntad puedas ir, pero sí existe un símbolo imaginario al que se le atribuye una voluntad que puede reflejar lo que es conveniente para el colectivo (o para los jefes u opresores del colectivo).

      El cristianismo es quizás la religión más domesticada, tal vez por su racionalización en algunos aspectos. Pero no es que fe y razón se hayan hecho compatibles, que no lo son, sino que la razón ha ido expulsando a la fe o se han buscado pseudoargumentaciones para sostener la fe.

      Las componentes comunes o intersubjetivas de las valoraciones humanas no tienen nada que ver con la religión: simplemente mostrarán rasgos comunes de la especie humana.

      No recuerdo si he escrito sobre el Dalai Lama, aunque a veces suelta algún disparate socialista que creo que sí he criticado. El Dalai Lama en España tiene muy poco poder y presencia. La reencarnación también es un disparate típico de superstición. De todos modos la visita a España para mí es irrelevante, lo único importante ha sido la presencia masiva en medios de comunicación. Y de dineros o protestas aquí no he hablado (sólo he matizado en otro lado a Gabriel Calzada).

      Saludos y un abrazo.

      Paco

      • Iván Moreno dice:

        Paco, no escandaliza la palabra autoengaño por el afán nuestro de mantenernos engañados, sino por la soberbia que aparenta. Es cierto que puede que yo viva engañado (lucharé y estudiaré para evitarlo, pero nada me lo garantiza). Sin embargo al afirmarlo de la manera que lo haces, parece que niegas la posibilidad de que seas tú el engañado. Y encima cierras la posibilidad de abrirte a otras opciones, como si hubieras obtenido la sabiduría plena.

        Como dice Mario, esa soberbia que aparentas al escribir, no la aparentas en persona.

        Por otro lado, creo sinceramente, que negar la compatibilidad entre fe y razón no es más que un prejuicio. Parece que te molesta que no todo se pueda conocer, y te revelas contra ello. Necesitas creer que podemos llegar a desentrañar todos los secretos del universo desde la razón y el estudio científico. Pero no te das cuenta de que eso, también es fe.

        Igual que es fruto de la fe el creer en la existencia de la libertad, de la ética, o del bien.

        Obviamente, a la fe no se llega desde la razón. Pero por el otro lado, la razón no basta para eliminar la fe. Y por supuesto que la observación interior, y el estudio atento de una religión, puede hacer que la religiosa sea la única vía coherente para una determinada persona (y por lo tanto, lo único racional). Y desde ahí, la razón únicamente podrá aportar luz a esa fe, del mismo modo que la fe, da sentido a la razón. ¡¡¿Cómo negar su compatibilidad si no es desde el prejucio?!!

        Un saludo

      • Mario S dice:

        Paco,
        ¡Gracias por la deferencia de tu respuesta! Con gusto participaría en el IJM, aunque preferiría que busquemos algún tema más amigable así no tengo que llevar casco y chaleco antibalas, me los facturan como sobrepeso en el tren. Con algo del tipo “Instituciones, incentivos y agencia”, creo que nos sacaríamos menos chispas y cundiría más el tiempo o podremos buscar alguna visión socialista del mundo para criticar, en donde casi no tendríamos puntos de no coincidencia (admito que sería un poco más aburrido tal vez).
        Creo que esta será mi última intervención, que no es plan de quedarse con la última palabra estando invitado en este blog. Además, ars longa vita brevis…
        Por cierto, el marco conceptual desde el que partió mi presentación en Lanzarote era desde una perspectiva de armonía Fe-Razón.
        I. Coincido en evitar el buenismo y el amor universal en su versión mal entendida (buen rollismo meramente emotivista, que tiene pánico ante cualquier conflicto en el diálogo). También coincido en que los formalismos superfluos son malos. Sin embargo, un principio básico del cristianismo –con el que coincido no por ser cristiano sino por considerarlo verdadero– es que “la verdad sin caridad no es verdad” (el Papa se la pasó hablando de “amor inteligente” e “inteligencia que ama”), que la caridad sin verdad es hipocresía, y que la verdad sin caridad es crueldad. Por eso, creo que las formas tienen su importancia. En cierto modo, las formas hacen al contenido (un bonito ejemplo de esto es la teoría del arte de Kandinsky, que ha inspirado el arte abstracto inicial). Por ello, si bien en el orden sobrenatural el creyente afirma que el pontífice es el vicario de Cristo en la tierra, entiendo que veas en este punto su respeto y reverencia como asunto de emperador desnudo, pero en el orden natural no deja de ser una persona mayor a quien se le puede tener legítimo afecto y respeto, representante del afecto de muchas personas, y tus palabras en este nivel pueden sonar como que si estuvieras despreciando a un abuelo (creo que no suele agradar que digan que el abuelo de uno dice necedades, aunque las diga, tendemos a preferir un “a tu abuelo cada vez le entiendo menos”, que no deje tan en evidencia a nuestro viejito). Es obvio que aquí nos podríamos meter en todo el problema de los sentidos de pertenencia en los colectivos, etc. pero creo que puedes comprender también la parte sensata a nivel psico-afectivo y racional de lo que te estoy diciendo.
        II. “La verdad no avanza más porque a menudo duele”. Esto me resulta inquietante. Sé que tú no, ¿pero sabes que muchas veces esa conclusión es el paso previo a la violencia que se dará en el próximo paso? En efecto, si lo que yo creo que es verdad es realmente verdad, y si yo creo que el rechazo-dolor que esa verdad va a causar es un signo más confirmatorio de su verdad y causa de que no avance, ¿por qué no ir con ella adelante, aunque cause dolor? (es el mismo argumento que expresaría un medieval inquisidor convencido de que el rechazo/dolor que pudieran causar sus argumentos constituirían un elemento más confirmatorio de que está en lo cierto. Es el mismo marco mental que suelen tener los islamistas extremos: si la verdad no avanza más porque duele e incomoda, ¿por qué no seguir avanzando en su imposición mediante la violencia y el dolor? Si de todas formas, ¿dolor iba a haber?). Me parece más razonable el magisterio cuando afirma: “La verdad sólo puede imponerse por la fuerza de la verdad” (CVII) y como recordó BXVI en la conferencia de prensa en el avión de ida a Madrid: “La verdad pueda ser acogida solo en un clima de libertad. La verdad no puede imponerse. La verdad busca de por sí el diálogo: escuchar y entender al otro”. Es cierto que la verdad a veces pueda doler o incomodar (el cristianismo llega incluso a la “locura” de afirmar que la verdad es en última instancia Persona), pero lo que cause de dolor será lo que no tiene de adaequatio/verdad. Como ya dijo Ratzinger hace varios años: “tendemos a reaccionar suspicazmente ante el concepto de verdad: recordamos que ya se ha recurrido al término “verdad” en muchas opiniones y sistemas, y que la afirmación de la verdad ha sido a menudo un medio para suprimir la libertad.”
        El paso de la no violencia a la violencia, argumentalmente hablando, es mucho más cercano de lo que uno cree. No dije en ningún momento que tú hayas apelado a la violencia pero, no puedes negar que (conforme mostré arriba) tus argumentos pueden tomar vida propia y otra persona los puede utilizar como punto de partida para emplear la violencia (evidentemente, eso ya no sería responsabilidad tuya, pero en la tradición austriaca sabemos que debemos estar alertas de las posibles “consecuencias no intentadas” que pueden generar nuestras acciones). La historia humana abunda en “buenos” pensadores (también religiosos) que no sacaron las últimas consecuencias de lo que decían y se encontraron, en doloroso estupor, con que estaban siendo los inspiradores intelectuales de la violencia que decían rechazar. En conclusión, que una exposición argumental que haga más difícil o imposible el paso a una posible justificación de la violencia me parece más verdadera que otra que no tenga esta característica. Y, en ese sentido, la primera tendría más “puntos positivos” (por usar tus palabras) que la segunda. Esta es la perspectiva desde la que vinculé ausencia de apelación a la violencia en la argumentación y valor de esa opinión.
        III. “Lo siento, pero los teólogos no parecen pensar mucho o bien: quizás por eso son teólogos y no científicos o filósofos”.
        Bueno, esto da para mucho. Deberíamos encontrarnos en algún criterio común respecto de la idea “pensar mucho o bien”, para poder seguir avanzando. Sé que el mero ostentar títulos de ambas disciplinas no es indicativo de por sí de pensar mucho o bien, pero puede ser un signo. En todo caso, pásate si quieres por el link de la Academia Pontificia de las Ciencias y mira entre sus miembros la cantidad que encontrarás con Doctorados en Teología (ciencia) y en diversas ciencias particulares (Física, Astronomía, Biología, Astrofísica, etc.). Por mencionar sólo un nombre: Stanley Jaki y un par de amigos (googleables) Ignacio Silva y Christián Carman. Por otra parte, conforme al trívium y quadrivium medievales no se podía ser Doctor en Sagrada Teología si antes no se había hecho la profesión en Filosofía. Costumbre todavía vigente. Podrás decir que se trata de una filosofía sesgada o ya pre-teológica ideologizada, pero nos meteríamos en otro asunto.
        Coincido en que “tener muchas fuentes no garantiza conocimiento”, sólo digo que puede ser un signum de conocimiento. Evidentemente, información no es conocimiento, o como habrás oído: la sabiduría es “saber las cosas del universo” y no “un universo de cosas”. Pero, de nuevo, bien utilizadas, las fuentes pueden ser un signo no de mero afán de erudición sino de una vida en diálogo y búsqueda con quienes han pensado y buscado anteriormente. Esto último es lo que creo que ver en las cosas que he leído de Ratzinger.
        IV. Lo que sigue, insisto, es una anticipación de sentido tuya: “El Papa está hablando a su grey, a los fieles, y les dice que hay muchos ahí fuera que se creen dioses, fuentes de verdad y moral que quieren legalizar el aborto o la eutanasia o la presencia de símbolos religiosos: no creo que con eso se refiera a ti”.
        Créeme que yo pensé que se refería a mí (hay varios aquí que también señalan que lo interpretaron en la línea que yo propongo). No niego que pueda haber alguna relación entre esa frase y los debates públicos en los que está inmersa la Iglesia (rechazo al asesinato de inocentes, consideración de la persona humana como sujeto de derechos desde la concepción, rechazo al encarnizamiento terapéutico y eutanasia). Pero la relación directa que haces, como si fuera un mero enmascaramiento me parece muy forzada.
        Además, en todo caso, como alguna vez me enseñaron: las personas no se dividen en buenas y malas sino entre las que se arrepienten y las que no, y ahí entramos todos (bien entendido arrepentimiento ante acciones malas que uno libremente cometió y que reconoce, no estoy hablando ocultamente de Sacramento de la Reconciliación ni nada por el estilo). O sea, si crees que la visión religiosa del mundo es la de gente que se cree buena o elegida, mal vamos en la comprensión del fenómeno religioso (es como los de La Sexta que con tono escandalizado filmaron a los peregrinos bebiendo alcohol y de fiesta el sábado por la noche, haciendo una presentación del asunto maniquea y de un tono moralista de la fe patético. O los indignados que cantaban a los peregrinos “yo soy pecador, pecador, pecador”, como si los que estaban del otro lado no pudieran/debieran cantar lo mismo! Es simpático cómo a la Iglesia se la puede criticar por izquierda y por derecha: gente que se cree pura y sin pecado es la misma que vive agobiada por el trauma psicológico falso del pecado (¿!?): que me lo expliquen. Como sabrás, la Iglesia siempre se ha definido como santa y pecadora; santa por Cristo y pecadora por los hombres. Todo creatura, excepto Cristo hijo de Dios y María, es pecadora; por ende, esa visión de que la Iglesia como si se tratara de un grupo de gente que se cree buena es una malformación (sea que así se consideren algunos miembros o sea que eso lo crean los que no quieren formar parte de la Iglesia).
        V. “La moral cristiana tiene muchos contenidos aprovechables: lo que no es salvable es su fundamentación sobrenatural”.
        Esto es simpático: te cargarías lo que el cristianismo, justamente, denomina como la “especificidad” de la moral cristiana: la libre configuración con Cristo, con ayuda de la Gracia santificante, de todo ser humano llamado vocacionalmente a la santidad. Pero esto creo que, por historia personal, ya lo sabes mejor que yo.
        Pero aclaro, justamente hay un marco de la moral humana que, para la Iglesia, no exige fundamentación sobrenatural. Ese es precisamente el punto. Por ello es que aunque pueda sonar arrogante, es que la Iglesia se reconoce como “maestra de la humanidad” porque, como tú notas, tuvo una capacidad inaudita de vincular racionalidad y fe. Un Padre de la Iglesia, (o sea, un tipo estimado entre los autores que contribuyeron a la formación del pensamiento cristiano), Tertuliano, afirmaba “Credo quia est absurdum” –creo porque es absurdo (“El hijo de Dios fue crucificado; no nos avergüenza, porque es radicalmente vergonzoso. Y el Hijo de Dios murió en la cruz: totalmente creíble, porque es ridículo. Y sepultado resucitó: cierto, porque es imposible”). Aunque la afirmación es compelling, en la medida en que parece que te pone de frente con el misterio y, por ende, supone el aparente acto humilde de callar y obsequiar incluso tu propia razón; fue condenada (Tertuliano aunque respetado y valorado en muchas otras ideas, no fue canonizado, y esta sentencia aunque tenga una parte de verdad –lo de que la razón no puede agotar el misterio de Fe– fue rechazada); y ello porque la fe no podía, no puede ni podrá ser pura irracionalidad.
        VI. “… para estudiar moral y naturaleza Dios sobra”. Si por moral te refieres a moral natural y si por Dios te refieres al Dios Trino revelado. Suscribo. Si por moral te refieres a moral natural y si por Dios te refieres al primer principio que básicamente toda tradición cultural ha identificado y que Platón y Aristóteles abordan (el “Dios de los filósofos”, como diría Pascal), soy clásico y prefiero quedarme con Platón y Aristóteles, y no suscribo. Aunque incluso en este caso hay un punto en el que aceptaría tu afirmación: para comprender la racionalidad/moralidad de una acción no es preciso apelar directamente a la relación entre esta y una posible figura divina; en efecto, como sostiene la moral de la Iglesia –apoyándose y sistematizando a Aristóteles– para ello sólo es preciso conocer e identificar el objeto moral, el fin y la circunstancia de la acción en cuestión.
        VII. “Jesús quizás pueda ser considerado un maestro y punto”.
        Nuevamente, está bueno ver cómo somos hijos de nuestro tiempo. En los primeros siglos, las herejías cristológicas consistieron principalmente en negar el carácter humano (¡?!) de Cristo, no su divinidad. Tan cierta era la convicción de que Cristo era el Mesías Hijo de Dios que lo que no podían creer es que realmente hubiera encarnado, que realmente hubiera sufrido, que realmente hubiera llorado y reído, que realmente hubiera muerto. Como si pensaran: “viejo, no puede ser que Aquel en el que creo sea al fin y al cabo tan miserable como yo, no podría ser el hijo de Dios”. Apelaban a toda clase de artilugios diciendo que “se hacía el que lloraba”, “se bajó de la cruz cuando nadie lo vio”, etc. En la tradición cristiana hay cierto consenso en entender el misterio del “non serviam” satánico en la misma línea: parece ser que al haber presentado al Cristo crucificado para adoración, el Ángel más bello –Lucifer– no pudo/no quiso ver en ese ser inferior a él a su Dios digno de adoración.
        En nuestro tiempo, la tendencia es la contraria. Lo típico de que Cristo fue un gran tipo al lado de otros grandes personajes de la historia, pero nada más. Ya casi nadie medianamente sensato niega la existencia histórica de un ser humano llamado Cristo (aunque, como tú dirías, no faltaron teólogos insensatos que fueron los primeros en poner en duda la existencia histórica diciendo que todo era fruto de un constructo artificial posterior) sino que lo que se suele negar es el carácter divino de aquel hombre.
        VIII. “Religión como autoengaño compartido para la cohesión del colectivo: no es ningún insulto, y no sé cuánto escandaliza pero me parece la mejor explicación posible de la creencia en absurdos (…) hay un problema, y es que el avance científico o simplemente la racionalidad harán ver a algunos el engaño y quizás lo denuncien”.
        Coincido, no es ningún insulto… ni nada muy reciente. ¿Conoces a Feuerbach? En el s. XIX la figura de Tomás de Aquino estaba bastante oscurecida y fue este simpático teólogo germano el que volvió a citar a Tomás de Aquino, en latín incluso!, pero para darlo totalmente vuelta, en la línea que tú señalas. La teología católica, según él, era el fenómeno más exquisito de divinización antropomórfica jamás realizado en la historia humana. Si es que para algunos teólogos se aplica lo que dices de que no piensan mucho o bien. Total, que de él bebieron para su interpretación de la culura y el rol de la religión en la sociedad Freud, Marx y tantos otros. No afirmo en ti influencia pero sí mutua coincidencia. Y, evidentemente, si a nivel racional la religión termina siendo al fin y al cabo un fenómeno de autoengaño colectivo la deriva de algún ‘iluminado’ por intentar desvelar y sacar de esa ignorancia a los autoengañados, queda servida. Al menos eso es lo que ocurrió históricamente con las persecusiones por causa de religión propias del marxismo y de los totalitarismos, y con el pretendido intento de sacar a las masas de la ignorancia. Yo, en todo caso, prefiero la visión hayekiana del asunto, que aconseja con sana sensatez liberal no meterse mucho a analizar lo que aceptamos que es distinto, no sea que se caiga en un antirreligiosismo: “There is no reason why this need mean an absence of religious belief on the part of the liberal. Unlike the rationalism of the French Revolution, true liberalism has no quarrel with religion, and I can only deplore the militant and essentially illiberal antireligionism which animated so much of nineteenth-century Continental liberalism. That this is not essential to liberalism is clearly shown by its English ancestors, the Old Whigs, who, if anything, were much too closely allied with a particular religious belief. What distinguishes the liberal from the conservative here is that, however profound his own spiritual beliefs, he will never regard himself as entitled to impose them on others and that for him the spiritual and the temporal are different sphere which ought not to be confused” (Why I am not conservative, 1960).
        IX. “… la razón ha ido expulsando a la fe o se han buscado pseudoargumentaciones para sostener la fe”. Como tú dices, “la historia del pensamiento humano es muy desigual” pero algunos juicios en épocas muy distintas tienen unas similitudes atrapantes:
        “El siguiente es uno de los numerosos pasajes en la obra de Unamuno que permitirían afirmar un presunto ateísmo juvenil: “Escribía Carlos Vogt: ‘Dios es una barrera movible que, situada en los últimos límites del saber humano y acompañada de una gran X, retrocede sin cesar ante los progresos de la ciencia’. Y añado yo: de la barrera acá, todo se explica sin Dios, de la barrera allá ni sin Dios ni con Dios. Dios por lo tanto sobra” (Unamuno, Miguel de, “Cuadernos de Filosofía XVII”, 53, inédito. Citado en Galán, Pedro Cerezo, op. cit., pág. 149.). Sin embargo la actitud de estos años no consiste en declarar a Dios inexistente o incognoscible, sino indemostrable y conceptualmente indefinible según el criterio positivista de definición. Como fundamento de esto hoy día se sabe de la existencia de una carta inédita, escrita a Juan Solís, que resulta sorprendente: “¿Niego a Dios? No, y no y mil veces no. Yo soy tan creyente como cualquiera, soy en teoría creyente, en práctica hasta místico” (Unamuno, Miguel de, “Carta a Juan Solís”, 3 bis, inédita). Se puede apreciar que Unamuno tiende a oscilar entre un pseudo-agnosticismo teórico y un fideísmo emotivo.
        “El hombre en su tendencia a humanizarlo todo, supone a los resultados fines, y donde hay fin ha de haber conciencia y así llega a la idea de una conciencia causa motora y ordenadora del mundo (…) Dios es, pues, el Ideal, la perfección según el hombre, nuestra conciencia llevada al grado supremo a que puede llevarse.” (Unamuno, Miguel de, “Carta a Juan Solís”, 2 rev., inédita.)
        Como ves, si hasta para las objeciones a la realidad de lo divino se aplica el “nihil novum sub sole”. Te encuentras que un “teólogo” ya presentó lo básico de la teoría de la religión como fenómeno de autoengaño colectivo antropomorfizado y que un pueblerino Unamuno, en su juventud y obnubilado por el neopositivismo ingenuo y kantismo cultural madrileño, concibió a Dios como una simple X que se iría haciendo más pequeñita a medida que la ciencia avanzara (imagen que se le hizo trizas por lo insatisfecho que lo dejaba ante su hijo hidrocéfalo… es que la ciencia de la época no estaba tan avanzada, podría decir un neopositivista doblemente ingenuo que peramenece en sus trece).
        Las citas de Unamuno son de un trabajo (Don Miguel y el Dios escondido) que escribí hace ya más de 10 años, tu lectura ayer me ha hecho recordarlo, gracias.
        X. La humildad casa mal con el enorme poder que tiene en su cargo. El auténticamente humilde renuncia a usar ese poder.
        Para terminar: ¿Realmente crees cierto que siempre y en todos los casos renunciar a usar el poder es más humilde que aceptar utilizar el poder? Piénsatelo en primera persona, ¿cuándo te expones a situaciones en las que puedes resultar más falible, más ridiculizado, más bañado en humildad, en la que tus actos pueden generar más daño, en donde puedas llegar a sentirte literalmente paralizado por la magnitud de la empresa, en donde descubras que si otros no te ayudan no eres nadie, en donde sepas lo frágil que eres, en donde sepas los ridículos y atropellos que puedes cometer; en síntesis en donde sepas que realmente puede ser más probada, justamente, tu humildad?
        Abrazo,
        Mario

        Si te da la vida, me gustaría tu opinión crítica de “Verdad y libertad”, de Ratzinger: http://arvo.net/seccion-libertad/verdad-y-libertad/gmx-niv572-con12081.htm

    • Iván Moreno dice:

      Mario, realmente una gozada tu comentario.

      Tanto por el conocimiento, como por la humildad que destila.

      Una verdadera gozada.

      Un saludo

  16. Iván Moreno dice:

    la Iglesia Católica (y en concreto la española) siempre ha pretendido, y en ocasiones lo ha logrado, que la legislación estatal aplicable a los no católicos sea conforme a sus disparatados principios

    Es cierto. La Iglesia busca que su ética sea impuesta. Obviamente es la única postura coherente de cualquier individuo o grupo. Lo que me llama la atención es el inmenso interés en que la Iglesia no pueda tener opinión pública.

    Ya que pones el ejemplo del divorcio te comento:

    La imposición, en el caso del matrimonio, es sobre la sociedad, no sobre los que se casan. Los que se casan adquieren una serie de derechos por una serie de deberes. Los derechos no dejan de ser obligaciones del resto de la sociedad, que no tiene porqué estar de acuerdo.

    Cuanto más reducidos sean los deberes, mayor será la obligación del resto de la sociedad (menor respeto al individuo).

    Después de esto, ¿por qué razón o va a poder la Iglesia dar su opinión al respecto? ¿Por qué no va a poder en un sistema democrático a dar su opinión sobre las leyes?

    Es claro que la ley del péndulo funciona así: el exceso de poder de la Iglesia en el futuro hace que ahora se la tema. En cierto modo, es un acto de justicia, y ahora le toca pagar sus pecados. Pero no hay ninguna razón para que la Iglesia no pueda participar en el debate legislativo, del mismo modo que lo hacen los periodistas, los actores, los sindicatos, los poetas, los maestros, las familias en la cena de Nochevieja, o los colegas de curro en la comida.

    Un saludo

  17. iesounonies dice:

    “La Iglesia busca que su ética sea impuesta. Obviamente es la única postura coherente de cualquier individuo o grupo. Lo que me llama la atención es el inmenso interés en que la Iglesia no pueda tener opinión pública”.

    Yo estoy en contra del matrimonio, y no por eso hago campaña para que el gobierno lo elimine de la legislación civil. No trato de imponer mi ética personal sobre la sociedad.

    Que la Iglesia quiere tener opinión pública? Pues que la tenga, y si la tiene, que no acuse de persecución a quienes no la respetan y la critican. Es con mi dinero con lo que se financia a la Iglesia, y no sólo la caritativa, sino también la insolidaria y antisocial. ¿Dónde está la persecución? ¿No les llega el dinero que le ingresamos anualmente? Pues que s pongan a currar, como hacemos los demás.

    “Es claro que la ley del péndulo funciona así: el exceso de poder de la Iglesia en el futuro (sic) hace que ahora se la tema”.

    El abuso de poder en el pasado por parte de la iglesia hace que no sólo se la tema, si no que se la odie profundamente, y, en mi caso, se la desprecie. El Papa, tal y como es su cometido institucional y su naturaleza política, se ha reunido con los poderosos, se ha blindado de policías y ha tenido que traer gente de fuera del país para llenar la plaza y hacer una demostración de fuerza pública para así intervenir en los asuntos internos del Estado Español, en plena precampaña electoral. Por su parte, los fieles han actuado conforme a las premisas decadentes y postmodernas de los últimos años: culto a la personalidad e incapacidad para la autocrítica.

    Lo único que me tranquiliza de toda la situación es que el estado del catolicismo en España es penoso pese a las apariencias: los de fuera perciben cada vez más el ridículo de estos santurrones y los de dentro incumplen sistemáticamente las reglas más rancias del cristianismo (ni van a misa, ni se mantienen vírgenes antes del matrimonio, ni dejan de divosciarse o de abortar, ni hacen vida consagrada, sea lo que sea eso de la vida consagrada). Es todo una pantomima. Tal es así que para hacer una reunión multitudinaria de jóvenes hay que traerlos del extranjero y vaciar de nonagenarios (!) los conventos de clausura, previo acuerdo con el gobierno conservador de turno y con la banca (el Santander, por ejemplo, esa otra institucuión de virtudes tan crstianas).

    En qué habéis convertido la casa de mi padre!

  18. Iván Moreno dice:

    Por su parte, los fieles han actuado conforme a las premisas decadentes y postmodernas de los últimos años: culto a la personalidad e incapacidad para la autocrítica.

    santurrones

    1 millón y medio de fieles presentes, y los conoces a todos.

    Creo que ha sido un placer el diálogo, pero cuando parte del odio, y no del afán de llegar a puntos comunes carece de sentido.

    Un saludo

  19. Mercedes Fuego dice:

    El Sr. Capalla olvida que el Papa dirigió sus palabras a jóvenes de todo el mundo y que es cierto que en muchos países la presencia pública del cristianismo está perseguida.
    Olvida que algunos millares de jóvenes “incapaces para la autocrítica” se confesaron en la JMJ.
    Olvida demasiadas cosas o más bien está incapacitado para entender nada de la Iglesia.
    Pero no se olvida de su prepotencia para descalificar a un pensador al que no comprende. Lo siento por usted.

  20. Rene Guerra dice:

    Tengo que agradecer a Paco no por el post que ha perpetrado. Pero sí por los comentarios que se pueden leer aquí especialmente los de Ivan Moreno y Mario S.

    Paco llama necios no solo al Papa o los peregrinos, también a quienes no coincidan con su pusto de vista, no solo los de hoy, los del pasado también. Es obvio que considera su punto de vista “demostrado” porque él no le da “vueltas a las cosas” y piensa “correctamente” no como “un teologo”.

    Huerta de Soto alertaba sobre esos casos:
    «imagínese un análisis teórico que llevara a la conclusión de que la propiedad privada o la familia no fueran necesarias. Se encendería una suerte de «luz roja», tal y como explico en mi libro, pues la propiedad privada y la familia son las instituciones que evolutivamente han tenido más éxito. Entonces, vuelva usted a revisar ese análisis teórico que descarta a la propiedad privada y la familia, porque algún error debe tener, y con seguridad lo encontrará.»

    La religión y la iglesia merecen una observación cuando menos igual de cuidadosa aun cuando le neguemos caracter institucional (lo que en sí mismo sería una afirmación cuestionable)
    No pueden despacharse con un par de frases del “Manual básico para progres” (Ese del que iesounonies ya llegó al segundo capítulo ¡Felicidades!)

    La cita de Huerta me parece más que pertinente porque no me sorprendería lo mínimo que Paco descarte la familia como un autoengaño y un asunto de necios (Solo en el sentido institucional abstracto no en el personal, obviamente. Como ya han señalado otros, lo digo también porque me consta: Paco Capella es una persona amable y bienintencionada)

    Un saludo y reitero mi agradecimiento a los demás comentaristas ( y a Paco tambien jeje)

  21. Rene Guerra dice:

    Recomendaciones
    Teoría y práctica de la intolerancia.

    Extracto:

    [Citas varias de articulos incluyendo este post]

    En principio estimaba una pérdida de tiempo tomar en cuenta lo que consideraba simples opiniones, por agresivas que fueran. Todos tenemos opiniones y libertad para exponerlas. ¡Y hace tanto calor!

    Pero no me ha sido posible pasar por alto algunas imágenes (…) que, en mi opinión, testimonian precisamente la puesta en escena de las insidiosas tesis que cada uno de esos artículos citados enuncian.
    Reproduzco por ello aquí algunas muestras de esos mismos artículos con sus opiniones “hechos materia”, las versiones “prácticas” de aquellas “teorías”, su ejecución… y su consagración.
    (…)
    Esos rostros despreciables que acosan, agreden, insultan, escupen, golpean a esas personas absolutamente pacíficas, son también los rostros de quienes escriben aquellos artículos que he citado (y de muchísimos textos más). Como de aquellos autores son también estos rugidos, este odio y la tan repugnante conducta de quienes insultan y agreden a esos jóvenes físicamente.
    (…)
    Los cubanos hemos vivido a lo largo de todos estos años esas mismas actitudes. Los actos de repudio llevados a cabo en 1980 contra quienes decidían marcharse de la isla y del comunismo eran semejantes a estos actos de repudio a esos creyentes cristianos. Y el odio, el desprecio, los golpes y escupitajos a “la escoria” porque no “creían en la revolución” son estos mismos golpes y escupitajos contra estos jóvenes católicos simplemente porque creen en Dios.

  22. Francisco Capella dice:

    Más para Mario (no encuentro cómo responder a su respuesta a mi respuesta):

    Mario, faltaría más. Tu bondad me puede… así que deja de usarla ;-)

    Discutamos en el IJM temas con chispa, que donde hay chispa hay luz… y quizás incendios…

    Verdad y caridad son independientes, y la verdad sin caridad no tiene por qué ser cruel. La verdad se puede usar con crueldad, igual que la mentira, pero te aseguro que yo no voy por ahí buscando creyentes moribundos a los que convencer de que más allá no hay nada.

    Yo puedo fallar en las formas como una escopeta de feria, y pediré disculpas todas las veces que haga falta. Pero también sugeriré que se reflexione sobre la hipersensibilidad, y que no se atribuyan intenciones malévolas (odios, resentimientos) cuando estas no pueden conocerse. Como dicen que el fútbol es cosa de “hombres”, los debates con auténtica chicha también.

    Lo del emperador desnudo me refiero a que alucino con todo el mundo hablando del gran Papa filósofo y me siento como el niño que va a soltar la barbaridad.

    No me vale el que como es mayor hay que darle cuerda porque igual chochea como algo propio de la edad, que además no creo que sea el caso: si fuera así, no tiene mucho sentido tener un cargo de gran influencia.

    Creer y asegurar que se tiene la verdad no es lo mismo que realmente saber la verdad. Es que queda raro “os vamos a conquistar en nombre de la falsedad”. Que algo duela no lo hace verdad. Me interesa investigar por qué no hay más verdad por ahí suelta por el mundo, si la verdad en principio debería ser adaptativa a primera vista; y creo que es por el autoengaño, el engaño a otros, los intereses, las preferencias, que en algunos casos son más adaptativos. En general la gente no prefiere la verdad si esta le molesta mucho, o va contra sus intereses, o simplemente no está preparado para entenderla.

    Lo de Jesús y la Verdad, es con perdón, una operación de promoción comercial (“lo nuestro es lo correcto”) y además ganas de confundir: “no, si es que como cristiano no busco la verdad en plan correspondencia de la proposición con la realidad, sino que sigo a la Verdad que es como un apodo de JC y en ese sentido digo lo de La Verdad os hará libres”.

    Si llamo a mi proyecto inteligencia y libertad es para resaltar simultáneamente contra qué es: ignorancia y violencia. No creo que sea fácil inspirarse en mí para la violencia física.

    Una argumentación es correcta o no, o una proposición verdadera o no, independientemente de que promueva violencia o no. No distorsionemos la noción de verdad asignando más verdad si es más pacífica: será igual de verdad, y además más pacífica.

    Hay teólogos, muchos, que además son científicos: Polkinghorne, por ejemplo, físico. Es sorprendente de lo que es capaz la mente humana, como si tuviera compartimentos estancos. Lo siento pero a mí me da vergüenza ajena leerlos cuando se ponen el gorro de teólogos.

    Respecto a fuentes y erudición, a ver si empiezan los teólogos a leer a los científicos actuales de la creencia y la religión (Pascal Boyer, por ejemplo, Susan Blackmore, Michael Shermer) y así empiezan a dudar de forma crítica sobre sus creencias. Y dejan de decir que sólo Jesús salva y sólo con la Iglesia puedes seguir a Jesús; y dicen “ofrecemos algo que creemos valioso, a ver qué os parece, cómo lo mejoramos por si estamos equivocados, qué otras alternativas hay”. No creo que pase, si viola el dogma no puede ser.

    El Papa te habla a ti como creyente y miembro de la Iglesia pero no se refiere a ti como que te creas dios etc. Aquí igual no nos hemos entendido, no digo que haya ningún enmascaramiento.

    Naturalmente que muchas religiones son de pueblos elegidos (hasta se llama así la judía luego cristiana en el antiguo testamento), dirigidos, protegidos. Y luego hacen la ampliación del círculo moral, es decir empiezan a aspirar a universalidad, lo cual puede suponer un problemilla con las demás religiones. Respecto a la percepción de bondad de uno mismo, mírate el enlace que recomiendo del libro de Jonathan Haidt (The righteous mind), donde se reflejan muchas de mis ideas (que no salen de ahí, va siendo una convergencia de evidencias de muchos pensadores).

    Lo “real” de la moral cristiana es lo que recomienda para vivir; lo otro, la vestimenta trascendente sobrenatural, me parece una muleta que algunos necesitan y creen que es indispensable, el amigo imaginario JC o el espíritu santo que llevas en tu mente y te quiere y te habla e inspira y le cuentas. Si no sabes “vender” la funcionalidad de algo dices que es palabra de dios: el problema es que cualquier cosa podría venderse con esa etiqueta; y que lo que fue útil en el pasado tal vez no lo sea ahora.

    La fe no puede ser pura irracionalidad porque entonces cantaría demasiado. Tiene que tener algún aspecto de razonabilidad, o al menos que al creyente se lo parezca. Como dijo Thomas Szasz que le contó un paciente psiquiátrico: “es curioso que se encierre en manicomios a la gente por creer en abducciones extraterrestres pero no por creer en transubstanciaciones, resurrecciones, etc.”

    El empeño en encontrar “primeros principios” y además no hacerlo con mucho cuidado es lo que ha impedido a muchos filósofos transformarse en científicos. Dios como fundamentación del Ser y esas cosas.

    El engaño de la religión no tiene por qué ser sólo que unos manipulen a otros incautos (aunque eso también): es que si de algún modo (alguna mutación o una influencia cultural) consigues unos agentes crédulos que restrinjan de forma espontánea su conducta por creencias religiosas, tal vez tengas una comunidad de cooperadores evolutivamente más adaptada que esos individuos sueltos no sabiendo cómo gestionar su cooperación.

    La religión es algo muy complejo como para asegurar que no hay ningún conflicto entre ningún aspecto suyo y el liberalismo (otro mundo con muchos elementos). Hayek a veces era demasiado diplomático.

    Me parece que Unamuno (no pretendo ser un experto pero resulta que voy a un grupo de tertulias con su nombre) tenía un cacao mental considerable respecto a su propia fe: ¿no era de él eso de creer o no creer según qué página abra del libro?

    Respecto a la humildad del Papa, no creo que en su entorno haya muchas oportunidades de que le hagan sentir humillado por algo que haya dicho o hecho. La humildad es ofrecer a JC como ejemplo a seguir, no asegurar una y otra vez como una matraca que sólo él salva (¿de qué?) y sólo su asociación tiene la llave maestra de su conocimiento (aspiraciones monopolísticas).

    Un abrazo

    Paco

  23. iesounonies dice:

    Hola, Paco:

    Hay maneras de explicar las cosas. La tuya es amable y contemporizadora, y haces bien. La mía, ya ves, es algo más impulsiva, porque creo que a las cosas hay que llamarlas por su nombre. Pedir que la gente rece para asegurar el buen tiempo en una ceremonia de la JMJ me parece puro chamanismo. Conceder indulgencias a cuenta de la JMJ a las mujeres que hayan abortado me parece propio de la Edad Media. Hacerse pasar por Iglesia Mártir me parece victimismo fariseo en el caso de la Iglesia Española, habida cuenta de que es la intutución más privilegiada por los presupuestos del Estado (socialistas incluídos).

    La crisis económica nos está devolviendo a la era de los hechiceros, es bueno recordarlo bien alto para que no nos tomen el pelo.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

This site uses Akismet to reduce spam. Learn how your comment data is processed.

A %d blogueros les gusta esto: