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One Response to Recomendaciones

  1. Carlos Castro dice:

    A mí no me ha parecido tan recomendable el artículo de Gustavo de Arístegui. Si me ponen una pistola en la cabeza, y tengo la opción de elegir entre mi cartera y mi vida, te aseguro que daré mi cartera a quien sea. Podré financiar la industria criminal, podré animar al tipejo de turno a seguir delinquiendo, podrá tener un perturbador efecto de propaganda, pero yo sigo viviendo.
    Si un hijo mío se va de vacaciones a Marruecos, y lo secuestra un ‘tarao’, por la razón que sea, me da igual, pagaré lo que haga falta para que no lo maten. Aprecio más su vida, que todo el dinero que me pueda costar; pediré préstamos, y luego ya veré cómo lo pago. Me desnudaré para Interviú, pediré ayuda a quien sea, eso ya será otro problema con el que lidiaré más tarde.
    Para mí, el quid de la cuestión es si es lícito que yo pague con mis impuestos los rescates de otros. Mi respuesta es que no: eso nos obligaría a cada uno de nosotros a ser más responsables en la elección de nuestros movimientos, a pagar pólizas de seguros contra la eventualidad de secuestros, a contratar compañías de seguridad.
    Yo no quiero que ningún político de turno decida por mí cuánto vale la vida de un hijo mío o la mía propia. Estoy seguro que ese político no aplicará la misma vara de medir si la víctima del secuestro es un hijo suyo.
    Parece que estamos dando por hecho que los secuestradores siempre se van a ir de rositas, pero la policía puede llegar a ser eficaz (con los incentivos adecuados), o al menos se les paga con esa pretensión.
    Otro tema muy interesante sería el caso en el que se pidiera como pago del rescate la excarcelación de un detenido: ¿sería la sociedad la que tendría potestad para decidir, o más bien la víctima del delito de ese criminal? Si el delito del que quieren excarcelar fuera la venta de drogas, yo no tendría ningún reparo en que se liberara a esta persona. Si la persona a la que quieren excarcelar es el asesino de mi padre, después de 10 años, yo aceptaría que se le excarcelara, porque prefiero que viva otra persona. Otros tal vez preferirían que se les pagara algo de dinero a cambio, por ejemplo, para pagar una buena agencia de detectives que lo volvieran a capturar. Las percepciones subjetivas de las víctimas son muy distintas.
    Un sistema de justicia concebido así tal vez ayudaría a evitar los encarcelamientos por crímenes donde no existen víctimas. Pero eso ya es otra discusión.

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