Esperanza Aguirre y las garantías hipotecarias

La presidenta de la Comunidad de Madrid, Esperanza Aguirre, “insta al Gobierno a que cambie las leyes que sean necesarias”. Aguirre sugiere que la garantía de pago hipotecario se limite al piso, de modo que al perder su casa por no pagar la hipoteca al menos se cancele totalmente su deuda hipotecaria: el deudor entregaría al banco la vivienda y daría por cancelada la deuda pendiente de cobro. Según la actual legislación española, cuando se produce el impago de la hipoteca, si el valor del inmueble ejecutado no cubre completamente la deuda pendiente, el titular debe responder con el resto de su patrimonio presente y futuro.

La información de Raquel Díaz Guijarro contiene un error: “en el crédito hipotecario de Estados Unidos y del resto de países anglosajones el deudor responde sólo con la garantía hipotecaria”. La legislación hipotecaria no es completamente uniforme en Estados Unidos, y en algunos estados existen las garantías personales.

Si la ley se aplicara a los préstamos hipotecarios en vigor sería una agresión a lo libremente pactado por las partes en el pasado, beneficiando a una (el embargado) a costa de la otra (el banco). La noticia recoge con acierto que “cuanto menores sean las garantías de cobro, los créditos serán más caros”, y “que cualquier modificación retroactiva en los contratos existentes produciría unos efectos negativos mayores que el beneficio perseguido”. “Si la modificación se planteara sólo para las hipotecas futuras, a la luz de lo ocurrido con los préstamos subprime, los analistas vaticinan porcentajes de financiación mucho más bajos y plazos más cortos”.

El gobernante se cree muy sabio al proponer sus presuntas soluciones para los problemas sociales, y no suele aceptar que éstas pueden surgir de forma espontánea de la propia sociedad. Abundan las leyes que limitan la libertad de las partes al contratar, con la excusa general de proteger al más débil. Se impone coactivamente una normativa uniforme a todos y se impide que los contratantes adapten los pactos a sus circunstancias particulares. Los políticos discuten cuál debe ser el contenido de la ley, pero cada uno aspira a imponer su versión sobre todos los ciudadanos (qué duración debe tener un alquiler, cómo funcionan las garantías de una hipoteca…). No aceptan que las normas se generen sin su participación, que surjan libre y evolutivamente desde abajo, por los agentes económicos de forma voluntaria en sus múltiples transacciones, experimentando y copiando las variantes más exitosas.

El liberalismo no es sólo respeto al derecho de propiedad: también es libertad para contratar. No se trata solamente de respetar la ley, que puede ser liberticida, sino de que las leyes defiendan la libertad. No se trata de que la ley sea la misma para todos hasta sus últimos detalles: basta con que la ley prohíba la agresión contra la propiedad y garantice el cumplimiento de los contratos. El contenido concreto de estos contratos es asunto de las partes contratantes.

La ciencia ética puede estudiar qué normas son universalizables, pero esto no significa que todas las normas legítimas deban ser universales. Los contratos permiten particularizar las normas, y las partes no contratantes no tienen derecho a inmiscuirse y exigir que todas las normas sean iguales para todos. Quien quiera puede copiar a otros y contribuir a la uniformidad de la normativa, pero no se puede exigir a quienes quieren pactar de formas alternativas que lo hagan como todo el mundo.

4 Responses to Esperanza Aguirre y las garantías hipotecarias

  1. Hiel dice:

    Habitualmente, los términos ‘libertad’ y ‘estado’ no suelen ir de la mano por la vida, así que no hay que esperar mucho de la clase política. Es fácil entender la reivindicación de la presidenta Aguirre, sobre todo si se hace desde una posición en la que no se tiene la capacidad de modificar la ley hipotecaria; tan fácil como sorprenderse del ‘ahora yo más’ que aplica la citada con lo de dotar de ordenadores portátiles al ámbito educativo.
    ¿Para cuándo un político que diga: ahora más libertad?
    Saludos.
    YO NO LE VOTÉ: ^^

  2. aris dice:

    todo lo que dice suena muy bien, lo de libertad y demás, pero hay un hecho y es que el que tiene la pasta es el que manda y el trabajador tiene las de perder a la hora de contratar una hipoteca.

    saludos

  3. Dodgson dice:

    En cualquier caso, Esperanza es una de las pocas luces que nos guían a los liberales en medio del marasmo progre. Y, además, está cada día más atractiva.
    Saludos liberales

  4. elSalmantino dice:

    Joer Paco, ¿moderas los comentarios y dejas publicar al troll-Dodgson?

    Por cierto, ‘elSalmantino’ soy yo, o sea, Roberto Suárez. :-D

Responder a Hiel Cancelar respuesta

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

This site uses Akismet to reduce spam. Learn how your comment data is processed.

A %d blogueros les gusta esto: