Juan Manuel de Prada defiende al Papa de los progres

Juan Manuel de Prada es un católico fundamentalista, por lo cual no sorprende su defensa recalcitrante del Papa Benedicto XVI. El problema es que lo hace bastante mal.

Benedicto XVI reclamó una humanización de la sexualidad, que consiste en liberar al hombre de la esclavitud de la promiscuidad, para combatir el mal en sus orígenes; y el Mátrix progre, en lugar de liberar al hombre de la promiscuidad sexual, lo exhorta a entregarse a ella sin recato, regalándole a cambio un condón. Que, una vez usado, deja al hombre a merced de la promiscuidad, o sea, a merced del mal que, según nos asegura, pretende combatir.

¿La esclavitud de la promiscuidad? ¿No será que a algunos mojigatos les molesta que otros más liberados sexualmente tengan relaciones con muchas parejas diferentes? La promiscuidad tal vez no sea sanitariamente recomendable o emocionalmente satisfactoria en muchas circunstancias, pero de ahí a la “esclavitud” hay un abismo.

Los progres pueden ser muy tontos y de moralidad problemática, pero de Prada debería citar a alguno que exhorte a entregarse sin recato a la promiscuidad. Si es que puede.

Son posibles otras defensas del Papa respecto a la problemática del preservativo y el sida más inteligentes y con menos moralina. Por ejemplo la de David Friedman.

De Prada quiere reflexionar “sobre la dificultad insalvable que constituye tratar de afirmar la verdad profunda de las cosas, en una época que ha renunciado a la posibilidad del conocimiento, enfangada en un lodazal en el que sólo triunfan el embrollo y la desintegración de la razón.” Ninguna época ha dispuesto de tanto conocimiento como la actual. El problema es que él entiende como verdad profunda la superstición sobrenatural revelada de la fe religiosa, o sea lo contrario de la razón y el conocimiento del mundo natural realmente existente.

Según el Papa «El auténtico problema en este momento actual de la historia es que Dios desaparece del horizonte de los hombres y, con el apagarse de la luz que proviene de Dios, la humanidad se ve afectada por la falta de orientación, cuyos efectos destructivos se ponen cada vez más de manifiesto». Los creyentes más irracionales no parecen capaces de aceptar la posibilidad de una orientación puramente natural.

De Prada remata insistiendo en que al mundo “le falta la luz que viene de lo alto. Es un signo escatológico clarísimo; y aceptando convertirse en diana del escarnio y la calumnia furiosa -en este contexto debemos situar este intento chusco de reprobación de los ignaros-, Benedicto XVI, varón de dolores, está preparando a los cristianos para afrontar la Cruz. Así de duro y así de simple: «Ecce Homo».”

Precioso lo del “varón de dolores”. Arrepentíos, que el fin de los tiempos anda cerca.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

This site uses Akismet to reduce spam. Learn how your comment data is processed.

A %d blogueros les gusta esto: