Artículos sobre dinero, crédito, banca y finanzas

13/03/2012

Dinero, deuda, banca y reserva fraccionaria

Producción, preservación e intercambio de valor: los intermediarios

Producción, preservación e intercambio de valor: el dinero

Servicios e información no pueden ser dinero

El dinero mercancía

Dinero, unidad de cuenta y cálculo económico

El dinero como institución evolutiva

La producción de dinero

Problemas del dinero mercancía

Dinero y deuda

Nociones básicas de finanzas

Plazos, coste y riesgo del crédito

Dinero, deuda y banca

Banca, pagos y finanzas

El dinero interno bancario

La estabilidad de la banca

Dinero, finanzas y economía: (I) el mercado libre

Dinero, finanzas y economía: (y II) la intervención estatal

- Anterior a la serie en el IJM:

La banca con reserva fraccionaria (o aquí)


La bárbara reliquia: minería, transporte y almacenamiento de oro

12/03/2012

Una crítica al oro como dinero, tonta como casi todas, es la siguiente: es un despilfarro de recursos agujerear la tierra en lugares remotos, sacar de ahí el oro, transportarlo al otro extremo del mundo y al final guardarlo en otro gran agujero (la caja fuerte de un banco).

Aquí, por ejemplo Jesús Fernández Villaverde (inspirado por Keynes) sobre la, en su opinión, “reliquia barbárica”:

… agujeramos la tierra en Australia para sacar oro de las profundidades, lo ponemos en un barco y lo llevamos a la otra punta del mundo, a Nueva York, donde hacemos otro agujero tremendo para tenerlo ahí bien guardadito. Menudo despilfarro de recursos más tonto.

Quienes utilizan este argumento se creen muy inteligentes pero en realidad muestran una seria ineptitud intelectual. El ingeniero social pretende saber cuándo los recursos se están despilfarrando: las preferencias y el conocimiento de los agentes que llevan a cabo el presunto despilfarro no son tenidos en cuenta.

Una entidad material sólo es un bien económico si puede utilizarse por un agente, si está a su alcance, si es controlable. Es muy diferente el oro en una mina de oro del oro en una caja fuerte.

En la mina se cree que hay oro, pero no se tiene certeza de ello ni se sabe exactamente cuánto hay: es posible utilizar tecnología de sensores remotos, pero es imperfecta y normalmente el oro se encuentra conforme se va cavando y filtrando el material extraído. El oro va apareciendo en fragmentos de distinto peso y pureza, no estandarizados.

Para homogeneizarlo y conseguir que el oro sea un bien fungible, el material es procesado en diferentes lingotes (o monedas) de peso y pureza uniforme.

En una caja fuerte, que por motivos de seguridad puede ser subterránea, el oro está eficientemente almacenado: está localizado con certeza y es manipulable en fragmentos de peso y pureza conocidos.

El dinero no es solamente medio de intercambio y unidad de cuenta: también es depósito de valor; por eso no es extraño que el oro, el dinero más natural y elegido por el mercado, se almacene de algún modo.

Estando en ese almacén también puede funcionar como medio de intercambio. Transferir la propiedad de una mina de oro (o de sus derechos asociados o parte de los mismos) implica una incertidumbre y unos costes de procesamiento y transporte posteriores. Los derechos de propiedad sobre el oro en una caja fuerte pueden transferirse con certeza y con costes de transacción mínimos.

La custodia centralizada del oro en un mismo lugar puede presentar costes decrecientes, pero también implica concentrar riesgos: posibilidad de robo o de apropiación indebida por el custodio.

Las actuales reservas de oro en lingotes guardadas por los bancos centrales son resultado del intervencionismo monetario del Estado (privilegios a bancos centrales, confiscación del oro privado, imposición coactiva de dineros fiat). Algunos Estados incluso almacenan las reservas de oro de bancos centrales de otros Estados.

En la solución óptima del mercado libre habría una distribución diferente de monedas y lingotes (de oro y plata), con parte en poder del público y parte en diversos almacenes o bancos. Además las monedas físicas podrían usarse directamente como medio de intercambio en algunos casos. Y aparte del oro y la plata, y para reducir los costes de oportunidad de su almacenamiento, se utilizarían diversos complementos o sustitutos monetarios, como los billetes y depósitos bancarios (de bancos privados) convertibles a la vista en metales preciosos.


El dinero estable y la crisis

02/03/2012

Juan Francisco Martín Seco:

La UM ha servido para eliminar cualquier riesgo que pudiera acechar a los dueños del dinero, alejándoles de los peligros de la inflación o de las devaluaciones, pero a condición de ir aumentando gradualmente los de la mayoría de la población, comenzando por la amenaza del desempleo o de la precariedad laboral, y terminando por las contingencias sociales, cada vez menos cubiertas por los sistemas públicos de protección.

O sea que estabilizar el valor del dinero, que es su principal cualidad, pone en peligro a la mayoría de la población: una solemne tontería.

Las enormes tasas de paro actuales, lejos de reducirse, se incrementarán espoleadas por la política deflacionista de una institución, el BCE, que tiene como única misión la estabilidad de precios, y por la carrera sin fin de los Estados por tener la menor tasa de inflación -¿hasta dónde?- con la que ganar competitividad y aumentar así su participación en ese mercado único. Ningún Estado se preocupará de agrandar la tarta, tan solo de robar un trozo de pastel al vecino. Ante una política monetaria común y la imposibilidad de modificar el tipo de cambio, los salarios se transformarán en la única variable de ajuste posible, incluso cuando el desequilibrio venga motivado por el hecho de que los empresarios pretendan obtener más beneficios.

El BCE, para estabilizar los precios, ¿los desestabiliza y crea deflación? ¿En qué quedamos?

Si hay deflación ¿por qué va a ser sólo de salarios? ¿Es que no hay más precios en la economía que también pueden reducirse?

Muchos empresarios, más que obtener más beneficios lo que intentan es dejar de tener pérdidas que los lleven a la quiebra (con la cual, adiós empleos). Y si es posible tener más beneficios, eso atrae a los capitalistas que pueden financiar más y mayores salarios.

El intento de tener más beneficios no es la causa de ningún desequilibrio actual. Y si es tan fácil obtenerlos, ¿a qué esperan los empleados para convertirse en empresarios? Seguro que es que les da vergüenza “explotar” a otros camaradas.


Dinero, finanzas y economía: (y II) la intervención estatal

24/02/2012

Artículo en Instituto Juan de Mariana.


Dinero, finanzas y economía: (I) el mercado libre

26/01/2012

Artículo en Instituto Juan de Mariana.


La estabilidad de la banca

31/12/2011

Artículo en Instituto Juan de Mariana.


El dinero interno bancario

16/12/2011

Artículo en Instituto Juan de Mariana.


Banca, pagos y finanzas

28/10/2011

Artículo en Instituto Juan de Mariana.


Dinero, deuda y banca

28/09/2011

Artículo en Instituto Juan de Mariana.


Plazos, coste y riesgo del crédito

23/08/2011

Artículo en Instituto Juan de Mariana.


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