Truth, Goodness, and Beauty, by David Theroux
La nueva hazaña de Trichet, de Juan Francisco Martín Seco
¡Indignaos!, de Cayetana Guillén Cuervo
Sobre la destrucción creativa y más, de Miguel Ángel Aguilar
Así que a la negociación colectiva se le ven muchos inconvenientes pero su eliminación nos llevaría por el plano inclinado hacia el esclavismo. Pensar en una negociación salarial que merezca tal nombre en el seno de las pequeñas empresas es por completo ilusorio. De acuerdo en que, como dijo Tony Judt, el comunismo profanó y saqueó la herencia radical e impulsó una desviación dictatorial que marcó su pervertida puesta en práctica durante el siglo XX. Por eso, que hoy nos enfrentemos a un mundo carente de un relato elevado de progreso social y de un proyecto de justicia social políticamente plausible, se debe en gran medida a que Lenin y sus herederos envenenaron el pozo. Pero si las respuestas y la praxis se han probado por completo inválidas, las preguntas originarias siguen interpelándonos. El libro de Tristram Hunt El gentleman comunista. La vida revolucionaria de Friedrich Engels que acaba de traducir la editorial Anagrama, permite recuperar muchas de esas reflexiones. Lanzarse por el tobogán de Joseph Schumpeter adicto a la destrucción creativa sin otra pieza de resistencia que la capacidad transformadora del empresario, requiere tanta osadía como ingenuidad.
Cúantos empleos se están perdiendo porque el convenio impide la contratación productiva, cúantos incentivos a la productividad se estarían pagando y en este momento se pierden, cúanta necesidad de trabajo se frustra por impedimento legal al libre contrato.
¿Ejercer el derecho entre las partes a convenir sin intromisión en casa de terceros, fomentaría la esclavitud? Esclava es la sociedad española intervenida en materia laboral.
A Mime:
Dices “Esclava es la sociedad española intervenida en materia laboral.”.
Afortunadamente intervenida diría yo. Si crees que algún producto o servicio puede regularse perfectamente por el mercado sin intervención, y especialmente uno tan importante como el trabajo, muy por encima de cualquier economicismo reduccionista actual, estás muy, muy desnortado.
Así nos va, Salao, esperando nuevas intervenciones para cambiar el rumbo económico de España. Claro que creo en la autoregulación del mercado o mercado libre, es decir, sin intervención gubernamental. ¿Qué es el mercado sino el sustrato donde nos relacionamos, compartimos y actuamos en base a los interés de los contraactuantes?